Comentario del poema "YO SOY AQUEL.."

Rubén Darío

 

El poema está compuesto de 28 estrofas de 11 versos cada una. Son cuartetos con la siguiente rima: ABAB, CDCD, EFEF…

El poema está dividido en dos partes: hasta la estrofa 14 que habla la voz poética de la poesía de la juventud de Rubén Darío, y desde la 14 al final que habla de un tipo de poesía menos modernista y más pura.

El poema comienza con un "Yo" referido al autor, R. Darío. Habla de su pasado, de sus obras a través de las metáforas del segundo verso:

referido a la poesía (metáforas en los cantos de lo pájaros "ruiseñor y "alondra").

En la segunda estrofa hay un paralelismo de dos versos encabezados por la palabra "dueño" con continuas metáforas a la poesía que la relaciona con la naturaleza (jardín, rosas, aire) y con la música (tórtolas y liras)

Desataca aquí la poesía sensorial del modernismo:

y como no, la imagen del cisne: animal distante, hermoso y aristocrático, es decir, modernista.

La tercera estrofa sigue hablando de su juventud y del tipo de poesía, tema que trata hasta la estrofa catorce, es decir justo la mitad del poema; lo que muestra la precisión y equilibrio modernista

 

La segunda parte comienza en la estrofa 14 con la conjunción adversativa "mas" que opone lo siguiente a todo lo anterior.

Aquí muestra la evolución de su poesía desde su modernismo juvenil, rompiendo con aquella armonía anterior (estrofa 16) representada, ahora, por continuas exclamaciones y cambios de tono (estrofa 17) haciendo referencia, por medio de la mitología desde la estrofa 18, al paso de un tipo de poesía a otro:

 

Continúa con referencias mitológicas:

Hipsipila: mariposa

Caña de Pan: Poesía que representa la flauta( metáfora de "caña")

Y referencias cristianas en la estrofa 22 en latín que significa: "Yo soy la luz y la verdad de la vida" que da a entender nueva poesía es la auténtica, donde ya no existe la perfección ni lo ideal, que típico del modernismo (estrofa 23)

Ahora su poesía es pura y desnuda de todo formalismo modernista (estrofa 24)

Pero llegando al final, el poeta dice que la pasión desenfrenada de la poesía no es bueno, puesto que lo ideal es el equilibrio modernista y la fuerza de la pasión (estrofa 28)

Es decir, saber juntar forma y contenido para que la pasión de las ideas no lo destruya todo: hay que saber equilibrar la forma (la escritura) y no dejar pasar la magia de la poesía ("la caravana pasa")