El lugar para un sosiego ingenioso
 

 

 

 


Cuadro de texto: Grajera, Es un pueblo tranquilo 
situado en el centro del nordeste de Segovia,
 rodeado de espacios naturales, históricos pueblos y pintorescos lugares, objeto de obligada visita.
Esta en el centro de la zona de entre sierras y las cuencas de los ríos Riaza y Duratón.
A mil metros sobre el nivel del mar sus veranos son secos y calurosos y sus inviernos duros. La primavera y el otoño marcan con su corta extensión las diferencias estaciónales

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Se suceden las estaciones para renovar la pulcritud de aire que envuelve la extensión del campo, portando en su temporada peregrina las generosas inclemencias, que ajustan el hábitat de los sedentarios residentes.

 

Socavada en la arcilla desde hace ya... ??

 La tierra del cerro cuida del agua

 y esta,   no la arrastra,

 que curiosa simbiosis entre estas dormidas masas

que aquí, se camelan.

Juntas y humildes enamoran

 a los que al rincón miran.

Mediante una rebosante y plana alfombra.

 Expuesta

a los pies del espectador que al poniente llega

Unidas por las ranas estivales y verdes junqueras, 

por la  nieve del enero o del febrero.

 Juguete de los pequeños y

del ganado el húmedo sustento.

 La Poza Grande en el oeste del pueblo

Nunca duerme el agua en las cárcavas inclinadas, que la vierten al arroyo atiborrado

de espinos, malezas y zarzas.

Donde luego:

Ofrece a la maraña

la porción de esa tierra, fugada

en su pura transparencia,

del sitio donde fue arrojada

y del camino prescrito

por el meticuloso destino.

 

A la viaja dehesa

protegen los cerros del soplo.

Para que a las palabras del mirlo oculto

no las aleje de la superficie plana

 del charco susurrante que hoy,

 mira al cielo con los ojos de las menudas ranas,

reprochándole al aliento del invierno,

 las aguas que trajo tasadas.

A esta perfecta primavera le agradece la pradera,

solo con su verde esplendoroso,

el descollar de los contentos gamones,

prietos entre los precavidos robles.

A sus enracimadas hojas

 no cuidan tanto los fresnos,

. que al sol ya sostienen,

para que el ultimo tono del barítono

acune.