EL TAMAÑO SÍ IMPORTA...


"Ajá! Sé lo que estás pensando... ¿He disparado seis tiros, o sólo cinco?. Para serte sincero, con todo este jaleo yo también he perdido la cuenta.
Pero este es un 44 Magnum, el revólver más potente del mundo, capaz de volarte la cabeza de un solo disparo. Ahora, hazte una pregunta: ¿Te acompaña hoy la suerte?
Harry el Sucio





Un calibre prácticamente desconocido en España es el .454 Casull. Y, sin embargo, es hoy por hoy el calibre comercial más potente que existe para arma corta, superando en casi un 90% al "rey" de los calibres potentes, el mítico .44 Magnum.

¿De dónde ha salido?










Tabla comparativa de energía en boca de fuego entre los calibres de pistola más conocidos: De arriba a abajo:
  • .454 Casull
  • .44 Magnum
  • .357 Magnum
  • .38 Super
  • 9 Largo
  • 9 Parabellum
  • .45 ACP
  • .38 Especial
Vemos que el .454 Casull prácticamente dobla la energía del .44 Magnum.
Breve historia de los calibres Magnum:
En la violenta década de 1930, la Gran Depresión vió el origen de un nuevo tipo de delincuente, un delincuente "moderno" que empleaba en su beneficio una herramienta muy poderosa: El automóvil.
Los agentes de la ley se encontraron con que sus armas reglamentarias, generalmente revólveres en .38 Especial, eran incapaces de atravesar las carrocerías de los vehículos empleados en su "trabajo" por estos nuevos profesionales. Claramente, se necesitaba un calibre más poderoso.
Y Smith & Wesson acudió a cubrir esta necesidad, desarrollando en 1930 el calibre .38/44, o .38 Super Police, adaptando para ello su revólver de armazón "N" modelo 1926. En 1935, entre Elmer Keith y Phil Sharpe crearon lo que sería conocido definitivamente como el Winchester .357 Magnum, alargando el casquillo para que no pudiese ser disparado por error en un .38 Especial.


Comparativa de balas: De izquierda a derecha:
.454 Casull (SWC)
.44 Magnum (JHP)
.357 Magnum (SJHP)
.38 Special (THV)
9 Largo (FMJ)
9 Parabellum (FMJ)


Poco tiempo más tarde, nuevos experimentos llevados a cabo por Elmer Keith, tomando esta vez como punto de partida el calibre .44 Especial, dieron como fruto la aparición, en septiembre de 1953, del cartucho Remington .44 Magnum, que duplicaba la energía en boca de fuego del .357 Magnum (y cuyo primer exponente fue el modelo 29 de S&W, co-protagonista de la serie de películas de "Harry el Sucio").
Es de destacar que, mientras el nacimiento del .357 Mg obedeció a unas razones prácticas, el .44 Mg surgió casi como el capricho de Keith de disponer de un calibre más potente para la caza del ciervo. Claro que, cuando eres una leyenda en el mundo del tiro, te puedes permitir ciertos caprichos...

Posteriormente apareció el .41 Magnum, que no tuvo la resonancia de los anteriores.

EL origen de la bestia:
A principios de la década de los 50, el armero de Utah Dick Casull estaba intentando crear un nuevo calibre, un .45 Magnum, capaz de enviar una bala de 230 grains a 1800 pies por segundo (es decir, un proyectil de 15 gramos viajando a 1.6 veces la velocidad del sonido; casi nada...), lo que le convirtió en el mayor coleccionista del mundo de tambores de revólver rajados, ya que ninguno era capaz de contener las presiones que generaba su cartucho. Así que Casull decidió manufacturar sus propios tambores de cinco cartuchos e instalarlos por encargo en armazones de Ruger (los únicos capaces de resistir el disparo continuado del nuevo calibre). Finalmente, en 1979 Dick Casull se asoció con Wayne Baker, y el resultado fue la empresa Freedom Arms. En 1983 apareció en el mercado el primer ejemplar de revólver (el modelo 87) en el nuevo calibre, llamado ya .454 Casull.



Las armas:
En la actualidad, son sólo tres los fabricantes que ofrecen en sus catálogos revólveres capaces de disparar este cartucho: Freedom Arms, Taurus y Ruger.

El modelo 87 de Freedom Arms es...




... es una joya. No hay otra forma de describir el que probablemente sea el mejor revólver del mundo. Hecho prácticamente a mano, este single action es una herramienta de altísima precisión, donde cada pieza encaja con las demás con unas tolerancias mínimas, que se mantienen inalterables después de cientos de disparos.
Efectivamente, el juego lateral del tambor es nulo, lo que no hemos visto en ningún otro revólver, y el sonido del cierre da la sensación de solidez que normalmente se asocia a la puerta de una cámara acorazada. Respecto a la dureza de los materiales... bien, el ejemplar que aparece en las fotos tuvo que ser punzonado varias veces en el Banco de Pruebas de Eibar para que las marcas apareciesen en el acero.
Como características del modelo "premium grade", además del extraordinario cuidado puesto en los acabados, puede destacarse el híbrido en que termina el cañón (imprescindible en un calibre de esta potencia). Las cachas son de madera de "rosewood" pulidas, para permitir que el arma "resbale" en la mano en el momento del disparo, sin causar abrasión. No es nada superfluo, ya que al disparar el revólver se reeleva más de medio metro.
Las pruebas de precisión dieron como resultado grupos inferiores a los 2 centímetros a 25 metros. Con un visor Leupold montado, quedan pendientes las pruebas a 50 y 100 metros.
Claro, que tanta perfección tiene un precio, y, en este caso, el precio sobrepasa el "medio kilo".
En un principio, sólo Freedom Arms manufacturaba munición para este calibre. En la actualidad, tanto Cor-Bon como Winchester se han apuntado al carro del .454 Casull, ofreciendo diferentes cartuchos para el mismo, con balas que van desde 260 hasta 300 grains.
Contando con una fuente segura de munición, Taurus se convirtió en el primer fabricante "mayor" de armas de fuego en sacar al mercado un revólver para este calibre, presentando en el Shot Show de 1997 el primer prototipo, que despertó entre la crítica entusiasmos perfectamente descriptibles. Sencillamente, era demasiado frágil para manejar con seguridad las presiones desatadas por el .454 Casull.
Pero en el Shot Show de 1998 Taurus demostró que sabe aprender de sus errores, y presentó el modelo "Raging Bull", el mejor de los revólveres de Taurus hasta la fecha. Muestra del interés despertado en USA por este revólver, es que, al poco de aparecer en el mercado el Raging Bull, Taurus tenía una lista de espera de 25.000 unidades
El Raging Bull está disponible en cuatro acabados (pavonado, pavonado "con aguas", y en acero inoxidable mate y pulido a espejo - el modelo "acabado de grifo" que vemos en estas imágenes) y dos longitudes de cañón (6 ½ y 8 3/8). Con cinco balas en el tambor, el peso de la versión de 8" ronda los dos kilos de peso, lo que, junto con su empuñadura de santopreno (horrible, pero muy práctica) y su compensador integrado (de serie; no se fabrica sin él), hacen que el retroceso sea soportable (y aún así, hay una notable diferencia con calibres más "suaves", como el .44 Magnum). Este compensador consta de una cámara de 1.25" con 4 agujeros a cada lado del punto de mira, con lo que la longitud real del cañón es de 5" o 7" dependiendo del modelo. Si bien el compensador trabaja junto con la distribución de masas del arma para presentar un retroceso prácticamente lineal (en contraposición al Freedom Arms, que se reeleva mucho), no es bueno confiarse; recordemos que estamos disparando dos .44 Magnum al mismo tiempo...y con la misma mano.
Las miras son negras en todos los modelos y de gran precisión, si bien sería de agradecer el poder disponer de otros tipos diferentes, para los que estamos acostumbrados a apuntar a "centro de negro".
El tambor está cortado de un cubo de acero y mide 1.760" de diámetro y 1.770 de largo. La pared de las cámaras es de 0.110" , separadas entre sí 0.155". Una de las novedades que ha incorporado Taurus en el Raging Bull es un doble sistema de acerrojamiento del tambor, mediante un cierre delantero similar a los modelos de Dan Wesson y uno posterior similar a los de S&W.
El disparador es excelente, fuerte y seco (como un buen Martini), pero algo elevado para los modelos de Taurus (6 1/8 para el de 6" y 5 ¾ para el de 8"). El problema es un viejo conocido para los propietarios de S&W: Si aligeramos el disparador, empezamos a experimentar fallos de percusión (principalmente disparando en doble acción), agravados en el caso del .454 Casull por el hecho de que los fulminantes de rifle son mayores y más duros que los de pistola.
El otro inconveniente que presentaba el Raging Bull (el ser importado por Morioka Data) ha sido felizmente solventado, y ahora llega a nuestro país de la mano de Ardesa, lo que siempre es una garantía de buen servicio. Y el precio, sin ser ninguna bicoca, es aceptable, rondando las 150.000 ptas.
Las pruebas de precisión a las que sometimos al Raging Bull mostraron una agrupación excelente. La mira no venía bien calibrada en altura, y a 25 metros disparaba casi un palmo más bajo de lo que debiera. Media docena de correcciones del alza dieron como resultado una "cremallera" de disparos cuyos centros cortaban a la perfección el eje vertical de la diana. Ajustada la mira, obtuvimos una agrupación de "cacahuetes" de 2 centímetros de ancho en el centro del blanco.

Eso sí, al cabo de 7 minutos de haber comenzado las pruebas, recibimos la visita del vigilante del club, amablemente enviado por la dirección, para averiguar "quién estaba disparando con rifle en la galería de revólver". Cosas que pasan...