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"Una conclusión es dónde llega cuando se
cansa de pensar " (Martin H. Fischer)
Hay varias maneras de pensar.
PENSAR VISUALMENTE
Se nos ha enseñado a pensar con pensamientos escritos, con sentencias:
"Nada hace tener confianza como éxito". Pero las mentes creativas
piensan con imágenes, no con palabras.
Einstein dijo que raramente pensaba con palabras. Willian Harvey pensó en
una bomba al ver el corazón de un pez vivo. Frank Lloyd Wright pensó en los
edificios como una parte del paisaje. Alfred Wegener se dio cuenta de que la
costa oeste de Africa encajaba en la costa este de América del Sur, y vio un
continente dividido.
Si hay que hacer un anuncio sobre una cerradura imagínese un guardia de
seguridad, un perro guardián, una póliza de seguros...
Una vez que se tiene una idea visual, las palabras surgen con facilidad.
Visualice sus problemas, no los verbalice.
PENSAR LATERALMENTE
Podemos pensar vertical o lateralmente. El pensamiento vertical es lógico,
deductivo, analítico, secuencial. La lógica, por su puesto puede conducir a
una conclusión.
Pero hay otro modo de pensar, que Edward de Bono llama "Lateral thinking",
pensamiento lateral. En el pensamiento lateral se llama saltos.
Una pequeña empresa tenía problemas con los retrasos del personal. El dueño
habló con cada uno de sus 20 empleados. Se mejoró algo, pero no mucho. Los
reunió a todos y les advirtió; algo se consiguió, pero poco. Son pensamientos
verticales. Pero ideó algo lateralmente: sacó fotos instantáneas de la gente
en las oficinas cada 5 minutos a partir de las 9 y las puso en el tablón de
anuncios. Al día siguiente hubo algunas mejoras; el segundo, una gran mejora.
Al final de la semana, todos estaban a la hora. Esto es pensamiento lateral.
Otro ejemplo. En una empresa había una gran rotación de personal. Para
retenerlos, se idearon ideas verticales: darles más dinero, más vacaciones, más
promoción y títulos... Pero con poco éxito. Un directivo sugirió en una
reunión del Comité de Dirección: "Me gustaría cortarles las piernas
para que no se fueran". Esta idea hizo surgir otra, aplicable: contratar
solo a personas en sillas de ruedas (era una empresa de telemarketing). Tuvieron
que construir rampas, acondicionar los ascensores, enviar a buscarlos en
autobuses especiales.
Pero las otras compañías que les quitaban a la gente tuvieron dificultades:
las adaptaciones a este personal, enormemente costosas. Esto es pensamiento
horizontal.
NO PONER LÍMITES DONDE NO LOS HAY
El autor propone dos ejercicios conocidos:
1. Plantar 4 árboles de forma que estén equidistantes. Esto no tiene solución...
en el plano, Pero si hay solución si uno de los árboles se planta en un montículo,
es decir, en otro plano.
2. Unir 9 puntos, en 3 filas de 3, equidistantes, con 4 líneas, sin levantar
el lápiz del papel. El problema no tiene solución: salvo si las rectas salen
del espacio comprendido entre los 9 puntos.
La próxima vez que tenga que resolver un problema, pregúntese: "¿qué
hipótesis me estoy planteando que no tengo que plantearme?". "¿Qué
limitaciones innecesarias me estoy poniendo?".
ESTABLECER ALGUNOS LÍMITES
Una cosa son las limitaciones innecesarias, las hipótesis que no están en
el problema. Otra muy distinta es que muchas veces hay que fijar un marco en el
que encontrar una solución.
Esto suena como una paradoja. Rollo May en "The Courage to Create"
le llama "Fenómeno", y escribe: "La creatividad en sí misma
requiere límites, porque el acto creativo surge cuando el ser humano lucha con
y contra estos Límites".
Decía Leonardo da Vinci: "Los espacios pequeños disciplinan la mente.
Los grandes la distraen". Duke Ellington componía su música dentro de los
1ímites de los instrumentos y los músicos para los que escribía.
La ensalada Cesar o el pollo al marengo y tal vez la langosta cocida se
inventaron porque el chef tenía que hacer algo con los ingredientes
disponibles.
La limitación más estimulante con la que nos encontramos es el tiempo. Los
plazos obligan a hacer algo
Sigue en el capítulo 5. Sea un niño
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