ÍNDICE MEDITACIONES AÑO 2004
I.- MEDITACIONES DEL MES DE ENERO DEL AÑO 2004
II.- MEDITACIONES FEBRERO 2004
III.- MEDITACIONES MARZO DEL AÑO 2004
IV.- MEDITACIONES ABRIL DEL AÑO 2004
V.- MEDITACIONES MAYO DEL AÑO 2004
VI.- MEDITACIONES JUNIO DEL AÑO 2004
VI.- MEDITACIONES JUNIO DEL AÑO 2004
VII.- MEDITACIONES JULIO DEL AÑO 2004
VIII.- MEDITACIONES AGOSTO DEL AÑO 2004
IX.- MEDITACIONES SEPTIEMBRE DEL AÑO 2004
X.- MEDITACIONES OCTUBRE DEL AÑO 2004
XI.- MEDITACIONES NOVIEMBRE 2004
XII.- MEDITACIONES DICIEMBRE 2004
NOTA1.- : San Ignacio de Loyola nos recomienda preparar por la noche los puntos de meditación de la mañana siguiente. Desde hace muchos años practico esta costumbre. Suelo escribir en el ordenador los puntos algo desarrollados de cada jornada. Os la ofrezco por si os pueden ser útiles en cualquier sentido. Siempre me sirvo de distintos libros de espiritualidad para obtener ideas.
NOTA 2.- : Estas meditaciones hazlas sin ansia de pasar adelante. Normalmente cada punto breve está separado por el signo //. Es una señal discrecional de parada. Cuando piensas que te has agotado en afectos, discursos o contemplación pasa al punto siguiente. Lo mismo haz si no te dice nada la frase leída. Siempre has de comenzar la oración cortando con suavidad los pensamientos ajenos, y centrándote en el Señor. Al finalizar termina siempre con un coloquio con la Virgen María y con Jesús, su Hijo, Dios y hombre verdadero
Mi correo electrónico:
mistica@jet.es
MEDITACIONES DEL MES DE ENERO DEL AÑO 2004
1-1-4
Bendito sea el nombre del Señor, sea por siempre bendito y adorado Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo//. Recibe hoy, Señor, mi corazón como hostia de alabanza y adoración a tu santo nombre, a Ti, Santísima Trinidad//. Ayer en mi meditación de fin de año me di cuenta de que puedo muy poco; nada puedo sin tu ayuda, pero todo, si Tú me sostienes. Ayúdame en este año a cumplir mis dos propósitos: Misa dominical bien preparada y con gran atención e interés; caridad positiva con todos y en el aspecto negativo, librarme de la crítica destructiva//. En este año, Jesús, manso y humilde de corazón, haz el mío semejante al tuyo; ayúdame a ser humilde, porque ni eso puedo sin tu ayuda; Señor, dadme el don de oración, el don de abnegación, la perseverancia final, celo por la salvación de las almas//. Y no permitas que me aparte de Ti ningún día: y si llego al final del año, que sea siempre para tu gloria y amor.
2-1
Dame, Señor, la humildad porque transforma al pobre en hombre de Dios//. Niño Jesús nacido en Belén, que aprenda la lección de la humildad que me das desde el portal//. Así dice el Altísimo: "Yo habito en las alturas de la santidad, pero también con el corazón contento y humilde" (Is. 57,15)//. "La Tierra es el escabel de mis pies, pero mis miradas se posan sobre los humildes" (Is. 57,15)//. "Anawin" son aquellos, cuya única abundancia es la indigencia y su sola riqueza carecer de ella. Así me siento, por eso espero y confío en la misericordia de Dios que me ayudará a pasar por los caminos de esta vida con seguridad y esperanza.
3-1
Enséñame, Virgen María, a ser perfecto "Anawin", como aquellos, cuya única abundancia es la indigencia y su sola riqueza carecer de ella//. Que el dolor, las pruebas o la enfermedad aumenten mi fortaleza y me enseñen a abandonarme en el Señor//. Que en los momentos duros me dé cuenta de que estás más cerca de mí//. Que la humildad verdadera me transforme en hombre piadoso//. ¡Si yo conociera el don de Dios! Entonces mi pobreza sería dichosa. Quiero comprender aquello de no querer tus cosas; te quiero a Ti//. En mi indigencia espiritual a Ti grito, Señor: "Si quieres, puedes limpiarme", porque llevo años sin entregarme del todo, y no tengo prisa. Pero Tú sabes que te amo. Y yo sé que Tú me amas.
4-1
Tú, Jesús, nacido en Belén, eres el Santo de Dios; yo soy una "anawin" que abunda en indigencia, y mi riqueza es carecer de ella//. Enséñame a orar, Virgen María, tú que pronunciaste la más sublime oración de los "anawin", el Magníficat. "Has mirado, Señor, la pobreza de tu esclava"//. Mi alma contigo glorifica al Señor y mi y mi espíritu exulta en Dios mi salvador"//. "Tu misericordia es de generación en generación para aquellos que te temen"//. "Cantad, Cielos y Tierra, porque Dios ha consolado a su pueblo, y ha tenido misericordia de sus pobres". (Is. 44,23)
5-1
Como los Reyes Magos siguieron la estrella, deseo con tu ayuda, Señor, seguir tu voluntad tanto la señalada por los mandamientos como la dispuesta por Ti en cada caso: la de beneplácito//. Con María en Navidad buscar que sea mi alimento se hacer la voluntad del Padre que me ha traído a este mundo. Ven, Jesús Niño, en mi ayuda//. Unirme a la oración de Jesús que es abrazar hasta el fondo la voluntad del Padre//. Dice Jesús: "Hay que orar siempre y no desfallecer"//. Unirme siempre a la oración de Jesús: "Padre, te doy gracias porque me has escuchado; yo sé siempre que me escuchar".
6-1
La Epifanía del Señor. Dios mío, tu estrelle brilla en este mundo, pero como existen muchas estrellas, gran parte de los hombres ni la percibe. Envía obreros a tu mies; Dadnos, Señor, sacerdotes santos, obispos santos, almas consagradas santas, cristianos comprometidos santos//. Hemos reconocido tu estrella; ya no podemos ser como los demás. Enséñanos la alegría de la virtud//. Estar marcado por la señal de la Estrella. Que sigamos su camino de salvación//. Enséñanos a imitar a los Magos en la fe, la fortaleza, en el fervor de vida//. Supieron pedir luces a gentes que valían menos que ellos; fueron sencillos y prácticos. Enséñame sus virtudes.
7-1
Tu estrella, Señor, era hermosa y brillante. Pocos han conseguido representarla con eses fulgor: enséñame a vivir un poco mejor mi vida cristiana para que se cumpla en mí aquello de "brille vuestra luz delante de los hombres, de manera que glorifiquen al Padre"//. Enséñanos a compensar tu luz refulgente con humildad creciente; de tal manera que por nada del mundo nos entre la vanagloria//. Los Magos regresaron solos; podían ser objetos de sus propias dudas; no aparece que vieran milagros y creyeron. ¡Hombres de fe! Dadnos, Señor, esa fe a prueba de sacrificios que tuvieron aquellos Magos//. Sólo Herodes se interesó por el asunto. ¡Triste destino! Y aquellos tres hombres que salieron hacia sus reinos. Dadnos, Jesús interesarnos por esta Buena Nueva de manera que sepamos comunicarla//. La estrella de los Magos se movía, los acompañaba, pero luego desapareció: nuestra vida así es. Nos has guiado "sin otra luz y guía que la que en el corazón ardía"//. El mundo podrá olvidar a los Magos o reducirlos al servil ministerio de repartidores idílicos de juguetes. Nosotros que deseamos seguir la estrella de Jesús os conservamos en nuestra memoria y veneramos el largo peregrinar por todos pueblos. Envía, Señor, obreros a tu mies.
8-1
Que se cumpla en la vida de tus sacerdotes almas fieles aquello de "Así alumbre vuestra luz de tal manera que glorifiquen al Padre". Que a pesar de sentirnos con frecuencia solos, seamos fieles y firmes como los Magos//. Sepamos sobreponernos a nuestras dudas: "estamos solos; cada vez cree menos la gente; muchos se han pasado a la otra orilla; ¿y si nos equivocamos? Que como los Magos hagamos nuestro camino de vuelta con total serenidad; confiados. Yo sé muy bien de quién me he fiado: no pongo mi confianza y esperanza en los hombres sino en Dios//. Algunos se dan por vencidos ahora, como se dieron entonces. Han colgado la toalla y no pueden más. Prefieren la increencia. Señor, no sea así en nosotros. Y acuérdate de dar una gracia total a aquellos que siendo generosos antaño, hoy se han alejado//. Eres, Jesús, luz divina que hace brillar a la estrella de Belén: como los Magos, hemos visto su estrella y hemos venido a adorarle. Te adoro, Jesús, presente en la Eucaristía, presente en tu Iglesia, presente en tu Palabra y en los Hermanos:
9-1
Han pasado los días de Navidad, pero seguimos con su celebración hasta el Domingo. Me fijo hoy en la Virgen María. "Conservaba todas estas cosas en su corazón//. Hoy voy a estar tranquilo, en la presencia de Dios, junto a María conservando en mi corazón todos estos misterios contemplados en días anteriores//. Profundizo en cada un de estos verbos dentro de la frase: "escuchar". Escuchar con atención la palabra de Dios leída estos días. Fijarme en concreto en ésta: "El Verbo se hizo carne"//. "Guardar". Guardar en mi corazón como María el recuerdo de estos días santos, la alegría de Belén//. "Conservar" con cuidado y con mimo el tesoro de la gracia del Señor, el recuerdo de su bondad que se hizo hombre y habitó entre nosotros//. "Meditar". Pensar con suavidad, discurrir cómo ser mejor, cómo obrar el bien, cómo vivir en consecuencia todas estas verdades//. "Ver". Ver el misterio con los ojos de la fe. Percibir el influjo del Señor. Alejar el alboroto interior para entregarme a la verdadera contemplación.
10-1
La Virgen María. "Conservaba todas estas cosas en su corazón". He de imitarte, María, y además he de estar atento para oír las insinuaciones del Señor que nos ama. Esto te pido, Virgen María, para que me lo alcances de tu Hijo//. Déjame aquí, Señor, a tus pies: que haga silencio en mi alma. "Quedeme y olvideme: mi rostro recliné sobre el amado; cesó todo y dejeme, dejando mi cuidado entre las azucenas olvidado" (San Juan de la Cruz)//. "Habla, Señor, que tu siervo escucha"//. Abrir mi corazón y estar disponible a cuanto el Señor me dicte//. Ahora, "abre Señor mis labios y mi boca publicarán tus alabanzas"//. Conserva, Señor, en mi alma la semilla de tu palabra de manera que fructifique y no permitas que jamás me aparte de Ti.
11-1
Como María escuchar, guardar, vivir la palabra de Dios, la buena nueva//. Me adhiero a Ti, Jesús, "Mi alma se adhiere a Ti, tu mano me sostiene" (S. 63)//. A Ti grito, Señor, y Tú me respondes desde tu monte santo" (S.3,5)//. Ayúdame a poner por obra tu palabra; que los acontecimientos pascuales transformen nuestras alma//. No discuto el Evangelio; lo vivo, lo experimento y lo recibo.
12-1
Para Pablo todo cambió cuando descubrió a Jesús en el camino de Damasco. Su oración desde entonces es siempre con esa novedad del descubrimiento de Jesús. Buscar yo siempre a Jesucristo nuevo; nunca acostumbrarme a Jesús, como un esposo enamorado que nunca se acostumbra a su esposa//. Aprender, Señor, con tu ayuda esta lección esponsal//. Orar sin cesar; sin cansarse nunca. Perseverar en la oración. Ahora estoy con Dios con gran paz; sólo me ocupo de Él; estoy contigo//. Estoy contigo, Señor, estoy lleno de alegría porque Tú eres la alegría de mi vida. Sin Ti todo es tinieblas; contigo, luz//. Muchas veces te voy pidiendo para mí el don de amar a mis semejantes sin esfuerzo, con el corazón, no sólo de palabra. Me cuesta mucho, pero sé que me basta con tu gracia, por eso confío.
13-1
Que Tú, Señor, seas mi deleite; mira que me atraen mucho los placeres normales de la naturaleza. Que mi alma more en Ti en soledad y en quietud ahora y por toda la eternidad//. Deseo servirme de los grandes medios que me ofreces: la oración y los sacramentos. Que la Misa sea para mí el centro de mi vida y junto a ella la Comunión; prepararlas con mimo y devoción siempre//. Enséñame a leer con paz y amor tu palabra y la lectura pía. Ayúdame a meditarlas con atención y con el deseo de adecuar a ellas mi vida. Ayúdame a orar con tu palabra y en tu palabra. Ayúdame a contemplar con amor. "Y el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros"//. Descubrir y redescubrir los beneficios y las maravillas inenarrables del Señor//. Concédeme escuchar tu palabra con atención, respeto, humildad y amor. Como si fuera la primera vez, la única vez.
14-1
"Abre, Señor, mis labios: y mi boca pronunciarán tus alabanzas. Ven, oh Dios, en mi ayuda: apresúrate, Señor, a socorrerme"//. Ayúdame, Señor, a no contentarme tan sólo con lo externo, sino a profundizar en el amor de tu ser divino//. "¿Quién sube al monte de Dios, o quién morará en su santo lugar?! (S.24). "El de manos inocentes y corazón puro"//. Y te digo, quisiera fuera la gran realidad, lo del salmo: "Medito, Señor, tu ley. Día y noche está en mis labios".
15-1
Señor, embriaga mi alma con tu gracia, con tu luz, con tu bondad. Atráeme porque te quiero, porque sólo quiero vivir para Ti//. Quiero ser santo como tantos que me han precedido, como Don Miguel Sola, Félix Beltrán, Miguel Ángel Pérez de Zabalza y aquel santo grande de Comillas, el padre Nieto. Todos ellos están sin subir a los altares, pero su ejemplo arrastraba//. Te pido ser absorbido por tu amor, desaparecer a mis egoísmos. Esto es lento y difícil, pero Tú estás conmigo//. Mirar maravillado el amor de Dios que se derrama en nuestros corazones//. Él me ha llamado; así lo quiso y ha tenido misericordia conmigo.
16-1
Jesús, deseo ser amado. Para santa Teresa amar es dejarse amar; aceptar tu amor infinito//. Te contentas con mis pobres esfuerzos. Eso me da mucha paz. Esto me elevará hacia Ti//. El Señor es mi pastor; nada me falta. Por laderas de hierba tierna Él me hace reposar. //. Aunque pase por valles de tinieblas, ningún mal temeré. Junto a mí su vara y su cayado, ellos me confortan//. Alma mía, recobra tu calma. El Señor fue bueno contigo.
17-1
Amar a Jesús. Aceptar, Señor, tu amor infinito. Me has creado, redimido, dado en alimento y compañía en la Eucaristía//. Me elevarás hacia Ti. Deseas sólo mi colaboración y para ello también pido tu ayuda. Sé que lo vas a hacer//. Permanece hoy y en toda la mida conmigo; como en el Sagrario. No os alejéis nunca de mí//. Quiero y os pido trabajar sólo por vuestro amor y para la salvación de las almas//. Dadme siempre el don de la penitencia, la verdadera compunción del corazón.
18-1
En Dios pongo mi esperanza y confío en su palabra//. Necesito mucho mansedumbre, Señor. Jesús, manso y humilde de corazón, haced mi corazón semejante al vuestro//. "Como elegidos de Dios, santos y amados, revestíos de ternura y de misericordia; de humildad, de sencillez y de tolerancia", me dice San Pablo//. "Si deseas la felicidad de los demás, sé compasivo. Si deseas tu propia felicidad, sé compasivo. (Dalai Lama)//. Tú sostienes mi lento caminar, Señor, por eso en Ti confío. Y te pido paciencia conmigo mismo para nunca desanimarme en el camino de la perfección//. Da silencio a mi corazón para poder escuchar el tono de tu voz que me invita a seguirte en cada momento.
19-1
Dios está presente en lo más íntimo de los seres. Por eso, Señor, si entro en mí mismo, te encontraré. Tu presencia no la noto como una presencia de un ser humano, sino de otra forma, guiado por la fe. "Sin otra luz y guía que la que en el corazón ardía" (Juan de la Cruz)//. "Señor, Tú eres nuestro refugio de generación en generación". Mi alma se refugia en Ti, y desde allí tomo fuerza para entregarme a mis semejantes//. "Cuando Tú me mirabas, su gracia en mí tus ojos imprimían; por eso me adamabas y en eso merecían los míos adorar lo que en Ti vían"//. Mirar a Dios que me está mirando//. Suceda lo que suceda, mi punto de apoyo está en Ti, mi Dios.
20-1
Mi alma y cuerpo sean Sagrario o Custodia que durante el día tenga a Jesús//. Mi alma y mi cuerpo sean cofre de oro vivo que contenga la Palabra de Dios con unción, y la muestre. Como María que guardaba todas las cosas en su corazón//. Corazón de Jesús por amor nuestro abrasado: haced que nuestro corazón sea en vuestro amor inflamado//. Jesús callado en el Sagrario nos muestra su deseo de silencio en adoración profunda, en amor venerable, en confianza íntima con Él. Tú, Jesús, te has quedado con nosotros hasta la consumación de los siglos//. Dame, Espíritu Santo, el don de la contemplación para ver, mirar, amar oír, escuchar, reparar a Jesucristo Sacramentado.
21-1
Deseo, Jesús, servirte en la Eucaristía y en mi prójimo; y te pido fuerza para ello//. Deseo, Jesús, consolarte en le Eucaristía y en mi prójimo; y te pido fuerza para ello//. Deseo, Jesús, amarte en le Eucaristía y en mi prójimo; y te pido fuerza para ello//. Deseo, Jesús, acompañarte en le Eucaristía y en mi prójimo; y te pido fuerza para ello//. Del olvido e ingratitud de los hombres, os consolaremos, Señor//. De nuestra tibieza en amaros, os consolaremos, Señor//. Corazón de Jesús, te amo porque eres verdadero Dios y hombre.
22-1
Miro, Jesús, tus manos que bendicen ; las venero; estoy cobijado cerca de Ti para recibir tu ayuda en forma de bendición que me anima y ayuda a avanzar//. Miro, Jesús, tus manos taladradas, pero resucitado ya. Me acojo a tu bondad salvadora y siento dolor por mis pecados//. Miro, Jesús, tu boca que anuncia la salvación, la Buena Nueva del Evangelio. Escucho tu palabra y la acojo dentro de mi corazón y deseo conservarla siempre//. Miro, Jesús, tus ojos que lloran ante Jerusalén por los pecados. Guarda mis ojos del mal. Ayúdame a saber mirar el bien, el hacer el bien a todos como Tú lo hiciste//. Miro, Jesús, tu cabeza coronada de espinas. Arrojo de la mía todo pensamiento de soberbia. Coloca en mi alma la humildad de corazón.
23-1
"Si conocieras el don de Dios"... Derrama sobre mi alma el don de tu gracia y de tu amor para conocerte, amarte y gozar de tus dones, que me hagan útil para servirte en tu Reino//. Seas, Jesús, siempre Rey de mi hogar, Rey de mi vida entera//. "Corazón de Jesús, venga tu Reino, Reino de verdad y de vida, Reino de santidad y de gracia, Reino de justicia, de amor y de paz"//. Ocuparte con gozo en estar con Jesús, contigo, Maestro Divino y Rey, amarte y entregarme a Ti.
24-1
Buscar el espíritu de Cristo con reverencia, con amor, con esperanza//. Unirme a Jesús Hostia para lo que Él quiera de mí//. Que perdure, Señor, durante todo el día mi contacto contigo, de la mañana a la noche//. Sean todas mis acciones por Ti y para Ti, pero ayúdame a que todas sean buenas, para Ti lo mejor, para tu Reino//. Padre, ayúdame a quererte como hijo bueno.
25-1
Te anuncias, Señor, como el Ungido, como el Mesías. "El Espíritu de Señor está sobre mí, porque Él me ha ungido. Me ha enviado para dar la Buena Noticia a los pobres; para anunciar a los cautivos la libertad, y a los ciegos la vista". Por esto, Señor, creo en Ti, te venero y adoro y deseo seguirte siempre//. Nos das garantías para que creamos en Ti. Gracias, yo creo, pero aumenta mi fe//. Ayúdame a esparcir la luz de la fe por el mundo//. Te proclamo por mi Dios, mi Redentor, mi Salvador//. Admiro y venero la largura y anchura, altura y profundidad de vuestro Corazón, Jesús//. Señor, dadme el don de oración, el don de abnegación, la perseverancia final, celo por la salvación de las almas.
26-1
Jesús, me ves y piensas en mí en todo momento porque tu inteligencia es infinita: me acojo a tu mirada, me acojo a tu bondad, me acojo a tu misericordia//. Jesús, me ves y me amas en todo momento porque tu amor es infinito: me acojo a tu mirada, me acojo a tu bondad, me acojo a tu misericordia//. Jesús, tienes providencia sobre mí en todo momento porque tu providencia es infinita: me acojo a tu mirada, me acojo a tu bondad, me acojo a tu misericordia, y a tus cuidados//. Jesús, es infinita tu misericordia en todo momento: me acojo a tu mirada, me acojo a tu bondad, me acojo a tu misericordia//. Que sepa fiarme del todo de Ti porque "En Ti, Señor, he esperado y jamás quedaré confundido".
27-1
Apreciar y venerar la cruz. En ella murió Jesús por mi amor. Me signo y me santiguo ahora con veneración; muy consciente//. Corazón de Jesús, enséñanos a orar. Mira que soy muy torpe para ello y quiero estar siempre contigo//. Jesús, que cuando te "siembras" en mí en la Comunión, Fructifiques en buenas obras, en ilusión de entrega, en generosidad de amor//. Emplear el tiempo más que en lamentaciones en, en servir, adorar, amar a Dios y a nuestros semejantes. Dame fuerza//. Estás, Jesús, en la Eucaristía no sólo en alimento espiritual, sin también con tu Corazón de amigo y amante y lleno de misericordia.
28-1
Señor, Tú sabes mis preocupaciones, mis problemas y estás lleno de misericordia y de amor. Por eso confío en Ti, muy consciente de que quien en Ti espera no será confundido para siempre//. Jesús, en la Eucaristía estás amando//. Jesús, en la Eucaristía estás perdonando//. Jesús, en la Eucaristía estás enseñando//. Me doy cuenta de esa gozosa realidad y te digo con todo mi corazón: "Mirad, que soy muy pobre, dulcísimo Jesús, y necesito de Vos como el pobre de la limosna que el rico le ha de dar"//. Mirad que soy muy rudo, oh soberano maestro, y necesito de vuestras divinas enseñanzas para luz y guía de mi ignorancia.
29-1
Ayúdame, Señor, a aprovechar el silencio exterior y enséñame la ciencia más difícil del silencio interior; dame fortaleza para aprenderlo//. Estar contigo sin palabras; sólo mirar y amar; como hacen los contemplativos//. Señor, eres Sol: dame luz, dame vida//. Señor, eres manantial; anega mi alma en celestial amor. Que nunca ya vuelva a tener sed de las cosas mundanas//. Como el agua del arroyo en verano caluroso da frescura y humedad, así Tú a mi alma acalorada por las cosas que rodean.
30-1
Corazón de Jesús que vives en el Sagrario: Tú nos envuelves en tu virtud, en tu gracia y en el consuelo de tu compañía; déjame estar contigo y atráeme//. Corazón de Jesús, vives envuelto en el Sagrario en el silencio de aquella primera noche de Jueves Santo, pero en ese divino silencio hablas a mi alma; atráeme y yo te escucho, "sin otra luz y guía que la que en el corazón ardía"//. Jesús, eres mi Dios, mi Redentor, mi Maestro y mi Padre//. Pero también eres mi hermano y mi amigo//. Eres mi Dios hecho hombre, hecho alimento y estás siempre a nuestro lado//. Atráeme por encima de todos los atractivos de este mundo. Mirad, Señor, que el mundo llama la atención, pero yo quiero estar siempre contigo; ven en mi ayuda.
31-1
Mi corazón descansa en Ti, porque Tú eres mi refugio//. Corazón de Jesús, casa de Dios y puerta del Cielo, ten misericordia de nosotros//. Corazón de Jesús, horno ardiente de caridad, ten misericordia de nosotros//. Además eres nuestro salvador, pues te entregaste por nosotros; por eso en Ti confiamos//. En Ti, Señor, he esperado; jamás quedaré confundido.
II.- MEDITACIONES FEBRERO 2004
1-2-04 Domingo
Tu amor, Señor, está siempre demostrado//. Nuestras lágrimas hacen milagros ante el Sagrario. Dame lágrimas de arrepentimiento; de dolor de mis pecados y de los pecados del mundo//. Confío del todo en tu amor misericordioso//. Señor, mi corazón descasa en Ti que eres mi refugio de generación en generación//. Corazón de Jesús casa de Dios y puerta del Cielo, ten misericordia de nosotros//. Corazón de Jesús, horno ardiente de caridad, ten misericordia de nosotros//. Corazón de Jesús, Salvador, que te entregaste por nosotros: ten misericordia de nosotros//. "En Ti, Señor, he esperado; jamás quedaré confundido".
2-2
Extiendo mis brazos a Ti, Señor, porque estás lleno de misericordia y yo estoy lleno de necesidades, y el mundo se aleja de Ti. Envía misioneros santos que conmuevan los corazones alejados//. Ahora pongo en tus manos las necesidades siguientes mías... Ahora las de mis hermanos difuntos... Ahora las de estos que viven//. Sacerdocio de Jesús. Te agradezco, Señor, por el don del sacerdote, porque sin sacerdotes no hay Eucaristía, no hay Sagrarios//. Soy cristiano, he de ser amigo de Jesús, amigo tuyo; Tú me llamaste y no te retractas. Y si soy sacerdote o religioso, más aún he de agradecerte. Ven, ven, Señor, no tardes. Deseo estar contigo.
3-2
Tantos siglos, Señor, entre nosotros y tan olvidado por quienes nos llamamos católicos. Gracias por tu presencia en la Eucaristía. Deseo y te pido fuerza para traerte a Ti a muchos//. Deseo amarte, Señor, sin cuidarme de mí. Tú seas por siempre mi ocupación y amor//. Dejarme amar de Ti//. Espero tu bendición con alegría y paz. Dame el don de la alegría serena que me dé fuerza para tu Reino//. Corazón de Jesús Sacramentado: que me dé más alegría lo bueno que eres que compunción mis pecados y debilidades//. Deseo aceptar con gran paz y amor cuanto me envías a lo largo de mi vida.
4-2
"Habitar en la casa del Señor todos los días de mi vida"//. Ser como la lámpara que alumbra el Sagrario; saber permanecer junto a Jesús y salir después a "predicar", como quería Jesús para sus discípulos//. Dar a conocer, Señor, tu corazón. Dame aquella fuerza que me diste el día de mi conversión//. "Abierto tiene el pecho y abierto el corazón; venid y encontraremos en Él la salvación"//. Vivir y palpitar con el corazón de Cristo. "¡Cuándo será que yo viva solamente para Vos"!
5-2
Ábreme, Señor, la inteligencia para conocer la sabiduría que ayuda a comprender las Escrituras; dame un poco de tu Sabiduría//. Señor, que yo vea; Señor, que yo oiga; Señor, te doy gracias porque has revelado tu palabra a los pequeños//. Señor, "me rociarás con el hisopo y quedaré limpio. Me lavarás y quedaré más limpio que la nieve"//. Señor, que después de la espera de la inseguridad venga a mi alma esa seguridad en la fe de que gozan los santos, porque Tú sabes que te amo, que te quiero y espero en Ti//. Ven a ayudarme a mí presuroso.
6-2
"Me complazco en mis flaquezas, pues cuando soy débil, entonces soy más fuerte" (II Cor. 12, 10). Pensar en esto unos minutos y abandonarnos a la fuerza de Dios que habita en nosotros//. En Pablo la oración y la vida apostólica son una misma cosa. Aplicarlo a mi vida, pero no en el sentido de acción en vez de oración, sino en valorar la oración tanto como la acción y la acción apostólica tanto como la oración. Mi ilusión de tiempo libre, estar con Dios en la oración//. Celo por la salvación de las almas y por la gloria de Dios. El celo madure de forma continua en mi corazón. Amor a Dios y amor al prójimo, los dos grandes principios de mi alma. Grábalos, Señor, en el fondo de mi ser//. Enciende, Señor, el fuego en mí; enciéndelo en tantos que te siguen como profesionales//. "Por eso, investido misteriosamente de este ministerio, no desfalleceré".
7-2
Enciende en mí, Señor, la llama de tu amor//. "Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor. Envía tu Espíritu y serán creados; y renovarás la faz de la Tierra"//. Que el Evangelio, la Buena Nueva, realice en mí la obra salvadora. Que se graben en mí las Bienaventuranzas, el amor, el servicio, la oración//. En mi vida se da y se dará el dolor, pero en mi vida estás Tú, Señor. Por eso mi vida será siempre alegre. Yo creo, Señor, pero aumenta mi fe//. Creer siempre en Dios Santo, Uno y Trino. Amarte, reverenciarte, agradecerte porque eres Creador y Salvador.
8-2
En Ti, Señor, confío en mi vida interior y en la salvación del mundo. Porque no es ni el que planta ni el que riega, sino Tú que das el incremento. Pero a la vez exiges nuestra colaboración firme y constante y llena de fe//. Señor, dadnos sacerdotes santos, obispos santos, almas consagradas santas//. Orar unos por otros y orar sin cesar. Este es mi deseo. Por eso hoy te pido por...//. Me uno a la oración de María; a ella que conservaba todo en su corazón. Virgen María, se ha grabado en mi alma aquello en lo que pusiste toda tu fe, amor y entrega: "El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la virtud del Altísimo te cubrirá con su sombra". Bendita seas, bendito sea por siempre Jesús//. María, nos diste a Jesús y abriste el manantial de la gracia. Bendita seas, bendito sea por siempre Jesús.
9-2
Virgen María, diste al Verbo de Dios todo lo que necesitaba para ser verdaderamente hombre. Enséñame a imitar tus virtudes de seguir la inspiración, la voluntad de Dios, el movimiento del Espíritu Santo//. Virgen María, has "humanizado" a Dios. ¡Ave, llena de gracia, el Señor es contigo, bendita Tú entre las mujeres!//. Virgen María, desde la anunciación perteneciste del todo al Hijo y lo diste al mundo. Enséñame las dos cosas: pertenecer del todo a Jesús. Darlo al mundo con mi ejemplo, mi palabra, mi oración//. Vivir durante el año el espíritu de la Navidad: "El Señor dijo a mí, Tú eres mi Hijo, yo hoy te he engendrado"//. Gozar en mi interior con el otro introito de la Misa de Navidad: "Un niño nos ha nacido, un hijo se nos dado, cuyo imperio está sobre sus hombre y será llamado su nombre Ángel del gran Consejo"//. Mirar a María. Ver y contemplar lo dicho de ella y aplicarlo a mí después de la Comunión: "El que no cabe en todo el Orbe, se encerró en tus entrañas, hecho hombre".
10-2
Espejo de justicia, Virgen María, no guardas la luz para ti sola, sino que la distribuyes y reflejas. Enséñame a aprender tu actitud de celo y solidaridad espiritual y apostólica//. María, estuviste al pie de la cruz. Enséñame a permanecer a mí también, porque mi manera de ser inquieta me conduce a no pararme quieto//. María, todo lo esperaste de Dios. Por eso eres la Virgen de la esperanza. Enséñame a saber esperar, a poner mi total confianza en Dios mi salvador//. Jesús, si hoy estás en la Eucaristía para ser nuestro alimento y compañía, le agradezco contigo a la Virgen María porque un día pronunció un fiat lleno de fe y total esperanza en el Altísimo//. "Bajo tu amparo nos refugiamos, santa Madre de Dios. No despreciéis nuestras súplicas en nuestras necesidades; sino de todos los peligros líbranos siempre, Virgen gloriosa y bendita".
11-2
Me encuentro bajo la mirada amorosa de Dios; soy consciente de ello y deseo permanecer durante mi trato íntimo con Él en esta consciencia de amor//. "Sin fe es imposible agradar a Dios". Por eso, Señor, te pido el don de la fe, el aumento de fe, de tal manera que nada ni nadie pueda separarme de tu amor, porque la fe sin obras está muerta en sí misma//. Caminar en mi vida siempre junto a Ti, Señor, y darme cuenta de que nunca estoy solo//. Contigo, Señor, practicar el amor, la ternura, la equidad, la justicia, la bondad. Ven en mi ayuda que quiero ser bueno, pero nunca llego//. Todo lo puedo en Aquél que me conforta//. Tu presencia, Señor, es el tesoro permanente. Contigo siempre, Señor.
12-2
Tener para Ti, Señor, unos ojos que siempre te miren//. Tener para Ti, Señor, unos oídos que siempre te escuchen//. Tener para Ti, Señor, un corazón que siempre te ame//. Tener para Ti, Señor, unos pies que siempre te sigan//. Tener para Ti, Señor, una voluntad que siempre se acerque a la tuya//. Jesús Sacramentado, en la oscuridad en que te tiene abandonado un gran número de personas yo quiero ser luz para anunciarte. Ven en mi ayuda.
13-2
Vivir abandonado en tu misericordia. Te siento al hablar de Ti, pero al meditar, algunas veces ligero atisbo. Ven en mi ayuda, dame esa fe y amor de tus santos//. Cada vez me siento más nada pero con una gran autoestima porque estoy contigo y Tú me ayudas//. "Quiero amarte, Señor, sin cuidarme de mí: quiero con tu favor por Ti solo vivir"//. "Quiero un día, Señor, por Ti de amor morir"//. "Dios de amor, blanco pan: te adoramos con fe. Para siempre serás nuestro Dios, nuestro Bien"//. Bendíceme ahora y dame tu paz para que te sirva ahora y por siempre//. Yo quiero vivir contigo, dentro de Ti; no permitas que jamás me aparte. Sé que Tú nunca me abandonarás.
14-2
Pido perdón, Señor, y lloro mis pecados y los pecados del Pueblo. Me da angustia ver a la gente apartada de Ti, sin ideal trascendente, sin fe, que tiene por Dios el placer y el dinero. Ten compasión, Señor, de este pueblo//. Dadnos, Señor, sacerdotes santos, obispos santos, almas consagradas santas, cristianos comprometidos santos//. Para aumentar nuestra fe: danos sacerdotes santos; para que tu Reino sea un hecho cuanto antes: dadnos sacerdotes santos//. "Perdona a tu pueblo, Señor, perdona a tu pueblo, perdónale, Señor"//. Virgen María, refugio de los pecadores, envía sobre ellos la salvación que tu Hijo nos ha conquistado//. Sálvanos, Virgen María, sálvanos Madre de amor: que tan sólo en Ti confía este pobre pecador.
15-2
"¿Adónde te escondiste, Amado, y me dejaste con gemido? Corazón de Jesús ciervo huiste habiéndome herido. Salí tras Ti clamando y eras ido"//. Te busco, Señor, y Tú antes me buscabas. Derrama sobre mi alma tu fuerza y tu consuelo para ser útil en tu Reino//. Mira, Señor, que los humanos somos todos pobres, débiles y miserables. Unos más, otros menos, pero todos muy débiles. Ven en la ayuda de tu Iglesia//. Convierte en agradable tu llamada a todos y que te seamos fieles. Mira que líderes religiosos son muy flacos. Ten misericordia de ellos de una manera especial y conviértelos para que tu Reino vaya a mejor//. Yo me abandono a tu misericordia, a tu bondad. Y ten también misericordia de todos cuantos de una u otra manera me hacen daño.
16-2
Bendíceme, Señor, y dame tu paz y a la vez santa inquietud por que tu Reino avance y se desarrolle en santidad//. Profundizar más en la Noche Santa de la Última Cena: "Esto es mi cuerpo", "Esta es mi sangre", "Haced esto en memoria mía"//. La Virgen María es madre de Dios y madre mía. Espero, Virgen María, que me ayudes a contemplar a Jesús en el Sagrario, en la Comunión y a mirarlo también en mis hermanos. Dame espíritu de amor hacia todos//. Sé tú, Virgen María, nuestra madre y ayúdame a amar a todos tus hijos//. Late, Jesús, tu corazón en el Sagrario y no se cansa de latir a pesar de tanta indiferencia.
17-2
Corazón de Jesús, veintiún siglos latiendo, y no te cansas de amarnos. Y a cambio recibes la indiferencia de muchos. Yo te amo y deseo amarte siempre//. Corazón de Jesús, veintiún siglos mirándonos, y no te cansas de estar con nosotros. Y a cambio recibes la indiferencia de muchos. Yo te amo y deseo amarte siempre//. Corazón de Jesús, veintiún siglos amándonos, y no te cansas de querernos. Y a cambio recibes la indiferencia de muchos. Yo te amo y deseo amarte siempre//. Quiero permanecer contigo; ayudarte en tu Reino, pero no me siento con fuerza. Ven en mi ayuda, porque de la debilidad sabes sacar partido.
18-2
Un solo Jesús, el que vive en el Cielo y en el Sagrario. Es el mismo. A Él adoro y amor. Soy consciente de que es el mismo//. Un solo Jesús, el que nació en Belén, estuvo por Palestina predicando, murió en la Cruz y resucitó. Es el mismo de la Misa, la Comunión y del Sagrario. Está aquí presente ahora. Es el mismo Dios, la Segunda Persona de la Santísima Trinidad//. Un solo Jesús, el que está entre nosotros. Él vive, ama, inspira cosas buenas, seduce con su amor nuestras almas//. No ha saciado nuestro amor hacia nosotros con su vida terrenal en este mundo. Ha querido permanecer hasta el fin de los siglos entre nosotros para ayudarnos; lo mismo que en el Cielo: en cuerpo, alma y divinidad//. No ha saciado nuestro amor hacia nosotros con querernos ahora. Nos destina para el Cielo. A Él nuestro amor; en Él nuestra esperanza.
19-2
Cualquier día se puede hacer lo que hoy intentamos. Previamente hago ejercicio de respiración y de relajación y comienzo permaneciendo junto a Él. Mientras dura mi rato de permanencia junto a Dios, respiro profundamente y rítmicamente, pero sin forzar. Todo con mucha suavidad. Estar junto a Él que me ama y yo le amo. Ante todo ser consciente de que estoy junto a Dios: Sagrario, Comunión, Inhabitación. Estar junto a Él sin palabras. Tratar de sentir suavemente que Dios me ama y que yo le amo//. Me dejo penetrar de su amor//. Sereno mi alma junto a El. Si me distraigo, vuelvo con suavidad mi pensamiento a Él. Leer todo esto una o dos veces seguidas y no volver a la lectura.
20-2
"En Ti, Señor, he esperado: jamás quedaré confundido"// He puesto en mí la esperanza y la ilusión. En Ti está mi fe íntegra. Haz que sea una fe llena de amor a mis semejantes, operativa, útil en tu Reino. No una fe rutinaria, alejada del común vivir//. En Ti está mi tesoro, porque eres mi Dios y mi amigo. Esto es lo más grande: adorarte porque eres Dios Omnipotente. Confiar del todo porque me amas y eres mi amigo//. "El Cielo y la Tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán"//. Me uno a Ti con fuerza total, con paz, con amor. Me uno a la Misa próxima en la que participe, me uno a las Misas que ahora se están celebrando en el mundo. Ven en mi ayuda, Señor, para ofrecerme contigo en este santo sacrificio.
21-2
"Enciende mi lámpara, Señor. Tú, Señor, iluminas mis tinieblas"//. Te contemplo, Jesús, llamando a Zaqueo: "Quiero hoy morar en tu casa". Aplico a mi alma estas palabras que, por otra parte son del todo reales en la Eucaristía. Soy consciente de que Jesús quiere morar en mí. No sólo visitarme o pasar por mí. Quiere morar. Yo no soy digno, Señor, pero estoy deseando//. Vienes a mí para quedarte conmigo. Ven; no tardes más//. "Permaneced Vos en mí y yo en Vos en esta vida y luego en el Cielo, amén".
22-2
Jesús, asimílame a Ti, hoy mañana y siempre en la Comunión. De tal manera que "ya no viva yo, sino que Tú, oh Cristo, vivas en mí//. Jesús, asimílame a Ti, hoy mañana y siempre y dame que, como Tú, sepa amar bien a mis amigos y también a mis enemigos//. Jesús, asimílame a Ti, hoy mañana y siempre, y enséñame a devolver bien por mal//. Jesús, asimílame a Ti, hoy mañana y siempre y que sepa ser generoso incluso con el tacaño y aguantar ahora y siempre las contrariedades y flaquezas de mi prójimo//. Jesús, asimílame a Ti, hoy mañana y siempre, de tal manera que sepa tratar a los demás como me gustaría que ellos me trataran a mí.
23-2
En Ti pongo mi esperanza y confío en tu palabra//. Sagrado Corazón de Jesús en Vos confío//. En Ti, Señor, he esperado: jamás quedaré confundido//. Creo en Dios, Padre, creo en Dios, Hijo, creo en Dios, Espíritu Santo. Espero en Dios Padre, espero en Dios, Hijo, espero en Dios, Espíritu Santo. Amo a Dios, Padre, amo a Dios, Hijo, amo a Dios, Espíritu Santo. Amo a la Santísima Trinidad; amo a mi Señor Jesucristo, Dios hijo hombre verdadero//. Señor, ¿a quién iremos? Tú solo tienes palabras de vida eterna.
24-2
A lo largo de mi vida me voy centrando más y más en la Eucaristía. Me he centrado ya mucho, por don puro de Dios, en la presencia real y en la Comunión. He de hacerlo más y más en la Misa. Activar mi fe mucho más//. Ser más consciente en la Misa, más atento, con una fe total en cada uno de los ritos. Es lo más importante de la semana. Dame, Señor, una vivencia gozosa de la Misa, vigorosa, y que de ahí se derive a la Comunión y al Sagrario//. Todo es una misma Eucaristía considerada en sus tres aspectos: sacrificio - banquete - presencia real permanente//. Jesús está del todo entre nosotros. Lo mismo que cuando vivió en Nazaret. Lo mismo que en el Cielo. La conversión mía junto a Jesús ha de ser poco a poco// .¡Misterio de fe y de amor! Fusión con Jesús en la Comunión: ¡mañana volveré a recibirte! Intimidad prolongada en el Sagrario. Ahora estoy contigo, Jesús.
25-2
Miércoles de ceniza. "Te compadeces de todos, Señor, y no odias nada de lo que has hecho; cierras los ojos a los pecados de los hombres para que se arrepientan y los perdonas; porque Tú eres nuestro Dios y Señor. (Sab. 11,2 y 27)//. "Señor, fortalécenos con tu auxilio, al comenzar la cuaresma para que nos mantengamos en espíritu de conversión. Que la austeridad penitencial de estos días nos ayude en el combate cristiano contra las fuerzas del mal". (Oración del Miércoles de Ceniza)//. "Dice el Señor Todopoderoso: Convertíos a mí de todo corazón con ayuno, llanto y luto". (Joel 2,12).
26-2
"Entre el atrio y el altar lloren los sacerdotes del Señor diciendo: "Perdona, Señor, perdona a tu pueblo; no entregues tu heredad al oprobio""//. Rasgad los corazones y no las vestiduras; convertíos al Señor Dios vuestro"//. "El Señor es bueno y compasivo, lento a la ira y rico en clemencia"//. "Que el Señor sienta celos por su tierra y perdone a su pueblo" (Joel 2, 12-18)//. "Entre el atrio y el altar lloren los sacerdotes del Señor diciendo: "Ayunemos y lloremos delante del Señor, porque nuestro Dios es compasivo y misericordioso para perdonar nuestros pecados".
27-2
"Ten misericordia de mí, Señor, según tu gran bondad. Y según tu gran clemencia, borra mi iniquidad//. Lávame, Señor, de mi iniquidad, y purifícame de mi pecado//. Porque yo conozco mi iniquidad, y mi pecado va siempre contra mí//. Crea en mí un corazón limpio y renueva en mis entrañas tu espíritu santo//. No me arrojes de tu presencia, ni apartes de mí tu Espíritu Santo". (Del salmo 50, "Miserere")
28-2
Virgen María, ayúdame a vivir el espíritu de compunción y de conversión en esta cuaresma//. "Ahora es el tiempo de gracia. Ahora es el tiempo de salvación//. (2ª Cor, 6,2)//. Cambiemos nuestros vestidos por la ceniza del sacrificio. Dame fuerza, Señor, para saber abstenerme del alimento; tan sólo lo suficiente//. Escucha, Señor, y ten piedad, porque hemos pecado contra Ti//. Concédeme el dominio de mí mismo mediante la oración y el sacrificio.
III.- MEDITACIONES MARZO DEL AÑO 2004
1-3-04 Lunes
"Como están los ojos de los esclavos fijos en las manos de sus señores, así están nuestros ojos fijos en el Señor, esperando su misericordia" (S. 122, 2-3)//. Conviértenos a Ti, Dios y Salvador nuestro, ilumínanos con la luz de tu palabra//. Que la celebración de esta cuaresma produzca en nosotros sus mejores frutos//. Que tu Eucaristía santifique nuestras vidas y nos obtenga el perdón de nuestras culpas//. Concédenos por la Comunión experimentar alivio para el alma y para el cuerpo//. Que restaurada la integridad de la persona, podamos gloriarnos de la plenitud de tu salvación. (De una Misa de cuaresma).
2-3
"Señor, Tú eres nuestro refugio de generación en generación. Desde siempre y por siempre Tú eres Dios" (S.89, 1-2)//. Mira, Señor, con amor a esta familia y a los que moderan su cuerpo con la penitencia//. Que tu Eucaristía nos ayude, Señor, a vencer nuestro apego a los bienes de la tierra y a desear los bienes del Cielo//. Proclamad conmigo la grandeza del Señor y ensalzad su nombre (S.33)//. Si el afligido invoca al Señor Él lo escuchará y le salvará de sus angustias (S. 33).
3-3
"Recuerda, Señor, que tu ternura y tu misericordia son eternas. Sálvanos, Dios, de Israel de todos los peligros" (S. 24)//. Tú, Señor, que no cesas de invitarnos a tu mesa, concédenos que este banquete sea para nosotros fuente de vida eterna//. Tus palabras, Señor, son espíritu y vida. La ley del Señor es perfecta y descanso del alma /S. 18)//. Que te agraden las palabras de mi boca; y llegue tu presencia el meditar de mi corazón//. Dame el don de amar a mis semejantes; porque deseo vivir aquello de tu Evangelio: "Tuve hambre y me disteis de comer; tuve sed y me disteis de beber".
4-3
Señor, escucha nuestras palabras; atiende mis gemidos; haz caso a mis gritos de socorro, Rey mío y Dios mío. (S. 5, 2-3)//. Concédenos, Señor, la gracia de practicar siempre el bien//. Y, pues sin Ti no podemos siquiera existir, haz que vivamos siempre siguiendo tu voluntad//. Atiende nos, Señor, y ten misericordia, porque hemos pecado contra Ti//. Desde la Misa y la comunión te pido, Señor, que conviertas nuestros corazones//. Quien pide recibe; quien busca, halla; a quien llama se le abrirá (Mt. 7, 8). Yo te pido... Yo te busco... Yo te llamo...//. Que tu Eucaristía, Señor, sea nuestro auxilio en esta vida y nos alcance los bienes de la vida futura.
5-3
"Señor, ensancha mi corazón oprimido y sácame de mi tribulación. Mira mis trabajos y mis penas y perdona todos mis pecados" (S. 24, 17-18)//. Que la Eucaristía, Señor, nos renueve y purifique del pecado//. Que la Eucaristía, Señor, nos haga entrar en comunión con el misterio que nos salva//. "Señor, si miras nuestros pecados, ¿quién podrá resistir?//. Pero de ti proviene el perdón, y así infundes respeto".
(S. 129)
Hoy he meditado también algo sobre (Ez. 18, 21-28) "Si el malvado se convierte de los pecados cometidos y guarda mis preceptos, y practica el derecho y la justicia, ciertamente vivirá y no morirá... Y si el justo se aparta de la justicia y comete la maldad, imitando las abominaciones que cometía el malvado, no se recordará la justicia que hizo; por la iniquidad que perpetró, por el pecado que cometió, morirá". Me resulta impresionante esta cita. Me anima a ser humilde y cauto. A no exponerme al mal. A pedir de continuo el don de la perseverancia. Siento aquí el santo temor de Dios. Es que me veo con poca fuerza y veo mi inclinación al mal. Y a la vez siento gran confianza en que Él me ayudará. Sé que es Padre y no me va a dejar. Pero necesito ser humilde y la ayuda del Señor. Y a la vez le pido por tantos que un día le siguieron y después le han abandonado y ya ni creen o están en la indiferencia. Sólo la misericordia de Dios puede salvarlos, porque ellos, por sí mismo, nada pueden. Ten compasión de ellos, Señor.
6-3
"La ley del Señor es perfecta y es descanso para el alma" (Del S. 18)//. Padre, vuelve nuestros corazones hacia Ti//. Padre, que nuestros corazones, consagrados a tu servicio no busquen sino a Ti, lo único necesario//. Que nos entreguemos con amor a la práctica de las obras de misericordia//. Purifícanos del pecado para que seamos dignos de participar en la Eucaristía//. Que en esta cuaresma sepa permanecer en tu amor. Que se grabe para siempre en mi alma//. Señor, dadme el don de oración, el don de abnegación, la perseverancia final, celo por la salvación de las almas.
7-3
"Sed perfectos, como vuestro Padre celestial es perfecto" (Mt. 5,45)//. Asiste, Señor, con tu ayuda continua a los que alimentaste con la Eucaristía//. Asístenos, Jesús, a cuantos has iluminado con el don de tu palabra y acompáñales con el auxilio de tu gracia//. "Hoy te has comprometido con el Señor a ir por sus caminos y a observar sus leyes y preceptos y mandatos, y a escuchar su voz. Que Él sea tu ayuda" (Deut. 26,17)//. Dichoso el que con vida intachable camina en la voluntad del Señor. Dichoso el que guardando sus preceptos lo busca de todo corazón.
8-3
Sálvame, Señor, y ten misericordia de mí. Mi pie se mantenga en el camino llano; en la asamblea bendeciré al Señor//. Que tu santa Eucaristía, Señor, nos limpie del pecado y nos haga partícipes de las alegrías del Cielo//. Socórrenos, Señor y Dios nuestro, por el honor de tu nombre. Líbranos y perdona nuestros pecado a causa de tu nombre//. (Lc. 6, 36-38) "Sed compasivos como vuestro Padre celestial es compasivo. No juzguéis y no seréis juzgados; perdonad y seréis perdonados. Dad y se os dará; una medida buena, apretada, rebosante, será derramada en vuestro regazo"//. Repito despacio cada una de las frases anteriores y hago estas peticiones: Dame discreción para que jamás juzgue a nadie en su interior, afirmando su maldad. Que sepa juzgar las obras, pero no a las personas//. A nadie condenaré; ven para ello en mi ayuda//. Ayúdame a ser de verdad generoso. Que si tengo más que lo necesario he de compartir con generosidad.
9-3
"Da luz a mis ojos para que no duerman en la muerte" (S. 12,45)//. Vela, Señor, con amor continuo sobre tu Iglesia. Sin tu ayuda no puedo sostener lo que se cimienta en la debilidad humana//. Protege a tu Iglesia en el peligro y manténla en el camino de la salvación//. Señor, dadnos sacerdotes santos, obispos santos, almas consagradas santas//. Por tu Eucaristía, Señor, dígnate santificarnos y purificarnos de nuestros egoísmos terrenos y conducirnos a los bienes del Cielo//. Que esta Eucaristía nos ayude a vivir más santamente y nos obtenga tu auxilio constante.
10-3
"No me abandones, Señor Dios nuestro, no te quedes lejos; ven aprisa a socorrerme, Señor nuestro, mi Salvador" (S. 37, 22)//. Señor, guarda mi alma en el camino del bien, que Tú le señalaste//. Y haz que, protegida por tu mano en sus necesidades temporales, tienda con mayor libertad a los bienes eternos//. El Hijo del hombre no ha venido a ser servido sino a servir, y dar la vida en rescate por muchos. Me uno a tu misión. Dame tu fuerza//. Que tu Eucaristía, prenda de inmortalidad, sea para nosotros causa de salvación eterna.
11-3
"Señor, sondéame; conoce mi corazón. Ponme a prueba". (S. 138, 22). Pero ayúdame en las pruebas, en la tentación, en todas mis dificultades//. Conoce mis sentimientos, mira si mi camino se desvía: guíame por mi camino eterno//. Atrae hacia Ti nuestros corazones y abrásalos en el fuego de tu espíritu para que permanezcamos firmes en la fe y eficaces en el obrar//. Dichoso el que con vida intachable camina en la voluntad del Señor. (S. 118,1)//. Que el fruto de la Eucaristía persevere en nosotros y se manifiestes siempre en nuestras obras.
Te invito para que repitas una y otra vez esta oración de la Misa de hoy: "Atrae hacia Ti, Señor, nuestros corazones y abrásalos en el fuego de tu espíritu para que permanezcamos firmes en la fe, y eficaces en el obrar". Diciéndola varias veces el alma se serena, goza, saca fuerza, agradece sentirse amada de Dios. Hoy me he fijado y meditado largo rato y con gozo del alma en esta oración (Jueves 2ª semana de cuaresma). Creo que muchas veces el ir a la Misa sin meditar despacio algo de ella nos priva de muchas gracias.
12-3
Haz, Señor, que cuantos hemos recibido la Eucaristía deseemos la salvación//. Haz, Señor, que cuantos hemos recibido la Eucaristía busquemos la salvación//. Haz, Señor, que cuantos hemos recibido la Eucaristía por tu misericordia alcancemos la salvación//. Que la salvación no sea para mí lo que refleja el Evangelio, y que sepa trabajar confiado en la misericordia de Dios, con la seguridad de alcanzarla//. A Ti, Señor, me acojo, no quede yo defraudado; sácame de la red que me han tendido porque eres mi amparo//. Dios nos amó y nos envió a su Hijo como propiciación de nuestros pecados. Jn. 4, 10).
13-3
El Señor es clemente y misericordioso; lento a la ira y rico en clemencia. No está siempre acusando ni guarda rencor perpetuo//. El Señor es bueno con todos//. Por medio de los sacramentos nos da la gracia. Hoy le pido el don de penitencia, de dolor de mis pecados, con la esperanza de ser perdonado//. Dirígenos, Señor, por el camino de la vida, para que lleguemos a alcanzar la luz en la que habitas con tus santos//. Por tu Eucaristía danos frutos de redención//. Que tu Eucaristía nunca se desvíe de nuestras vidas//. Que un día podamos alcanzar los bienes del Cielo.
14-3
Dame, Señor, la alegría de disfrutar con la bondad de los buenos//. Que la gracia de tu sacramento llegue a lo más hondo de nuestro corazón y nos comunique la fuerza divina//. Dame el don de la penitencia//. "Miradme, oh mi amado y buen Jesús, postrado ante vuestra santísima presencia. Os ruego con el mayor fervor que imprimáis en mi corazón vivos sentimientos de fe, esperanza y caridad, verdadero dolor de mis pecados y firme propósito de nunca jamás ofenderos"/. Convierte mi alma, Señor, mira que pasan los años; mira mis deseos, pero nunca llego; siempre con las mismas faltas o pecados//. Y ahora me pregunto y dame fuerza para una respuesta práctica positiva: ¿Atiendes en tu intimidad al Maestro interior, las mociones del Espíritu Santo?
15-3
Enséñame, Señor, una vivencia gozosa y vigorosa de la Misa, la Comunión, del Sagrario//. Mi conversión se afianza en la Eucaristía, porque confío en Ti, espero; eres prenda de vida eterna//. Se ilumina mi inteligencia con la luz que me infundes desde la Eucaristía; se funde mi corazón por el amor que me das en la Comunión; dame fortaleza para ser útil en tu Reino//. Durante todo el día se prolonga mi contacto con Dios y vivo la inhabitación de la Santísima Trinidad en mi alma en gracia, desde la comunión//. Ayúdame, Señor, a vivir el espíritu de conversión y de penitencia que me he propuesto en esta cuaresma.
16-3
Mi alma se conmueve y anhela los atrios del Señor; mi corazón y mi carne retozan por Él//. Señor, purifica y defiende a tu Iglesia, pues sin tu ayuda no puede mantenerse incólume//. Te presentamos, Señor, estas ofrendas para el santo sacrificio de la Eucaristía, y te pedimos que conviertas estos dones en sacramento de salvación//. Que la comunión en tu sacramento, Señor, nos purifique de culpas y nos concede la unidad//. Alabad al Señor todas las naciones; firme es su misericordia con nosotros//. Con amor y devoción repito varias veces cada una de estas oraciones.
17-3
Dirige, Señor y Dios mío, en tu presencia mis pasos//. Me enseñarás el sendero de la vida; me saciarás de gozo en tu presencia//. Penetrados del sentido cristiano de la cuaresma, te pedimos que te sirvamos y permanezcamos unidos en tu plegaria//. Estamos santificados, Señor, con este pan del Cielo. Líbranos con la Eucaristía de nuestros errores; así podremos alcanzar las promesas eternas//. Señor, te ofreces en la Misa como víctima. Me pongo en tus manos y me ofrezco contigo. Enséñame a hacer siempre tu voluntad.
18-3
Yo soy la salvación del pueblo - dice el Señor -. Cuando me llamen desde el peligro yo les escucho y seré para siempre su Señor//. Señor preserva de toda maldad a tu pueblo para que este sacrificio sea grato a tus ojos//. Tú, Señor, nos prometes como premio la plena posesión de la verdad, no nos dejes entregarnos a los falsos placeres//. Presta benigno tu ayuda, Señor, a quienes alimentas con tus sacramentos para que consigamos tu salvación en la celebración de estos misterios//. Desde la Eucaristía, Señor, da incremento a mi conversión que siempre la deseo, pero nunca llego al esfuerzo verdadero//. Me uno a Ti, Jesús, sacerdote y víctima en la Eucaristía. Ayúdame a cumplir siempre y en todo tu voluntad.
19-3
San José. Esposo de la Virgen, custodio del Señor: llévanos a María y por María a Dios. ¡Llévanos a María y por María a Dios!//. Señor, confiaste los primeros misterios de la salvación a la custodia de San José; haz que la Iglesia los conserve fielmente y los lleve a la plenitud; te ofrecemos como mediador a San José//. Que podamos servirte, Padre, en el altar con corazón puro como San José//. Que en esta cuaresma nos ayude el patrono de la Iglesia universal a ser fieles; que nos ayude a alcanzar la perseverancia final; una buena muerte//. Proclamo tu gloria, Santísima Trinidad, en la solemnidad de San José: él es el hombre justo, el servidor de tu familia. ¡Gloria al Señor!//. Pusiste a José al frente de tu familia para que la protegiera, para que cuidara a Jesús: haz, Padre, que su mediación nos proteja y nos guíe//. Conserva en cada uno de nosotros los dones que con tanta bondad concediste a tu siervo y padre San José.
20-3
"Ya pasó el invierno; el invierno se marchó y volvió la espalda: ¡Levántate, amiga mía, y ven"//. Cristo crucificado y resucitado: eres fuente de todo consuelo, de toda alegría, de todo gozo. Cambia mi vida hacia una mayor expansión//. Ayúdame a estar unido a Ti durante todo el día con alguna frase, canción: "Alma de Cristo, santifícame, cuerpo de Cristo, sálvame//. Purifícame en esta cuaresma de mis pecados, de mis vicios, de todo mal. Agua del costado de Cristo, lávame//. Renuevo el propósito del año en el comienzo de la primavera: caridad, amor a Dios que se traduzca en amor al prójimo en obsequio a Dios. Misa deseada, participada, vivida.
21-3
Dame, Señor, el don de penitencia. Perdóname, porque me alejé de tu amor, como hijo pródigo//. Dame la gracia de saber esperar a tu bondad; de estar atento a las mociones de tu gracia//. Enséñame a tomar la cruz de cada día con espíritu animoso y lleno de amor y esperanza//. Deseo ahogar más y más en misterio de la Eucaristía y acercarme a Ti con compunción de corazón. Y no permitas que jamás me aparte de Ti//. Te pido por medio de San José el don de la perseverancia final. Dame una buena muerte; custodia a cuantos en mi vida he influido. Salva a tu Iglesia.
22-3
Yo confío en tu misericordia; es mi gozo y mi alegría. (S. 30, 7-8)//. Por tu Eucaristía muere en nosotros el antiguo poder del pecado, y nos removemos en la participación de la vida divina//. Os infundiré mi espíritu y haré que caminéis según mis preceptos//. Que tu santa Eucaristía nos renueve, nos llene de vida, nos santifique//. Que por ella alcancemos las promesas eternas//. Señor, danos sacerdotes santos, obispos santos, almas consagradas santas, seglares comprometidos santos.
23-3
"Sedientos, acudid a las aguas... bebed allí con alegría". (Is. 55)//. El Señor es mi pastor, nada me puede faltar. En praderas de hierba tierna Él me hace reposar. Me conduce por fuentes tranquilas y mi alma reconforta. El Señor es mi pastor; nada me puede faltar//. Purifícanos, Señor, y renuévanos con tus sacramentos//. Que también nuestro cuerpo encuentre fuerza para la vida presente en tus sacramentos y el germen para la vida eterna//. Jesús, te acojo y renuevo ahora mi opción por Ti, Dios y hombre verdadero, por Ti, Jesús sacramentado.
24-3
Mi oración se dirige a Ti, Señor Dios mío: que me escuche tu gran bondad; que tu fidelidad me ayude//. Danos, Señor, por la humilde confesión de nuestras culpas, tu paz y tu perdón//. (Jn. 3, 17) Dios no mandó a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo se salve//. No permitas que estos sacramento que hemos recibido sean causa de condenación para nosotros, pues instituiste como auxilio de nuestras salvación//. Aléjame de la opción por la increencia; mira que sin tu ayuda me perderé.
25-3
La Encarnación del Hijo de Dios. Ayer, como todas las noches, preparaba los puntos de meditación de la fiesta de hoy: la Anunciación, Encarnación del Hijo de Dios. Cuando esta mañana me he puesto a hacer la oración, ni me he fijado en lo que ayer preparé: me ha venido al pensamiento enseguida, en latín, lo que tantas veces hemos cantado en la Misa de Angelis: "Et incarnatus est de Spiritu Sancto ex Maria Virgine, et homo factus est". Me ha dado gran alegría, gozo, agradecimiento, fervor. Merece la pena nuestra fe. Gozar en el gran misterio, sublime de la Encarnación//. El resto de la oración ha sido cantar interiormente, con pausa y plena consciencia el credo de la Misa de Angelis. ¡Es sublime! ¡Y pensar que tantas veces en mi adolescencia y juventud lo he cantado medio distraído! Compunción de corazón por ello. Gozo y alegría y paz al ir sintiendo cada una de las frases de este Credo. Señor, merece la pena los años que me has dado de vida. Desde los sesenta todo parece distinto: por una parte se sufre más. Por otra el gozo no tiene límites. El ir redescubriendo día a día los misterios de nuestra fe. El estar con Jesús en la oración, aun en medio de la sequedad, tranquilo, a gusto, con paz. Bendito seas, Señor. ¡Dolor y gozo mezclados! Dolor porque no es amado el amor. Deseo de que sea amado. "Porque sólo Tú eres Santo; Tú sólo Señor; Tú sólo Altísimo, Jesucristo; con Espíritu Santo en la gloria de Dios Padre".
26-3
Oh Dios, sálvame por tu nombre; sal por mí por tu poder. Escucha mi súplica. (S. 53, 3)//. Concédenos recibir con alegría la salvación que nos otorgas y manifestarla en nuestra propia vida//. Santísima Trinidad, sois fuente de la Eucaristía: purificadnos con vuestra eficacia para que lleguemos más limpios a Vos//. En la vida, Señor, nos renovamos sin cesar, haz que nos renovemos ahora por tu gracia y abandonemos el pecado//. Me dejo captar por Jesús que me sigue convirtiendo en esta cuaresma.
27-3
Que tu amor y tu misericordia dirijan nuestros corazones//. (Repetir varias veces, despacio esta frase y las otras que siguen, de tal manera que mientras encuentre en ello paz y gozo interior, no pase adelante). Sin tu ayuda, Señor, no podemos complacerte; ve en mi auxilio//. "Hemos sido rescatados a precio de la sangre de Cristo". Te lo digo, Señor, con toda atención, amor y agradecimiento; haz que lo viva//. Recibe, Señor, con bondad nuestras ofrendas y somete nuestra voluntad//. Que tus santos misterios nos purifiquen y nos vuelvan agradables a tus ojos//. Tú, Señor, que resucitaste a Lázaro del sepulcro, ten misericordia de mí; compadécete de tantos cadáveres ambulantes que van por el mundo luciendo la muerte de sus vidas rotas a la gracia.
28-3
Ayúdanos, Señor, para que siempre vivamos con el mismo amor de Jesús. Ese amor te movió a entregarte por la salvación del mundo//. Purifícanos, Señor, que esta cuaresma no termine como empezó. Guíame, Señor, en el retiro que comenzaré para que me afiance en tu amor de verdad; mira que pasan las semanas y los años, las cuaresmas y las pascuas y no se nota gran cosa//. Me iniciaste, Señor, con tu mano y cariño en la vida cristiana; purifica ahora mi alma con tu Eucaristía para que siempre viva fiel a Ti, y no permitas que jamás me separe de tu amor//. Que todo lo estime como basura, Señor, con tal de ganarte a Ti. Lo tengo claro en mi mente, pero ayuda a mi voluntad que es débil//. No condenaste, Señor, a la mujer adúltera: no me condenes a mí; me acojo a tu misericordia ahora y cuando me llames. Confío//. San José, dame cuando llegue una muerte semejante a la tuya, junto a Jesús y a María.
29-3
Me pongo sereno junto a Jesús en el Sagrario o presente en mi alma por la inhabitación trinitaria. Así dice Jeremías en el capítulo I (v. 5) "Antes de formarte en el vientre de tu madre te conocí. ; antes de que salieras del seno, te consagré". El Señor le eligió. Va el Señor delante. A cada uno nos sugiere para que nosotros mismos nos dirijamos por el camino por Él trazado. Poco a poco lo hemos ido vislumbrado. Los jóvenes también lo pueden escoger, tras larga reflexión y discernimiento. A veces cuesta ver claro la propia vocación o la segunda llamada dentro de la vocación general. La oración nos ayuda a ir discerniendo. No es cuestión de un solo retiro. La Providencia nos va guiando. Hemos de tener una postura pasiva y a la vez activa. Jeremías no deseaba su vocación. Ponía pegas. ¡Enséñame, Señor, a aceptar; enséñame a recibir. Lo que Tú quieras. Acojo y colaboro. Vivo//. Busco y estudio la palabra de Dios para nutrirme de ella; para dejarme plasmar y configurar por ella. Ven en mi ayuda, Señor.
30-3
Me voy a dejar juzgar, Señor, por tu palabra; me voy a dejar denunciar por ella//. Que tu luz me alumbre, Señor, y vea lo que es y lo que no es conforme a tu voluntad. Dadme fuerza y dadme también luz para que vea los males que hay en mi Iglesia y humildad para ayudar a remediarlos//. Me pongo junto a Ti, Señor, en actitud de conversión personal y que nos ayudes a convertirnos en comunidad//. .- (Jeremías I, v. 5) "Te consagraré". Significa algo así como "te apartaré"; te separaré del todo. ¿Cómo vivo yo mi vocación? ¿Separado? ¿Apegado? ¿Consagrado? Porque una vocación clara, al menos, ya tengo: la cristiana. Ahora he de mirar las cosas a las que me adhiero. No quiero separarme de Ti, sí de mis apetencias que me esclavizan. Te pido fuerza porque me impiden dedicarme a mi vocación de entrega. Santifícame, Señor. (Si puedo, profundizo a fondo en el capítulo I de Jeremías).
31-3
Espera en el Señor y sé valiente; te ánimo y espera en el Señor//. Concédenos, Señor, perseverar en el fiel cumplimiento de tu santa voluntad//. Que en nuestros días crezca en santidad y número el pueblo dedicado a tu servicio//. (Jn. 12,32) "Cuando yo sea levantado sobre la tierra, atraeré a todos hacia mí"//. Que participemos asiduamente de tu Eucaristía y merezcamos alcanzar los dones del Cielo.
(Meditaciones inspiradas principalmente en la liturgia de la Misa de los días de cuaresma)
IV.- MEDITACIONES ABRIL DEL AÑO 2004
1-4-4 Jueves
Señor, me has infundido el deseo de servirte: escúchame y dame fuerza para lograr mi salvación cumpliendo tu voluntad//. Que los dones, Señor, que te presentamos sean remedio de nuestra debilidad//. Nos has trasladado, Señor, al Reino de tu Hijo; por su sangre hemos recibido la redención. Agradecer; amar//. El sacramento de la Eucaristía sea, por tu amor, medicina de nuestra debilidad//. El sacramento de la Eucaristía sane las enfermedades de nuestro espíritu y nos asegure tu protección.
2-4
Piedad, Señor, que estoy en peligro: líbrame de los enemigos que me persiguen//. Perdona a tu pueblo, Señor, perdona a tu pueblos, perdónale, Señor//. No estés eternamente enojado, no estés eternamente enojado: perdónale, Señor//. Te pido de una manera especial por todas las personas que tienen o han tenido una dependencia de mí; por aquellos de quienes dependo de alguna manera o he dependido: perdona sus pecados y llévalos algún día a tu Reino eterno. Si ya han traspasado la frontera, acógelos en tu seno. Si ya están, que rueguen por mí//. Que tu amor y tu bondad nos libren, Señor, del temor del pecado//. Concédenos, Señor, servir siempre a tu altar con dignidad y danos tu salvación//. Jesús cargado de nuestros pecados subió a la cruz, para que muertos al pecado, vivamos para la justicia//. Tus heridas, Jesús, nos han curado. Recibe nuestro amor y nuestra gratitud por siempre.
3-4
Señor, no te quedes lejos, fuerza mía, ven corriendo a ayudarme. Tú eres mi Padre, mi amigo y mi Dios//. "Soy gusano y no un hombre, vergüenza de la gente y desprecio del pueblo"//. Virgen María, sufriste dolor y angustia al ver a tu Hijo maltratado y muerto en la cruz: dame generosidad, sensibilidad, amor y concédeme el perdón de mis pecados//. Señor, así como nos alimentas con tu cuerpo y sangre en la Eucaristía, danos también parte en tu naturaleza divina, de tal manera que aspiremos a tu Reino//. Has puesto tu santuario entre nosotros y moras para siempre en todos los Sagrarios del mundo. Deseo estar siempre contigo. Permanece con nosotros.
4-4-4
Coincide con el Domingo de Ramos. Ver meditación de este día en "Domingos y festivos"//. Gloria, alabanza y honor te sean dados, oh Cristo Redentor. A Ti el coro de niños cantaba: "Hosanna al Santo"//. Alabo hoy al Señor, me uno a la alabanza de toda la Iglesia, de todos los santos, del pueblo de Dios, del Cielo//. Te pido, Señor, fuerza para recibir con alegría los padecimientos y para unirme a la pasión de Cristo y suplir lo que falta, según nos decía San Pablo/. Con San Ignacio de Loyola te pido, Padre: dolor con Cristo doloroso; quebranto con Cristo quebrantado; lágrimas y pena interna de tanto como Jesús sufrió por mí//. Agradecimiento a Dios de que nos ha dado a su Hijo para nuestra salvación//. Contigo estoy, Señor, ayúdame a hacer tu voluntad.
5-4
Levanta, Señor, contra los que me atacan nuestra débil esperanza con la fuerza de la pasión de tu Hijo//. Que fructifique la Eucaristía en nosotros para la eternidad//. Inclina tu oído hacia mí cuando te invoco. Escúchame enseguida//. El Señor es mi luz y mi salvación, ¿a quién temeré?//. El Señor es la fuerza de mi vida, ¿quién me hará temblar? (S. 26)//. Dadme, Señor, el don de oración, el don de abnegación, la perseverancia final, celo para la salvación de las almas.
6-4
Martes Santo. Que esta Semana Santa, Señor, me sirva para avanzar en la pascua de mi vida//. Concédenos, Señor, participar tan vivamente en las celebraciones de la pasión que alcancemos el perdón//. Concédeme alcanzar la plenitud de lo que significa y contiene la Eucaristía//. Que este sacramento que sostiene nuestra vida temporal no lleve a participar de la vida eterna//. A Ti, Señor, me acojo, no quede derrotado para siempre//. Sé Tú mi refugio; mi alcázar donde me salve//. Escucha hoy, Señor, mi oración, que llevo tan en el fondo de mi alma: Señor, dadnos sacerdotes santos, obispos santos, almas consagradas santas.
7-4
En el nombre de Jesús que toda rodilla se doble: en los cielos, en la tierra y en los abismos. Y toda lengua confiese que nuestro Señor Jesucristo está sentado a la diestra de Dios Padre//. Que al celebrar la pasión de Jesucristo en la Eucaristía consigamos todos sus frutos//. Creer y sentir profundamente que por la muerte de Jesús nos ha conseguido la vida eterna//. Alabaré el nombre del Señor con cantos. Proclamaré su grandeza con acción de gracias//. Permanecer con Jesús en Betania; pedir fortaleza y paz para la prueba.
8-4
Jueves Santo. A nosotros es necesario gloriarnos en la cruz de nuestro Señor Jesucristo; en la cual está la salud, la vida y nuestra resurrección; por ella somos salvados y liberados//. Por los méritos de tu cruz y pasión seamos llevados a la gloria de la resurrección//. Después de lavar los pies a sus discípulos, Jesús instituye la Eucaristía. Signo de amor y de servicio. Ayúdame a participar siempre en ella con este espíritu de amor//. Donde hay caridad y amor allí está Dios. El amo de Cristo nos ha congregado en la unidad//. Os doy un mandamiento nuevo: que os améis unos a otros como yo os he amado//. Permanece en vosotros la fe, la esperanza y la caridad, estas tres. Pero la mayor de todas es la caridad.
9-4
Viernes Santo. Cristo se hizo por nosotros obediente hasta la muerte y una muerte de cruz. Por lo cual Dios lo ensalzó y le dio nombre sobre todo nombre para que al nombre de Jesús doble la rodilla todo lo que está en los cielos, en la tierra y en los abismos//. Donde hay caridad y amor, allí está Dios//. Se hicieron las tinieblas cuando crucificaron a Jesús los judíos: y alrededor de la hora de nona, exclamó con gran voz: ¿Padre, por qué me has abandonado? E inclinada la cabeza entregó su espíritu//. Mis ojos se oscurecieron por mi llanto: porque se ha alejado de mí el que me consolaba. Ved todos y mirad si hay algún dolor como mi dolor//. Oh todos vosotros los que pasáis pro la vida: atended y ved si hay un dolor como el mío.
10-4
Sábado Santo. Estaba la madre dolorosa junto a la cruz lacrimosa donde pendía su Hijo//. Cuya alma gimiente, contristada y doliente fue traspasada por una espada//. Ella entristecía y se dolía; ella la piadosa madre mientras veía las penas de su Hijo//. ¿Quién será el hombre que no llore mientras ve a la buena madre en tanto suplicio//. ¿Quién no podrá constristarse al contemplar a la madre de Cristo doliente junto a su Hijo?//. Por los pecados de su gente vio a Jesús en los tormentos y sometido al castigo//. Vio a su dulce nacido muriendo desolado, espirando en una cruz//. Ea, madre fuente de amor: haz que yo sienta el dolor, y hazme llorar contigo.
11-4
Pascua de resurrección. Resucité y todavía estoy contigo; aleluya//. Pusiste sobre mí tu mano; aleluya//. Admirable es tu ciencia, aleluya//. Resucitó Jesús, aleluya y se le apareció a María su madre y ya no volvió a tener penas, aleluya, aleluya//. Mantén, Señor, en mi alma siempre la fe viva de tu Resurrección para que esté mi alma en todo momento en contacto contigo que eres mi bien.
12-4
El Señor os ha introducido en un a tierra que mana leche y miel. Aleluya. Para que tengáis en los labios la ley del Señor. (Ex. 13,5)//. Alegría y gozo: Cristo ha resucitado y la reina para siempre//. Que cuantos hemos renacido de la fuente bautismal vivamos siempre de la fe que profesamos//. Quédate con nosotros tus hijos, oh divino Jesús, te pedimos lo mismo que un día lo dos de Emaús//. Quédate, buen Jesús, no te vayas, porque Tú eres la luz. Que las sombras se acercan, Dios mío, y el mundo no ve//. He visto brotar el agua de la Fuente de Gracia. Es Jesús resucitado que viene a nosotros y nos da del agua viva. Quien la bebe no volverá a tener sed.
13-4
Les dio a beber agua de prudencia; apoyados en ella no vacilarán//. Los ensalzará para siempre, aleluya. (Sir. 15, 3-4)//. Tú, Señor , nos has salvado por el misterio pascual, continúa favoreciendo con dones celestes a tu pueblo//. Que alcance la libertad verdadera y pueda gozar la alegría del Cielo//. Ya que habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la derecha de Dios Padre. ¡Aspirad a los bienes de arriba! (Col. 3, 1-2)//. Hemos recibido la gracia incomparable del bautismo: ¡que gocemos algún día de la felicidad eterna!
14-4
Venid, benditos de mi Padre: heredad el Reino preparado para vosotros desde la creación del mundo//. Concédenos, Señor, a través de estas fiestas pascuales llegar a la alegría eterna//. Acepta este sacrificio que te ofrecemos y concédenos la salud del alma y del cuerpo//.. que esta Eucaristía nos libre de nuestros antiguos pecados y nos transforme en el hombre nuevo, creado según Dios en justicia y santidad verdaderas//. Este es el día en que actuó el Señor: sea nuestra alegría y nuestro gozo. Dad gracias al Señor porque es bueno; porque es eterna su misericordia, aleluya, aleluya.
15-5
Señor, concede a quienes hemos renacido de la fuente bautismal una misma fe en el espíritu, y una misma caridad en su vida//. Señor, dadme el don de oración, el don de abnegación, la perseverancia final, celo por la salvación de las almas//. Que la participación en los sacramentos de nuestra redención nos sostengan en esta vida y nos den alegrías eternas//. Jesús ha resucitado: alegría porque reina para siempre//. Concédenos a los renacidos en la fuente bautismal conseguir la eterna bienaventuranza//. Infunde en nosotros tu espíritu de caridad, para que a cuantos saciaste con estos sacramentos pascuales los hagas vivir en un solo corazón con tu bondad.
16-4
El Señor condujo a su pueblo seguro mientras el mar cubría a sus enemigos//. Por el misterio pascual has restaurado tu alianza , concédenos realizar en la vida cuanto celebramos en la fe//. Que desde el amor a las cosas de la tierra podamos alcanzar los bienes del Cielo//. No dejes, Señor, de proteger con amor a los que has salvado//. Que redimidos por la muerte de Cristo podamos alegrarnos en la Resurrección.
17-4
Resucité y todavía estoy contigo; aleluya//. Pusiste sobre mí tu mano; aleluya//. Admirable es tu ciencia, aleluya, aleluya//. Señor, Tú me probaste y me conociste. Tú has conocido mi postración y mi resurrección//. Repetir varias veces este canto de entrada la Misa de Pascua de Resurrección. Aplicarlo a mí mismo. Yo resucité a la vida de la gracia, cuando me convirtió el Señor. Puso sobre mí su mano, cuando me consagró como sacerdote. (O en el Bautismo). Su ciencia es admirable. El Señor me ha probado en la fe y en la esperanza y me ha guiado. Él ha conocido mis estados de postración y de resurrección. Por eso mi gozo es el Señor; Él es mi alegría. En Él he puesto mi esperanza y jamás quedaré confundido.
18-4
Mira, Señor, con amor a los que has elegido como miembros de tu Iglesia; a todos cuantos tienen buena voluntad. A todos que confían en Ti//. Que quienes hemos renacido por el Bautismo obtengamos también la resurrección gloriosa//. Ya que has querido renovarnos con estos sacramentos de vida eterna, concédenos la resurrección gloriosa//. Que tu misericordia y tu amor esté siempre con nosotros//. Que quienes hemos celebrado las fiestas pascuales las conservemos en tu gracia en nuestra vida y costumbres//. Infunde en nosotros tu espíritu de caridad, a fin de que a quienes saciaste con estos sacramentos pascuales, les hagas vivir concordes en tu piedad.
19-4
(La letra de hoy es traducción de cantos gregorianos, así como alguna parte de los días anteriores y siguientes. Se presta mejor para escuchar de modo contemplativo el mismo canto en latín, suponiendo que se entienda. Pero el mejor modo contemplar la letra y el "contexto" es haberlo cantado con anterioridad. En castellano también tiene su sabor espiritual y contemplativo repitiendo con mucha paz cada uno de los puntos: //.) (La palabra "aleluya" significa "alabanza al Señor". Tiene siempre el matiz de alegría pascual). Estos días que hizo el Señor, aleluya, exultemos y nos alegremos en ellos, aleluya//. Aleluya, aleluya: Cristo nuestra Pascua ha sido inmolado, aleluya//. Inmolen los cristianos a la Víctima Pascual. Cristo el Inocente reconcilió con el Padre a los pecadores//. La muerte y la vida se enfrentaron. El Rey de la vida, el que murió, reina vivo//. Dinos, María, ¿qué has visto en el camino? El sepulcro de Cristo viviente. Y he visto la gloria del que resucitó//. Testigos son los Ángeles, el sudario y los vestidos. ¡Resucitó Cristo, nuestra esperanza! Él os precederá en Galilea//. Sabemos que Cristo ha resucitado de verdad entre los muertos//. Tú, Rey victorioso, ten misericordia de nosotros. Amén. Aleluya.
20-4
La tierra se estremeció y descansó, aleluya, cuando Cristo resucitó para el juicio, aleluya//. Cristo nuestra Pascua ha sido inmolado, aleluya. Así pues hemos de alimentarnos con los ácimos de sinceridad y de verdad, aleluya//. Como niños recién nacidos, aleluya; seres racionales, pero sin dolo, aleluya. Desead la leche y la miel, aleluya, aleluya. (Sentido místico)//. Alabad al Señor, nuestro auxilio; alegraos en el Dios de Jacob//. Salve, día de fiesta, la más venerable de todos los tiempos: en ella Dios vencerá al infierno y poseerá el Cielo//. Se confirma la gracia del mundo que vuelve a nacer; todos los dones vuelven con su Señor//. El que había sido crucificado, Dios mismo, he aquí que reina por los siglos//. Y todas las cosas creadas formulan preces a su Creador//. Cristo, el salvador de todo, Creador y Redentor bueno, el único engendrado de la Deidad paterna.
21-4
(La letra de hoy es traducción de cantos gregorianos, así como alguna parte de los días anteriores y siguientes. Se presta mejor para escuchar de modo contemplativo el mismo canto en latín, suponiendo que se entienda. Pero el mejor modo contemplar la letra y el "contexto" es haberlo cantado con anterioridad. En castellano también tiene su sabor espiritual y contemplativo repitiendo con mucha paz cada uno de los puntos: //.) (La palabra "aleluya" significa "alabanza al Señor". Tiene siempre el matiz de alegría pascual). Aleluya, aleluya: todas las gentes batid palmas: alegraos con el Señor con voz exultante//. Porque el Señor es Dios y Rey y es grande por encima de todos los dioses; el reina sobre toda al Tierra//. Sube el Señor con júbilo, el Señor al sonido de la trompeta//. Cantad salmos a Dios, cantad salmos a nuestro Rey//. Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo: como era en el principio, ahora y siempre por los siglos de los siglos.
22-4
El Espíritu del Señor llenó todo el orbe de la Tierra, aleluya. Y el que lo contiene todo, tiene la ciencia de la voz; aleluya, aleluya//. Levántese Dios y sean disipados su enemigos; y huyan los que le odiaron de su presencia//. Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor//. Ven, Padre de los pobres, ven dador de todo bien, ven luz de los corazones//. Alabad al Señor en su santuario, alabadle en el firmamento del Cielo.
23-4
Los alimentó con la grosura del trigo, aleluya. Y los saturó con la miel de la roca, aleluya, aleluya. (Ver su sentido místico)//. Ensalzad a Dios; Él es nuestra ayuda. Cantad con alegría al Dios de Jacob//. Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en un principio, ahora y siempre por los siglos de los siglos//. Que conservemos, Señor, los dones pascuales y alcancemos la felicidad eterna//. Protege, Señor, a los que has salvado para que los redimidos por la muerte de tu Hijo podamos alegrarnos en su resurrección//. Una cosa pido al Señor, esto deseo: habitar en la casa del Señor todos los días de mi vida.
24-4
Dios asciende entre aclamaciones; el Señor al son de trompetas, aleluya//. Todos los pueblos, batid palmas; aclamad al Señor con voz de júbilo//. Porque el Señor es sublime y temible: Él Rey sobre toda la Tierra//. Dios asciende entre aclamaciones; el Señor al son de trompetas, aleluya//. Cantad para Dios, cantad; cantad. Cantad para nuestro Rey, cantad//. Dios reina sobre las naciones; Dios se sienta en su trono sagrado//. Bendita y dichosa eres, Virgen María, porque quien nació de ti ha resucitado, aleluya.
25-4
Me has llamados, Señor, estoy vocacionado por Ti, como Pedro, como tus apóstoles, aunque sin esos signos infalibles, pero me llamas//. Me llamas a ser cristiano, y a servirte dentro de esta vocación con mayor cercanía//. He de llevar tu mensaje por el mundo, pero necesito tu luz y tu fuerza//. Yo quiero estar contigo, vivir en tu amor, aprender de Ti, rumiar tu palabra con amor//. Tú darás el incremento a esta vivencia mía y me harás buen altavoz de tu amor. Quiero identificarme con tu mensaje, contigo mismo. Quiero que mi fe sea vivencial y lo será mientras esté contigo en amor//. Así comunicaré tu palabra; no será una mera recitación sino que formará sustancia de mi ser y será una vivencia total//. Mueve, Señor, las almas por medio o como Tú quieras, pero muévelas; porque cada día es mayor el número de los que de Ti pasan.
26-4
Ha resucitado el Buen Pastor, el que da la vida pro sus ovejas y murió y resucitó por su grey//. Concede a todos los cristianos rechazar lo que es indigno de su nombre//. Muestra, Señor, la verdad a los que andan extraviados para que puedan volver al buen camino//. Que tu resurrección nos haga renacer a la vida eterna//. Que el alimento eucarístico fortalezca nuestras vidas//. Dios Padre me ha creado para que sea santo; Jesucristo me ha redimido para que yo sea santo; el Espíritu Santo mora en mí para hacerme santo; no moriré sin ser santo (Nieto).
27-4
El alma cristiana santa comunica la conversión. Dios mueve a las almas por medio de él. Señor, danos sacerdotes santos, obispos santos, almas consagradas santas, seglares comprometidos santos//. Señor, yo me pongo en tus manos para ser
instrumento útil en tu Reino//. Dame esa fe que mueve las montañas; dame ese amor fraguado en la oración//. Practicar los dos aspectos de nuestro mensaje profético: derrocar el pecado con amor y construir la obra de la gracia con gran amor de madre//. El Verbo de Dios, la Segunda Persona de la Santísima Trinidad fundamente nuestras vidas, las ordena, las construye. Y si no lo vivimos somos unos seres raros; hacemos el monigote diciendo aquello que ni nos va ni nos viene.
28-4
Dadme, Señor, esa virtud de devoción para repetir más y mejor lo que me conmueve de tu palabra asimilada en la oración//. Fomentar el gozo, la devoción, el deseo de comunicarlas con decisión. Creo que estallará con paz y fuerza tu palabra de manera que cause ese bien total que tanto necesitamos en este mundo//. Vivir así enfrascados en la palabra de Dios, en el mismo Dios/. Ser consciente de que la palabra de Dios nunca queda inactiva: o vivifica o destruye//. Si hoy escucháis su voz, no endurezcáis vuestro corazón, como en la exacerbación en el desierto, donde me tentaron vuestros padres. Me probaron aunque antes hubieran visto mis obras.
29-4
Jesús, me has llamado. Tú me has llamado a la vida cristiana; y por si fuera poco, a la vida de perfección o a la vida sacerdotal. Te doy gracias mil, y deseo con todas mis fuerzas serte fiel, servirte en tu Reino//. Una vez que me has llamado, mantienes tu compromiso a pesar de mis debilidades, infidelidades e incluso perdonas hasta la traición y sigues manteniendo tu llamada. Por eso me repetiré una y mil veces: Si hoy escucháis su voz, no endurezcáis vuestro corazón, como en la exacerbación en el desierto, donde me tentaron vuestros padres. Me probaron aunque antes hubieran visto mis obras//. Con tu ayuda trabajaré por hacer como sustancia de mi vida llevar tu mensaje por todas las partes; transmitir tu palabra, no de memoria, no por rutina o mero compromiso humano, sino con fuerza, porque es Tuya, porque te amo y me has elegido con el carácter sacramental//. Tu palabra sea a través de mí comunicada, no meramente traspasada o dicha sin convicción. De Ti la he recibido, haz que sepa transmitirla.
30-4
El cristianos santo, el sacerdote santo, el religioso santo comunican la conversión. Dios influye en su Reino por medio de ellos. Señor, danos sacerdotes santos, obispos santos, almas consagradas santas, seglares comprometidos santos//. Quita, Señor, de nuestro viejo continente tanto sacerdote tibio, funcionario, con poco celo y conviértelos a tu amor de tal manera que siempre te sean fieles//. Dadnos amor verdadero a Ti y celo por la salvación de las almas//. Dadnos el amor a tu palabra calentado en la oración de tal manera que podamos cambiar el mundo de tibio y pecador en fervoroso y santo. Aumenta la santidad de tus cristianos fieles//. El Verbo de Dios, la Segunda Persona de la Santísima Trinidad fundamenta nuestras vidas y nos da fuerza para trabajar en el Reino. Ven, Señor, Jesús.
V.- MEDITACIONES MAYO DEL AÑO 2004
1-5-4 Sábado
En mayo hermoso a María ofrece el campo primores. Y en sus primicias las flores consagran todo su amor//. Hoy tus hijos, madre mía, te vienen a visitar ofreciéndote mil flores en el trono de tu altar//. Venid y vamos todos con flores a porfía; con flores a María que madre nuestra es//. Oh María madre mía, oh consuelo del mortal: amparadme y guiadme a la Patria celestial//. Salve, Madre, en la tierra de mis amores te saludan los cantos que alza el amor: Reina de nuestras almas, flor de las flores: muestra aquí de tu gloria los resplandores que en el Cielo tan sólo te aman mejor//. Virgen santa, virgen pura, vida esperanza y dulzura del alma que en ti confía: madre de Dios, madre mía: mientras mi vida alentare todo mi amor para ti; mas si mi amor te olvidare, madre mía, madre mía. Y si mi amor te olvidare tú no te olvides de mí.
2-5
Tomad Virgen Pura nuestros corazones: no nos abandones jamás; no nos abandones jamás, jamás//. Mil querubes bellos ornan tu dosel; quiero estar con ellos, Virgen guíame. Contigo en el Cielo, colmado de anhelos qué feliz seré//. Jesús, mi Buen Pastor: ayúdame a escuchar tu voz que me anima, me estimula, me consuela, me ayuda a servirte con celo y amor//. Haz que me sienta siempre como oveja de tu rebaño//. Yo soy de Dios; oh dulce pensamiento que anega el alma en celestial amor"//. Tú, Señor, me santificas, me quieres: ayúdame a querer a mis hermanos//. Nadie me arrebatará de tus brazos, Señor, porque Tú me posees y me cuidas//. Tú dijiste: "Yo el Padre somos uno"; por eso confío del todo en Ti.
3-5
Dios dispuso que su Hijo amado viniera al mundo y permitió que sufriera, pero luego resucitó. ¡Amor! ¡Aleluya!//. He de ser consciente del pecado; no dejarme guiar por la corriente actual de pérdida de la conciencia del pecado . El pecado quebrantó el corazón del Hijo de Dios, de Jesús//. Dios mismo, desde la eternidad, proveyó la propiciación del Hijo porque nos ama//. Jesús no se avergüenza de llamarnos hermanos, y somos rudos, ignorantes, débiles y pecadores. ¿Cómo he de avergonzarme de mis hermanos?//. Fue enorme el sacrificio sufrido por Cristo a favor del hombre caído. ¡Él nos salvó! ¡Él nos redimió! Y quiso siempre que fuéramos libres para amarle. ¡Tremenda responsabilidad de libertad! Después el Cielo. Pero tener en cuenta de que quien le niegue delante de los hombres... quien no crea...
4-5
Señor, te daré gracias entre las naciones; cantaré tus alabanzas por siempre//. Eres, Señor, la vida de los fieles, la gloria de los humildes y la felicidad de los santos//. Escucha, Señor, nuestras súplicas y sacia con la abundancia de tus dones a cuantos tienen sed de tus promesas//. Nos haces, Señor, partícipes de tu divinidad; haz, Señor que nuestras vidas sean reflejo de tu verdad y de tu bondad//. Señor, nos has destinado para que vayamos y demos fruto, y nuestro fruto dure.
5-5
Necesito, Señor, tu ayuda para ser purificado. Perdona mis pecados. Haz que sea restituido a la comunión del Cielo//. Reconozco mis transgresiones, y mi pecado está siempre delante de mí//. Crea en mí, Señor, un corazón nuevo, infunde en nosotros un espíritu nuevo//. No me apartes de tu presencia, y tu Espíritu Santo no alejes de mí//. Haz que los impíos se conviertan a Ti, Dios de misericordia, elimina su orgullo y dales tu fe; atiende las súplicas de tus santos, la de tu Madre la Virgen María, la de San José//. Medito en la anchura, la altura y profundidad de tu amor; Padre de las Misericordias, que enviaste al mundo a tu Hijo para que el mundo se salve.
6-5
El mismo Dios, creador de la naturaleza, está obrando en el fondo de mi alma para que yo sea santo//. Señor, danos sacerdotes santos, obispos santos, almas consagradas santas, seglares comprometidos santos//. Dadme, Señor, el don de oración, el don de abnegación, la perseverancia final, celo para la salvación de las almas//. El Espíritu Santo obra en mi alma de una manera especial en este tiempo de Pascua, para que busque las cosas de arriba, para que guste de las cosas de arriba, no de las de la tierra//. Atráeme de los vanos placeres//. Tengo, Señor, buenos deseos que Tú transmites a mi alma. Ayúdame a reconocerlos como gracia tuya, como tu voz<. Dame espíritu de recogimiento para escucharte//. Dame, Señor, el don de penitencia, el verdadero arrepentimiento y el deseo de conversión. Aumenta mi fe y esperanza en tu amor infinito//. Contemplo en Jesús su benevolencia, su amor, el deseo de ayudar a todos. Dame un poco de esa tu santidad y amor.
7-5
Deseo reparar hoy a Dios por todas las ofensas que se le hacen, por las mías propias//. Ten misericordia, Señor, de tantos que han perdido la fe, de los que te niegan, de cuantos te ignoran con total indiferencia//. Yo, como el Publicano de la parábola, te pido perdón desde lo más profundo de mi alma: "Ten misericordia de mí que soy un pobre pecador"//. Que mi corazón esté abierto siempre a Ti por la compunción//. Soy consciente de que en la cuestión de la vida eterna; en la vida sobrenatural nada puedo hacer por mí mismo: mi principiar, ni continuar, ni concluir//. Por eso me acerco a Ti y te pido con humildad: ten misericordia de mí//. Me doy cuenta por la fe de la enormidad del pecado: produjo la muerte del Salvador, Dios y hombre verdadero. Al final llegó el triunfo de la Resurrección, pero antes fue el dolor. Me uno a Ti, Cristo paciente y Cristo resucitado.
8-5
Tú Señor, escrutas los corazones y hasta las entrañas. Tú lo sabes todo. Tú me conoces hasta mis más íntimos pensamientos y deseos. En esta Pascua, te pido, por medio de la Virgen María, que me des fuerza para conocerme y para purificar mis malas inclinaciones//. Dirige, Señor, en tu presencia mis pasos//. Crea en mí un corazón nuevo y no alejes de mí tu Espíritu//. Ayúdame, Señor, a ser diligente y a arreglar el problema de mi purificación interior contigo, porque Tú eres mi Dios, Creador y Padre amoroso//. Y ayúdame a enseñar con tu amor los senderos del bien a los impíos y ellos se convertirán por tu gracia//. Enséñame a comprender la malicia del pecado: tu Palabra me lo hijo de enseñar, Dios mío.
9-5
Ha resucitado el Buen Pastor que dio la vida por sus ovejas, y se dejó morir por su grey, aleluya. Me uno y agradezco a mi Redentor//. Inspira, Señor, a tu pueblo el amor a tus preceptos//. Que purificados por tu gracia, podamos participar más dignamente en los sacramentos de tu amor//. No a nosotros, no a nosotros, Señor, sino a tu nombre sea dada toda la gloria//. Nuestro Dios está en el Cielo: lo que Él quiere hace//. Bendito seas, Jesús, resucitado, aleluya.
10-5
Dame, Señor, el don de la penitencia. Ayúdame a confesar mis pecados con dolor, y apoya mi propósito dando fuerza a mi voluntad//. Virgen María, llévame al único mediador con el Padre, a tu Hijo Jesucristo que me llenará con su misericordia//. Humi8llarme de corazón delante de Dios. Aborrecer mi iniquidad, buscar el perdón de mis pecados, buscar la paz de Dios, a Él me acojo//. Que la confesión brote del fondo de mi alma y llegue hasta mi Dios que me acoge en su misericordia//. Ayúdame, Virgen María, a alejarme de todo cuanto suponga ofensa a Dios, porque deseo ser bueno//. Que aprenda a hacer lo bueno y a practicar lo justo.
11-5
(Jer. 29,13) Me buscaréis y me hallaréis, cuando me busquéis de todo corazón//. Enséñame, Espíritu Santo, la ciencia más necesaria: buscar a Dios. Amarle. Servir a mis hermanos//. Me entrego a Ti de todo corazón y el cambio se realizará en mí//. Dame, Señor, fuerza para luchar y someterme a tu voluntad siempre y en todo//. Me consagro a Ti, Señor, y con tu ayuda abandonaré lo que de Ti me separe. Dejar todo cuanto me aleje de Ti. Ven en mi ayuda//. Me doy cuenta de todo esto y hago las peticiones necesarias para ello. Virgen María, ven en ayuda, que todo se me olvida//. Cuando Cristo mora en el corazón, el alma está llena de amor, de gozo, de unión con Jesús. La persona se vacía de su egoísmo y se entrega al servicio de sus hermanos. Ven en mi ayuda, Señor, para comprenderlo y para practicar todo esto.
12-5
Te doy gracias, Señor, en medio de tu pueblo y cantaré tu fama entre mis hermanos//. Celebro con fe tu gloriosa Resurrección: que cuando vuelvas, acompañado de tus santos, pueda alegrarme de tu victoria//. Me has escogido, Señor, haz que dé frutos para tu Reino//. Me has iniciado en los misterios de tu Reino, haz que abandone la antigua vida de pecado, y desde ahora me entusiasme con la trascendencia de tu misión//. Alabad al Señor en el Cielo; alabadle todas las gentes.
13-5
Soy vivificado por el Espíritu Santo, y veo con más claridad su Bondad, su Misericordia, su Providencia. Veo también mi miseria y mi pecado , y le digo al Señor: dame el don de penitencia//. Por el Espíritu Santo tengo el deseo de perfección; ansío lavar mis culpas; vivo con paz interior. Ven, Espíritu Santo, llena mi corazón de amor//. Leo en Ezequiel 36, 126: "También os daré un corazón nuevo y pondré dentro de vosotros un espíritu nuevo"//. "Danos, Señor, un corazón nuevo, derrama en nosotros un espíritu nuevo"//. Yo soy de Cristo; pertenezco a mi Señor. Dame tu espíritu, derrama tu gracia//. "Yo soy de Dios, oh dulce pensamiento que anega el alma en celestial amor, el mismo Dios morar gustoso quiere en mi tan pobre y frío corazón"//. Jesús, te complaces en que vayamos a Ti según somos: con nuestra pobreza, pecado, miseria, y tú nos acoges y nos das el don de penitencia.
14-5
Jesús, deseo ser una nueva criatura. Revísteme del hombre nuevo creado según Dios, en justicia y santidad verdaderas//. Ten misericordia de mi hombre viejo//. Mi corazón ha sido renovado por tu Espíritu Santo, Jesús. Haz que se note en mi vida//. Tú, Jesús, posees mi corazón. Te pido que contigo estén mis sentimientos. De Ti deseo siempre hablar. Dame el don de recogimiento y dame celo por la salvación de las almas//. Deseo, Jesús, seguir tus pasos, porque soy hombre nuevo. Enséñame, ayúdame, dame fuerza//. Dame el don de penitencia; el verdadero arrepentimiento que me ayude a cumplir mi reforma de vida. Que no se me olvide nunca la reforma hecha en mis Ejercicios Espirituales.
15-5
"Por el Bautismo fuisteis sepultados con Cristo y habéis resucitado con Él" Buscar las cosas de arriba. Gustar de las cosas de arriba, no de las de la tierra//. Nos has regenerado, Señor, por las aguas bautismales. Hoy he de vivir como hijo de Dios, como miembro vivo del cuerpo místico de Cristo, ven en mi ayuda//. Hazme vivir con este sentido de dignidad divina, con el deseo de extender tu Reino, con el gozo de quien está en el camino de la salvación//. Protege, Señor, con amor a cuantos has salvado. Que quienes hemos sido redimidos pro tu muerte vivamos el gozo de tu resurrección//. El Señor es bueno y misericordioso, su fidelidad por todas las edades//. Y dame el don de la penitencia que tanto necesito para perseverar en el bien.
16-5
"El que me ama guardará mi palabra; y mi Padre le amará; y vendremos a él; y haremos morada en él". Pensar en esta realidad sublime de fe. Vivirla con la ayuda del Señor//. Hacer hoy varios actos detenidos de este estilo:
Dice Jesús: "Si alguno me ama, guardará mi Palabra; y mi Padre le amará; y vendremos a él; y haremos morada en él". (Jn. 14, 23 - 24) La Santísima Trinidad habita en mi alma si está en gracia. Digo ahora con plena conciencia:- Creo en Dios Padre; creo en Dios Hijo; creo en Dios Espíritu Santo.
- El Padre engendra al Hijo por vía de conocimiento. Del Padre y del Hijo procede el Espíritu Santo, por vía de amor.
- Todo esto sucede ahora dentro de mí, pues soy templo vivo de Dios. Y digo con gran amor: - Me entrego a ti Dios Padre; me entrego a ti Dios Hijo; me entrego a ti Dios Espíritu Santo.
- Amo a Dios Padre; amo a Dios Hijo; amo a Dios Espíritu Santo."
Soy consciente de que si por el pecado mortal hubiese perdido la gracia santificante, la he recobrado ahora por este acto de amor a Dios. Hago propósito de confesarme en el momento más oportuno.
Dame, Santísima Trinidad, el vivir en paz siempre contigo, pero dando fruto en tu Reino.
17-5
Cristo, una vez resucitado de entre los muertos ya no muere, aleluya, la muerte, la muerte no tendrá dominio sobre El, aleluya//. Que los dones que hemos recibido, Señor, en esta Pascua, den fruto abundante a nuestras vidas//. Jesús se puso en medio de ellos y les dijo: "Paz a vosotros, aleluya//. Cantad al Señor un cántico nuevo, renueve su alabanza en la asamblea de los fieles//. Cantad al Señor un cántico nuevo, aleluya; resuene su alabanza en la asamblea, aleluya//. Cuando venga el Paráclito, Espíritu de Verdad, aleluya, Él dará testimonio de mí, aleluya//. Conserva, Señor, en mi alma el espíritu de conversión, la compunción de corazón, el deseo de servirte con amor a Ti y en mis prójimos.
18-5
Con alegría y regocijo demos gloria a Dios porque ha establecido su Reinado el Señor, aleluya. (Ap. 19, 7,8)//. Que tu pueblo, Señor, exulte siempre al verse renovado y rejuvenecido en el espíritu//. //. Que la alegría de haber recobrado la adopción filial afiance nuestra esperanza de resucitar gloriosamente//. Concédenos, Señor, que la celebración de estos misterio pascuales nos llenen siempre de alegría//. Te damos gracias, Señor, de todo corazón, delante de los ángeles tañeré para Ti. Me postraré ante tu santuario.
19-5
Te daré gracias entre las naciones, Señor, cantaré tu fama a mis hermanos, aleluya, cantaré fama a mis hermanos, aleluya//. Escucha, Señor, nuestra oración: gozamos con tu resurrección. Que cuando vuelvas podamos alegrarnos de tu triunfo//. Jesús me ha escogido para que marche y dé fruto y este fruto permanezca//. Ayúdanos, Señor, a abandonar nuestra antigua vida de pecado y vivamos la novedad de la vida eterna//. Alabad al Señor en el Cielo. Alabad al Señor en las alturas. Alabad al Señor ríos y montes. Alabad al Señor. Alabad al Señor toda clase de vida. Alabad al Señor los ángeles. Alabad al Señor todos los hombres. Aleluya.
20-5
Que nuestras ofrendas sean gratas a tu presencia en este tiempo pascual y durante toda nuestra vida//. Concédenos, Señor, que purificados por tu gracia participemos con amor y fruto en la Eucaristía//. Soy consciente, admiro, aprecio y agradezco la gran realidad que nos ofreciste: "Sabed que yo estoy con vosotros todos los días hasta la consumación de los siglos" (Mt. 28,20)//. Por tu resurrección nos has hecho renacer a la vida eterna//. Haz que los sacramentos pascuales den en nosotros fruto abundante//. Que la Eucaristía que recibimos y visitamos fortalezca nuestras vidas.
21-5
Que la predicación de tu Evangelio, Señor, se extienda por todo el mundo//. Señor, dadnos sacerdotes santos, obispos santos, almas consagradas santas//. Que todos alcancen la plenitud de tu adopción filial; que seamos conscientes. Dame a mí esa consciencia continua para vivir unido a Ti y darme a las almas//. Levanta, Padre, nuestro corazón hacia el Salvador que está sentado a tu derecha//. Protege, Señor, a los que has salvado. Que podamos alegrarnos de verdad en tu Resurrección//. Todos los pueblos batid palmas. Aclamad al Señor con voz de júbilo.
22-5
Mueve, Señor, nuestros corazones para que en esta Pascua fructifiquen en buenas obras//. Ayúdanos, Señor, a tender siempre hacia lo mejor y a vivir con fe, amor y esperanza el misterio pascual//. Ayúdame, Jesús, a estar contigo con mente corazón y voluntad//. Que la tu santa Eucaristía, celebrada, recibida y visitada con fervor me haga crecer en justicia y santidad verdaderas//. Tú dijiste, Jesús: "Lo que pidiereis al Padre en mi nombre os lo concederá": hoy te pido, Padre, en nombre de Jesús por la santidad de tus sacerdotes y por todas las intenciones que todos los días hago después de la comunión.
23-5
Ascensión del Señor a los Cielos. El Señor asciende entre aclamaciones; el Señor al son de trompetas. Me uno a Él. Con el corazón en el Cielo y los pies en el suelo//. Varones de Galilea, ¿qué admiráis mirando al Cielo? Del mismo modo que lo visteis subir, así volverá, aleluya. (Del introito de la Misa)//. Volvieron a Jerusalén los Apóstoles y estaban en el templo//. Tú eres, Señor, la vida de mi vida, el alma de mi alma. Sé Tú el alma de mi apostolado//. Jesús, que en el Sagrario te encuentras prisionero: mi corazón te ofrezco lleno de amor sincero. Perdona mis pecados, mira que soy tu amigo; ábreme la puerta; quiero morar contigo.
24-5
Cuando el Espíritu Santo descienda sobre vosotros, recibiréis fuerza para ser mis testigos hasta los confines de la tierra//. Descienda, Señor, sobre nosotros la fuerza del Espíritu Santo para que podamos cumplir fielmente tu voluntad//. Descienda, Señor, sobre nosotros la fuerza del Espíritu Santo para dar testimonio con nuestras obras//. No os dejaré huérfanos; volveré y se alegrará vuestro corazón//. Ayuda a tu pueblos, Señor, para que abandone la vida de pecado.
25-5
Virgen María, te saludamos con alegría, prenda de mayo//. Venid y vamos todos con flores a porfía, con flores a María, que madre nuestra es//. Recibe, Virgen María, junto a las flores que te ofrezco, mi voluntad de servir siempre a Jesús y a la Iglesia//. Acércame, Virgen María, al misterio de la Santísima Trinidad, de manera que sea consciente durante todo el día de que soy morada del Padre, del Hijo y el Espíritu Santo//. Llévame, Virgen María, a Jesús en la Eucaristía, de manera que siempre permanezca en Él//. Yo soy el principio y el fin, el alfa y la omega, el que vive. (Ap.)//. Estaba muerto y ya veis; vivo: por los siglos de los siglos//. Envía, Dios de misericordia tu Espíritu Santo para que, haciendo morada en nosotros, nos convierta en templos de su gloria//. Que tu Eucaristía nos haga progresar en el amor//. Enséñame por medio del Espíritu Santo y que en cada momento recuerde tu doctrina.
26-5
Ven, Espíritu Santo: para que crezca en mí tu presencia necesito el silencio. Estoy aquí y ahora contigo. No me preocupa ni el pasado ni el futuro. ¡Ven, Espíritu Santo!//. Me quedo contigo en este silencio profundo. El silencio es un don. "Quedeme y olvideme, el rostro recliné sobre el amado. Cesó todo y dejeme, dejando mi cuidado entre las azucenas olvidado" (San Juan de la Cruz)//. En el humilde silencio acepto mis debilidades, las cruces que me envías, ayúdame a saber llevarlas con dignidad//. Yo soy de Dios, pertenezco a Dios y Él me pertenece. Se me da en la Eucaristía, en la Comunión//. Repito un día más: Yo soy de Dios, oh dulce pensamiento que anega el alma en celestial amor. El mismo Dios morar gustoso quiere en mi pobre y frío corazón//. Tú, Jesús, nos comunicas en el silencio la vida del Padre, ayúdame a hacer tu voluntad.
27-5
Jesús, deseo vivir contigo ese matrimonio espiritual de los santos que se consuma cuando se llega al Reino. Vivirlo ahora día a día, con intimidad, con gozo, con dolor, como Tú quieras. Deseo seguirte, servirte amarte. Y de ahí sacar fuerza para amar a mis semejantes//. Jesús, que goce con tu presencia. "Véante mis ojos, dulce Jesús mío, véante mis ojos muera yo luego"//. Dolor por los pecados del pueblo, de todos los hombres; dolor por mis pecados//. "Amante, Jesús mío. Oh cuánto te ofendí. Perdona mi extravío y ten piedad de mí y ten piedad de mí//. Dame sentir la desgracia de cuantos están alejados de Ti; dame poder para hacer algo por ellos. Señor, aquí estoy, grano de trigo soy//. Ven, Espíritu Santo.
28-5
Siento, Señor, el pecado de los demás, el riesgo que tienen de perderse. Siento la excesiva seguridad que dan a todos lo pecadores gente de iglesia. Y no es la seguridad de que se arrepientan y vuelvan a Dios, sino de que están salvados sin hacer nada, aun sin fe. Perdona, Señor, a todos//. Señor, dadnos sacerdotes santos, obispos santos, almas consagradas santas//. Dame el don de sabiduría, Espíritu Santo, para gustar de las cosas de arriba, según son; dame gustar de la misma Sabiduría con gran fe y amor//. Fe viva para identificarme con la palabra de Dios. Vivir y hacer mía esa palabra, de tal manera que, al manifestarla a través de mi experiencia de fe, sea eficaz//. Crea, Espíritu Santo, la unidad entre todos los creyentes. Haznos dóciles a tu palabra y a vivir como amigos, sin querer dominar a nadie, sin permitir que nadie nos domine. Sólo Tú, Señor, eres "dominator Dominus", porque Tú eres Dios, y tuya es la gloria por siempre.
29-5
Ayúdame a vivir la misión general de mi bautismo y de mi sacerdocio. Ayúdame a vivir mi misión particular a la que me has ido llamando poco a poco por una especie de segunda vocación//. Tú nos guías, Espíritu Santo, por los senderos de esta vida//. A veces me doy cuenta de que mis senderos son sólo míos, que nadie ha pasado por ellos. Y no es que los considere muy elevados, sino un poco únicos. Por eso te pido luz para andar por ellos y gracia para ser humilde y confianza para no temer. Dame ilusión para seguir con mi misión y dame fortaleza//. Dame unión con las personas que desean de un u otra manera marchar conmigo. Ven, Señor Jesús//. Que tu palabra me alimente junto con la Eucaristía. Que llegue a modificar mi vida, a realizarla por los senderos del bien. Y dame fuerza para entender también a los que mandan: políticos y curiales. Es que no llego a comprender un mando que no sea exclusivamente un servicio, como quien sirve en un bar//. Que tu palabra me enseñe a hablar. Que mi oración llegue hacia Ti//. Mi dolor es grande por aquellos que viven alejados de Ti. Ten compasión de ellos y de los sacerdotes que no se preocupan pos sus almas, convencidos de que, hagan lo que hagan se salvarán. No han entendido el Evangelio.
30-5
Ven, Espíritu Santo, y envía desde el Cielo un rayo de tu luz//. Ven Padre de los pobres, ven dador de todo don; ven luz de los corazones//. Consolador óptimo, dulce Huésped del alma; dulce refrigerio//. En la labor, descanso; en el calor, alivio; en el dolor, solaz//. Oh luz beatísima, llena lo más íntimo del corazón de tus fieles//. Sin tu beneplácito, nada hay en el hombre digno de encomio//. Lava lo que es sórdido; riega lo que es árido; lava lo que está sucio//. Doblega lo que es rígido; calienta lo que es frígido; alivia lo que es débil//. Da a tus fieles, que en Ti confían, tus sacros siete dones//. Da el mérito de la virtud; da el éxito de la salvación; da perenne gozo. Amén. Aleluya.
31-5
Grande sois, Señor, digno de toda alabanza. Grande es vuestro poder e infinita vuestra sabiduría//. Vos mismo hacéis que me complazca en alabaros, porque me creasteis para Vos y está inquieto nuestro corazón hasta que descanse en Vos//. Mas ¿quién os invocará sin conoceros?//. Envía, Señor, operarios a tu mies//. Alabarán al Señor los que le buscan//. Concédenos, Señor, que os busque de todo corazón//. Mi fe, Señor, os invoca: la fe que Vos me habéis dado e inspirado. (De San Agustín).
"Virgen María, te saludamos con alegría, prenda de Mayo".
Muchas ideas de este mes están inspiradas en textos litúrgicos de la Misa en Pascua.
VI.- MEDITACIONES JUNIO DEL AÑO 2004
1-6-4 Martes
Este mes de junio, dedicado al Corazón de Jesús ha de ser lleno de amor a Jesucristo, para corresponder a su amor//. Contemplaré cada día varias invocaciones de las letanías del Corazón de Jesús: Corazón de Jesús Hijo del Eterno Padre, ten misericordia de nosotros//. Corazón de Jesús, formado por el Espíritu Santo en el seno de una Madre Virgen, ten misericordia de nosotros//. Corazón de Jesús, unido sustancialmente al Verbo de Dios, ten misericordia de nosotros//. Corazón de Jesús, de Majestad infinita, ten misericordia de nosotros//. Corazón de Jesús, Templo Santo de Dios, ten misericordia de nosotros.
2-6
Corazón de Jesús, Tabernáculo del Altísimo, ten misericordia de nosotros//. Corazón de Jesús, Casa de Dios y Puerta del Cielo, ten misericordia de nosotros//. Corazón de Jesús, Horno ardiente de Caridad, ten misericordia de nosotros//. Corazón de Jesús, Asilo de Justicia y de Amor, ten misericordia de nosotros//. Corazón de Jesús, lleno de Bondad y de Amor, ten misericordia de nosotros//. Ayúdame, Señor, para que durante todo el día me mantenga en contacto contigo por medio de alguna de estas invocaciones.
3-6
Corazón de Jesús, abismo de todas las virtudes, ten misericordia de nosotros//. Corazón de Jesús, dignísimo de toda alabanza, ten misericordia de nosotros//. Corazón de Jesús, rey y centro de todos los corazones, ten misericordia de nosotros//. Corazón de Jesús, en quien están todos los tesoros de la sabiduría y de la ciencia, ten misericordia de nosotros//. Corazón de Jesús, en quien habita toda la plenitud de la divinidad, ten misericordia de nosotros//. Permanece junto a mí y yo junto a Ti en este día, Tú que eres el gran tesoro de la sabiduría y de la ciencia.
4-6
Corazón de Jesús, en el que el Padre encuentra sus complacencias, ten misericordia de nosotros//. Corazón de Jesús, de cuya plenitud todos nosotros hemos recibido, ten misericordia de nosotros//. Corazón de Jesús, paciente y de mucha misericordia, ten misericordia de nosotros//. Corazón de Jesús, rico para todos que os invocan, ten misericordia de nosotros//. Tu gracia, Corazón de Jesús, brota en mi alma como manantial de agua viva. Contemplo un manantial; el agua sale entre la tierra, remueve algo la tierra, pero no se contamina con ella, siempre está limpia. Señor, mantén el agua de tu gracia siempre limpia y pura en mí.
5-6
Corazón de Jesús, por amor nuestro abrasado, haced que nuestro corazón se en vuestro amor inflamado, ten misericordia de nosotros//. Siento mi alma empapada, Señor, en tu gracia, en tu amor que deshace la tibieza y ayuda a amar a mis semejantes. Concédeme amarlos//. Corazón de Jesús, fuente de vida y santidad, ten misericordia de nosotros//. Corazón de Jesús, víctima por nuestros pecados, ten misericordia de nosotros//. Corazón de Jesús, saciado de oprobios, ten misericordia de nosotros//. Corazón de Jesús, triturado por nuestros delitos, ten misericordia de nosotros//. "Oh divino Corazón, llagado por mi amor: ¡Cuándo será que yo viva solamente para Vos".
6-6
En el día de la Santísima Trinidad y en los días próximos, es preciso enfrascarse en el misterio con la emoción profunda que supone adentrarse en la misma esencia de Dios, guiados por su gracia. El símbolo atanasiano nos sirve de pauta. Ant. Gloria a Ti, Trinidad igual, única Deidad, antes de los siglos, y ahora, y siempre//. 1. Todo el que quiera salvarse, es preciso ante todo que profese la fe católica: 2. Pues quien no la observe íntegra y sin tacha, sin duda alguna perecerá eternamente. 3, Y ésta es la fe católica: que veneremos a un solo Dios en la Trinidad Santísima y a la Trinidad en la unidad. 4. Sin confundir las personas, ni separar la substancia. 5. Porque una es la persona del Padre, otra la del Hijo y otra la del Espíritu Santo,6. Pero el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son una sola divinidad, les corresponde igual gloria y majestad eterna.
7-6
7. Cual es el Padre, tal es el Hijo, tal el Espíritu Santo. 8. Increado el Padre, increado el Hijo, increado el Espíritu Santo. 9. Inmenso el Padre, inmenso el Hijo, inmenso el Espíritu Santo. 10. Eterno el Padre, eterno el Hijo, eterno el Espíritu Santo. 11. Y sin embargo no son tres eternos, sino un solo eterno. 12. De la misma manera, no tres increados, ni tres inmensos, sino un increado y un inmenso. 13. Igualmente omnipotente el Padre, omnipotente el Hijo, omnipotente el Espíritu Santo. 14. Y, sin embargo, no tres omnipotentes, sino un omnipotente. 15. Del mismo modo, el Padre es Dios, el Hijo es Dios, el Espíritu Santo es Dios. 16. Y, sin embargo, no son tres Dioses, sino un solo Dios.
17. Así el Padre es Señor el Hijo es Señor el Espíritu Santo es Señor. 18. Y, sin embargo, no son tres Señores, sino un solo Señor.
8-6
19. Porque así como la verdad cristiana nos obliga a creer que cada persona es Dios y Señor, la religión católica nos prohibe que hablemos de tres Dioses o Señores. 20. El Padre no ha sido hecho por nadie, ni creado, ni engendrado. 21. El Hijo procede solamente del Padre, no hecho, ni creado, sino engendrado. 22. El Espíritu Santo procede del Padre y del Hijo, no hecho, ni creado, ni engendrado, sino procedente. 23. Por tanto hay un solo Padre, no tres Padres; un Hijo, no tres Hijos; un Espíritu Santo, no tres Espíritus Santos. 24.Y en esta Trinidad nada hay anterior o posterior, nada mayor o menor: pues las tres personas son coeternas e iguales entre sí. 25. De tal manera que, como ya se ha dicho antes, hemos de venerar la unidad en la Trinidad y la Trinidad en la unidad. 26. Por tanto, quien quiera salvarse es necesario que crea estas cosas sobre la Trinidad.
9-6
27. Pero para alcanzar la salvación eterna es preciso también creer firmemente en la Encarnación de Nuestro Señor Jesucristo.28. La fe verdadera consiste en que creamos y confesemos que Nuestro Señor Jesucristo, Hijo de Dios, es Dios y Hombre. 29. Es Dios, engendrado de la misma substancia que el Padre, antes del tiempo; y hombre engendrado de la substancia de su Madre Santísima en el tiempo. 30. Perfecto Dios y perfecto hombre: que subsiste con alma racional y carne humana. 31.Es igual al Padre según la divinidad; menor que el Padre según la humanidad. 32. El cual, aunque es Dios y hombre, no son dos Cristos, sino un solo Cristo. 33. Uno, no por conversión de la divinidad en cuerpo sino por asunción de la humanidad en Dios. 34. Uno absolutamente, no por confusión de substancia, sino en la unidad de la persona.
10-6
35. Pues como el alma racional y el cuerpo forman un hombre; así, Cristo es uno, siendo Dios y hombre. 36. Que padeció por nuestra salvación: descendió a los infiernos y al tercer día resucitó de entre los muertos. 37. Subió a los cielos y está sentado a la diestra de Dios Padre Todopoderoso: desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos. 38. Y cuando venga, todos los hombres resucitarán con sus cuerpos, y cada uno rendirá cuentas de sus propios hechos. 39. Y los que hicieron el bien gozarán de vida eterna, pero los que hicieron el mal irán al fuego eterno. 40. Esta es la fe católica, y quien no la crea fiel y firmemente no se podrá salvar. Gloria al Padre...
11-6
Gloria a Ti, Trinidad igual, única Deidad, antes de los siglos, y ahora, y siempre//. Señor, escucha mi oración. Y llegue a Ti mi clamor//. Oremos. Oh Dios todopoderoso y eterno, que con la luz de la verdadera fe diste a tus siervos conocer la gloria de la Trinidad eterna, y adorar la Unidad en el poder de tu majestad:// haz, te suplicamos, que, por la firmeza de esa misma fe, seamos defendidos siempre de toda adversidad//. Por Nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que contigo vive y reina en la unidad del Espíritu Santo, Dios, por todos los siglos de los siglos.
12-6
Corazón de Jesús, deseado de los collados eternos, ten misericordia de nosotros//. Corazón de Jesús, paciente y de mucha misericordia, ten misericordia de nosotros//. Corazón de Jesús, rico para todos cuantos os invocan, ten misericordia de nosotros//. Corazón de Jesús, fuente de vida y de santidad, ten misericordia de nosotros//. Corazón de Jesús, víctima por nuestros pecados, ten misericordia de nosotros//. Corazón de Jesús, delicia de todos los santos, ten misericordia de nosotros.
13-6
1.- El día del Corpus es uno de los que más me llenan el corazón. Me veo en la procesión de mis años de seminario. ¡Con qué fe desfilaba cantando las alabanzas del Señor! Se me grabaron para siempre aquellas letrillas y todavía las canto interiormente cuando quiero meditar en la Eucaristía. Vamos a repetirlas en nuestro interior:
2.- TE ADORO SAGRADA HOSTIA, te adoro, sagrada Hostia, pan vivo y alimento de los Angeles. Bajaste del alto cielo; bajaste a nuestro altar; y en esa blanca Hostia escondido estás.
3.- ALABAD AL SEÑOR, sus grandezas cantad; que es el Dios del amor, es la eterna Bondad. De los cielos bajó; se hizo carne mortal; a los hombres amó, se hizo pan celestial...
4.- DIOS DE AMOR, BLANCO PAN, te adoramos con fe; para siempre serás, nuestro Dios nuestro Rey.
5.- BUSCANDO UN CORAZON QUE TE AME DE VERDAD, te quedas, oh Señor, en este Blanco Pan: al ver tu gran amor, Señor desde el altar, recibe el corazón de quien te quiere amar. ¡Dios de amor! ¡Blanco pan! Te adoramos con fe; para siempre serás nuestro Dios nuestro Bien!
6.- De una manera especial mi corazón ardía con las estrofas del "Cantemos al amor de los amores; cantemos al Señor: Dios está aquí; venid adoradores, adoremos a Cristo Redentor: gloria a Cristo Jesús: cielos y tierra: bendecid al Señor; honor y gloria a ti, Rey de la gloria. Amor por siempre a ti: Dios del amor" Y las estrofas: oh las estrofas, según íbamos entrando a la catedral:
Oh luz, de nuestras almas; oh Rey de las victorias... oh vida de la vida y amor de todo amor. A ti, Señor, cantamos, oh dios de nuestras almas; tu nombre bendecimos, oh Cristo Redentor... ¿Quién como tú, Dios nuestro, tú reinas y tu imperas. Aquí te siente el alma... la fe te adora aquí. Señor de los ejércitos, bendice tus banderas; amor de los que triunfan, condúcelos a ti...
14-6
"Convertíos, porque el Reino de Dios está cerca". Nos fijamos en el Evangelio: la llamada de Jesús a sus discípulos. Modelo de conversión: JESÚS LOS VINCULA A SU PERSONA. Profundizar en esto//. Jesús, Tú me vinculas a tu persona. Les dices: "SÍGUEME". Y yo te digo con serena emoción: te comencé a seguir, te sigo, te seguiré. Vincúlame más a Ti//. Leo el cap. 2 de los Hechos. También aquí la conversión tiene un sentido diferente del que habitualmente le damos. La conversión de aquella gente aparece como consecuencia de un ANUNCIO. Consiste en ser bautizado en nombre de Jesús y creer en la Buena Nueva: Cristo muerto y resucitado. Profundizo en esto también.
15-6
Corazón de Jesús, saciado de oprobios, ten misericordia de nosotros//. Corazón de Jesús, despedazado por nuestras maldades, ten misericordia de nosotros//. Corazón de Jesús, hecho obediente hasta la muerte, ten misericordia de nosotros//. Corazón de Jesús, abierto por una lanza, ten misericordia de nosotros//. Corazón de Jesús, fuente de toda consolación, ten misericordia de nosotros.
16-6
Corazón de Jesús, vida y resurrección nuestra, ten misericordia de nosotros//. Corazón de Jesús, paz y reconciliación nuestra, ten misericordia de nosotros//. Corazón de Jesús, víctima de nuestros pecados, ten misericordia de nosotros//. Corazón de Jesús, salud de los que en Ti esperan, ten misericordia de nosotros//. Corazón de Jesús, esperanza de los que en Ti mueren, ten misericordia de nosotros.
17-6
Me pongo en la presencia de Jesucristo que me ama, que me da su corazón como símbolo de amor. Repito varias veces cada una de las siguientes jaculatorias con toda atención y amor: Corazón de Jesús, salvadme//. Corazón de Jesús, libertadme//. Corazón de Jesús, perdonadme//. Corazón de Jesús, amadme//. Corazón de Jesús, enseñadme//. Corazón de Jesús, gobernadme//. Corazón de Jesús, paciente y de mucha misericordia, ten misericordia de mí.
18-6
En el día del Corazón de Jesús mi alma se siente agradecida, llena de amor, con deseo de estar dentro de su Corazón//. Recojo mi espíritu y repito con atención y devoción varias veces estas jaculatorias: Corazón de Jesús, enriquece mi alma con tus virtudes//. Corazón de Jesús, guarda mi alma del mal//. Corazón de Jesús, dirige en tu presencia mis pasos//. Corazón de Jesús, atráeme hoy y siempre de tal manera que huya de la crítica//. Corazón de Jesús, eres mi redentor: perdóname//. Corazón de Jesús, permaneced Vos en mí y yo en Vos//. Corazón de Jesús, brillad en mí//. Corazón de Jesús, calmad mi alma con un silencio profundo dentro de tu Corazón//. Corazón de Jesús, arrebatadme.
19-6
Corazón de Jesús, fuente de vida, de bondad y de gracia: haz que ame de verdad la Vida, dame algo de tu bondad, inunda mi alma de tu gracia para que sea útil en tu Reino//. Corazón de Jesús, océano de amor: no permitas que viva indiferente a tu amor y despreocupado de mis semejantes, que deseo ser útil en el mundo//. Corazón de Jesús, te ofreces para llenar el vacío de nuestro corazón; que seamos nosotros capaces de saber alegrar y reconfortar a otros//. Corazón de Jesús me uno a Ti y deseo reparar de alguna manera por mis pecados y los del mundo//. Levántame de esta semi tibieza que me domina casi sin darme cuenta. Da fortaleza a mi alma para resistir la pereza, la gula, la soberbia, la ira.
20-6
Os bendigo, adoro, alabo, Corazón de Jesús, que sufriste pasión y muerte en la cruz y resucitaste glorioso al tercer día//. Compadécete de mis miserias y perdona todos mis pecados//. Hiéreme el alma, Corazón de Jesús, con la flecha de tu amor; dame tono, voz, palabra llena de fervor, para influir en tu Reino//. Corazón de Jesús, lleno de bondad, de sabiduría y de amor: incendia de amor nuestro corazón//. Corazón de Jesús, en quien vivimos, nos movemos y existimos, concede el perdón a tu siervo; hazme aspirar en todo momento a la perfección.
21-6
Corazón de Jesús, os bendigo por el amor en que fuisteis formado en el seno de la Virgen María//. Corazón de Jesús, os alabo, venero y agradezco por vuestra vida, pasión, muerte y resurrección; así fue nuestra salvación. Haz que no nos apartemos de Ti//. Santísima Trinidad, agradezco y alabo vuestra generosidad y amor por habernos dado a Jesús, Dios y hombre verdadero. Gracias a Él hemos sido puestos en el camino de la salvación. Derrama sobre tus hijos la fuerza de tu gracia//. Señor, dadme el don de oración, el don de abnegación, la perseverancia final, celo por la salvación de las almas//. Señor, dadnos sacerdotes santos, obispos santos, almas consagradas santas//. Deseo reparar tanto pecado del mundo, mis propios pecados; uno mis sufrimientos a los de tu pasión y muerte//. Corazón de Jesús, me uno a Ti y deseo vivir siempre en comunión contigo. Y no permitas que jamás me aparte de Ti.
22-6
Corazón de Jesús, limpia mi corazón, purifícalo de toda iniquidad, vanidad y vileza, y llénalo de tu perfecta caridad//. Dame, Jesús, tu corazón amable, generoso, justo y limpio. Quítame el mío lleno de egoísmo y manchas//. ¿Cuándo estará mi corazón embalsamado en el olor de tus virtudes; encendido en el fuego de las cosas celestiales?//. Encierra mi corazón dentro del tuyo para que sólo seáis el único poseedor de Él//. Arroja de mi corazón todo lo que impida en mi alma vuestras divinas operaciones.
23-6
Corazón de Jesús, grabad en mi alma vuestras heridas para que te ame más y sepa aceptar con paz humillaciones, pretericiones, marginaciones, sin dejarme llevar por la envidia. Que sea consciente de lo pronto que pasa todo lo de este mundo. Tú permaneces para siempre//. Quitad de mí mis pecados y todos los desórdenes e infúndeme tu gracia y fortaleza//. Uno mi voluntad a la tuya, Señor, deseo querer lo que Tú quieres y no permitas que jamás me aparte de Ti//. Me da alegría que me hayas asegurado la unión por la comunión. Te doy gracias. Quiero vivir todo el día unido a Ti//. Que sepa luchar contra los enemigos de mi alma: el demonio, el mundo y la carne. Contra el placer, el amor propio, las pasiones que me atacan sin cesar. Ven en mi ayuda.
24-6
En la fiesta de San Juan Bautista. Corazón de Jesús, aunque el pensamiento de la muerte me conturba, me alegra la promesa de la futura inmortalidad. Confío. Espero//. Haz que siempre sea fiel a tus mandatos y no permitas que jamás me aparte de Ti//. Que mi vida sea un continuo acto de amor a Ti y mi muerte también//. Corazón de Jesús, eres nuestro refugio de generación en generación//. "Abierto tiene el pecho y abierto el corazón: venid y encontraremos en Él la salvación"//. Te contemplaré siempre con gozo: sol que no hiere ni deslumbra, pero me ilumina infinito.
25-6
Corazón de Jesús, quisiste sufrir y morir a fin de atraer a todas las almas hasta el centro de la Santísima Trinidad//. Considerando la cruz de tu amor, ¿cómo quieres Tú que mi corazón no se lance con impetuoso impulso hacia Ti?//. Todo el tiempo que quieras permaneceré con mis ojos fijos en Ti//. Quiero que tu divina mirada me fascine; quiero ser presa de tu amor//. Tengo la esperanza de que un día te arrojarás sobre mí llevándome al foco del amor, sumergiéndome en este abismo abrasador... (De Santa Teresita del Niño Jesús).
26-6
Corazón de Jesús, velas sobre todos los que esperan en Ti, y nada nos falta a los que en Ti confiamos. Me abandono en Ti//. Dormiré y descansaré en la paz en Él mismo, porque Tú, Señor, de una manera singular me constituiste en la esperanza//. Tengo una esperanza cierta de salvación, porque en Ti, Señor, he esperado y jamás quedaré confundido//. Te ofrezco mis potencias, Señor, mi memoria, entendimiento, mi voluntad: te ofrezco cada uno de los miembros de mi cuerpo//. Que mis manos obren el bien; que mis pies se dirijan por los senderos de tu voluntad; que cuerpo entero te alabe junto con mi alma//. Quiero con mi vista mirar lo que Tú deseas; con mis oídos escuchar tu voz y la de mis hermanos para el bien//. Mi boca te aclamará jubilosa; Tú eres Dios//. Señor, dadme el don de oración, el don de abnegación, la perseverancia final, celo por la salvación de las almas.
27-6
Corazón de Jesús, deseo agradaros en todo//. Haced en mí lo que queráis, ya que habéis hecho por mí lo que yo ni siquiera hubiera podido imaginar//. Me entrego a Ti Dios Padre; me entrego a Ti, Dios Hijo; me entrego a Ti, Dios Espíritu Santo//. Me entrego por completo en tus manos de Señor//. Jesús, estáis en el Sagrario; a nadie has rechazado. Tu misericordia es infinita. Os entrego toda mi confianza//. Señor, confío en vuestras promesas. Bendice mis empresas durante la vida. Me has dado el fervor, hazme más santo, porque veo en mí una especie de tibieza.
28-6
Dijiste a tu sierva: Daré a los sacerdotes que me sean devotos el conmover los corazones más endurecidos". Ayúdame a hacer el bien a las almas//. Dijiste a tus sierva: bendeciré las casas en las que se expuesta y honrada mi imagen, bendice, Señor, la mía//. Me uno a Ti con expresiones de santas devotas del Corazón de Jesús: deposito en Ti mis alabanzas, Santísima Trinidad. Corazón de Jesús, eres uno con el Padre y el Espíritu Santo. Me uno a tu alabanza como hombre//. Alegría y júbilo por la soberanía de la Santísima Trinidad. Alabanza y alegría por vuestras personas, por su unión, por sus relaciones//. Alegría y júbilo por vuestra incomprensible grandeza, por vuestro inconmensurable eternidad.
29-6
Alegría y júbilo por la solicitud de Cristo hacia mí. ¡Señor, siempre me acompañas hasta la eternidad!//. Alegría y júbilo, Señor, porque me has dado a María como madre que también me acompaña hasta la eternidad//. Corazón de Jesús, socórreme, ayúdame. Mira mi alma que quiere estar unida siempre a Ti//. Levántate, Señor, ¿por qué duermes? Levántate y no me rechaces hasta el fin//. ¿Por qué apartas de mí tu rostro? Se adhiere a la tierra mi vientre//. Levántate, Señor, ayúdanos y líbranos//. Te hemos escuchado con nuestros oídos, nuestros padres nos lo anunciaron.
30-6
Jesús que en el Sagrario te encuentras prisionero, mi corazón te ofrezco lleno de amor sincero//. Perdona mis pecados, mira que soy tu amigo. Ábreme ya la puerta; quiero morar contigo//. Ayúdame ahora a vivir en íntima familiaridad con Vos//. Que respire, Señor, tu paz ya que eres manso y humilde de corazón//. Que mi alma se convierta y vuelva hacia Vos, Señor.
VII.- MEDITACIONES JULIO DEL AÑO 2004
1-7-4 Jueves
Enséñame, Señor, a estar junto a Ti atento y con paz; que mi corazón no vuele a otros asuntos fuera de Ti//. Enséñame a orar, a estar contigo, como a los santos, como a tus discípulos. Mirad que soy muy rudo, soberano Maestro, y necesito de vuestras enseñanzas para luz y guía de mi ignorancia//. Necesito paciencia para mantenerme en recogimiento junto a Ti, mi Dios//. Enséñame a vigilar para abstraerme de las cosas de cada día. Y ahora te digo: "Quedeme y olvideme; el rostro recliné sobre el Amado...//. Dame tu paz en la oración; que no me aburra; que el único interés verdadero es tu amor.
2-7
Gloria a Dios en las Alturas y en la Tierra paz a los hombres de buena voluntad//. Te alabamos, te bendecimos, te adoramos, te glorificamos//. Te damos gracias por tu gran gloria//. Señor Dios, Rey celestial, Padre Omnipotente//. Señor Hijo Unigénito, Jesucristo//. Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre//. Me entrego a Ti, Dios Padre; me entrego a Ti, Dios Hijo, me entrego a Ti, Dios Espíritu Santo.
3-7
Tú que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros//. Tú que quitas el pecado del mundo, atiende nuestras súplicas//. Porque sólo Tú eres Santo//. Sólo Tú, Señor//. Sólo Tú Altísimo, Jesucristo//. Con el Espíritu Santo en la gloria de Dios Padre. (Permanecer en adoración todo el tiempo de oración recitando despacio el himno del "Gloria")//. Señor, danos sacerdotes santos, obispos santos, almas consagradas santas, seglares comprometidos santos.
4-7
Enséñame, Señor, a orar con atención, con devoción, con amor//. Corazón de Jesús, venga a nosotros tu Reino: Reino de verdad y de vida; Reino de santidad y de gracia; Reino de justicia, de amor y de paz//. Envía, Señor, operarios a tu mies, porque la mies es mucha y los obreros son pocos//. Enviaste a tus discípulos de dos en dos a predicar la Buena Nueva que les enseñabas: danos a cuantos nos has elegido el don de la palabra para que prediquemos de todas las formas tu doctrina; con fidelidad, con amor, con celo por la salvación de las almas//. "Cerca de vosotros está el Reino de Dios". Tomar conciencia de ello, sentirme del todo dentro de Él. Nadie me lo puede impedir. Que sepa evangelizar con mi ejemplo, con mi escritura, con mi palabra.
5-7
Como los Magos, como Abraham, Moisés, David... adoro a Ti Dios Creador, Omnipotente y Eterno//. Seguí un día tu estrella, Señor, en mi juventud. La luz se fue haciendo más débil, pero siempre he intentado ser fiel a tu seguimiento, aunque con muchas faltas y pecados. Dame tu fuerza poderosa, tu luz resplandeciente para seguir ahora y hasta el fin de mi vida la estrella que me guió desde mi juventud//. Dame humildad para saber comprender al débil, pues yo soy débil//. Dame humildad para saber acudir a otros que me ayuden en el seguimiento de tu voluntad//. Dame constancia en tu seguimiento; que no vaya por temporadas; que cada día te siga con mayor empeño e ilusión//. Señor, dadme el don de oración, el don de abnegación, la perseverancia final, celo por la salvación de las almas.
6-7
Contemplo el momento en que el Arcángel Gabriel anuncia a María. Admiro la humildad de la Virgen cuando acepta. Le pido el don de humildad a Jesús por medio de María//. Cuanto más me acerco a los misterios divinos, más percibo mi nada; más aumenta mi fe. Adoro al Señor y agradezco el don de la fe//. Pido este don para cuantos no creen. Pido de una manera especial este don para estas tres personas que tratan conmigo y no lo tienen. Lo pido para todos cuantos, descreídos, se han abierto a mí, y luego ya no me he vuelto a relacionar con ellos//. Señor, sálvalos; Señor, sálvame//. Virgen María, contemplo y comprendo tu fe; deseo imitarte en ella. Concédeme del Señor la perseverancia en fe, esperanza y amor//. Ayúdame, Virgen María, a creer con todas las consecuencias: el Señor ha obrado en mí cosas grandes. Ayúdame a ser consciente de ello, a vivir con alegría//. Creo que el Señor quiere establecer conmigo (y con cuantos se le acercan) una unión tan íntima que no puede ser comparada más que con la unión del Hijo con el Padre.
7-7
La naturaleza y la revelación dan un testimonio del amor a Dios. Te alabo, Señor, desde la naturaleza; te alabo desde el Sagrario, desde tu presencia//. Por tus llagas, Jesús, somos salvados y por tu Resurrección resucitaremos. Sálvame, Señor, porque espero en tu misericordia//. Amor infinito de mi Jesús. Entrar en su amor; adherirme a su amor//. El Cielo para el amor, y para amar. Para quien no ama a Dios el Cielo sería una tortura. Ellos se excluyen. Señor, ten misericordia de todos que no te aman, de quienes te aborrecen. Tú existes, Tú nos amas. Tú nos acompañas//. Solamente su gracia puede vivificarnos, cambiar nuestro corazón. Te pido perdón, Señor//. Toma mi pobre ser; cambia mi corazón. Dadnos tu rostro ver//. En Él está la vida. Tu vida es la luz de los hombres. Pero no basta comprenderte. Es preciso amarte. Mi corazón te ama y se une a Ti.
8-7
Seguimiento, seguir a Cristo. Esta es la vocación de todo cristiano, la mía, la tuya. El cristiano, por el hecho de serlo es enviado al mundo a revelar a los hombres a Jesús de maneras muy diversas, según cuál sea su segunda vocación//. Para ello tengo que mirar a Cristo, mi Maestro y Señor. Mirarle con paz. Leer el Evangelio con calma. Orar con el Evangelio en la mano//. ¿Qué observo en Jesucristo? Veo que no tiene vida propia. Su vida es hacer la vocación del que le envió: del Padre//. Él es Dios de Dios, luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero//. Cuando se hace hombre vive de la voluntad del Padre. Cumple las Escrituras, cumple todo lo revelado sobre Él. Pido al Padre saber imitar a mi Maestro y salvador, saber cumplir la misión del Padre sobre mí.
9-7
¿Cuál es la forma de Jesús? Cristo adopta la forma del siervo de Yahvé. (Fil. 9) "Se despojó de su gloria y adoptó la forma del Siervo". Se hizo obediente hasta la muerte. Se hace súbdito, a pesar de ser igual al Padre//. Si leemos Juan 13 comprobamos que adopta la forma de la majestad del amor humilde. Comienza la cena lavando los pies a los suyos, obra de esclavos//. Al final, se queda entre nosotros hecho alimento y compañía para siempre//. Se ofrece incluso hasta la muerte. Jesús se entrega del todo. Pedirle su fuerza y su gracia para saber imitarle al menos un poco//. Si leemos las Bienaventuranzas (Mt. 5). Vemos cómo Jesucristo las cumple. Él se hace pobre, mientras revela las riquezas de Dios//. Se hace obediente. Y me enseña a ser obediente, a someterme al servicio de todas las criaturas. De las de mi entorno//. Estar en posición siempre de servir: familia, conocidos, amigos, gente de la misión adonde voy. Ver ejemplos admirables de madres que se entregan a sus hijos, ver ejemplos de religiosas que se entregan a sus enfermos...//. Han comprendido su misión. Pedir fuerza para comprender y cumplir la mía, la que Jesús me ha ido poniendo en su Providencia.
10-7
Te doy gracias, Padre, por la fe en Cristo de mi familia, de mis amigos de todos cuantos me han educado. Por la caridad existente en tantos miembros de la Iglesia. Por nuestra esperanza//. Te doy gracias, Padre, porque he sido educado en el Evangelio, porque hemos sido instruidos en él tantos familiares y amigos. Envía sobre nosotros tu espíritu y enséñame a evangelizar//. Señor, que estemos llenos del conocimiento de tu vocación; que ésta sea nuestra gran sabiduría//. Enséñame a andar por los senderos de esta vida de una manera digna de Ti. Que te sea, Señor, grato//. Que crezca en tu conocimiento experiencial; que aumente mi amor a Ti.
11-7
Dame el ejercicio alegre de la paciencia y ser longánimo desde el fondo de mi corazón; ser generoso con todos, sin medida a la correspondencia//. Te doy gracias, Padre, porque me has hecho digno de participar en la herencia de los santos//. El Padre nos libró del poder de las tinieblas y nos trasladó a Reino de los hijos de tu amor (Col. )//. En Él tenemos la redención y la remisión de los pecados//. Jesús, eres la imagen de Dios invisible, el primogénito de todas las criaturas//. En él fueron creadas todas las cosas del Cielo y de la Tierra: las visibles y las invisibles.. todo fue creado por Él y para Él.
12-7
Enséñame a creer, Señor, a aceptar. Todo esto intento vivirlo y procuro aceptar, pero necesito de tu ayuda, porque yo solo nada puedo//. Tú, Señor, me darás fuerza para creer y para aceptar. Dame fuerza para ser eficaz en mi deseo de influir en tu Reino//. Tú me amas, Señor, cuánto puedo recibir de Ti. ¡Qué generoso eres conmigo! ¿Qué podré darte, Señor?//. He de procurar el silencio exterior e interior. Deseo permanecer en contacto contigo, pero con los ojos muy abiertos para hacer algo por tu amor//. Tomar conciencia, Señor, de mi vocación actual. Ser efectivo. Ven en mi ayuda.
13-7
Creo, Señor, que me estás llamando a ser santo y el tiempo pasa. Que cada día se renueve en mí el deseo; que ponga los medios para alcanzar la virtud y el amor total//. Que seas, Jesús, mi único pensamiento, que seas el centro de mi vida//. Nada hay pequeño para quienes te aman: desde el fondo de mi corazón miraré todo con amor, ven en mi ayuda//. Mi vida está centrada en Ti//. Señor, Hijo unigénito del Padre, Jesucristo//. Tú que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros//. Tú que quitas los pecados del mundo, atiende nuestras súplicas.
14-7
Toda nuestra esperanza está puesta en Jesús. En Ti pongo mi esperanza y confío en tu palabra//. Oh Dios en quien vivimos, nos movemos y existimos: concédeme una fuerza grande de esperanza para caminar con ilusión y amor por los senderos de la virtud//. Estamos, Jesús Dios y hombre verdadero, en tu mente y en tu corazón; nos guías con tu providencia amorosa; haz que nunca nos separemos de tu amor//. "Tomad, Señor, y recibid toda mi libertad; mi memoria, mi entendimiento y toda mi voluntad; todo mi haber y poseer: Vos me lo disteis, a Vos, Señor, lo torno//. Todo es vuestro: disponed de todo a vuestra voluntad; dadme vuestro amor y gracia y esto me basta".
15-4
Señor, que todo me conduzca a Ti: oración, trabajo, paseo, ejercicio, lecturas, convivencia...//. Señor, que nada me aleje de Ti: críticas, placeres, distracciones, enfados, pecados...//. Dame, Señor, el don de penitencia; que mi confesión sea con dolor, con propósito, con verdadera contrición para que nunca vuelva por los senderos del mal//. Tú me lo has dado todo, Señor, que todo revierta en tu honor y gloria por siempre//. Me sitúo en tu presencia en la paz del recogimiento interior//. Sea la Eucaristía mi centro, mi corazón//. Oh saludable Hostia que abres la puerta del Cielo. Las luchas nos apremian. Da fuerza, concédenos tu auxilio.
16-4
Me adhiero a tu vida. Ayúdame a que, después de la comunión, viva tu amor y tu presencia durante todo el día//. Deseo que mi vida sea coherente con mi fe; que sea de una fidelidad total a tu amor. Ven en mi ayuda//. Por medio de la Virgen María del Carmen te pido todo esto. Oh María, madre, ven en mi ayuda//. "Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios". Dame, Señor, esta pureza y limpieza. Hazme tu rostro ver//. Señor, que te busque todo el día, que te encuentre en todas las partes, que te añore en el Sagrario//. Dame tu luz y tu fuerza; Tú endulzas mis trabajos y mis penas//. Oh saludable Hostia que abres la puerta del Cielo. Las luchas nos apremian. Da fuerza, concédenos tu auxilio.
17-4
Tú, Señor, estás muy cerca de mí en el Sagrario y permaneces durante el día junto con el Padre y el Espíritu Santo. Tu gran presencia es la Eucaristía//. Desde los comienzos de mi edad de discreción, me has hecho consciente de tu amor; me has elegido con suavidad. Que siga siempre tu elección, tu gracia, tu búsqueda amorosa//. Renueva, Señor, en mi alma la experiencia de tu amor: aquella que me diste de niño, cuando impulsado por mi catequista te visitaba. Aquella que me diste en mi adolescencia, junto al Sagrario en las iglesias que visitaba//. Renueva, Señor, en mi alma aquel recogimiento y aquella emoción cuando, en los días de mi primera conversión, me sentía dispuesto a todo: la entrega, el ayuno, la penitencia...//. Aquel fervor que Tú me dabas me hacía avanzar. Renueva en mí el fuego de tu gracia//. Aleja de mí la tentación de otras cosas que borran tu recuerdo. Sólo Dios me basta. Aparta de mí, Señor, todas las resistencias en la realización de tu obra.
18-4
Dame tu ayuda, Señor, para que viva del todo convencido de que lo únicamente necesario es estar contigo, vivir contigo, contemplar tu rostro, amarte. Que de aquí saque fuerza para amar y servir a mis prójimos, convencido de que te sirvo a Ti//. Serenarme por dentro. Mirar a Jesús; contemplarlo con amor. Él es mi alcázar, mi roca, mi refugio. Él me invita y me concede la gracia y honor de trabajar en su Reino//. Completar en mi carne lo que falta a la pasión de Cristo. Saber sufrir no con resignación, sino con amor//. Ven Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor.
19-7
Purifícame, Señor, enséñame a aceptar el dolor y los sinsabores de la vida, como sacrifico en tu honor y limpieza de mi alma. Me uno a tu pasión y a tu cruz. Me uno a tu resurrección//. Que mi alimento sea cumplir la voluntad del Padre, como Tú, Jesús//. La Santísima Eucaristía sea el gran alimento de mi alma para cumplir la voluntad del Padre//. Envía a nuestro mundo tu luz y tu verdad. María, que gran parte de las personas están alejadas de Dios; envía, Virgen María, la fuerza de tu amor para que este mundo poco a poco se entregue al Señor//. Señor, dadnos sacerdotes santos, obispos santos, almas consagradas santas//. Enséñame a superar los obstáculos en el camino hacia la eternidad//. Señor, dadme el don de oración, el don de abnegación, la perseverancia final, celo por la salvación de las almas//. Ven a nuestras almas, Jesús.
20-7
Enséñanos, Señor, a conocerte en la prueba; en los despojamientos. Ahí también quieres transformar mi vida//. Lo mismo que en el triunfo he de bendecirte en la prueba//. "Sálvanos, Señor, que perecemos"//. Me potro ante Ti, Señor, como los discípulos de la barca y te digo: "Verdaderamente eres el Hijo de Dios"//. Haz, Jesús, que te descubramos a través de mi apariencias cotidianas. Allí te encontraré con fe.
21-7
De rodillas, Señor, ante el Sagrario que guarda cuanto queda de amor y de unidad//. Venimos con las flores de un deseo para que nos las cambies en frutos de verdad//. Cristo en todas las almas y en el mundo la paz. Cristo en todas las almas y en el mundo la paz. (Repetir interiormente varias veces este himno del Congreso Eucarístico de Barcelona)//. Dios Padre me ha creado para que sea santo; Jesucristo me ha redimido para que yo sea santo; el Espíritu Santo mora en mí para hacerme santo; no moriré sin ser santo (Nieto).
22-7
Dar gracias al Señor por tantos beneficios, por haber llegado a los setenta años, edad provecta. Repasar los beneficios de este último año; las gracias actuales. Examinar lo bueno. Examinar lo malo. Compunción por mis pecados. Gratitud por lo bueno//. En esta edad aunque parezca que queda mucho es poco lo que resta de permanecer en este mundo. Determinación de hacer un esfuerzo, de aprovechar el tiempo, como las personas santas que me han precedido.
23-7
Jesús, gracias porque me llamaste; con tu ayuda te seguiré. Aunque mi vida ha tenido fallos y pecados, sigues siendo mi Dios verdadero y, por tu misericordia me mantengo en la fe. Creo en Ti, espero en Ti, te amo//. Señor, aunque quise ser como el Cura de Ars, y me he quedado tan distante, Tú me has dado la gracia de perseverar en la fe y en la esperanza. Ayúdame a seguir en tu amor//. Pienso ahora en los dos de Emaús. Ellos esperaban de Ti otra cosa, pero luego fue grande su dicha, cuando se dieron cuenta de tu presencia. Ayúdame y quita de mi vanas y falsas esperanzas//. En los momentos de paz y de prueba, Señor, se aferra mi alma a Ti y no al fingido bien humano//. De rodillas, Señor, ante el Sagrario que guarda cuanto queda de amor y de unidad//. Venimos con las flores de un deseo para que nos las cambies en frutos de verdad//. Cristo en todas las almas y en el mundo la paz. Cristo en todas las almas y en el mundo la paz.
24-7
Que me dé cuenta, Señor, de que las pruebas solo purifican a quienes en el fondo del alma están apegados a Ti//. Mi fe tiene una realidad concreta que se llama Eucaristía, inhabitación de la Santísima Trinidad, Cuerpo místico de Cristo... No es algo abstracto: es Dios, es Jesús, es la Virgen María. Amo mi fe. Me esponjo en mi fe. Contemplo mi fe//. Dame, Señor, la experiencia tuya, de tu existencia, de tu resurrección; y enséñame a expresarla//. La vida eterna está en tu seno, Padre, y me la transmites a mí con gozo//. Que sea yo un alma oculta y luminosa que el mundo ignora, pero a quien los necesitados buscan.
25-7
En el día de Santiago, Señor, te pido aumento de fe, de esperanza y de caridad para mí y para todos los católicos de España y de lengua hispana//. Que todos seamos portadores de nuestra fe como lo han sido los apóstoles que nos han precedido y de quienes hemos tomado la antorcha//. También te pido por los no creyentes, por cuantos tuvieron fe y la han perdido. Ten misericordia, Señor, de sus almas que están en peligro. Sálvalos. Mueve su corazón//. Jesús dijo a Santidad cuando pedía privilegios: "El que quiera ser grande entre vosotros, sea vuestro servidor" Mt. 20, 20...//. Ahondar en mi fe con total seguridad de ella. "Yo sé en quién he creído". Quiero llevarte siempre en mi corazón, en mi alma, en mi vida//. Señor, enséñame a vivir la pureza de la fe como a tus Apóstoles, pero siempre lleno de caridad, de comprensión, de amor hacia aquellos que no creen, los que no practican, los que son pecadores, pero sin juzgar a nadie, porque Tú solo nos juzgarás.
26-7
María, tú eres la protectora de los hombres fieles que conocen las tinieblas de los malos ejemplos. Ayúdame a vencer todas las dificultades con un gran espíritu de caridad//. Enséñanos a orar. Que no me extravíe en esta práctica santa//. Todo, Señor, lo he recibido de Ti, pero hay dones que pronto dejan de serlo porque se apodera el hombre de ellos. Ayúdame en la humildad de tal manera que me dé cuenta de aquello que decía San Pablo: "¿Qué tiene que no hayas recibido? Y si lo has recibido, ¿por qué te glorías como si no lo hubieras recibido?//. A pesar de mis falta y de mis olvidos, Tú habitas en mí, Señor//. Toma Tú solo nuestro corazón, porque Tú sólo tienes derecho a ello.
27-7
Enséñame, Señor, a amarte y enséñame a orar; este modo de relacionarme contigo//. Enséñame a mirar con benignidad a quienes me hacen daño; enséñame a pronunciar interiormente tus palabras: "Padre, perdónalos; no saben lo que hacen". Y enséñame a no hacer daño a nadie ni voluntaria, in involuntariamente por torpeza//. Dame un deseo total de progresar en tu amor. Que nunca te decepcione. Dame fuerza para ser un poco más mortificado//. Quiero ser siempre de los tuyos//. Me preocupan algunos de los tuyos que son piadosos pero luego perjudican a sus semejantes con su mal carácter. Dales el don de la discreción, de la paciencia; dales un poco sentido común.
28-7
Aumenta, Señor, mi fe para estar seguro de que puedo superarme//. Quiero ser tu servidor, sí, y sobre todo quiero ser tu amigo, tu gran amigo. Ayúdame//. Que nunca te decepcione; que nunca me olvide de Ti, Señor//. Deseo ante todo, Señor, crecer en el amor; conocerte cada vez mejor; amarte más y amar más al prójimo//. Guárdame, Señor, de esa suficiencia que a veces puede nacer en mí, y dame la virtud de la humildad.
29-7
Muchas veces, Señor, he sido acorralado por mis defectos y pasiones: que ahora sea prisionero de tu amor//. El amor es activo. No conoce reposo. Ten siempre, Señor mi corazón en suave tensión amorosa; haz que siempre sea fiel a tus mandatos y no permitas que jamás me aparte de Ti//. Orar, amar, servir, adorar//. Pretendes, Señor, que yo sea un amante perfecto. Entregarme a Ti, no sólo cuando en Ti pienso, sino durante toda mi vida//. Deseo conformarme contigo, Señor, porque te amo y Tú me ofreces tu amor incondicional y me unes a Ti que eres Dios vivo.
30-7
Quita, Señor, en mí lo que es un obstáculo para tu amor//. Guárdame de todo mal que hay en mí, de aquello en que caigo con frecuencia y de lo no lo conozco: "De lo más oculto lávame"//. Quiero buscar el amor y desearlo, aunque a veces no te sienta cerca, Señor, aunque nada digas a mi alma. Pero aumenta siempre mi fe y mi amor//. Según avanza el tiempo deseo un amor más fuerte y más constante. Purifícame//. Me ofrezco a Ti, y haz que mi ofrenda sea cada día más plena.
31-7
Sea mi entrega a Ti llama viva en la que todo se ha sublimado//. Amarte con un amor cuya esencia nunca pasa//. Actúa en mí, Señor, en el silencio profundo//. Que mi oración sea como la esperanza y el amor//. Tú me has dado el ser sin yo saberlo. Por algo será. Mis días van pasando en tu amor, pero con fallos. En Ti, Señor, he esperado; jamás quedaré confundido//. En el día de San Ignacio de Loyola que aprenda a amarte, Señor, reverenciarte y servirte de verdad//. Tomad, Señor, y recibid toda mi libertad; mi memoria, mi entendimiento y toda y voluntad: Vos me la disteis, a Vos, Señor, la torno. Todo es vuestro; disponed de todo a vuestra voluntad; dadme vuestro amor y gracia que esto me basta.
VIII.- MEDITACIONES AGOSTO DEL AÑO 2004
1-08-04.- Domingo
Tú sabes, Señor, la aventura a que me has lanzado: me has creado por tu voluntad, por eso espero me des tu gracia//. Me has redimido, me has llamado a la vocación cristiana - católica. Me has dado además la sacerdote o la religiosa o la de seglar cualificado por haber comprendido tu mensaje. Por eso te pido los dones del Espíritu Santo para poder ejercer bien esta aventura a la que me has llamado//. Tú, Señor, eres la fuente de mi ser, de mí mismo, ¿cómo no me vas a amar?//. Me conduces y me proteges; Tú me guías, Señor. Llévame hasta la patria celestial. Mira que veo gente que parece buena y no lo es; y eso mismo me puede pasar. Ten misericordia de mí//. Yo te amo, Señor, porque eres la fuente de mi ser: en Dios vivimos, nos movemos y existimos//. Me dejo amar de Ti, Señor. Ayúdame a dejarme amar. Que no huya de tu presencia.
2-8
Concédeme, Dios mío, abandonarme a tu voluntad. Aceptar todo lo que viene de fuera: lo agradable y lo desagradable, como una forma de tu voluntad de beneplácito//. Este abandono a tu voluntad va a hacer que actúes a través de mí; es alma de todo apostolado junto con la oración//. Al principio de mi conversión actuaba con gran amor. Luego ves, Señor, cómo ha habido grandes temporadas en las que he estado flojo, pero Tú sabes que nunca he querido separarme de Ti. Dame el don de la perseverancia//. Siento compunción por no haber sabido seguirte, amarte, servirte. Perdona mis pecados//. Dame, Señor, el don del apostolado. Darme cuenta de que la gente busca más que palabras, tu vida, la vida divina. Que se grabe esto en mí. no consiste evangelizar en un mero hablar, sino en dar a Jesucristo//. Haz que me abra a tu voluntad, cuenta, Señor, conmigo.
3-8
El amor a Jesús, que radica en el fondo de mi alma, me inspira amor, esperanza, fe, entrega//. Hace emanar de mí simpatía en las criaturas que gozan del cuidado de nuestro Padre celestial. Me siento partícipe de la gracia de Cristo, y reboso de gozo por la presencia del Espíritu//. He de hacer junto a Jesús todo lo que pueda para que el mundo sea un poco mejor; con mucha humildad, con mucho amor. He de estar más dispuesto para ello al sacrificio//. ¡Que aquellos por quienes el murió tengan parte en el Reino!//. Si procuramos estar revestidos de Cristo, hemos probado que el Señor es bueno y rebosamos de gozo//. Ya no podremos guardar silencio de su mensaje: algo tendremos que decir a otros. Felipe, cuando encontró a Jesús se vio precisado a anunciarle: "Hemos visto al Señor"//.
4-8
Nuestro entusiasmo por Jesús va en aumento: es preciso recorrer la senda que Él recorrió//. Nuestro deseo será constante: que cuantos nos rodean de una u otra manera, puedan ver y amar al "Cordero de Dios que quita los pecados del mundo" (Jn. 1, 29)//. En silencio naciste, Jesús, "en medio del silencio... cuando la noche hacía la mitad de su camino". Amo el silencio, pero muchas veces no lo consigo en mi alma. Dame más amor al silencio para que reine del todo tu divinidad en mí//. Dame escuchar con paz en silencio en tu palabra; dame tu gracia y tu amor//. Te contemplo, Santísima Trinidad, en el silencio más profundo: gloria al Padre, al Hijo, al Espíritu Santo//. Mi vida avanza, Señor, enséñame a refugiarme en lo más profundo de mi alma, donde con paz y amor Tú solo moras//. Padre celestial, quieres que tu Hijo reine en el mundo, pero muchos lo rechazan. Tú permaneces en silencio, "aguantas" sereno la insensatez de tantos hombres. Dame celo por tu gloria, dame vivir siempre con el deseo de que reines, dame la amor a la justicia, a esa bondad que nos inspiras.
5-8
Jesucristo vive hoy realmente y resucitado en la Eucaristía: puedo contemplarte gracias a la fe; te adoro presente aquí en el Sacramento. Permanece en mí//. Jesús, actúas con tu energía divina sobre nosotros, sobre mí//. Te mantienes cerca de los tuyos con distintas presencias: tu Palabra; tu permanencia trinitaria en las almas que te aman y guardan tus mandatos; donde dos o más están reunidos en tu nombre; y con una presencia por antonomasia, real, en la Eucaristía. Ahí te encuentro sobre todo. Enséñame desde ahí a vivir también las otras presencias//. Eres, Jesús, glorioso, inmutable, eterno//. Al contemplarte glorioso, te glorifico, te alabo, te reconozco y adoro.
6-8
Por el Bautismo, como agua derramada, nos comunica el Espíritu Santo participar en la muerte y resurrección de Jesús. "Celebramos tu muerte, proclamamos tu resurrección, ven, Señor Jesús//. Jesús, dijiste: "Si alguno tiene sed, venga a mí y beba. De su seno correrán ríos de agua viva"//. Envía, Señor, tu Espíritu Santo, que brota de Ti mismo que nos has redimido y regalado el ser partícipes de la divinidad//. Con el Bautismo somos sumergidos en la muerte de Jesús y pasamos a la resurrección. Danos vivir esta realidad de fe//. Que se note en mi vida que he muerto a lo malo y he resucitado con Jesús a la vida eterna.
7-8
Virgen María, hazme sentir y comprender: al avanzar mi vida crece en mí la aproximación a la vida eterna. "Y a quienes contrista la certeza de nuestra muerte, nos consuele la promesa de la futura resurrección"//. En esta esperanza de la resurrección caminaré siguiendo tus pasos, Jesús, que te conozca más y más//. Me doy cuenta de tantos motivos de alegría que tengo: la Eucaristía, la esperanza de la vida eterna, la inhabitación en mí de la Santísima Trinidad. Ayúdame a vivirlos//. Dame, Señor, el don de la perseverancia final, tu amor continuo y no permitas que jamás me aparte de Ti//. Saber aprovechar los ratos libres, además de los tiempos específicos, para unirme contigo en oración amorosa.
8-8
Vivir siempre en amistad contigo; en acto de amor y de contrición//. Aprovechar el tiempo de verdad para dedicarlo a la oración y al servicio de los tuyos que son míos//. Dame fuerza de oración continua y junto a ella fuerza para servir a todos con amor//. Que te conozco, Jesús, que te conozca más. Es una gracia de la que se derivan otras muchas//. Padre, nos comunicas el misterio de tu Hijo por la fe y haces que actúe por la caridad, haz que viva compenetrado siempre con Jesús.
9-8
Ha aparecido la benignidad y la humanidad de Dios. El Padre nos da a conocer al Hijo. "Esta es la vida eterna - dice Jesús - que te conozcan a Ti, Padre, y al que enviaste, Jesucristo"//. Dame, Señor, de esta agua que salta hasta la vida eterna//. El Verbo de Dios, al encarnarse, es la Luz que ilumina a todo hombre que ha venido a este mundo; los que en Él creen se convierten en hijos de Dios. Señor, te amo, quiero vivir esta filiación amorosa contigo//. Vuelve, Señor, tu rostro hacia nosotros. Dame la predestinación que nace de tu conocimiento y amor//. Contemplo el esplendor de tu gloria al ver tu Encarnación y Ascensión por tu gracia y amor. Me uno a la Santísima Trinidad.
10-8
Jesús, me uno más ardientemente al Padre contigo: me entrego a Ti, Santísima Trinidad//. Imprime en mi alma esta tendencia trinitaria. Puesto que habitas en mi corazón por la Eucaristía, deseo yo también vivir unido a la Santísima Trinidad durante el día a través de la Eucaristía. Vivir aquello que estudiábamos de la "circuminsesión"//. Dadme, Señor, de esta agua que salta hasta la vida eterna//. Ayúdame a permanecer fiel a vuestra gracia y a transmitir tu gracia y amor por el mundo//. Bendito seas, Señor, porque me has guiado durante mi vida. Me has concedido lo de la oración: "Dirige, Señor, en tu presencia mis pasos". Gracias y perdón por no haber correspondido como debía.
11-8
De nuevo te digo: Bendito seas, Señor, porque me has guiado durante mi vida. Me has concedido lo de la oración: "Dirige, Señor, en tu presencia mis pasos". Gracias y perdón por no haber correspondido como debía//. Tu presencia es activa entre nosotros. Tu acción perseverante, y así puedo seguir en tu amor y gracia//. Te siento, Jesús, cada vez más hermano al verte entre nosotros en el Sagrario//. Haz que siempre me adhiera a tus mandatos y no permitas que jamás me aparte de Ti//. En los momentos de cansancio, Señor, permanece conmigo.
12-8
Me invitas, Señor, a buscar la divina Sabiduría; mi alma desea corresponder a ella con ardiente deseo//. Te digo con el salmista: "Buscad al Señor, confortaos: buscaré siempre tu rostro"//. " Tu rostro buscaré, Señor, pues a Ti habla mi corazón//. "Dirígeme por el camino recto. Tengo confianza de llegar a ver los bienes del Señor. Espera en Él y sufre su tardanza"//. Que salga de mí mismo con ansias en amores inflamado, a buscar tu divina Sabiduría//. Busco muchas cosas del mundo y me desaliento cuando no llegan; debo buscarlas con paz. Y busco tu rostro, Señor, tu divina Sabiduría.
13-8
Bendito seas, Señor, por haberme dejado entrar en tu vida. Enséñame a participar en ella//. Que sepa discernir el tiempo de actuar y el tiempo de escuchar. Dame la contemplación de María Magdalena y el servicio de Marta//. Que sepa discernir los tiempos, Jesús//. Tú veías la mediocridad de los tuyos y les enviaste al Espíritu Santo que los transformó. Mira la mía, y dame tu Espíritu Santo que renueve mi corazón tibio//. Estás sumergido en mi alma por la Eucaristía y la inhabitación. Quiero vivir siempre en contacto contigo.
14-8
Tú, Señor, habitas en el fondo de mi corazón y eres la alegría del ser; alegría esencial; paz inmensa; me refugio en Ti//. Concédeme, pues soy imagen tuya, ser fuente de alegría y de paz y serlo de tal manera que esa alegría nos lleve a Ti, nos dé amor a la virtud, nos encienda en amor y comprensión hacia el prójimo//. Que seamos cada vez más tuyos por la alegría, porque este gozo nos compensa de las penalidades de esta vida//. Tu alegría creadora nos dará tu fuerza//. Dame optimismo en el dolor y una gran esperanza, pues que de la cruz brotó la Resurrección y la salvación del mundo..
15-8
Bendita seas, Virgen María, en el día de tu asunción a los Cielos. Danos alegría al ver tu triunfo, porque nos has precedido. Nuestra fe es cierta, nuestra esperanza, segura//. Ave María, la llena de gracia, el Señor es contigo, bendita Tú entre las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre//. Santa María, madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte//. No nos dejes en el momento de la prueba, está cerca de nosotros, porque sin tu apoyo de madre, la vida es triste, y en ti está la esperanza y el consuelo//. Que sea nuestro estímulo el ver tu fe, tu amor, tu entrega al Señor//. Atráenos, Virgen María, corremos detrás de ti siguiendo el olor de tu virtudes.
16-8
Ser fiel a Espíritu Santo. ¿Qué sería yo ahora si siempre hubiera sido fiel a Él? Perdón, Señor, y ven siempre en mi ayuda//. Dame conciencia de tus dones, Espíritu Santo, conciencia de tus inspiraciones y gracia para seguirlas//. Dame, Señor, el don de penitencia. Que aprenda a confesarme declarando mis faltas sin tapujos, con sencillez//. Dadme, Señor, el don de oración, el don de abnegación, la perseverancia final y celo para la salvación de las almas//. Te alabo, Señor, después de recibir el perdón de mis pecados. Una alabanza anticipada de los que quieres hacer conmigo al darme tu gracia abundante. Dame fidelidad para seguirte. Gracias por esta nueva oportunidad//. No debo considerarme disminuido por mis pecados porque es grande tu misericordia y amor.
17-8
Unirme a Ti a través de una compunción de mis pecados; dolor sereno y lleno de esperanza//. Tu amor es más fuerte que mis faltas. Después de ver mis errores y mi dolor renuevas más fuerte tu amistad. ¿Cómo pagaré tanta bondad?://. Dame comprensión, amor, cariño y perdón ante las faltas o indiferencias de las personas con quienes trato. Dame un poco de tu amor//. Unas horas contigo me iluminan, Señor. Enséñame a estar siempre contigo//. Te contemplo y adoro, Señor, no como alguien que pasó, sino como mi amigo, mi Dios y mi todo//. Jesús, estás en la Eucaristía por mí, por cada uno de tus fieles. Haz que nunca me separe de Ti//. Eucaristía, Cruz, Resurrección, Espíritu Santo: todo unido en mi amor, en mi memoria, en mi contemplación. Permaneced en mí de una manera consciente.
18-8
Ante Dios me hallo siempre en déficit. Y menos mal que eres, Señor, mi Padre en quien confío y espero//. Enséñame a ser comprensivo, a no condenar, a mantenerme fiel a mis principios//. Te pido, Señor, por mí; por mi perseverancia; por los míos; por quienes me ayudan; por quienes me zahieren; por tantas personas que van cruzándose en mi vida. Quisiera que les apoyes, que les des tu gracia y amor, que los bendigas y encauces hacia Ti. ¡Cuánto sufro con la indiferencia de que eres objeto de tantas personas. Acepta mi petición por ellas//. El que ama, perdona. Tú nos amas y nos perdonas. Enséñame a amar y a perdonar//. Mi vida en este mundo acabará triunfando porque Tú me amas, me guías, me acompañas.
19-8
Dios es luz, Cristo es luz de luz. Brilla por sí mismo. Saca mi alma, Señor, de las tinieblas. Que brille tu luz entre nosotros//. Dios es fuego luminoso. Dame tu calor y tu luz. Enséñame a ser un poco calor de Jesús para cuantos se encuentren en mi vida//. Dios Padre es amor, y amor es Cristo, y amor el Espíritu Santo que procede del Padre y del Hijo por vía de amor. Me quedo junto a Ti, Santísima Trinidad, queriendo contemplar tu hermosura//. La luz de Cristo disipe las tinieblas del corazón y del espíritu//. Oh luz gozosa de la santa gloria, del Padre celeste e inmortal: santo y feliz Jesucristo.
20-8
Señor, escucha mi oración: me siento despreciado por algunos, pero Tú me sostienes y aprecias y ante Ti, aunque pequeño, mi siento a gusto. Tú eres mi Padre: perdona mis pecados y limitaciones. Tú me comprendes y me guías//. Tú eres, Señor, mi maestro//. Dichoso seré yo si conozco la amistad verdadera. Tú eres el fermento de ella. Ayúdame a vivirla con muchos para tu gloria//. Bendito seas por haber puesto en mi corazón tu amor y el deseo de Ti, el deseo de tu Reino. Ayúdame a hacer algo por tu Reino//. Dame tu misericordia y amor, que lo necesito. Que no me quede enclaustrado en mi "yo", que sepa salir de mí mismo.
21-8
Enséñame, Señor, a alimentarme de tu amor; a vivir en tu paz; a sembrar tu alegría//. Dame un poco del fervor que llevabas en tu corazón, de tal manera que con amor vaya difundiendo tu Reino//. Aceptar tu redención con corazón agradecido; ayudar a la salvación//. Enséñame a permanecer puro con una visión sencilla sin segundas intenciones//. Que nunca renuncie ni me aparte de tu amor//. Haz que sea fiel a tus mandatos y no permitas que jamás me aparte de Ti.
22-8
Enséñame a confiar; a no ofuscarme con agravios e injurias que me han podido hacer. En Ti, Señor, confío. Ayúdame a amar a quienes me injurian y desprecian, pero no me dejes caer en sus redes//. Líbrame de toda búsqueda vana//. Confianza en Ti, Señor, que nos quieres salvar. Deseo caminara por la senda estrecha de la que nos hablas en el Evangelio. Enséñame a corresponder a tu gracia//. Creo en ti con los ojos cerrados. Tú nos amas y deseas nuestra salvación//. Dame un alma desprendida de mi amor propio de tal manera que no me obsesione con mis cosas, sino con dulzura hacer siempre el bien.
23-8
Escucha, Señor, la armonía de la creación. Tú, Señor, has puesto la naturaleza como manifestación de tu poder y de tu bondad. Me levo a Ti a través de los montes, de los ríos, de las nubes, del sol...//. Aprecio, Señor, tus obras; me deleito con ellas; y desde ellas me elevo hacia Ti, hermosura soberana//. La naturaleza nos enseña una lección de obediencia y confianza. El Señor cuida de los astros y de las montañas, lo mismo que del gorrión y de las pequeñas criaturas//. No busco el placer por el placer, pero cuando mis sentidos se deleitan en la belleza de la tierra, pienso en qué será el Cielo: creo en Ti, espero en Ti, te amo.
24-8
Medito en tu perfección y virtudes, Jesús Salvador: transforma mi alma según la imagen tuya. Deseo imitarte, servirte, amarte, Dios y hombre verdadero//. Medito en Jn. 1,47 cuando Jesús le dice a Natanael: "Antes de que Felipe te llamara... te vi yo". Aplico a mi alma esta llamada de Jesús, porque desde muy pequeño me llamó, me hizo sentir el calor constante de su llamada de una manera insistente y continua. Yo te sigo, Señor, y con tu ayuda te seguiré adondequiera que vayas, pero siempre lo hago contando con tu auxilio//. Jesús está conmigo en los lugares secretos de la oración; en la Comunión de su cuerpo y sangre; en el Sagrario cuando le visito. Me acojo su presencia y vivo su presencia//. Tú me hablas, Señor, con tu palabra en la Sagrada Escritura, con tus inspiraciones en la oración, con los acontecimientos de cada día//. Tú nos enseñas a presentarte nuestras necesidades diarias; a dejar en tu regazo nuestra preocupaciones y aspiraciones humanas. "Venid a mí todos los que estáis cansados y afligidos que yo os consolaré". Me acojo a Ti para desde tu amor poder influir en tu Reino. Ven en mi ayuda.
25-8
Señor, me hablas por medio de la revelación, por tu presencia en mí, por las divinas inspiraciones del Espíritu Santo: haz que mi alma sea siempre dócil a tu palabra, para que sea eficaz mi acción en tu Iglesia//. Atrae, Señor, mi mente hacia Ti, haz que permanezca unido a Ti en todo momento//. Jesús, eres Dios y hombre verdadero; conoces mis debilidades y flaquezas. Socórreme, porque sin tu ayuda nada soy. Haz que durante el día esté muy unido a Ti//. Estás esperando, Señor, lleno de amor, para derramar sobre nuestras almas la plenitud de tus bendiciones//. Deseo beber con abundancia de la fuente de tu amor, de tal manera que nunca vuelva a tener más sed.
26-8
Jesús, envía a tu Espíritu Santo y dame el don de Sabiduría. Enséñame a gozar de las verdades divinas. Con ellas nunca estaré triste//. Eres, Santísima Trinidad, fuente de vida y de luz. Junto a Ti salta el agua que llega hasta la vida eterna y nunca volveremos a tener sed. Eres gozo para quienes te siguen y aman con ilusión//. Me doy cuenta de que Jesús nos salvó y nos redimió de pecado. Esto es grande. Vivió pobre para darnos ejemplo de vida. Lo he repetido muchas veces y hay peligro de inflación espiritual. Por eso lo vuelvo a pensar muy consciente//. Guardo en el fondo de mi corazón este amor de Jesús como un tesoro que me influye durante el día y durante toda mi vida. Me siento con gozo y con mucha paz y no me afecta la soledad. Esta sentimiento religioso se abre y derrama en suave fragancia//. Este amor de Jesús y este amor a Jesús me inspira amor a mis semejantes y simpatía y me hace vivir con gozo.
27-8
Sé que el esfuerzo en extender tu Reino, Señor, se torna en bendiciones para el mismo que lo hace. Todo redunda en bien de quienes te aman//. Soy parte de la Iglesia de Jesús. Tengo obligación de extender el Reino según la medida de mis fuerzas. Te pido ayuda//. Hacer todo con espíritu amoroso. El amor de Jesús en nuestro corazón se manifiesta a través de mis actuaciones. Lo lograré con tu ayuda//. Que emane de mí el suave olor de Cristo//. Que hable siempre desde mi experiencia de fe, con fervor y con amor.
28-8
Mantenerme en comunión con Dios y recoger los rayos de la unión divina para fortalecerme//. Elevar a menudo mi corazón a Dios, ahora de una manera especial; vivir en la atmósfera limpia del Cielo//. Buscar las revelaciones divinas de las cosas celestiales. Volver mi corazón a Dios como la flor al sol//. Presentar a Dios mis necesidades, mis gozos, mis tristezas, mis cuidados y mis temores//. Señor, sé que nunca te produciré cansancio ni agobio, pero a la vez sé que sólo la fe me iluminará, porque permanecerás siempre oscuro, como entre brumas y yo me dirigiré a Ti "sin otra luz y guía que la que en el corazón ardía"//. Me encuentro muchas veces solo; en esos momentos Tú me llamas. ¡Para algo nos has creado individuos con esta prerrogativa de la soledad! Mándame entonces ir a Ti, llámame y dentro de tus llagas escóndeme. Dame la serena alegría de tu paz.
29-8
Vivir una atmósfera limpia y de Cielo. Purificarme//. Buscar el Reino de Dios y su justicia, la divina revelación. Elevar continuamente mi alma al Señor//. Que sea un deleite para mí, Señor, hablar contigo, hablar de Ti, tenerte siempre en el pensamiento, alabar tu poder y tu bondad//. Da fuerza a mi memoria para acordarme siempre de Ti y de tus maravillas//. Dame el don de la humildad; el no querer suponer; el ser generoso con aquellos que nada tienen.
30-8
Dame, Señor, el gozo de adorarte con mucha frecuencia, de participar en tu obra, sentirme amigo tuyo en todas las circunstancias//. Tú, Señor, eres nuestro mejor amigo. Pienso en Ti, Santísima Trinidad, el Padre que me ama, el Hijo que se hizo hombre para salvarnos y está en la Eucaristía para ser nuestro alimento y amigo, en el Espíritu Santo, que está obrando dentro de nosotros mismos la santificación//. Es preciso estar junto a Cristo en la Cruz, en sus misterios dolorosos y en el triunfo de sus Resurrección. Seas siempre el tema de mi meditación serena, llena de paz//. Elevarme hasta el Cielo en las alas de la alabanza y en acción de gracias por la gran gloria de Dios//. Gloria al Padre, al Hijo, al Espíritu Santo; en un principio, ahora y siempre por los siglos de los siglos.
31-8
Descubro, Señor, tu amor y tu misericordia sin límites, unido a tu infinito poder//. Confío en tu bondad llena de amor//. El conocimiento de tu grandeza, Señor, me da humildad, me da sabiduría. Ayúdame, Señor, a que tome conciencia de todo esto ahora y siempre//. La luz del Señor brilla sobre nosotros; he de aprovecharla y recibiré mayor luz. Ven, Espíritu Santo, e ilumina las tinieblas de mi mente//. Te alabo, Señor, porque nos has libertado del poder de las tinieblas, y nos has trasladado al Reino del Hijo de tu amor (Col. 1, 13)//. Que lo del salmo 38 se cumpla en mí: "Gustad y ved qué bueno es el Señor; dichoso el que se acoge a Él".
IX.- MEDITACIONES SEPTIEMBRE DEL AÑO 2004
1-9-04 Miércoles
En mi juventud, Señor, me lancé con generosidad. Pronto me cansé cuando llegaron las dificultades, pero siempre he querido seguirte, Tú lo sabes. Guíame en tu providencia por los caminos del bien//. Dame seguirte hoy con generosidad, Señor. Saber superarme cada día mejor//. Tú sabes bien, Señor, a dónde nos llevas. Tu Providencia traza nuestros caminos. Dirige, Señor y Dios mío, en tu presencia mis pasos//. Muéstrame, Señor, un poco ese amor con que nos sigues; danos también un poco de ese amor para que lo mostremos a nuestros semejantes//. Al principio de mi conversión actuaba siempre por amor, pero ahora me cuesta más. Me abandono a tu voluntad.
2-9
Concédeme, Señor, descubrir el sentido hondo de tu acción en el mundo y de tu acción en mí//. Ayúdame a descubrir mi vocación que me has reservado desde la eternidad//. Tú conoces, Señor, el corazón humano. Tú me sondeas y me penetras; Tú me guías//. Bendito seas, Señor, porque eres Dios justo y además lleno de bondad y de misericordia//. Bendito seas, Señor, porque no nos tratas según merecen nuestros pecados ni nos pagas según nuestras culpas//. "Tan lejos como está el Cielo de la Tierra, tan lejos como está el Este del Oeste, así alejas de nosotros nuestras culpas//. El Señor es bueno y misericordioso; lento a la ira y rico en clemencia".
3-9
Señor, Tú sabes de qué barro estoy hecho: ten piedad de mí. Todos estamos formados del mismo barro: ten piedad de este mundo que Tú creaste de la nada//. Eres nuestro salvador y redentor: danos tu misericordia y envía tu salvación//. Abre en nosotros las puertas del porvenir. No permitas que nos apartemos de Ti//. Que cada día sepa entonar un cántico nuevo de amor//. Muchos años he pasado en la fe. Ayúdame a vivirla con fervor. No permitas que jamás me aparte de Ti. Haz que sea fiel a tus mandatos//. No nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal.
4-9
"Os conviene que yo me vaya", dijiste, Jesús, a tus discípulos. Y te quedaste de una manera velada, pero real en la Eucaristía. Siento tu presencia y tu amor//. Que no permanezca mi vida enclaustrada en mí mismo. Que sepa dar y darme. Señor, aquí estoy//. Necesito, Señor, tu luz y tu fuerza; dame tu fuerza sensible para que con fervor sea más útil a tu Reino//. Dichos-9o seré yo, Señor, si conozco tu amistad. Ayúdame a permanecer en contacto contigo//. Tú, oh Dios, me diste la vida. Haz que siempre viva para Ti.
5-9
Oh Dios, eres mi Padre: me diste el ser creándome a tu imagen y semejanza. Yo te reconozco Padre; deseo vivir siempre unido a Ti//. Eres Padre en especial de los justos. Me das tu gracia y soy hijo tuyo por adopción. Yo te amo//. Eres Padre de misericordia porque cada vez que se pierde la gracia nos buscas y nos ofreces el perdón. Perdona mis pecados, mira que soy tu hijo y tu amigo//. Y eres Padre por nuestro interés; quieres que nos encontremos seguros, que confiemos en Ti, que no pasemos esta vida en total soledad//. Y cuánto te costó, Dios nuestro, ser Padre: enviaste a tu Hijo natural para que nos redimiera del pecado y volviéramos a ser tus hijos después de la caída de Adán.
6-9
Te alabo y agradezco, Padre, porque me has hecho a tu imagen y semejanza; porque eres mi Padre//. Te alabo y agradezco, Padre, porque nos das tu gracia y amor; porque somos tus hijos adoptivos por esta gracia; porque reparas nuestros pecados con la penitencia//. Te alabo y agradezco, Padre, porque nos amas con ternura; miras con cuidado por nosotros; nos amparas con tu providencia//. "Los ojos de todos, Señor, en Ti esperan. Y Tú nos das el alimento en el tiempo oportuno. Abres tu mano y llenas a todo ser viviente de bendición"//. Eres, Señor, Padre; infinitamente Padre. Acógenos como a hijos tuyos.
7-9
Me quieres hijo, ayúdame, Padre, a hacer de hijo: amarte, confiar, obedecer, sentirme protegido//. Padre, los hijos se parecen a los padres. Haz que me parezca en la santidad. Que me deje hacer santo por tu bondad. Que sepa serlo a pesar de mis limitaciones//. Padre, concédeme lo que te pido. Y Tú sabes bien cuanto necesito. Ten en cuenta de un modo especial a cuantos me piden apoyo con mi oración. Tú lo sabes todo. Me pongo delante de Ti con actitud orante y suplicante//. Conoces mis deseos, mis inquietudes, mis necesidades: Tú disciernes bien, yo no. En Ti confío//. Padre Nuestro te digo. Que me dé cuenta de tu filiación hacia todos; que sepa ser buen hermano; que sepa querer al estilo de cómo nos quieres Tú//. Dice Malaquías: "¿Por ventura no es uno el Padre de todos?... Pues, ¿por qué desprecia cada uno de nosotros a su hermano?" (Ml. 2,10)
8-9
Hoy es el santo de la Virgen María. "Bajo tu amparo nos refugiamos, Santa Madre de Dios, no desprecies nuestras súplicas//. Sino de todos lo peligros, líbranos siempre, Virgen gloriosa y bendita"//. "Tomad, Virgen pura, nuestros corazones. No nos abandones jamás, jamás. No nos abandones jamás, jamás"//. Durante el día tener en cuenta repetidas veces que hoy es el santo de la Virgen María. Rezar ahora el primer misterio gozoso con amor y cariño.
9-9
Padre nuestro, me basta saber que eres Padre de todos los hombres para tener a todos como hermanos. Ven en mi ayuda que deseo ser bueno con todos//. Amor tierno y con buenas obras a Dios, Él me dio el ser. Amor a mis semejantes que son hijos suyos. Confianza en Dios porque es Padre//. Sola la fe puede establecer el reinado del amor. Haz que siempre sea fiel a tus mandatos y no permitas que jamás me aparte de Ti//. Padre nuestro que está en el Cielo: por eso mi alma se mueve a una mayor reverencia. Ahí está tu trono de gloria. Te alabamos, te adoramos, te glorificamos, te damos gracias//. Padre nuestro que está en el Cielo. Allí está mi morada definitiva. Ya falta poco para llegar a Ti pues he vivido la mayor parte de mi existencia terrena. Tú eres, Padre, mi herencia definitiva y mi casa es el Cielo.
10-9
Enséñame, Señor, a vivir como peregrino y extranjero y como pretendiente del Cielo, como futuro morador de la casa de Dios//. Eres mi Padre: "A ti levanto mis ojos, a Ti que habitas en el Cielo; a Ti levanto mis ojos, porque espero tu misericordia"//. Mírame como Padre que eres; enséñame a amarte como hijo que soy//. Sea tu nombre santificado y glorificado. Que todas las gentes te conozcan como Padre//. Santo, santo, santo: santo es el Señor. Santo Jesucristo, santo es nuestro Dios//. Que mi alma goce en tu alabanza; que todos te conozcan a Ti, Padre, y al que enviaste, Jesucristo.
11-9
"No a nosotros, no a nosotros, Señor, sino da la gloria a tu nombre"//. Que tu nombre sea santificado no sólo en este mundo, también en el Cielo y en toda la creación//. "En el nombre de Jesús se doble toda rodilla en el Cielo, en la Tierra y en los Abismos. Y todas gentes confiese que Jesús está sentado a la derecha de Dios Padre"//. Hágase tu mayor gloria en paz y amor: que todos crean lo que Dios revela; esperen lo que promete; obedezcan lo que manda//. Lloro el que tu nombre sea desconocido, o conocido y ultrajado//. "Entre el atrio y el altar llorarán los sacerdotes del Señor y dirán: "Perdona a tu pueblo Señor".
12-9
Pido al Señor la gracia de la compunción de corazón por mis pecados; el don de penitencia; arrepentimiento sincero//. Señor, venga a nosotros tu Reino. Reina en los gustos por la gracia//. Reina en tus cristianos por la fe; por su fidelidad a tus mandatos; porque te aman con amor entero; por los sacramentos que hemos de recibir//. Reina, Señor, por la justicia, por la paz, por el gozo del Espíritu Santo//. Venga a nosotros tu Reino. Que te reconozcamos por Dios y Señor.
13-9
Te pido, Señor, que venga a nosotros tu Reino; que reines en nosotros por la gracia//. Reina en las personas, en cuantos hoy no se preocupan de Ti; reina en las familias, que todas las familias tengan deseo de Ti; reina en los pueblos; reina en las naciones//. Te pedimos nos des el reino de la gloria, donde Cristo está sentado a la derecha de Dios Padre//. Vendrás, Jesús, el día del juicio a juzgar a los vivos y a los muertos. Que en ese día estemos a la derecha con los justos.
14-9
Señor, que en mí no reine el mundo ni el pecado: reina Tú, Señor//. No pido que venga a mí el reino de las riquezas ni de los honores; que venga a mí tu Reino: de verdad, de vida y amor//. Hágase en nosotros tu voluntad en la Tierra como en el Cielo. Y dame fuerza para cumplir siempre tus mandamientos; no permitas que jamás me aparte de Ti//. Haz que de una vez deje mi voluntad egoísta, mis caprichos, mis intereses por el placer, mi miedo al dolor. Ayúdame a acoger TODOS los sufrimientos que tu voluntad de beneplácito me envía; que no me quiten la paz, sino que me ayuden más a purificarme y a unirme siempre contigo. Dame fuerza para amar a todos//. Tú, Jesús, viniste del Cielo para hacer la voluntad del Padre que te envió. Enséñame a cumplir tu voluntad.
15-9
Enséñame, Señor, a cumplir tu voluntad del modo en que la cumplen los ángeles y los bienaventurados. Y dame el don de penitencia por lo mal que tantas veces la he cumplido//. Dame entereza y fortaleza para cumplirla bien//. Que sepa cumplir tu voluntad con la intención de agradarte a Ti solo; y que se beneficien de ello mis semejantes//. Dame amor para cumplir tus mandamientos; dame gozo en ello//. Que mis delicias estén en cumplir tu voluntad//. Enséñame a cumplir tu voluntad porque Tú eres mi Dios//. Propósito: mirar si está la voluntad de Dios en aquello que voy a hacer//. Virgen María, en el día de los dolores, ayúdame a que sepa sufrir lo que me toca como venido de la voluntad de beneplácito de Dios.
16-9
Danos hoy nuestro pan de cada día. El pan de la Eucaristía que nos alimenta el alma. Gracias por este alimento, el mejor//. Danos el alimento de tu gracia; poder tener fuerza contra las dificultades de nuestra vida espiritual//. Danos también el socorro en las enfermedades; el poder vencer las carencias que la vida nos va prestando//. Danos, Señor, remedio en todas las necesidades//. Danos ser providencia para tantos menesterosos, para tantos que están llenos de dificultades//. Digo nuestro pan; no sólo el pan mío. Te pido fuerza para ser más generoso y que nuestros políticos sigan poniendo remedio a tanta necesidad material. Que no marginen las necesidades espirituales//. Cada día el pan. Sin que seamos egoístas y acaparadores. Que sepamos también confiar en tu providencia. Danos ayuda para ser más generosos con los necesitados.
17-9
Perdónanos nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden//. Dame compunción de corazón. Dolor de los pecados mortales y propósito para nunca cometerlos//. "Líbrame, Señor, de la muerte eterna en aquel día tremendo, cuando vengas a juzgar al mundo por el fuego"//. Dame compunción de corazón. Dolor de los pecados veniales en los cuales caigo a cada paso. Dame fuerza para no caer//. Ayúdame a perdonar injurias, a nunca guardar rencor. A no aborrecer a quien me injurió, sino tenerle mucha compasión//. Que mi corazón se aleje de los odios de todas estas faltas propias de almas ruines y nada generosas.
18-9
No nos dejes caer en la tentación//. Te pido por fuerza. No te pido no ser tentado, sino que tu brazo divino me de su gracia para vencer//. Y no permitas esas tentaciones violentas que parece que nos dejan fuera de combate. Ven en nuestra ayuda//. Líbranos del mal pasado, presente y futuro; de los males del alma y del cuerpo//. Que yo no cause daño a nadie//. Saca mi alma de las ignorancias y de los errores// líbrame del espíritu de soberbia, del orgullo, del egoísmo.
19-9
Leo Lc. 16, 1-13. Le pido al Señor fidelidad, consciente de lo que nos dice: "Quien es fiel en lo poco, también lo será en lo mucho". Que aprenda, oh Dios, la lección de la fidelidad//. Enséñame, Señor, a ser fiel en las cosas más pequeñas: sinceridad habitual, oración diaria, delicadeza y amor sencillo a mis semejantes, finura de espíritu siempre//. Deseo servirte sólo a Ti, Señor, no a los caprichos y riquezas. No deseo servir a dos señores, porque Tú eres mi único Dios y Señor//. Tengo muchos apegos. De todo he de ir despegándome poco a poco hasta llegar a Ti. Lo último será despegarme de mi vida terrena. Ayúdame a que estos desapegos paulatinos de mi ancianidad sean sin trauma, sean con mucho amor a Ti, sean con el deseo de cumplir tu voluntad de beneplácito//. Que mi alma sea un canto de amor a Cristo: "Cristo vence, Cristo reina, Cristo impera. Escúchanos, Jesús: a la Iglesia de tus santos, salud perpetua... Ayúdale Tú a ella.
20-9
Jesús, Tú obras en mí en la Eucaristía: que sea consciente de ello ahora y siempre. A lo largo del día influyes en mí por el Espíritu Santo. Darme cuenta de las virtudes y dones del mismo Espíritu Santo//. Que encuentre en Ti, Jesús, mi vida un sentido y unidad, sin que me afecten de forma negativa los males corrientes de la vida. Dame fuerza//. Tú comunicas a mi alma tu vida divina, porque eres el camino, la verdad y la vida//. Tu conocimiento amoroso, Señor, nos hace personas. Dame conocerte en la intimidad de la oración//. Contemplo a los Apóstoles cuando estaban contigo en diálogo sereno y seguro.
21-9
Ver a Cristo como centro de la creación, como centro de la Historia, como piedra angular//. Dame conocerte. Que brote mi conocimiento de la intimidad continua contigo//. Tú dijiste: "No os diré siervos, sino amigos". Que me sienta tu amigo, que disfrute con la gran amistad//. Te miro en el Evangelio y observo cómo aceptas la muerte con naturalidad. Subías a Jerusalén y les recordabas a los tuyos aquella muerte que pronto sufrirías//. No conociste el pecado y moriste por nuestros pecados. Ten misericordia de nosotros y enséñanos a vivir por tu amor.
22-9
Jesús, eres Mesías, Salvador, Redentor de todos los hombres. Me doy cuenta con paz de cada uno de estos títulos o propiedades. Eres además el Hijo de Dios, la segunda persona de la Santísima Trinidad. Te admiro, adoro, amo, estoy en paz serena contigo//. Me complazco con recta delectación en la fe que me has dado, en la inclinación a la vida de piedad desde mi infancia y juventud. Se llena mi alma de agradecimiento y gozo//. Pero a menudo tropiezo, cometo faltas, no soy consecuente con mi fe, pierdo la consciencia de tanta grandeza y riqueza espiritual. Por eso brota de mi alma la compunción de corazón; una compunción serena y llena de paz. Perdona mis pecados, mira que soy tu amigo. Ábreme ya la puerta; quiero morar contigo//. Con todo, el regusto de estar contigo, no cesa. Me lo conservas. No podría vivir sin oración, sin relacionarme a menudo contigo, sin mi mirada puesta en Ti. Gracias y aumenta mi fervor. Quiero ser más útil a tu Reino//. Tú eres, Jesús, la belleza imponente, eres Dios y hombre verdadero. Dame el poder contemplarte cada vez con más amor. Dame ser útil en tu Reino.
23-9
Cristo me ama como Dios, porque es Dios; Cristo me ama como hombre, como amigo, porque es hombre. Tomo conciencia de ello, me gozo en este amor. Con el mismo amor ama a todos mis semejantes. Yo también los quiero//. Enséñame, Jesús, a contemplar tu amor con admiración, con atención suma, con agradecimiento, con amor y fervor//. Yo no puedo amar a Jesús con amor pleno y total, exageradamente; le pido para ello su ayuda. Él me ama exageradamente. Deseo corresponder a tu amor//. Medito y contemplo aquello del Credo: "Que por nosotros los hombres y por nuestra salvación bajó del Cielo. Y se encarnó por obra del Espíritu Santo; padeció, fue sepultado y resucitó al tercer día"//. Salir fuera de mis pensamientos aunque sean importantes; vivir en el pensamiento divino. Creo en el amor que nos tienes a todos los hombres.
24-9
Jesús, Tú quieres que sea mucho más fiel a la contemplación de tu amor. Hago algo, pero dame fuerza para que me enamore más de Ti. Comprendo que es lo que más merece la pena en este mundo y que triunfe tu Reino por la paz y el amor//. Me uno a Ti, Jesús, y me deseo que te unas a mí. Pero soy pobre y nada puedo: Tú lo irás haciendo todo, dame el don de saber aceptar tu acción en mí//. Que pueda unirme a Ti en plenitud más y mejor//. Tú me has elegido, Señor, de una manera muy peculiar: ser cristiano, sacerdote, y haber recibido el matrimonio. Ayúdame a vivir esta vocación de amor//. No hay belleza verdadera que no proceda de Ti, no hay amor verdadero que no se derive de tu amor//. Y ahora, Señor, dame el don de penitencia; y no permitas que jamás me aparte de Ti.
25-9
Venero con amor la Eucaristía: en ella se realiza para nosotros el amor divino en el tiempo y en el espacio//. Tú te haces presente en la Misa, en la Comunión, el Sagrario. Deseo hacerme presente yo también: mi corazón entero en Ti, mi pensamiento entero en Ti, mi amor entero en Ti//. Ayúdame a salir fuera de mis problemas. Dame gran paz para llevarlos porque Tú estás conmigo pase lo que pase//. Dulce compañía la tuya, Señor. Deseo estar siempre muy consciente en tu presencia//. Alegría por tu presencia, por la Resurrección, por la seguridad de que quieres mi salvación.
26-9
Ayúdame, Señor, a vivir el gozo de la fe. Que mi pensamiento, como fondo musical eficaz, esté centrado en algún misterio de nuestra fe; sobre todo la Eucaristía//. Dame vivir el gozo de la Eucaristía. Mucho te costó, Jesús, darte así a nosotros. Que sepamos apreciarlo con alegría y gratitud//. Vivir siempre en esperanza, consciente de que la vida no termina, se transforma//. Mi vida es la de Cristo resucitado con dos etapas: la primera en la Tierra, la segunda, en el Cielo. Vivirlo consciente con gran esperanza//. Tú, Cristo, eres nuestra esperanza, nuestra paz, nuestra vida.
27-9
Creo que en mi vida todo ocurre con relación a mi muerte y Resurrección; con relación a la eternidad. Enséñame, Señor, a relativizar la salud y la enfermedad, la mala o buena suerte//. De Ti vengo, a Ti volveré, contigo estoy. Dame fe en la eternidad//. "Da paz, Señor, a los que esperan en Ti, y que tus profetas sean fieles. Escucha las preces de tus siervos y de tu pueblo de Israel"//. Vivir de cara a la muerte; tener en cuenta mi condición eterna//. El acontecimiento central de mi vida es la Resurrección, mi llegada definitiva al Padre//. Santa María, madre de Dios, ruega por nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte//. En el día de hoy mantén, Señor, mi alma unida a Ti; no permitas que me aparte de Ti.
28-9
"Jesús, sigue siendo mi alegría, el consuelo y la dulzura de mi corazón//. Jesús, me protege en todo mi sufrimiento, Él es la fuerza de mi vida, el placer de mis ojos, el tesoro y el deleite de mi alma//. Por eso Jesús no se aparta de mi corazón ni de mi rostro//. ¡Bienaventurado de mí porque tengo a Jesús! ¡Oh qué firmemente me adhiero a Él!//. Él reanima mi corazón, cuando estoy enfermo y triste//. Tengo a Jesús que me ama y se me entrega//. Por eso nunca abandono a Jesús, aunque se me parta el corazón". (de Martín Jahn para la cantata 147 de Juan Sebastián Bach).
29-9
Creo que Jesús resucitó. Lo creo con toda mi alma. Esta fe da sentido a mi vida, esperanza cierta, seguridad. Ayúdame, Señor, a vivir la fe//. En el centro de mi vida moral ha de estar Jesucristo resucitado. Así no andaré con disquisiciones sofisticadas. Creo en Jesús, creo en la Iglesia//. Dame tu gracia y tu fuerza para seguir la doctrina de la Iglesia fundada por Cristo//. Ser consciente de que mi apostolado, mi consejo, la doctrina que transmito no puede ser entendida por nadie si Jesús no le da su gracia. Dame tu gracia para entenderla, cumplirla y transmitirla//. "Oremos por nuestro Pontífice el Papa: el Señor lo conserve y le dé vida y le haga feliz en la Tierra y no lo entregue en mano de sus enemigos"//. San Miguel Arcángel, guarda a la Iglesia de Cristo.
30-9
Me dicen que el sacrificio en sentido estricto es la Resurrección de Jesús. en sentido amplio, la muerte y Resurrección. Unirme al sacrificio de Cristo. Mi unión se consumará en el Cielo//. Anunciamos tu muerte, proclamamos tu Resurrección, ven, Señor Jesús//. No podemos entender la muerte de Jesús sin unirla a su Resurrección//. En mi dolor, Señor, me uno a Ti y me uno a tu pasión, pero muy consciente de que todo terminará con el triunfo de tu Resurrección//. Jesucristo vive hoy realmente resucitado, y esto no es sugestión ni imaginación ni imaginación; es realidad//. Te pido, Señor, fuerza, fe, memoria para vivir esta realidad//. Por fe se consiguen las curaciones. Por fe se capta y hace captar a los demás la realidad de Cristo resucitado, su energía. Dame, Señor, más fe, aumenta mi fe.
X.- MEDITACIONES OCTUBRE DEL AÑO 2004
1-10-04 Viernes
Corazón de Jesús sacratísimo, venga a nosotros tu Reino; Reino de verdad y de vida, Reino de santidad y de gracia; Reino de justicia, de amor y de paz//. Me hablan de presencias de Jesús. Pero la presencia real única es la Eucaristía. Te adoro, Señor, en ella. Soy consciente de que ahí estás lo mismo que en el tiempo de Palestina. Gracias por tu presencia//. En la comunión voy a tener contacto real contigo. Más que la Hemorroísa que tocó la orla de tu vestido. Más que los enfermos a quienes impusiste las manos. Como María en los meses de espera del Verbo hecho carne. Ser consciente. Amar//. Al contemplarte Jesús hombre y Dios, te alabo. Me siento feliz con tu trato. Te doy gracias y quiero reparar tanto olvido e ingratitud//. Estamos hechos para glorificar a Dios, para amarte, alabarte y servirte//. "Padeceréis tribulaciones, pero tened en cuenta que yo he vencido al mundo". Es tu profecía y nuestra gran esperanza.
2-10
La virtud característica del cristiano es la esperanza. Desaparecerá en Cielo. Dame, Señor, esta virtud primordial//. Por la esperanza veo a Dios alcanzable; sí, porque Él así lo ha dispuesto. Me fijo en este Dios, Grande, Omnipotente, Inmenso, alcanzable por mí pequeño. Me anonado y agradezco. Le amo//. "En Ti tener esperanza; amarte"//. Da la esperanza a tu Iglesia, Señor: que no se conformen tus fieles con la esperanza mundana. Tú eres nuestra esperanza//. Esperanza cuando llega la cruz que es el camino de exaltación y Resurrección que tuvo Jesús//. Después de resucitado, Señor, conservas la señales de la pasión; nos muestras así que hemos de confiar siempre.
3-10
Dame, Señor, aumento de fe; confianza de que me escuchas. Te pido ahora por todas estas cosas que sabes llevo en el corazón: las generales y las particulares...//. Servirte, Señor, con humildad; hacer todo lo que pueda y después, según nos indicas en el Evangelio, decirte: "Siervos inútiles somos"//. También nos dices en el Evangelio: "Si alguno tiene sed, venga a mí y beba. De sus senos correrán ríos de agua viva". Me doy cuenta de esto. Lo pienso y te hago peticiones con sencillez y confianza//. Que me convenza, Señor, de que la victoria nos vendrá por la fe, la cruz y la humildad//. Que se note en mi vida que actúo con fe, con humildad, con celo ferviente, porque eso deseo para el bien de tu Reino. Sólo para el bien de tu Reino quiero que sea.
4-10
Tú eres, Jesús, el camino; nos conduces a la vida; nos dices la verdad//. "Yo soy el camino, la verdad y la vida"//. "Yo soy la vida, venid a mí: Jesús nos llama vamos allí"//. "Yo soy la vida, bajé del Cielo, para el consuelo del pecador. Dejé en la Tierra la Eucaristía; ven, alma mía, que aquí está Dios"//. Que mi alma, Señor, arraigue en tu Resurrección, porque creo, espero, te amo//. Que la muerte, Señor, no me quite la alegría, porque la vida no termina, se transforma//. Tampoco debe quitarme la alegría el hecho de ser preterido, despreciado, ignorado. Tú, Señor, eres mi herencia, mi vida, mi ilusión//. Y te digo de corazón: Corazón sacratísimo de Jesús, venga nosotros tu Reino, de verdad y de vida, de santidad y de gracia, de justicia, de amor y de paz.
5-10
Dame, Señor, esa libertad que sentían los santos. No les daba apuro hablar de su fe, de su amor, de su Dios//. Dame, Señor, esa fe y fuerte esperanza de los santos para gustar y sentir como Teresa de Jesús y otros: "Vivo sin vivir en mí y tan alta vida espero que muero porque no muero"//. ¡El Cielo, el Cielo! ¿Cuándo entraremos en él?//. Que cuanto más me acerque a la comunión mayores deseos tenga de contemplarte cara a cara//. Dame un corazón abierto, de acogida, como sin puertas. Que al menos lo desee para en algunos momentos y cada vez más para influir en tu Reino.
6-10
Señor, creo en tu presencia viva. Irrumpes en mi alma y puedes transformarla. Ven, no tardes//. Ayúdame a profundizar más y más en los textos del Nuevo Testamento, asimilarlos, entusiasmarme con Cristo//. Que sea perfecta en mí la interacción entre fidelidad y contemplación, y que sea eficaz en mi vida de apostolado//. Dejarme invadir por Ti, Señor, por tu palabra, por tu amor, por la Eucaristía, de tal manera que siempre viva en el misterio//. Espero, Señor, en Ti de tal manera que viva el milagro de hacerme cada día más fiel, más santo, más influyente en tu Reino.
7-10
Quien es dominado por el Espíritu Santo puede comunicar a Dios con facilidad. Señor, influye en mí con tus dones ahora y siempre//. Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor//. Haz vivir a los tuyos de tal manera que seamos verdadera eclosión de tu amor en nuestro ambiente//. Hazme a entender, Espíritu Santo, que sólo Dios es mi heredad. Todo lo que busco fuera de Él es evasión de mi plena realidad//. Sólo cuando Dios me baste podré confiar en el fruto de mi actividad//. Saborear de continuo tu palabra con ayuda del Espíritu Santo como don tuyo.
8-10
Que el pecado no entre en mi alma, pues causa trastorno a todos los niveles//. Perdona mis pecados, Señor, porque Tú eres grande y magnánimo//. Que el perdón de Dios repose en nosotros y que sea mi alma misericordiosa con todos//. Dame, Señor el don de abnegación, espíritu de sacrifico para unirme contigo, Sabiduría eterna//. Dejarme invadir por Cristo; tomad, Señor, posesión de mi alma//. Dejarme, Señor, asumir por tu amor y tu bondad.
9-10
Aprovechar, Señor, los ratos libres para estar contigo a solas junto al Sagrario//. Llévame poco a poco a la oración continua de manera que no me haga falta buscar compañías para desahogarme. Que cada día esté más cerca de Ti y de mis hermanos para ayudarles//. Que te conozca mejor, Jesús, es la gracia que deseo, porque quiero servirte, amarte, vivir siempre en tu compañía//. Que sepa profundizar en entregarme en tus misterios.
10-10
Te doy gracias, Señor, porque me has liberado del pecado, porque me has dado tu gracia//. Te doy gracias reparando a aquellos que se olvidan de hacerlo, reparando asimismo las temporadas en que yo lo he olvidado//. Te agradezco el don de la fe y te pido tu ayuda eficaz para vivir de acuerdo con los principios derivados de mi fe católica//. Apareció en este mundo la benignidad y la humanidad de Nuestro Señor Jesucristo. Deseo vivir con Él, por Él y para Él, vivir en tu gracia y amor y en el amor total y generoso con mis semejantes//. Nos das a conocer la largura, anchura, altura y profundidad de nuestro Salvador. Tu amor, Señor, es infinito.
11-10
Esta es la vida eterna: que te conozcan a Ti, Padre, y al que enviaste, Jesucristo//. El Verbo está con el Padre, el Verbo es Dios, y el Verbo se hizo carne. Él es la luz que ilumina a todo hombre que viene a este mundo. Adorarle, alabarle, darle gracias, contemplar su grandeza//. Jesús, Dios y hombre verdadero, vuelve tu rostro hacia nosotros para que vivamos siempre en tu amor//. Jesús, tu ser se trasplanta a nuestras almas en la comunión. Permaneced Vos en mí y yo en Vos en esta vida y luego en el Cielo//. Jesús tu divinidad es la del Padre y la del Espíritu Santo. Que siempre crea, espere y te ame.
12-10
Virgen del Pilar, protege a España y a Hispanoamérica; conserva la fe en estos pueblos, aumenta su fe//. Espíritu Santo, obras en nuestras almas; concédenos tus dones; haznos vivir según ellos//. Los cristianos recibimos el influjo vital del Espíritu Santo. Nos da sus dones; nos guía; nos lleva hacia Cristo//. Espíritu Santo, que el don de la filiación divina merecida por Cristo haga asiento en mi mente y en mi corazón, de manera que siempre obre guiado por este pensamiento//. Y el Verbo de Dios se hizo carne. La Encarnación sigue siendo hoy, ayer y siempre. Misterio permanente para los cristianos. Haz, Virgen María del Pilar, que vivamos en nosotros este misterio: amor a Jesús encarnado, ser como Él para los hombres de este mundo//. Que tu imagen, Jesús, permanezca en mi imaginación y viva junto a Ti todo el día.
13-10
Con la fe me identifico con Cristo. Soy consciente de la sublime realidad de Jesús. Y me relaciono con Él//. Cada alma en el misterio de la fe y de la liturgia va transformándose en Cristo sacerdote, en verdadero apóstol de Jesús//. Todo cristiano es otro Cristo. Vivir unido a Él, identificado con Él//. Jesús, puedo hablarte, vivir en tus misterios, vivir uno contigo y llevarte por el mundo. Pero soy poca cosa por mí mismo. Ven en mi ayuda para ser fiel a tu misión//. Hundirme en el misterio de la vida de Cristo. Estar siempre centrado en Él.
14-10
Jesús es mi amigo. Deseo vivir en intimidad contigo, Jesús, perseverar en tu compañía, en la oración//. Señor, Tú me conoces y me sondeas; Tú me amas. Y eres Dios. Tú sabes de mi fragilidad; perdona mis pecados//. Contemplo la amistad que Jesús me ofrece. Me examino y miro mi correspondencia. Quiero ser también yo amigo tuyo. Perdona mis pecados, mira que soy tu amigo. En mi examen me doy cuenta de mi poca generosidad, pero deseo servirte, amarte, seguirte, vivir en tu intimidad//. Yo soy tu amigo débil. Tú eres mi amigo poderoso, grande, magnánimo//. Me entrego a Ti, Jesucristo, me entrego al Padre y al Espíritu Santo.
15-10
Contemplo tu amor divino hacia nosotros: creación, redención, encarnación, Eucaristía//. ¡Cuánto has hecho por mí, Señor, cuántas gracias. ¿Qué hago yo por Ti?//. Tú me iluminas, me fortaleces, me guías//. "Vivo yo, ya no yo, vive en mí Cristo//. Me uno a Ti, Señor, por la fe y por el amor//. Dios Padre me ha creado para que sea santo; Jesucristo me ha redimido para que yo sea santo; el Espíritu Santo mora en mí para hacerme santo; no moriré sin ser santo (Nieto).
16-10
Vivir a tope el misterio de la Eucaristía; sea el centro de mi vida interior. Jesús, me llamas desde el Sagrario//. Amar, sí, a Cristo y gozarme de que Él es amor y nos quiere. Actualizar esta realidad y ser más consciente//. No te acuerdes, Señor, de nuestros pecados. ¿Quién podrá resistir? Dejarme invadir de la realidad plena del amor de Dios. Pido el don de penitencia//. Me uno a Dios, Santísima Trinidad, por la fe: creo en Dios, Padre; creo en Dios, Hijo; creo en Dios, Espíritu Santo//. Me uno a Dios por la esperanza: espero en Dios, Padre; espero en Dios, Hijo; espero en Dios, Espíritu Santo//. Me uno a Dios por la caridad: amo a Dios, Padre; amo a Dios, Hijo; amo a Dios, Espíritu Santo//. Unirme más fuertemente a Cristo; y de ahí sacar celo por la salvación de las almas.
17-10
Señor, enséñanos a orar. Enséñame a pedirte un corazón nuevo, una ternura grande hacia todas las personas, sobre todo hacia los más débiles y necesitados//. Corazón sacratísimo de Jesús, que venga a nosotros tu Reino, esta sea mi petición principal//. Y ahora te suplico por todas las intenciones más particulares mías, y por mí mismo; que me ayudes a seguirte siempre con amor//. Mándame ir a Ti, enséñame tus caminos//. Nada más hermoso que el amor, pero un amor pleno, de caridad, hacia todos, aunque me molesten o disgusten//. Haz que de una vez para siempre te ame, que llegue a Ti con la confianza de la Hemorroísa.
18-10
Jesús ilumina mi alma en la Comunión. Haz, Señor, que siempre te mire y refleje tu amor//. Dame conocimiento interno de Ti, como pedía en los Ejercicios Espirituales. Que penetre mi alma en tu pasión de tal manera que sepa agradecerte la redención y la salvación y sepa también sufrir unido a Ti//. Todo lo sufriste por mí y por todos los hombres. Gracias; deseo corresponder//. Darme cuenta de la relación Eucaristía – pasión. La primera Misa fue en la Última Cena//. Ante Ti, Señor, me hallo en un déficit total. Por eso he de apoyarme más en Ti. Y ayúdame a saber amar a mis hermanos con todas sus limitaciones, que yo también las tengo.
19-10
Oh Sagrado convite en el que Cristo es sumido. Se celebra la memoria de su pasión//. La mente se llena de gracia y se nos da una prenda de nuestra salvación//. Nos diste pan del Cielo que contiene en sí todo deleite//. Ilumina, Señor, mi alma en la Comunión para calar algo de este misterio sublime, fruto de tu pasión, muerte y resurrección//. Estar hoy más consciente durante el día en la Comunión que he recibido y en la que mañana volveré a tomar.
20-10
Oh Dios, nos has dado en este sacramento de la Eucaristía la memoria de tu pasión; dame fe para creerlo, fuerza para vivirlo, atención para gustarlo, respeto para apreciarlo y venerarlo//. Danos de tal manera venerar el misterio de tu cuerpo y de tu sangre, que sintamos el fruto de tu redención//. Alrededor del altar reforzaré los vínculos de caridad fraterna. Dame un corazón grande como el tuyo//. Ser testigo de Cristo y fiel a Él. Ser coherente con mi fe.
21-10
Jesucristo, Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero. Está en la Eucaristía para ser nuestro alimento. Creo; soy consciente de que te he recibido hoy. Te doy gracias y te adoro. Deseo vivir todo el día junto a Ti y con amor a todos//. Eres, Jesús, llama viva que incendia de amor al mundo//. Haz que siempre sepa incendiarte en este amor para comunicarlo//. Me llamas, Señor, a participar de tu vida divina. Transforma mi alma. Deseo identificarme contigo//. Ayúdame a disponerme con María y los apóstoles para estar siempre en tu amor.
22-10
Deseo ser amor, porque Dios es amor y nos ha dicho Jesús: "Sed perfectos, como vuestro Padre celestial es perfecto". Ven en mi ayuda, Padre//. Que tu luz, Señor, disipe las tinieblas de mi corazón//. Dame fuerza para iluminar, ser algo de luz en este mundo//. Que sólo Tú seas para mí la razón de mi existencia. "Sólo Dios basta"//. Atráeme, Señor, porque mi corazón estará inquieto si no descansa en Ti//. Cuanto más atiendo a las cosas del espíritu, más imperfecto me veo. Perdona mis faltas, Señor, que deseo permanecer siempre en Ti.
23-10
Fiarme más y más del amor de Cristo. Descansar en el Señor, pero no en plan de aprovecharme, de gozar en un egoísmo espiritual, sino con paz reposar en Él y obtener nuevas fuerzas para trabajar en su Reino//. Me das tanto, Jesús, a lo largo de mi vida muchos dones y gracias. Te agradezco plenamente. Confío en Ti que un día me llevarás a la vida eterna//. ¡Cuándo estaré del todo maduro para recibir tu llamada definitiva. Estoy en espera. Te amo//. Dame una gran fe, un gran amor a Ti en la Eucaristía, como le diste a los santos y cambia mi corazón mezquino y hazlo generoso y amplio, como es tu Corazón//. Deseo que los hombres te conozcan y amen. Venga a nosotros tu Reino. Dame fuerza para extender tu Reino; da fuerza a los tuyos.
24-10
Contemplo en mi imaginación la parábola del Fariseo y el Publicano. Veo al Publicano en un rincón del templo orando: "Señor, ten misericordia de mí, pecador". Pedirle esto mismo con el Publicano//. Pedir al Señor la verdadera compunción de corazón, porque no le he sido fiel, no le he amado sobre todas las cosas//. Ayúdame, Señor, a ser humilde. Te pido saber aceptar las humillaciones que la vida me vaya presentando//. "Dios resiste a los soberbios, y a los humildes les da su gracia//. Te necesito, Señor, tengo hambre y sed de Ti, pero a la vez me siento a menudo sin ganas, sin fuerzas. Ven en mi ayuda//. Que nunca me desanime; ayúdame a perseverar, aun cuando los malos ejemplos vengan a perturbar mi paz//. Te amo, Señor, y me complazco en tu triunfo. Reina en el mundo infiel. Reina en nuestra tierra que parece va apostatando del bien a cambio del placer y del dinero.
25-10
Resucitó el Señor de verdad. Lo creo con toda mi alma. Lo contemplo resucitado. Me gozo en este dogma, el más fundamental de la fe//. Señor, sé que nuestros fracasos, humillaciones, disgustos, bien llevados se convertirán en triunfo de la resurrección//. Mantén, Señor, mi alma en la perseverancia en la oración; que mi oración es esperanza en Ti//. El mundo es pasajero, falaz, ladino e indiferente. En Ti pongo mi esperanza y confío en tu palabra//. Me abandono en tu amor y ternura. Ayúdame a vivir según tus mandamientos. Gloria a Ti, Señor.
26-10
Desde lo más hondo de mi alma a Ti clamo, Señor, escucha mi oración//. Mira que me cuesta mucho orar. Para orar bien hace falta estar siempre en proceso de conversión y me atan muchas aficiones y caprichos. De todo debo desprenderme al menos en cuanto que son apego. Ven en mi ayuda, Señor//. Tú me buscas y obras el primero en mi amistad; por eso te digo lo de la canción que tanto me emocionaba en mi juventud: Buscando un corazón que te ame de verdad, te quedas, oh Señor, en este blanco pan. Al ver tu gran amor, Señor, desde el altar, recibe el corazón de quien te quiere amar//. Dios de amor, blanco pan, te adoramos con fe. Para siempre serás nuestro Dios, nuestro bien//. Levanto mis ojos al Cielo de donde me viene el auxilio. El auxilio me viene del Señor que hizo el Cielo y la Tierra. Ven en mi ayuda, Señor//. Bendigo al Señor en todo tiempo. Bendito sea el nombre del Señor.
27-10
Todo, Señor, es don tuyo, ayúdame a perseverar en la esperanza//. Que mi afán sea ser absorbido por Ti, Señor, como gota de agua por el océano y que persevere siempre en tu amor//. Que mi afán sea, Señor, recibir tu luz y derramarla, porque deseo ser útil a tu Reino//. Tú, Señor, me ofreces todo, pero yo me doy con cuentagotas. Enséñame a darme con aquel fervor de mi primera conversión, cuando ni el mayor sacrificio se me hacía duro//. Bendeciré al Señor en todo tiempo, mi alabanza estará siempre en mi boca.
28-10
Dame tu gracia, Señor, para vivir en conversión continua. Esa suave tensión espiritual es necesaria para mi alma. Perdona mis pecados y dame tu gracia//. Me ayudas, Señor, a pesar de mis infidelidades. Gracias, te seguiré//. Embriaga mi alma de tu amor y dame celo para la salvación de las almas. Un celo lleno de caridad y de comprensión//. Aumenta, Señor, mi deseo de oración; el ansia suave de estar contigo sin prisas//. Vivir hoy todos los días con suave consciencia de tu presencia amorosa.
29-10
Dios se ofrece a mi alma y se da del todo. Saber corresponder. Contemplar este amor de Dios hacia mi alma//. Se fuego encendido en la hoguera de este amor divino. Arder continuamente en amor a Dios y a mis semejantes//. Celo por las salvación de las almas; como el celo de Jesús, lleno de amor y comprensión//. Afición a la oración y a la lectura espiritual. Es un don de Dios; no perderlo; agradecerlo; fomentarlo//. "¿Por qué estás triste, alma mía, y por qué te conturbas? Espera en el Señor porque todavía le confesaré. Él es la salud de mi alma, Él es mi Dios".
30-10
Ser fuego y arder continuamente en el servicio de Dios, en el amor a Dios//. Celo por la salvación de las almas; celo lleno de amor y servicio; nada de violencia ni intransigencia//. Pedir afición a las cosas de Dios: a la oración, a la lectura espiritual, a las prácticas de piedad. Y sobre todo, al amor al prójimo//. Dios se ofrece y se nos da. Recibirle//. "¿Por qué estás triste, alma mía, y por qué me conturbas? Espera en el Señor porque todavía le confesarás: Él es la salvación tuya y tu Dios.
31-10
Alegría por recibir al Señor como Zaqueo: Jesús va a hospedarse en mi casa al comulgar. "¡Qué alegría cuando me dijeron: vamos a la casa del Señor!"//. Hago actos de fe, esperanza y amor antes de recibir a Jesucristo sacramentado; y después para adorarle//. Enséñame, Señor, a vencer respetos humanos como Zaqueo; y a desear que vengas a mí//. Formulo un propósito de enmienda como Zaqueo//. Dame el don de la penitencia como lo diste a los pecadores que se acercaban a Ti.
XI.- MEDITACIONES NOVIEMBRE 2004
1-11-04 Lunes
En la fiesta de Todos los Santos, enséñame, Señor, a vivir en continua conversión. Es la mejor manera de imitar a los santos que nos han precedido//. Enséñame a vencer el amor propio, el ansia de placer, el miedo al dolor. Tú solo eres santo//. Estoy del todo infectado por el yo egoísta; obra Tú mi conversión//. Vaciarme de mí mismo, porque he de amarte, Señor, muy por encima de a mí mismo, porque Tú eres mi Dios y Señor a quien amo y adoro//. Enséñame a negarme para encontrarme contrito//. Sentirme lleno de Ti, Señor, plenificado por Dios. Disponerme a tu llamada contante.
2-11
Una oración especial por los fieles difuntos. Pedir por las almas del Purgatorio//. Descender al fondo del alma; hacer este ejercicio de la manera consabida de relajación, respiración...//. Desde el fondo el alma me siento pobre ante Dios; me siento del todo indigente y me acojo a su amor//. Me uno a la cruz de Cristo. En ella el mundo está crucificado para mí y yo para el mundo//. "¿Quién me separará del amor de Cristo? ¿La tribulación, el hambre...? En todas estas cosas vencemos por Aquél que nos amó" (Ver Ro. 8,35-39)//. Predicar a Cristo entero. Para ello me entrego con paz y tiempo a la oración.
3-11
Señor, enséñanos a orar. Dame fe y fortaleza para saber estar en tu presencia y amarte//. Levantarme pensando en el encuentro contigo. Durante el día añorar tu presencia y el trato más íntimo. Son dones que Tú solo puedes dar, Señor. Por eso te los pido//. Atrae Tú mi imaginación para que siempre esté atento y devoto junto a Ti//. Ahora pienso en la distintas etapas y modos de oración a lo largo de mi vida: mi infancia, los largos meses de mi conversión, mi juventud, mi edad adulta, los momentos de la segunda conversión, mis intentos de conversión continua con todas las fluctuaciones//. Busco consejos para quienes están como yo en la oración: ¿qué les diría? ¿cómo superar las dificultades?//. Buscarte siempre a Ti, Señor; sin cansancio, con entrega y constancia; en una total decisión de conversión continua, sin atascos.
4-11
Aumenta, Señor, en mí el don y la alegría de la contemplación y de estar contigo. Sea mi principal ocupación. Y dame de ahí tu fuerza para ser testigo del Evangelio//. Los elegiste para que estuvieran contigo y para enviarlos a predicar. A lo largo de mi vida me has dado una misión. Enséñame a cumplirla estando contigo y saliendo después con testimonio de amor//. Dame una verdadera actitud cristiana y sacerdotal. Que mi luz sea reflejo de la tuya//. Tú nos sales al encuentro, Señor. Tú nos buscas el primero. Dame tu gracia para saber seguirte//. Eres el Camino. Guíame hacia Ti. Seas mi itinerario de vida cristiana.
5-11
(1 Tes. 1-4) "Esta es la voluntad de Dios, vuestra santificación". Ser consciente de que estoy llamado a la plenitud de la vida cristiana. Pedirlo con humildad//. Reflejar la luz de Cristo. Este es mi deseo. Para ello me arrimo a Jesús y me dejo iluminar de la verdad; me dejo calentar de su amor//. Deseo, Señor, que todo lo que me proponga esté pensado para tu gloria, y esté fundamentado en la oración y en la contemplación//. Dejarme guiar por tu gracia. Experimentar tu amor el silencio de la oración.
6-11
Durante unos días conviene meditar en la secuencia del día del Corpus, compuesta por santo Tomás de Aquino. Lo mejor sería escucharla y meditarla según la versión musical en gregoriano. Hacerlo con suma devoción. Aumenta el amor a la Eucaristía. 1.- Alaba Sión al Salvador. Alaba al Caudillo y al Pastor Con himnos y cánticos//. 2.- Atrévete cuanto puedas, porque, siendo digno de toda alabanza, nunca será bastante tu alabanza. 3.- El tema de especial alabanza: el Pan vivo y vivificador hoy se propone//. 4.- El cual, en la mesa de la sagrada Cena, al grupo de los doce hermanos fue dado, y no se consume//. 5.- Sea alabanza plena, sea sonora, sea alegre, sea decorosa la alegría del alma.
7-11
6.- Porque se trata del día solemne en el cual se conmemora la primera institución de esta sagrada Mesa//. 7.- En esta mesa del Nuevo Rey, la nueva pascua de la nueva ley. Termina la fase antigua//. 8.- A lo viejo, sigue lo nuevo las tinieblas huyan ante la verdad, la luz elimina la noche. 9.- Lo que en la Cena hizo Jesús, expresó su mandato de seguir haciéndolo en memoria de Él. 10.- Enseñados por esta sagrada institución, consagramos el pan y el vino en hostia de salvación.
8-11
11.- Se ha dado un dogma a los cristianos: Que en la carne se transforma el pan y el vino en la sangre. 12.- Lo que no captas, lo que no ves lo afirma animosa la fe, fuera del orden normal de las cosas. 13.- Bajo los signos de las distintas especies, sin la realidad de ellas, se oculta la Realidad Eximia. 14.- La carne, alimento; la sangre, bebida: sin embargo permanece Cristo entero bajo ambas especies. 15.- Quien lo come lo recibe entero: no disminuido, no partido ni dividido.
9-11
Durante unos días conviene meditar en la secuencia del día del Corpus, compuesta por santo Tomás de Aquino. Lo mejor sería escucharla y meditarla según la versión musical en gregoriano. Hacerlo con suma devoción. Aumenta el amor a la Eucaristía. 16.- Lo come uno, lo comen mil; cuantos sean ellos, tantos "Él"; y la comida no se agota. 17.- Lo toman los buenos, lo toman los malos pero con suerte desigual: la vida o la muerte. 18.- Es muerte para los malos; es vida para los buenos. Mira, un igual alimento, qué distinto el resultado. 19.- Partido el santo sacramento, No vaciles, recuérdalo: tanto hay en un fragmento, cuanto en el manjar entero. 20.- No hay ninguna señal de rotura, tan solo hay fractura en los signos; ni el estado del alimento, ni el tamaño contiene ninguna alteración.
10-11
21.- He aquí el pan de los ángeles que se ha hecho alimento de los humanos, verdadero pan de los hijos, no ha de echarse a los perros. 22.- Prefigurado en la antigüedad: cuando fue inmolado Isaac: Cordero Pascual se le designó: Se dio a los padres como maná. 23.- Buen Pastor, verdadero pan, Jesús nuestro, ten misericordia. Aliméntanos, defiéndenos; concédenos ver el Bien en la tierra de los vivos. 24.- Tú que todas las cosas sabes y aprecias; que nos alimentas aquí los mortales. Haz a tus comensales coherederos y compañeros de los santos ciudadanos. Amén. Aleluya.
11-11
. Gracias, Señor, por todo lo que estoy redescubriendo en la oración. Pero ayúdame que no sea tan sólo el descubrir; que también sea el trabajar por mi perfección, por ser de veras mejor//. Veo que una de las mayores dificultades mías para subir hacia Ti es que no quiero de verdad convertirme, no soy capaz de poner los medios. Por eso te pido que muevas mi voluntad, como lo hiciste en los días de mi primera conversión. Tú lo puedes. Cambia mi corazón//. Enséñame a destruir los ídolos que me atraen; a despegarme de tantas aficiones dominantes//. Tú quieres que me apoye en Ti hasta el olvido de otros apoyos. Eso me dará verdadera fuerza de voluntad. Ven en mi ayuda; yo solo nada puedo; contigo, todo//. Para entusiasmar a otros a seguir tus caminos, he de entusiasmarme yo primero. Dame fuerza para ello, Señor.
12-11
Espíritu Santo, guíame en las oscuridades del camino hacia Dios//. Ahuyenta en mí la tibieza, la desgana, la melancolía y ayúdame a seguirte siempre//. Me amas mucho, Espíritu Santo, y me purificas sin cesar, pero yo ¡qué flojo soy!//. Deseo estar siempre en tu presencia//. Ayúdame a vaciarme de mis intereses egoístas, de mis afectos poco congruentes, para que Tú reines en mí//. La fe se mide por la capacidad que tenemos de renunciar a los propios intereses por amor de Dios. Aumenta mi fe, Señor.
13-11
Varias meditaciones enviadas por Sor Paulina. A solas con mi Señor. "Sembraré mientras es tiempo aunque me cueste fatigas..."
. Mi Señor Jesús, Esposo mío, en estos momentos del descanso de mediodía aprovecho el estupendo silencio y quiero interiorizarme en este estado de oración en el que me siento sumergida//. Toda yo soy una oración que va acallando en mí toda clase de ruidos, interiores y exteriores. Toda soy en estado de oración en tu PRESENCIA que me atrae fortísimamente//. Busco el silencio, ansío el silencio y... busco tu rostro dentro de mí mismo, Señor Jesús. No necesito mirar a ningún lado, ni arriba ni abajo, yo misma soy la morada en donde descansa tu bendito rostro en el que se complace el Padre y el que se sabe animado por el Espíritu de Amor que os es común en la Familia Trinitaria.14-11
Quiero vivir todo el día recogida y recogiendo tanta Misericordia como llevo en mí//. Sí, llevo la Bondad, la Misericordia entrañable, la Omnipotencia, la Fuerza..., llevo la misma VERDAD//. Porque te llevo a ti, Esposo mío, porque llevo y soy morada viva de mi Dios-Trinidad soy depositaria de todos Sus atributos//. Mi miseria es grande, sí, y más grande aún es su Misericordia. Puedo presumir de mis flaquezas que me hacen ser humilde, don de humildad con el que tú, Jesús, vas adornando a tu Esposa//, y puedo presumir también de Santidad porque toda la Santidad vive dentro de mí, se alberga dentro de mí, Santidad Trinitaria que se comunica entre Sí mismo familiarmente// y que se me comunica a mí en donde mi Dios-Trinidad se quiere reflejar//.
15-11
"Una esposa que te ame, mi hijo..." ¡Qué bien y con que pocas palabras lo dejó escrito Juan de la Cruz//. Esa esposa, Jesús, que el Padre quiso para ti es la Iglesia, es también XX, la que se siente invitada a participar de tu Banquete y por tu favor, Jesús, gozo de la compañía Trinitaria//. Lo mío ya no existe, Jesús, todo es "nuestro" tuyo y mío. Ni siquiera mis miserias me pertenecen, ya han dejado de ser mías, todo lo he dejado en ti y descanso mi sed de silencio en tu Bondad//. "Sembraré mientras es tiempo...", sí, la siembra de mi grano silencioso que hunde sus raíces en la tierra fecunda de mi corazón regado por el Agua de tu mismo Espíritu//. Soy "pozo abundante" y a la vez soy "grano" que se deja sembrar//. Pozo sobreabundante de Agua que salta hasta la vida eterna//.
16-11
Soy grano escondido que cae silencioso en la tierra de mi silencio y que tú, mi Señor, haces germinar con fuerza//. Sembrar y dejarme sembrar... ser la "eucaristía orante y oferente de mi vida" que vivo en tu amistad esponsal cada día uniéndome a tu EUCARISTÍA//. "Tomad, Señor y recibid..." sí, toma, Trinidad Santa la pequeña eucaristía de mi vida unida a la EUCARISTÍA infinita de tu Hijo//. Toma la diminuta hostia de mi vida que se hace una con la HOSTIA bendita del altar para entregarse al Padre//. "Tomad, Señor y recibid..." Quiero dejarme silenciar y ser víctima oferente contigo para la única gloria de la Trinidad bendita.
17-11
Buenos deseos, sí, unidos a grandes flaquezas. No me turban para nada. "En donde abunda el pecado sobreabunda la gracia"//. "Toda mi esperanza radica en tu gran misericordia" (S. Agustín). Déjame decirte en esta soledad de mi celda callada y llena de armonías inefables:
TE AMO y me perteneces, Jesús...// Tomad, Señor, y recibid toda mi libertad, mi memoria, mi entendimiento y toda mi libertad; todo mi haber y poseer//. Vos me lo disteis, a Vos, Señor, lo torno//. Todo es vuestro, disponed de todo a vuestra voluntad/7. Dadme vuestro amor y gracia que esta me basta.18-11
La fe se mide por la capacidad de renuncia. Admiro a los misioneros, a quienes se entregan del todo al servicio de Dios y del prójimo. Dentro de la vocación cristiana a quienes se desviven por el servicio de sus hermanos por amor de Dios y prescinden de sus aficiones personales. Dame, Señor, esa generosidad para seguirte. Aumenta mi fe//. Dios quiere ser el único fundamento de mi vida cristiana. Yo te pido seguir esta inspiración; ven en mi ayuda//. Échame una mano, Jesús. Tú habitas en mí en la comunión. Después permaneces en esa presencia Trinitaria. Échame una mano pues lo necesito. Tú sabes de mis desvíos, negligencias, perezas, egoísmos. Soy pobre y necesito de Ti//. Permanece, Espíritu Santo, en mi alma. Dame el don de penitencia. Purifícame de todos mis pecados//. Que mi alma refleje como un espejo tu gloria. Te alabo, te bendigo, te adoro. Bendito sea Dios. Bendito sea su santo nombre.
19-11
Tú, Señor, sabes que mi vida es corta y es larga a la vez; que me canso, me olvido y muchas veces me encuentro sin ganas, pero que creo y espero en Ti. Ven, Señor, en mi ayuda y sé mi fuerza y salvación. Graba en mi alma que Tú eres mi fortaleza//. Mi deber es ser útil en tu Reino y ese es mi deseo y mi ilusión; pero veo que esto sobrepasa mis fuerzas. Por eso me apoyo en Ti, confío en Ti, me pongo junto a Ti, porque contigo todo se puede. Aumenta para ello mi fe y mi esperanza//. La lucha es dura y es larga, Señor. Fue muy duro Getsemaní para Ti. Enséñame la lección de la humildad y de confiar en Ti, porque Tú solo eres mi refugio y mi fortaleza//. Me envías tu luz a raudales, pero yo no veo. Me deslumbra. Acostumbra mi vista a esta luz de tu amor y de tu bondad y purifica mi alma para que de verdad vea y siga tu luz//. No entiendo el dolor tuyo, el misterio de tu redención. Por eso es misterio. Pero si Tú sufriste, Señor, algún fin tiene el sufrimiento de aquellos a quienes Tú redimiste: //. Por nosotros los hombres y por nuestra salvación bajaste del Cielo.
20-11
(Mt. 11, 25-30) "Te doy gracias, Padre, porque has ocultado estas cosas a los sabios y prudentes y las has revelado a los pequeños". Dame, Señor, para poder conocerte mejor, amarte mejor y servirte mejor esas cualidades que Tú sabes tienen los niños y que son muy buenas para los mayores//. "Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados y yo os aliviaré". Deseo, Señor, que Tú seas el descanso y la paz de mi alma para estar siempre contigo y tener fuerza para seguir en tu camino//. "Cargad con mi yugo, y aprended de mí que soy manso y humilde de corazón". Dame la mansedumbre, la paciencia, el amor a la humildad y a la vida escondida//. Me invitas a dialogar y a encontrarme con tu persona. Aquí estoy, Señor, enséñame a cumplir tu voluntad//. Sin conversión no es posible la amistad con Dios. Convierte, Señor, cada día mi corazón, porque deseo estar siempre contigo.
21-11
Adoremos a Cristo Rey del Universo, que a quienes le comen les dio la abundancia del Espíritu//. Adorar a Jesús, Dios y hombre verdadero, adorar a la Santísima Trinidad, Padre, Hijo, Espíritu Santo, sea la tarea de mi vida//. Mi amor al prójimo por Dios sea siempre un acto implícito de adoración a mi Señor//. Esté mi corazón siempre unido a Jesús. Reinó desde la cruz. Acepto los sufrimientos que quieras enviarme//. Ayúdame a purificar mi alma de todos los pecados, de todas las imperfecciones//. Ayúdame a vivir con paz y con una suave tensión espiritual, centrado en tu misterio//. Que tu retrato, Señor, esté en mi alma esculpido para recordarme siempre que eres mi Dios y Señor y vocación de alabanza y gloria a Ti.
22-11
Señor, creo en Ti, me fío de Ti, deseo estar contigo; ayúdame a perseverar//. Jesús, estás en la Eucaristía, y no es cuestión de saberlo, sino de vivirlo y amarlo//. Los santos encontraron en Jesucristo el tesoro de su vida. Por Él lo dejaron todo. Ayúdame a desprenderme. Dame el don de la verdadera conversión, el don de penitencia//. Dame la verdadera pobreza de espíritu; enséñame a vaciarme de mí mismo//. Mucho sabían de Jesús los Apóstoles. ¡Pasaron tantas horas con Él! Pero se noto de verdad cuando recibieron el Espíritu Santo.
23-11
Deseo, Señor, y te pido que todos mis conocimientos cristianos vayan siempre unidos al amor. De poco sirve creer sin amar. Dame, Señor, vivir la fe//. "Sabiduría amorosa; noticia amorosa; llama amorosa". "Oh llama de amor viva que tiernamente hieres"//. (Col. 3, 14) "El amor es el vínculo de la perfección". Siempre lo mismo, siempre el amor. Que esto se grabe en mi mente y me ayude a actuar//. Si existo es que Dios me ama. Me ha hecho criatura racional para que pueda conocerle, amarle y servirle. Mi ilusión ha de ser ésta por toda mi vida. Pido a Dios su gracia//. Tú eres, Señor, ahora mi gozo y lo seguirás siendo por toda la eternidad//. (1 Jn. 4, 10) En esto conociste el amor, no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que Él nos amó".
24-11
(1 Jn. 4,10) "En esto se manifestó el amor que Dios nos tiene: en que Dios envió al mundo a su Hijo único para que vivamos por medio de Él"//. Una vez creados y caídos, Dios nos amó el primero y envió a su Hijo como propiciación por nuestros pecados//. Fijarse bien: no sólo lo envió como salvador, sino para que vivamos como el Hijo vive y amemos como el Hijo ama//. (1 Jn. 4,11) "Si Dios nos amó de esta manera, también nosotros debemos amarnos unos a otros"//. Deseo y pido identificarme con Cristo nuestro amor hasta ser uno con Él en la comunión y permanecer siempre unido a mi Señor.
25-11
Padre, Hijo, nos das o envías al Espíritu Santo, el Amor vuestro que es una persona divina, tan esencial que Dios sería imposible sin esta Persona//. Contemplo el "tiempo" en que no existían la Tierra, las aguas, los astros, la luz. Nada existía. Sólo Dios Uno y Trino. Dios en la Eternidad; feliz. Omnipotente//. El hombre, yo, cuando miro a Dios, me encuentro enfrente con una mirada de amor desde siempre. Contemplo//. Todo amor del hombre es reflejo de Dios, reflejo del amor de Dios. No existía nada aparte de Dios y ya era el Espíritu Santo, amor del Padre y del Hijo//. De tal manera Dios es amor que si, por un imposible, dejaría de amar, dejaría de ser Dios. Señor, aquí estoy, muestra tu amor con tu misericordia y tu perdón.
26-11
(Puntos para una contemplación suave y duradera dentro de un clima de paz, sin prisa y relajado. No temas quedarte en el primer punto). Dios se ve a sí mismo, en aquella eternidad Trinitaria, lleno de amor, de hermosura y de poder. Piensa en participar su ser infinito a otros muchos seres; piensa en la creación, espejo de la grandeza de Dios. Contemplo esta realidad sublime sin prisa, concentrado, lleno de amor, adoración y gozo//. Al contemplarse Dios a Sí mismo, se siente infinitamente feliz. Yo también me siento feliz al contemplar a Dios en su felicidad eterna//. Maravillosa la interacción Padre – Hijo – Espíritu Santo, pues "ahí" se constituyen las personas//. Conocimiento del Padre, el Hijo. Del Amor Padre – Hijo procede el Espíritu Santo. Ninguna persona es más ni menos. Las tres, coeternas y coiguales en un solo Dios//. Y envía el Padre a su Hijo al mundo. "Solí del Padre y vine al mundo", y Él nos abre las puertas hacia la Santísima Trinidad.
27-11
Preparemos los caminos, ¡preparemos!; ya se acerca el Salvador; y salgamos, peregrinos, al encuentro del Señor//. Ven, Señor a libertarnos, ven tu pueblo a redimir; purifica nuestras vidas y no tardes en venir//. Preparemos los caminos, ¡preparemos!; ya se acerca el Salvador; y salgamos, peregrinos, al encuentro del Señor//. El rocío de los cielos sobre el mundo va a caer; el Mesías prometido hecho niño va nacer//. Preparemos los caminos, ¡preparemos!; ya se acerca el Salvador; y salgamos, peregrinos, al encuentro del Señor. (Música de Mª del Carmen Villar. Letra de Bernardo Velado)
28-11
De los montes la dulzura, de los ríos leche y miel; de las noches será aurora la venida de Enmanuel//. Preparemos los caminos, ¡preparemos!; ya se acerca el Salvador; y salgamos, peregrinos, al encuentro del Señor//. Te esperamos anhelantes y sabemos que vendrás; deseamos ver tu rostro y que vengas a reinar//. Preparemos los caminos, ¡preparemos!; ya se acerca el Salvador; y salgamos, peregrinos, al encuentro del Señor//. Consolaos y alegraos desterrados de Sión; que ya viene y está cerca; Él es nuestra salvación//. Preparemos los caminos, ¡preparemos!; ya se acerca el Salvador; y salgamos, peregrinos, al encuentro del Señor.
29-11
Pedir en este tiempo de Adviento hablar la verdad, vivir la verdad, amar la verdad, enseñar la verdad, ser verdad//. Tú, Señor, eres amor y quieres comunicarte ; quieres hacerme partícipe de tu misma dicha; quieres ser amado y conocido. Prepara, Virgen María, mi corazón//. Padre, nos elegiste en la persona de Cristo, antes de todos los siglos para que seamos santos e irreprochables ante Él por el amor (Ef. 1,4)//. Te doy gracias, Padre, porque me has escogido , porque son admirables tus obras//. Tú me conoces hasta el fondo de mi alma. ¡Qué incomparable es tu nombre, Dios mío.
30-11
En este tiempo de Adviento espero en Jesús y vivo su vida. Eso pido al Señor//. "El que no ama y practica la mentira no puede entrar en la vida eterna!//. Si existo es que Dios me ama; ha pensado en mí//. Ha sido una mirada de amor la que me ha dado la existencia//. He sido preferido por Dios Providencia frente a los seres posibles. (Ver Ro. 8, 28)//. Me has escogido y predestinado a ser imagen de tu Hijo, y Él primogénito de muchos hermanos//. Me has predestinado, me has llamado, justificado y glorificado//. Ven a mi alma y prepara mi corazón para el nacimiento de Jesús, que sea esta época una escalada en tu amor.
XII.- MEDITACIONES DICIEMBRE 2004
1-12-04 miércoles
Abrir más los ojos en este adviento para ver lo que llevo dentro de mí: ver a Dios que me envuelve, que me ama, que me ayuda a ser humilde, a recorrer los caminos del Señor en este tiempo de preparación para la Navidad//. Es un privilegio el existir en medio de la infinitud de todos los seres posibles. Es el amor de Dios que se ha fijado en mí porque me ama y me ha elegido//. Has pronunciado, Señor, mi nombre con amor; me has dado el ser humano inteligente. Amas también a todos mis semejantes y me mandas que te acompañe en este amor//. Tengo consciencia de mi valía porque Dios me ha valorado y amado mucho//. Apreciar así a todo ser humano que existe y con quien tengo que relacionarme. Por eso no voy a ser un papanatas ni comulgar con ruedas de molino, pero sí puedo y debo ayudar y vivir lleno de misericordia y de amor.
2-12
Cielos, dadnos vuestro rocío; lloved, oh nubes al justo//. Prepara, Virgen María, nuestros corazones a la venida del Señor. Que reine cada vez más en nuestras almas y que la plusvalía de las cosas del mundo, los caprichos, el dinero, pase al lugar que les corresponde//. La gracia de Dios va floreciendo en mí a lo largo de la vida. - Es verdad que no como debiera; por mi culpa. – Que esas flores vayan en su día floreciendo en frutos del Espíritu Santo//. Ven, ven, Señor, no tardes//. (Jn. 17, 24) "Padre, los que Tú me has dado quiero que, donde esté yo, estén también ellos conmigo, para que vean mi gloria//. Todos están llamados por el Señor y son mis hermanos. ¡Que ninguno se pierda!//. Quiero estar siempre en contacto contigo, Señor, para descubrir el proyecto que tienes sobre mí.
3-12
Corazón de Jesús, en este adviento aumenta nuestra fe. Mira que sin fe no tiene explicación la vida//. Darme cuenta de que existo. Me valoro a mí mismo porque soy Hijo de Dios. De la misma manera he de apreciar a todos. Hacer algo para la salvación del mundo//. Sentirme feliz porque me siento amado de Dios. Él me ha traído a este mundo por amor. Deseo conocerle más para amarle más. Ven en mi ayuda//. Hazme comprender la responsabilidad y la confianza que has puesto en mí. Soy sembrador, cultivador, recolector en el Reino//. Toda mi vida debe apuntar hacia la eternidad de Dios//. San Francisco Javier, ruega por nosotros, por las misiones. Que el Reino de Dios se extienda por el mundo con santidad.
4-12
Preparo la venida de Jesús. Virgen María, ayúdame a penetrar en este misterio profundo de nuestra fe. Nada vemos; nada sensible experimentamos en la Eucaristía ni en las verdades eternas. Pero Dios está aquí. Creo, espero, amo//. Jesús, te hiciste nuestro para salvarnos y llegaste hasta la muerte y muerte de cruz//. ¿Por qué fuiste víctima de tantos sufrimientos? Para que nadie pudiera dudar de tu amor//. Jesús, en la Eucaristía eres Dios. Dios, locamente amando//. Señor, ¿cómo sufriste con tanto desamor por parte de los hombres? Yo te pido perdón de todas mis culpas; te pido perdón de los odios e ingratitudes de tantos hombres.
5-12 domingo
Contemplo lo indicado en Gal. 4,4 "Al llegar la plenitud de los tiempos, envió el Dios a su Hijo, nacido de mujer, nacido bajo la ley para redimir a los que estaban bajo la ley"//. Pensar en nuestra venida al mundo; ver la alegría de la creación del primer hombre: "Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza//. A pesar de saber las iniquidades del hombre, el fuego de tu amor te empujó a crearnos a imagen y semejanza tuya//. Voluntad salvífica de Dios: "Tanto amó Dios al hombre que le entregó a su propio hijo para que no perezca ninguno de los que creen en Él. (Jn. 3, 16)//. Dios me ama hasta entregar a su unigénito Hijo; consciente de que llegaría a sufrir muerte de cruz.
6-12
Jesús, quiero amarte. Que esta preparación de la Navidad sea del todo amar. Nadie me ha amado como Tú//. Te entregaste por mí: "Me amó y se entregó por mí"//. ¿Qué será el hombre para Ti, Señor, que te rebajas hasta la forma de niño, a la muerte en la cruz, a la insignificancia del pan y del vino en la Eucaristía? Dame entender un poco esta magnificencia de amor//. Me amas, Señor, ¿es que me necesitas? Eso es imposible a la luz de la Teología. ¿Es que en tu Providencia has decidido necesitar al hombre como un padre necesita a su hijo? Hazme entender un poco tu amor en medio de mis inexactitudes de apreciación//. "Qué es el hombre para que te acuerdes de él, el hijo del hombre para que cuides de él?"
7-12
(Fil. 2, 5-11) "Tened los mismos sentimientos que Cristo Jesús quien existiendo en forma de Dios, se anonadó tomando la forma de siervo y haciéndose semejante a los hombres"//. "Y en la condición de hombre se humilló haciéndose obediente hasta la muerte y muerte de cruz; por lo cual Dios lo ensalzó y le otorgó un nombre sobre todo nombre"//. "Para que al nombre de Jesús doble la rodilla todo cuanto hay en los Cielos, en la Tierra y en los Abismos, y toda lengua confiese que Jesucristo es Señor para la gloria de Dios Padre//. Me abismo en estos sentimientos durante este día de adviento, víspera de la Inmaculada Concepción. Y el tono de mi alma irá con alguna de las canciones del Adviento, recordando la letra y la música que aviva mis sentimientos de vida interior más profundos. "Oh cielos, dadnos vuestro rocío. Lloved, oh nubes, al justo".
8-12
Inmaculada Concepción de la Virgen María. Pido a Ti, Señora, en este día que sepa amar a Jesús. Dile en mi nombre que me enseñe desde el Sagrario el amor del Padre y del Espíritu Santo, para abrazarnos en la Eucaristía//. Virgen María, no quiero fallar a Jesús. Ven en mi ayuda. Para ello enséñame el ejercicio de la mortificación//. Virgen María, que sepa apreciar el valor de un alma. Jesús vino al mundo para salvarnos a todos y a cada uno. ¡Cuánto vale un alma!//. Señora, Virgen Inmaculada, me preocupa la eternidad. La propia y la de todos. Hago poco para llevar almas a Dios. Ayúdame a ser alma orante y operante, dentro de la sencillez, muy unido al Cuerpo Místico de Cristo//. Concédenos, Señor, por medio de la Virgen María, pasar por los bienes de este mundo sin perder los eternos del Cielo.
*Dios me ama. Importo a Dios. Si siento sin importancia para la gente, ¿qué más da? Gracias por tu amor. Solo Dios basta//. He de amarte y entregarme más a Ti. Aunque nada me quedara, me queda el Todo//. El Padre me ama; Dios me ama; Dios es amor. Creo y confío plenamente y lo repito sin cesar//. "Mi alma se ha empleado y todo mi caudal en su servicio. Ya no guardo ganada ni ya tengo otro oficio: que sólo en el amar es mi ejercicio. (San Juan de la Cruz)//. En el Sagrario está Jesucristo vivo en salvación y amistad, permanentemente ofrecido a los hombres.
10-12
Me pongo en tu presencia. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo//. Déjame, Señor, repetirte una y mil veces: quiero amarte; quiero orar; deseo amarte más y más//. Dadme el don de oración, el don de abnegación, la perseverancia final, celo para la salvación de las almas//. "Sacaremos agua con gozo de las fuentes de la salvación". Quiero orar con mucha atención y amor para sacar con gozo el agua del amor//. Deseo, Señor, tratar de amistad contigo que sé me amas. ¿Cómo me voy a acercar a Ti si no me llamas? Mándame ir a Ti para que con tus santos te alabe por los siglos de los siglos//. Amarte más, estar siempre contigo: por la mañana, a mediodía y a la noche, todos los días del año.
11-12
En este tiempo de adviento, Señor, abre mis labios para que te alabe; abre mi inteligencia para que te adore; abre mi voluntad para que te siga con fervor//. Gracias, Padre, porque me has creado; gracias, Hijo, porque me has redimido; gracias, Espíritu Santo, porque obras en mi alma la obra de la santificación, porque infundes en mí tus dones//. Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles e infunde en ellos el fuego de tu amor//. Envía tu Espíritu y será creados, y renovarás la faz de la Tierra//. En el nombre del Padre deseo obrar el bien; en el nombre del Hijo deseo amar y ayudar en la obra de la salvación; en el nombre del Espíritu Santo deseo santificarme y ayudar y acompañar a otros en esta tarea//. Oh Dios mío, Santísima Trinidad a quien adoro, ayúdame a olvidarme de mí y a establecerme en Vos.
12-12
Avanza el tiempo de Adviento. Alegría de la semana; alegría porque el Señor está cerca//. Cristiano, he de mostrar siempre la misericordia y el amor de Jesús//. Mi comportamiento sea como el de Jesús: misericordia y amor//. Vivir con gozo aquello del "Yo en ellos y ellos en mí para que el mundo crea que Tú me has enviado//. Confiar en el Señor con alegría, y hacerme querer con alegría; vivir lo que Jesús dijo de Sí//. (2 Cor. 3,3) "Sois manifiestamente una epístola de Cristo... conocida y leída de todos los hombres". Señor, que mi persona aparezca atractiva para que pueda ser un poco testimonio de tu Reino que es gozo y es paz. Perdona mis deficiencias//. Gozar hoy y siempre de la alegría del Señor; el gozo de su Nacimiento, de su Resurrección, de su proximidad en la Eucaristía, de haber empezado la vida eterna. Ven en mi ayuda.
13-12
Me acerco a la Navidad de una manera consciente, al encuentro del Señor. Espíritu Santo, enciende mi corazón en el fuego de tu amor para que espere a Jesús y le ame. Deseo amarte con el amor de todos los santos//. Espíritu Santo, revísteme de los mismos sentimientos sacerdotales de Cristo. Que mi vida sea una ofrenda de amor a la Santísima Trinidad//. "Madre, que nutriste al Redentor, puerta abierta del Cielo permaneces; estrella del mar: ¡Socorre al pueblo en declive que intenta levantarse!//. Tú que engendraste, con admiración de la misma naturaleza, a tu Santo Hijo//. Virgen antes y después del parto, que escuchaste del Arcángel Gabriel el "Ave", ten compasión de los pecadores" (Himno "Alma Redemptoris..."//. Gracias, Virgen María, porque nos trajiste a Jesús y aceptaste ser nuestra madre.
14-12
Que este tiempo de adviento sirva para revisar mi conducta; como un verdadero retiro. Aparte he de hacer, antes de fin de año, varios días de reflexión y retiro. Ahora reviso mi tendencia a la soberbia; me incita a amarme sobre todo, más incluso que a Dios. Es una tendencia total a mi yo, a mi egoísmo. Me examino y pido al Señor su fuerza para dominarme//. Mi falta de caridad hacia el prójimo. Señor, de mi oración he de sacar siempre el propósito de amar. Tú nos quieres a todos porque somos tus hijos. Luego he de amar yo a mis hermanos//. Examinar mi defecto más personal; el que siempre intento encubrirlo, disimularlo, con tal de adherirme a él. Aquel que mis mejores amigos lo saben y me lo dicen de una manera más o menos velada//. Amar y servir ha de ser mi gran ilusión: a Dios, y a todos los hijos de Dios//. Orar, orar siempre porque siempre deseo amar a Dios//. Dadme el don de oración, el don de abnegación, la perseverancia final, celo para la salvación de las almas//. Que en este día de san Juan de la Cruz sepa quedarme en contemplación sencilla con mi Dios. "Quedeme y olvideme, el rostro recliné sobre el amado, cesó todo y dejeme, dejando mi cuidado entre las azucenas olvidado.
15-12
Por nosotros mismos es imposible que escapemos del abismo del pecado, si hemos caído en él. "¿Quién podrá sacar cosa limpia de inmunda? Ninguno". (Job 14,4)//. Nos dice Pablo (Ro. 8,7: "El ánimo carnal es enemigo de Dios porque no se somete a la Ley de Dios, ni puede en realidad someterse"//. La voluntad humana puede producir un cambio de conducta externa, pero no cambiar o purificar el alma//. Tan solo la gracia puede limpiar el alma del pecado; esa vida nueva que viene del lo alto. Ya lo decía Jesús a Nicodemo: "Es necesario nacer de lo alto"//. Y en 1 Cor. 2,14: "El hombre natural no recibe las cosas del Espíritu de Dios; son locura para él y no puede entenderlas, ya que hay que juzgar espiritualmente".
16-12
Renuevo ahora mi consagración a Dios. Deseo abandonar todo cuanto me ha separado de Él en este año//. Pienso algunas cosas. Pienso en algo en que me voy a fijar el año que viene en primer lugar: Mi soberbia y egoísmo. Mi caridad - amor a Dios y en consonancia con esto cuidar mucho la crítica negativa//. No abusar del desahogo que además recrudece el daño recibido//. Hago demasiado "examen" sobre el comportamiento de los demás: ¡qué imperfectos son; algunos hasta malos! Y hago demasiado poco examen y mal hecho de mis defectos y pecados//. Ahora pido perdón al Señor y fuerza para corregirme//. Y no confiar en mis propios esfuerzos, porque ya sé hasta dónde llego. Poner más fuerza en la oración; pedirle al Señor su gracia para avanzar//. Que mi corazón sea movido por sentimiento profundo de mi amor a Cristo//. Ser consciente de que mi conciencia está vivificada por el Espíritu Santo. Confiar mucho y a la vez vigilar para que el maligno no consiga inmiscuirse en mis decisiones.
17-12
Darme cuenta de que mi vida pasada ha tenido mucha dejadez y pecado; te pido perdón, Señor, y confío en que mi propósito sea más eficaz. Deseo vivir siempre con amor exquisito, con pureza de intención, con deseo de vencer mis pasiones. Ven en mi ayuda. Intensifica tu ayuda en este santo tiempo de adviento//. Gracias, Señor, por la paz que me has dado durante el año, por el amor que me has concedido, por los bienes de mansedumbre que me has otorgado. Enséñame a aprovecharlos a favor de tu Reino. Ayúdame a ser más fino en el amor//. Nos dices por medio del profeta Ezequiel: "También os daré un nuevo corazón y pondré un espíritu nuevo en medio de vosotros". Haz, Espíritu Santo, que se note en mi vida para tu honor y tu gloria. No permitas que me aparte de Ti//. Jesús sanaba a los enfermos cuando tenían fe en su poder y confiaban en Él. Tengo fe en tu poder; espero en Ti, Jesús. Haz en mí un corazón nuevo para amarte y para amar. Que en este tiempo de Adviento - Navidad crezca en mí tu gracia para tu mayor gloria y el bien de las almas.
18-12
Como María guardaba todas las cosas en su corazón y las meditaba, así quiero ser yo en este tiempo del ciclo de Navidad: guardar todo, meditarlo, vivirlo con actualidad en cada momento, como una melodía que llena mi alma. Te lo pido, Virgen María en este día de la Expectación del Parto, nuestra Señora de la O//. La oración, Señor, sea para mí un deber y una necesidad no solo en los momentos específicos, sino en todo instante//. Dadme el don de oración, el don de abnegación, la perseverancia final, celo para la salvación de las almas//. Y ahora te hago las peticiones que más tengo en mi alma... y sobre todo: Señor, dadnos sacerdotes santos, obispos santos, almas consagradas santas//. Que la fuerza del amor, Jesús, me identifique contigo//. Llena, Señor, en la oración mi alma de ternura, de amor, de salvación; acércame a todos con sencillez de corazón para el bien de tu Reino.
19-12
Oh Cielos, dadnos vuestro rocío; lloved oh nubes al justo//. No te enojes, Señor, no te acuerdes de nuestros pecados. Ten misericordia de nosotros que te ofendimos//. Oh Cielos, dadnos vuestro rocío; lloved oh nubes al justo//. He aquí que la ciudad del Santo se ha quedado desierta; Sión ha sido hecha un erial. Jerusalén ha sido desolada//. La casa de tu santidad y de tu gloria, donde te alabaron nuestros padres//. Oh Cielos, dadnos vuestro rocío; lloved oh nubes al justo//. Envía, Padre, a Jesús a nuestros corazones; deseamos recibirlo y estar con Él//. Oh Cielos, dadnos vuestro rocío; lloved oh nubes al justo.
20-12
Cercar está el Señor, he de sentirme amado de Él; mi Dios, mi Santísima Trinidad a quien adoro; el Hijo de Dios que se hizo hombre para salvarnos. Soy consciente y dirijo a Él toda mi atención//. Descubrirme en Dios. Me ama desde la eternidad; por eso me trajo al mundo//. Pensar con devoción: el Cielo está dentro de mí, puesto que habita en el fondo de mi alma la Santísima Trinidad//. Tú, Señor, me has esperado desde toda la eternidad. Tú primero has tomado la iniciativa de crearme, de redimirme. Me has amado mucho. Por eso ayúdame también a saber corresponder a tu amor//. Ten misericordia de tantos que siguen en las tinieblas y en las sombras de la muerte. Por todos viniste al mundo. A todos los has creado como a mí. Ten misericordia. Me siento responsable de pedir por ellos y hacer algo por ellos.
21-12
Jesús, dijiste: "Quien me come vivirá por mí". Dentro de poco tiempo te voy a recibir. Deseo siempre vivir por Ti//. Elegiste a los tuyos para que estuvieran contigo y para enviarlos a predicar. Y sigues ahora esta misma táctica. Por eso te pido saber estar contigo y saber predicar con ese mismo amor que nos enseñaste//. Señor, dadnos sacerdotes santos, obispos santos, almas consagradas santas//. Deseo estar más comprometido con la oración y sacar fuerza de ella para ser más productivo en tu Reino. Ven, Señor, en mi ayuda//. Dijiste, Jesús: "He aquí que estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo". Dame confianza, esperanza u seguridad//. Me dices en la Misa que das la vida por mí, y por todos los hombres. Que yo sea bueno y sepa aprovechar los dones de tu salvación.
22-12
Oh Rey de las gentes y deseado de ellas, piedra angular que haces de los dos, uno: ven y salva al hombre que formaste del barro//. Padre, no quieres ofrendas ni sacrificios. Aquí estoy para cumplir tu voluntad//. Te quedas en el Sagrario para buscar continuadores en tu misión salvadora. Aquí estoy para cumplir tu voluntad//. La Eucaristía es obra de los Tres: el Padre sigue enviando a Jesús para la salvación. El Hijo se queda para ser salvador. El Espíritu Santo, que fecundó a María, hace presente a Jesús en el pan (Epíclesis de la Misa)//. Limpia, Señor, mi corazón para que entienda, ame y me identifique con mi amor en al Eucaristía.
23-12
Oh Enmanuel, Rey y Legislador nuestro, expectación de las naciones, ve a salvarnos, Señor y Dios nuestro//. Haz que el fuego de tu amor encienda mi alma como el fuego normal enciende el madero. Que se transforme mi alma purificada en brasa encendida para el bien de tu Reino//. Me doy cuenta, Señor, de que sin Ti nada soy, nada puedo; por eso acudo en busca de tu ayuda. Cambia mi corazón mezquino en generoso; mi alma pobre, en rica de amor//. "Éste es el que ama mucho a sus hermanos: el que ora mucho por su pueblo"//. Estar como Jesús cuando instituyó la Eucaristía: en llamas. Protégeme de la rutina, de la falta d atención.
24-12
Vigilia de la Navidad. Noche Buena. "Sabed que hoy viene el Señor, y mañana veréis su gloria"//. Que la verdad de Jesucristo que viene baje de mi mente al corazón para más amarle, servirle y ser más útil en su Reino//. Haz, Señor, que durante el día sienta tu presencia y tu amor y tu fuerza//. Dame, Espíritu Santo, el fuego de tu amor para vivir estos días y siempre el sublime misterio de la venida de Jesús//. Que cada día lo comprenda más, lo experimente mejor, lo ame con total empeño//. Espíritu Santo, santificador de las alma. Obraste en María el misterio de la encarnación; la asististe en el nacimiento de Jesús: dirige mi alma en estos misterios, dame una conciencia total y que viva con atención plena a lo de verdad necesario. Lo otro es accidental.
25-12
Navidad. Un Niño nos ha nacido, venid y adoremos//. Te amo, Jesús recién nacido en el Portal de Belén; me uno a los Ángeles cantores y adoradores; me siento lleno de amor a Ti//. Da paz a nuestras almas, Niño recién nacido; da fervor a mi espíritu; el fervor que siempre he ansiado//. Mi alegría sea serena siempre y en todo lugar//. Te alabaré, Jesús, por los siglos de los siglos//. Hoy te pido, Niño de Belén, la gracia de ser útil en tu Reino. Y para ello experiencia de Ti en la oración; fe sencilla y celo por la salvación de las almas//. Sin Ti, Señor – Niño – Dios y hombre verdadero no puedo hacer nada. Esto me da humildad, seguridad, firmeza y aplomo en mi vida. Porque Tú estás conmigo para ayudarme. Ayuda a todos cuantos un día se te ofrecieron desde el fondo de su corazón.
26-12
Jesús vivió desde recién nacido en una familia. Y está hoy entre nosotros en la Eucaristía. Le amo. Me siento feliz de ser parte de su gran familia y le pido la gracia de amar a todos como se aman los buenos hermanos//. Recuerdo de una manera especial a todos mis familiares vivos y difuntos. Dales tu bendición y la salvación eterna//. Me siento uno con Cristo, porque soy aún más que familia: miembro vivo de su cuerpo y parte del Cristo total//. Habla, Señor, porque tu siervo escucha. Habla y guía mi alma por los senderos del amor y de la paz//. Soy sacerdote o soy cristiano ferviente. Cuando me acerco al altar pongo a Jesús en mis manos, lo recibo en mí mismo, Jesús está junto a mí, según mi voluntad. Por eso me siento impresionado. ¡Qué lección aprendo de Él, qué amor le tengo, con cuánta atención estoy junto a Él, cómo voy llevarlo a las almas! Todo esto pienso y siento, pero necesito su ayuda para llevarlo a la práctica. Ven, ven en esta Navidad en mi ayuda.
27-12
Desde el Portal, Señor, envía el fuego de tu amor; quema mi alma, abrásame, transfórmame, conviérteme a Ti//. Renueva en mí el misterio de salvación con una fe total, profunda y consecuente//. Inúndame, llévame, revísteme de tus mismos sentimientos//. Espíritu Santo, estás junto al Padre y al Hijo en Belén: fortalece mi alma y fúndela en tu amor trinitario//. Cuerpo de Cristo, nacido en Belén, resucitado, que permaneces en la Eucaristía: transforma toda mi vida; conviértela en fuego ardiente de caridad.
28-12
Tu cuerpo en el Belén, Jesús, está sólo representado; en cambio en la Eucaristía está vivo y resucitado//. Deseo adorarte, Señor, con el mismo respeto y amor que lo hacían la Virgen María y San José en el Portal//. En el Eucaristía, Jesús, estás por voluntad del sacerdote y te podemos recibir como naciste en Belén//. Cristo en el Eucaristía y la Iglesia no podrían existir sin el sacerdocio. Agradezco al Señor el don de la Iglesia, el del sacerdocio y sobre todo – raíz de todo – el que haya venido al mundo para salvarnos. Gracias, Señor, por tu nacimiento//. Jesús se fía del sacerdote, de quienes lo reciben en su alma, aunque haya muchos que lo hagan de manera indigna. Aumenta, Señor, mi fe y mi consciencia cuando te recibo, cuando te visito, mientras vivo la jornada.
29-12
Espíritu Santo, enciende en mi alma el fuego de tu amor para que viva el misterio de Cristo nacido por nosotros, salvador de todos los hombres. Que la Navidad sea tiempo de agradecimiento y de vivir esta salvación//. Identificarme con Cristo de manera que durante todo el día viva la Misa y la Comunión en el nombre de Cristo, como otro Cristo, yo sacerdote tomo el pan en mis manos para hacerlo el verdadero cuerpo de Jesús. Yo seglar tomo el pan en mis manos, lo como y me voy transformando en Jesús. Soy consciente. Vivo así la Eucaristía//. Reproducir en mi vida a Cristo ante la faz del Padre. Sé que me quedo muy corto, pero esa es mi intención. Ven en mi ayuda, Señor//. Yo quisiera, Señor, que al pronunciar o al escuchar las palabras de la consagración tenga la misma fe y seguridad que asistiendo a la Última Cena de Jesucristo. Te lo ruego, ven en mi ayuda Jesús//. Haz de mi vida, Espíritu Santo, una humanidad supletoria de la de Cristo. Él murió en la cruz y ahora resucitado está oculto en la Eucaristía.
30-12
Jesús, recién nacido, sufriste ya siendo niño en Belén; me uno a Ti. También gozaste al ver a los pastores, los magos, a María y a José. Deseo saber sufrir como y gozar como Tú//. En la Eucaristía está tu cuerpo ya impasible: el mismo que nació en Belén, que resucitó, con sus llagas gloriosas. Dentro de tus llagas, escóndeme//. Ser de Jesús que nació por nosotros. Ser de Jesús que se quedó en la Eucaristía. Que Tú seas, Señor, el alma de nuestra alma; la vida de nuestra vida//. Gracias por todas las Eucaristías del año. Ser cada día más consciente de este don. Comulgar con sentimiento de ofrenda y de salvación//. Adoptar con el mismo respeto que María y José al Dios hecho niño y hecho pan.
31-12
Termina el año. Doy gracias al Señor por la Eucaristía. Durante este año y podido recibirle todos los días; visitarle, todos los días; amarle, todos los días. ¿Cómo te agradeceré, Señor?//. Me has dado la vida; me has redimido y dado abundantes gracias toda mi vida y en este año. Te lo agradezco de verdad//. Un día me creaste; infundiste mi alma desde el momento en que fui engendrado. Soy obra tuya, Señor. Y desde entonces he entrado en la eternidad. Todos mis momentos ya son de eternidad. Mi vida nunca tendrá fin//. Ayer me comunicaron la santa muerte de mi amigo de Cáceres, Antonio Suárez Madruga. Le veía evolucionar desde hace años cada vez a más santo. Me ha impresionado, sí, su fallecimiento. Pero ha sido una muerte tan santa que hemos de dar gracias a Dios. Te pido por él. La vida no se cambia; se transforma//. Te pido hoy, Señor, perdón por no haber sabido aprovechar tantas gracias como me has concedido este año. Te pido perdón también por cuantos me han ofendido y yo les perdono, y quiero ser bueno con ellos//. Perdona, Señor, a tu pueblo que ha pecado y se ha apartado de Ti. Dale la gracia de la conversión.
Feliz año 2005