
Basándonos en la división de textos en literarios y especializados, nos centraremos ahora en una clase determinada de textos pertenecientes al segundo grupo: los textos técnicos.
Para un traductor de textos técnicos, un muy buen conocimiento de la lengua del TLO y la habilidad para escribir en la LT no es suficiente, como en principio sí podría serlo para el traductor de un texto literario. El traductor técnico ha de conocer además el tema especializado que se trata en el documento original y, sólo entonces, podrá realizar una "buena traducción", es decir, una traducción clara, concisa y correcta.
De acuerdo con el apartado anterior, un texto técnico presenta como principal característica un lenguaje propio de su especialidad con una terminología específica de una rama técnica. Pero aparte de la terminología, los textos técnicos presentan también unas características sintácticas y estilísticas determinadas, propias de este tipo de textos. Por ejemplo, en los textos técnicos no suele haber ningún tipo de manifestación emocional, connotaciones, figuras sonoras o metáforas originales, que sí se encontrarían, por ejemplo, en textos literarios. Veamos pues algunas de las características principales del lenguaje de los textos técnicos en español y en alemán:
ESPAÑOL:
· predominio de un estilo nominal · objetividad · uso de tecnicismos · extranjerismos · aparición frecuente de neologismos · las sustantivaciones · uso más frecuente de la pasiva
ALEMÁN:
· predominio del estilo nominal · objetividad · uso de tecnicismos · aparición frecuente de extranjerismos puros (sobre todo anglicismos) · neologismos · formación de sustantivaciones · formación de compuestos nominales (Komposita)
Podemos observar que ambos idiomas presentan características muy similares (neologismos, tecnicismos, etc.). En general, tanto en español como en alemán, el estilo técnico se caracteriza por su objetividad y el predominio del estilo nominal.
Si nos fijamos en estas características desde el punto de vista traductológico y analizamos los posibles problemas o métodos de traducción para cada caso, podríamos señalar lo siguiente:
- Los tecnicismos:: En general, los tecnicismos deben traducirse por sus correspondientes en la segunda lengua. Sin embargo a veces es necesario sustituir el tecnicismo por un término más descriptivo en función del nivel de conocimientos del lector sobre el tema que trata el texto. Por ejemplo:
Wollen Sie zwischen Stereo- und Monowiedergabe umschalten..."
"Si desea conmutar entre reproducción en estéreo o en monoaural..." (tecnicismo)
"Si desea cambiar de estéreo a monoaural, o viceversa,..." (término descriptivo)
Aunque ambas traducciones son correctas, debemos tener en cuenta diversos factores, como por ejemplo el contexto o los conocimientos del lector, a la hora de determinar cuál de las dos soluciones de traducción es más adecuada según el caso.
- Extranjerismos: Los préstamos de otras lenguas que conservan la forma originaria y son sentidos como "ajenos" al idioma receptor se conocen como extranjerismos. Cuando la palabra se incorpora a la LT sin sufrir ningún tipo de adaptación se habla de extranjerismo puro. Pero también se dan casos en los que la palabra se encuentra ya muy introducida en la lengua, lo que obliga a adaptarla a la grafía y a la fonología de la misma. Hablamos entonces de préstamos naturalizados. En alemán la frecuencia con que aparecen extranjerismos puros es mucho mayor que en español. En los textos técnicos estos extranjerismos suelen tomarse en su inmensa mayoría del inglés, idioma por excelencia en el campo de la ciencia y la tecnología (input, Display, output). Sin embargo, en español es más frecuente incorporar extranjerismos adaptados, es decir, préstamos naturalizados (casete, disquete).
El abuso de extranjerismos puros en la LT la empobrece con elementos extraños. Por ello, ante un extranjerismo puro en la LO el traductor debe evitar la influencia de esta lengua que, con toda probabilidad, le llevará a adoptar este extranjerismo en la LT. Ante todo, ha de comprobar primero si en la lengua receptora existe ya un término acuñado o si se introdujo como préstamo naturalizado. En el caso de que el extranjerismo no tenga traducción posible ni su adaptación solucione la comprensión del concepto que expresa, es conveniente que el traductor mantenga dicho término en su forma original.
De todos modos, el traductor debe siempre buscar el entendimiento del término, es decir, debe conseguir que el receptor comprenda a qué hace referencia. Por ejemplo:
Um Deck 2 auf einmalige Bandumkehr zu stellen, die Taste A freigeben"
"Para seleccionar el modo auto-reverse en el deck 2, libere el botón A"
En este caso, traducir la palabra inglesa "Deck" utilizando el mismo término no sería la solución correcta, pues existe la posibilidad de traducirlo por un término propio de la LT como "compartimento de la cinta". Con toda probabilidad, el lector entenderá mejor a qué se hace referencia con este último término. Así pues, una solución más acertada sería:
"Para seleccionar el modo auto-reverse en el compartimento de cintas 2, suelte el botón A"
- Neologismos: Es muy frecuente encontrar neologismos en textos técnicos, ya que el avance en la ciencia y la tecnología tiene como consecuencia la aparición de palabras nuevas que surgen ante la necesidad de designar objetos o procesos de creación reciente "soporte físico" (hardware), "mercadotecnia" (marketing), "clonación" (cloning) (Debido al "dominio" del inglés en campos científicos y técnicos, la mayoría de neologismos surgen en este idioma. Por ello, los ejemplos ofrecidos son términos ingleses y no alemanes). Su traducción constituye uno de los mayores problemas del traductor, pues muchas veces la terminología del TLO no está fijada aún en la lengua terminal. El traductor debe pues decidirse por la solución de traducción del neologismo que estime más conveniente: dar una traducción literal, utilizar un término descriptivo, o crear un neologismo en la LT.
- La sustantivación: Tanto en alemán como en español existe la posibilidad de sustantivar infinitivos. Esta sustantivación del infinitivo es mucho más frecuente en la lengua alemana y, a la hora de traducir, ésta no siempre equivale a otra sustantivación en español. Es el caso, por ejemplo, de las sustantivaciones de infinitivo precedidas de una preposición:
Die Reinigung kann auch durch das Abspielen einer Reinigungscassette erfolgen."
"La limpieza se puede hacer también reproduciendo una cinta limpiadora".Für das Überspielen von Cassetten ist es ratsam, ..."
"Cuando copie una casete, se recomienda..."
- Los compuestos (Komposita): Uno de los procedimientos terminológicos más empleados en alemán es la formación de compuestos (Komposita). En textos técnicos se recogen principalmente compuestos nominales en los que el sustantivo es el elemento más importante de la composición. La fórmula más empleada en alemán es: SUSTANTIVO + SUSTANTIVO (z.B. Bedienungsanleitung, Sicherheitsgurt), aunque también son frecuentes las formas: ADJETIVO + SUSTANTIVO (z.B. Radialreifen, Gesamtzahl) o VERBO + SUSTANTIVO (z. B. Programmiertaste, Schiebedach).
Este sistema de formación de compuestos nominales se escriben las palabras juntas sin ir separadas por guiones (Zusammenschreibung) apenas aparece en español, donde la estructura más frecuente de los compuestos nominales es: SUSTANTIVO + PREPOSICIÓN + SUSTANTIVO
Ejemplos:
Marktforschung = Estudio de mercado (Subst.+Subst.) (sust.+prep.+sust.) Wassertank = Tanque de agua (Subst.+Subst.) (sust.+prep.+sust.)
- Uso de la pasiva: En alemán el uso de la voz pasiva es muy frecuente. Pero no ocurre lo mismo en español, que muestra preferencia por la voz activa. De este modo, y por razones de estilo principalmente, muchas veces es preferible traducir la pasiva alemana por una oración activa. Sin embargo, el lenguaje de textos especializados en español utiliza con más frecuencia la voz pasiva que el lenguaje común. Por eso, en textos técnicos es más permisible mantener la pasiva alemana pues no suena tan forzada.
No obstante, tampoco se recomienda abusar de las oraciones pasivas en castellano, manteniéndose la preferencia por utilizar la pasiva refleja.
| Die Lautsprecher werden automatisch abgeschaltet." |
| "Los altavoces se desconectarán automáticamente" |
Estudiosos de la traducción se cuestionan todavía hasta qué punto es necesario preocuparse por cuestiones estilísticas en la traducción técnica. Sin embargo, y aunque en un principio pueda parecernos que no es así, la traducción técnica requiere algo más que escribir las palabras equivalentes encontradas en un diccionario. Los traductores técnicos que trabajan para empresas, por ejemplo, suelen ser de la opinión de que en este tipo de textos apenas tienen importancia los factores estilísticos. Quizás se deba a que dichos traductores realizan generalmente encargos de traducción cuyo único fin es informar a científicos o investigadores expertos en el tema y, por lo tanto, conocedores de la terminología específica utilizada. Sin embargo, en el caso de traducciones dirigidas a personas ajenas a empresas, es decir, profanas en la materia, el lenguaje y el modo de presentar la información debe adecuarse a este tipo de público o, dicho de otro modo, el texto debe hablar la misma lengua que aquéllos a los que se dirige. Si el traductor presume que el lector posee ya unos conocimientos previos sobre el tema que trata el texto, la forma en la que ha de presentar la información no necesita ser tan clara y explicativa pudiendo utilizar términos específicos de ese campo sin temor a que resulten incomprensibles. Sin embargo, el autor debe cuidar más la forma de presentar la información en aquellos casos en que ésta es completamente nueva para el lector y facilitar al máximo la comprensión del texto utilizando, por ejemplo, un lenguaje sencillo para explicar conceptos que puedan entrañar alguna dificultad.
Así pues, a la hora de presentar la información en un texto técnico es de especial importancia que el traductor tenga en cuenta los conocimientos del lector sobre el tema en cuestión. Es decir, un traductor de un texto técnico debe tener siempre presente la capacidad e interés del lector. Por lo tanto, especialmente en aquellos casos en los que el lector podría ser calificado como profano en la materia, tres serían los principales objetivos del lenguaje técnico:
- claridad, - concisión, - y corrección.
Al traducir un texto técnico al español, el traductor puede recurrir a diversos métodos que facilitan al lector la comprensión del texto. Por ejemplo:
a) Mediante el uso frecuente de ejemplos que ilustren el mensaje "nuevo".
b) Manteniendo un contacto directo con el lector mediante el uso de apelativos directos como "usted", imperativos o preguntas retóricas. Es un modo de personalizar el mensaje.
c) Con redundancias (usar información general o específica ya conocida).
d) Utilizando términos sinónimos o paráfrasis para términos técnicos.
De esto podría deducirse que la traducción de textos técnicos requiere no sólo tener unos conocimientos buenos del tema para comprender la terminología utilizada y poder traducirla, sino también saber transmitir el contenido del texto sin excluir las cuestiones de tipo estilístico.
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