CAPÍTULO XIV.- AUTORIDAD Y LIBERTAD
CAPÍTULO XV.- FAMILIA, ESCUELA DE VIRTUDES
CAPÍTULO XVI.- EDUCAR EN LA ATENCIÓN
CAPÍTULO XVIII.- LAS DROGAS, GRAVE RIESGO
CAPÍTULO XX.- RELACIÓN CON OTRAS FUERZAS
CAPÍTULO XXI.- TU INTIMIDAD PERSONAL CON DIOS
CAPÍTULO XIV ( ÍNDICE 3 )
AUTORIDAD Y LIBERTAD
En varias ocasiones me ha correspondido pronunciar ante padres de familia la conferencia "Autoridad y libertad". Ha sido un tema muy en boga durante los primeros años de la democracia española.
Para las familias cristianas es de suma importancia tener ideas claras. Porque no podemos renunciar a nuestra autoridad de padres: ahí está el cuarto mandamiento de la ley de Dios. Pero el modo de llevar el timón de la familia, hoy diferirá forzosamente del de nuestros mayores.
Se repite, ya rutinariamente, que la autoridad es un servicio, pero ¡atención! un servicio de gobierno y ayuda a desarrollarse; muy distinto de otros. ¡Y no es posible renunciar a él! Lo que sí ha de ser desterrado de nuestro vocabulario es el "ordeno y mando" y el "aquí mando yo", que ya nadie admite.
No resulta fácil coordinar la autoridad de los padres y la libertad de los hijos. Algunas consideraciones pueden ayudar a esclarecer nuestra mente.
- En primer lugar, el hombre no nace libre; se va haciendo libre. Nadie nos ha pedido permiso para traernos a este mundo. Ves una verdad indiscutible que al bebé no se le puede dejar en libertad, concediéndole sus caprichos de no comer, de jugar con el cuchillo o con los medicamentos.
- Brotan desde los primeros meses hasta la edad adulta las manifestaciones de nuestro instinto de libertad:
- Llantos, rabietas para imponerse; decir "no quiero": el niño.
- Rebeldía; hacer lo contrario de lo ordenado; discutir todo: el adolescente.
- Lo hago porque quiero: el adulto.
Y no olvidemos cómo los pueblos no soportan la invasión extranjera o la falta de libertad impuesta por el tirano.
IMPORTANCIA DE EDUCAR EN LA LIBERTAD
La autoridad de padre o madre has de ejercitarla, entre otras cosas, enseñando a tus hijos a saber usar de su libertad, a ser verdaderamente libres. Porque del buen o mal uso de esta facultad depende la felicidad presente y la futura y eterna. Por eso, ayuda ya desde la infancia a tus hijos a que aprendan a decidirse libremente. Cuando ellos puedan tomar una decisión, no lo hagas en su lugar. Bueno es vigilar, pero no cohibir; que sepan elegir por sí mismos.
Dentro de la libertad también se encuentra el capítulo de la aceptación. Cuando la persona se halla ante un problema que llega a colocar su vida en situaciones de desagrado y malestar, por ejemplo, deficiencias de salud, paro, trabajo desagradable, caben dos reacciones distintas: luchar para salir de esa situación o aceptarla. Una persona formada en la verdadera libertad luchará para vencer las circunstancias adversas, y lo hará con paz interior. Mas si resulta imposible resolver el problema, queda todavía el supremo recurso del hombre, aceptar lo inmodificable.
Recuerdo el caso que leía hace varios años sobre el Dr. Frankl: pocas semanas después de ser deportado a un campo de concentración, en la segunda guerra mundial, escribía esta frase: "Aunque me priven de la libertad, no pueden arrancarme mi actitud interna". Él, como cristiano, aceptaba aquella injusticia, uniéndose a Jesús en su pasión.
La orientación que proporcionemos a los hijos ha de tender a ayudarles a encarar un hecho adverso con ánimo y coraje de vencer; mas, si no lo pueden conseguir, que sepan aceptar lo irremediable confiando en el Señor. En este sentido va lo recomendado por los sicólogos modernos: para ser felices hemos de lograr aceptarnos a nosotros mismos.
ERRORES EN LA EDUCACIÓN DE LA LIBERTAD
Algunas personas se pasan: excesiva libertad; como los defensores de la no represión a los niños; o los padres que, según su estado de ánimo, prescriben o consienten. Es claro que no se puede permitir al niño todo lo que se le antoja. Pero hay que huir del polo opuesto: la dominación. Consiste la dominación en una restricción excesiva, amenazas, castigos continuos, trato violento para domeñar al niño, cuando se niega a obedecer.
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El reproche continuo a una persona le crea complejos de culpabilidad. No seáis amigos de exponer ante los hijos los disgustos y preocupaciones que ellos mismos os causan. Tampoco habéis de solucionar todos los problemas del niño. Dejadlo que trabaje, luche, se esfuerce. Intervenid tan solo en caso de necesidad. Y mucho cuidado con los halagos y mimos excesivos; pueden privarle de su legítima independencia.
Muchos desvíos graves en las tendencias de personas mayores provienen de una educación deficiente de la libertad. Concretamos: la sumisión excesiva por parte de los hijos causa caracteres indecisos, tímidos, dependientes de otras personas. Por el contrario, la excesiva permisividad puede formar hombres rebeldes y caprichosos.
SUGERENCIAS PRÁCTICAS
La restricción de la libertad del niño ha de ser por causa seria, no el capricho de los padres. Así pues, que los principios se funden en criterios religiosos, morales o normas sociales de convivencia o en el riesgo de muerte o enfermedad grave. En cambio, por un peligro corriente de un golpe o caída no conviene prohibirles sino únicamente advertirles. Fuera de estos casos, vayamos paulatinamente dándoles el máximo de libertad: en sus gustos, aspiraciones, inclinaciones naturales, elección de estado, carrera, amistades. En los principios habéis de ser firmes; en el modo de exigirlos, suaves, no violentos; la violencia mata la confianza. Razonar siempre, en diálogo sereno todo lo que se manda o aconseja. Que se vean las motivaciones del obrar. Orientadles de tal manera que por sí mismos consigan la pista y lleguen a la solución
¿CASTIGOS?
Aunque en otro lugar hemos tratado de los castigos, en este apartado creo que conviene insistir. La norma sería ésta: Ver todo; corregir cuando sea necesario; castigar en contadas ocasiones. Muchas veces es suficiente con una seria advertencia pacífica; ninguna sanción.
Cuando aparezca la necesidad de imponer un castigo, logremos que el hijo se convenza de ello y lo acepte, pero que no sea algo humillante. Mejor aún que él mismo sugiera el castigo y comprenda que le va a venir bien.
DISCIPLINA EN EL HOGAR
En todos los colectivos se impone una normativa que les ayude a conseguir los fines de la propia sociedad. Más aún, la propia persona ha de someterse a una reglamentación.
Algunas pistas elementales par la disciplina familiar:
Posibilidad de unirse los de la familia, pero también de encontrarse a solas consigo mismo.
Que cuando los niños lleguen a la edad escolar, ellos mismos señalen sus ratos de soledad para el estudio, lectura ,etc.
Unirse a la oración común.
Horarios de comida y de regreso a casa.
Respeto propio y de y de regreso a casa os demás.
Limpieza en las palabras.
Orden en las cosas.
Cuidado con las críticas.
Modales pacíficos.
Si los padres han dado ejemplo para cumplir estas normas, fácilmente las aceptarán los hijos.
CAPÍTULO XV ( ÍNDICE 3 )
FAMILIA, ESCUELA DE VIRTUDES
La familia es una verdadera palestra donde podemos ejercitarnos en todas las virtudes cristianas y humanas.
PUNTO DE PARTIDA
Cuando acometemos nuestra tarea de educadores, somos conscientes de que se trata de algo muy complejo. No podemos formar a los muchachos en compartimentos estancos: su educación ha de ser integrada en una totalidad, sin que se pueda separar el aspecto religioso, cívico, intelectual, de la voluntad, etc.
A estas alturas huelga decir que no se puede confiar la educación de los hijos tan solo a los sacerdotes y profesores. Entre todos debemos colaborar, pero la parte más importante corresponde a los padres.
El punto de partida de toda acción educadora es el amor. Si el niño aprecia que se le quiere se integra con facilidad en todo acto programado para su formación. Por eso, ya lo hemos afirmado en otras páginas, cuando de educación religiosa se trata, hemos de partir del amor de Dios que se derrama en nuestros corazones, porque nos ha creado y redimido; nos ha dado la belleza de las flores, el aire que respiramos, los alimentos, su gracia.
Poned, en condiciones a vuestros hijos para que admiren la obra de Dios desde el profundo silencio de su alma.
FE MISIONERA
"El sacramento del matrimonio constituye a los padres cristianos como verdaderos misioneros del amor y de la vida. Una cierta tarea de actividad misionera puede ser desplazada ya en el interior de la familia. Esto sucede cuando alguno de los componentes de la misma no tiene fe o no la practica con coherencia. Ofrecedles el testimonio de vida que les estimule y sostenga en el camino hacia la plena adhesión a Cristo" (Familiaris
consortio" nº 54).
Cuando leemos todas estas líneas pensamos: para educar así hace falta ser santos. Y sin embargo, conociéndonos pecadores, hemos de esforzarnos por presentar a los nuestros el ideal en que vivimos, el ideal cristiano.
Pero sepamos levantarnos con humildad, si caemos: "Y si el pecado les sorprendiere todavía, no se desanimen, sino que recurran con humilde perseverancia a la misericordia de Dios que se concede en el sacramento de la Penitencia." Así lo decía el Papa. Cristo desde este tribunal de perdón reconstruye y perfecciona la alianza conyugal y la comunión familiar. Si nos vemos pecadores, comprenderemos mejor las flaquezas de nuestros hijos.
CALMA Y PACIENCIA
Son frecuentes en las familias los disgustos, reyertas de hermanos, disputas en el matrimonio. Es algo que desune, merma la confianza y cierra corazones. Por supuesto que para nadie existe el derecho de salirse de sus casillas, triste espectáculo. Si alguna vez ocurre esto en vuestra casa, hay que procurar restablecer en seguida la calma.
El culpable debe pedir perdón; pero que nadie se lo exija, y menos de inmediato. Los demás recapaciten; tal vez la mayor responsabilidad radique en otro de temperamento más frío que motivó la explosión de ira. Ya dice la Biblia: "Padres, no exasperéis a vuestros hijos". No reprochemos ni humillemos al "geniudo"; ayudémosle a corregirse en un clima de confianza.
Me de contaban cómo una joven logró verse libre de la ira. Confiaba en su madre. Ambas acordaron, como supremo remedio, que la primera vez que cayera en un arrebato de ira, debería besar el suelo delante de cualquiera que estuviese en casa. Llegó la explosión cuando se hallaba la familia reunida. Enrojeció la chica. Púsose después pálida. La madre sin decir nada, señaló con el dedo la tarima. La joven besó el suelo; marchóse a su habitación a llorar de rabia. Así desapareció para siempre su defecto. A grandes males, grandes remedios.
Existen personas dotadas de un mal carácter: suspicaces, rencorosos. No perdonan la mínima injuria real o imaginada, y niegan la palabra para siempre al reo que les ofendió. Si es en familia, permanecen días enteros mudos, para manifestar el inmenso dolor de su ofendida majestad. Estos sujetos no tienen vocación de casados. Debieran vivir en soledad eremítica, y manifestar su indignación al viento.
Si en la familia comienza a fraguar en algún miembro este mal, hay que dialogar con él y trabajar por extirparlo de raíz, porque además se trata de enfermedad contagiosa.
Ayudar también a dominarse a los "quejicas". Conviene en este aspecto huir a los dos extremos: el de jamás manifestar los males propios y el de pregonar a todas las horas las desgracias que le han ocurrido. No lamentar nuestros males es una mortificación que hemos de imponernos, para no convertir el hogar en un valle de lágrimas.
GENEROSIDAD
A la hora de dar y de darnos, cuesta mucho deshacerse del dinero; a muchos duele más aún regalar el tiempo propio. Y hemos de formarnos en ambos aspectos. Para ello habrá que renunciar a muchos gastos superfluos y comprender que, por encima de nuestros caprichos, está la necesidad del prójimo.
Desde muy pequeños los hijos han de aprender a compartir con sus hermanos cuanto les regalan. Lo contrario sería una preparación para el futuro egoísta y hombre de corazón duro.
ORDEN
Una inteligencia normal se puede perfeccionar mucho, si se acostumbra a ser ordenada. Habéis de fomentar en vuestros hijos el orden en lo exterior e interior: armarios, libros, mesas, cuadernos. Y ayudadles a disciplinar sus mentes, dedicándoles en cada momento a un asunto, y solamente a uno.
Estos hábitos, además de ser fuente de gozo personal, ayudan al desarrollo de la inteligencia y forman la voluntad. Cuando el niño es desordenado por temperamento, en lugar de reñirle, procurad los padres decirle: Te ayudo a recoger tus cosas. Advertidle después que él mismo, solo, otro día debe hacerlo. Si no se decide, seguid recordándole.
VOLUNTAD
Conseguir una voluntad decidida y constante es algo que a todos interesa. El camino es arduo. Para ello hay que comenzar en serio. Los padres deben estimular a los niños contándoles vidas de inventores, descubridores y santos. ¡Querer es poder!
Si el muchacho es torpe, narradle con detalle el caso de San Isidoro de Sevilla, lumbrera de ciencia y santidad hispana. Siendo pequeño permaneció en un internado. Le resultaba tan enojoso aprender que decidió escaparse. Cuando marchaba, se detuvo a beber agua de un pozo. Observó en él la hendidura profunda que el roce de la cuerda, al elevar el cántaro, había perforado en la piedra. - Si el suave correr de una soga ha logrado horadar este mineral tan duro no voy a conseguir grabar en mi cabeza los libros a fuerza de repetir? Volvió al convento. fue constante constituirse en la eminencia de su siglo.
¿Cómo ayudarás a tus hijos a fortalecer su voluntad? En la infancia e incluso en la adolescencia hay que exigirles actos positivos y constancia. Estar encima de ellos. Suavidad, pero firmeza. Poco a poco, si ellos comprueban en sus padres que practican lo que exigen, se irán convenciendo. Cuando ya han empezado, podemos considerar que han andado medio camino.
Haz ver a tus hijos las motivaciones para adquirir una gran fuerza de voluntad: ser grande; disfrutar de personalidad; ser fiel, intelectual o santo. Así como el entrenamiento madura a los atletas y deportistas, así también el ejercicio de la voluntad forja el carácter de los hombres grandes. Y la gimnasia de la voluntad se practica realizando actos de vencimiento, que contraríen el propio gusto: sacrificios, mortificaciones. Practicar al menos diez al día. Luego, se deben conseguir mejores marcas. Desde el comienzo de la jornada surgen mil ocasiones: hora fija al levantarse, agua fría en el lavabo, dejar todo en orden, practicar gimnasia, aguantar la sed, adoptar posturas más incómodas, guardar silencio en clase, y cuántas más. Al cabo de unos meses de esta ejercitación interior, el muchacho se va transformando. El es el principal beneficiario.
EDUCACIÓN ESTÉTICA
No solo es tarea de los profesores en la escuela; los padres pueden mucho en este terreno.
Aun en ambiente de clase media y pobre, debe adornarse la casa con gusto; buscando la armonía, los detalles, la variedad. Limpieza, luminosidad, música clásica. Enseñar a los hijos a apreciar dónde se encuentra la estética; que aprecien incluso la belleza de una acción noble. Leedles desde pequeños narraciones con lenguaje escogido; que gusten de la emoción literaria, de la hondura de una palabra que revela el fondo de un pensamiento. Ya indicábamos a este respecto la importancia de la música desde los primeros meses de la vida. Trascender, cuando se van haciendo mayores de la belleza creada a la hermosura del Creador.
Y PARA TERMINAR EL CAPÍTULO,
recordemos lo que dice la "Familiaris consortio": 'Los padres deben crear un ambiente de familia, animado por el amor, por la piedad hacia Dios y hacia los hombres que favorezca la educación íntegra personal y social de los hijos. La familia es, por tanto, la primera escuela de las virtudes sociales que en todos los colectivos se necesitan.
CAPÍTULO XVI ( ÍNDICE 3 )
EDUCAR EN LA ATENCIÓN
La atención es la gran cenicienta; la gran ignorada por los educadores en general; y sin embargo gran parte de las enfermedades mentales se deben a una mala educación de la atención. Al no dominarla, la "imaginación, la "loca de la casa", divaga y causa verdaderas neurosis y depresiones: el mal del siglo.
Y no resulta difícil educar en la atención.
Cuatro palabras clave para ello: respirar, relajarse, concentrarse y vigilar.
RESPIRACIÓN
¿Tiene que ver algo la respiración con la atención? Si. la distracción, sobre todo la obsesiva, proviene de un estado emotivo, y en muchas ocasiones se convierte en algo habitual. No se puede dominar de un modo directo la ansiedad; es preciso hacerlo de forma indirecta: pacificando el cuerpo. Para ello se comienza por lo que está en nuestra mano: la respiración controlada y la relajación. Cuatro tiempos hemos de distinguir en la respiración, a la hora de practicar ejercicios que ayuden a mantener la atención: Inspiración; retención; espiración; descanso.
La inspiración ha de ser profunda, pero sin forzar; lenta. Ventral, comienza desde el vientre su iniciación. Mientras se realiza, con plena consciencia, se puede contar hasta cuatro o cinco lentamente, para conseguir un ritmo igual en todos los tiempos. La retención durará lo mismo que la primera parte, también sin forzar y de una manera consciente. La espiración, lenta, seguida; SIN IMPULSOS. Durante unos segundos descansar; es el cuarto tiempo. Y comienza otro ciclo. La mente en todo el ejercicio (se repetirá de cinco a diez veces la respiración completa) ha de permanecer atenta en el aire que penetra en los pulmones, permanece o es expulsado.
Y comienza la segunda parte:
LA RELAJACIÓN
En cualquier estado emotivo permanecen nuestros músculos tensos. El ejercicio de respiración ya los ha ido soltando. Es preciso relajarlos aún más. Este es el fin de la segunda parte del ejercicio.
Sigue la postura del cuerpo en posición sentada. La respiración continúa en el mismo ritmo. Ahora la atención se centra en cada uno de los miembros del cuerpo de la siguiente manera:
- Mi cabeza se va soltando; pienso en mi cabeza; está tranquila; se va desinflando como si fuera un globo.
- El pensamiento va recorriendo detenida mente, de la misma forma que hemos dicho:
- La nuca. - La garganta. - Los antebrazos y los brazos. - Las manos y los dedos. - El pecho y la espalda. - El plexo solar (región de estómago, donde se concentran, junto con la nuca, todas las tensiones). - El vientre.
- Los muslos.
- Las piernas, los pies y sus dedos.
Una vez relajado el cuerpo, permanecer tranquilos así algún minuto más hasta pasar al ejercicio de concentración, si lo vamos hacer en ese momento.
Estos ejercicios conviene practicarlos tres veces al día:. mañana, mediodía y atardecer. Una vez obtenido el hábito, resultará normal vivir de forma más relajada y atenta durante la jornada. Basta con dedicar de tres a cinco minutos cada sesión.
Cada ejercicio comienza así: Sentarse cómodamente en una silla normal, ni alta ni baja. Pies en el suelo, piernas en ángulo recto. Espalda apoyada suavemente en el respaldo. Manos sobre las rodillas. Comenzar por el ejercicio de respiración; pasar después al de relajación.
CONCENTRACIÓN
Los actos de concentración deben ir precedidos por la respiración y relajación.
Así pues, con el cuerpo relajado fijar los ojos y la mente durante uno, dos o más minutos con la atención del todo concentrada en un objeto; sin pensar en cómo es o para qué sirve; sin analizar sus partes o su autor. Sólo mirar, contemplar, sin pensar en nada. Los objetos pueden ser múltiples: una postal, un cuadro, un paisaje, un árbol, una piedra, una fotografía, una persona... también una frase profunda, una sentencia del Evangelio. En este caso conviene repetirla, a ritmo acompasado, al aire de nuestra respiración.
VIGILANCIA
Es lo más sencillo y elemental, y no tiene de suyo nada que ver con los ejercicios anteriores.
El cerebro humano se encuentra siempre en actividad pensante. Pero muchas veces no somos conscientes de nuestros pensamientos. Podemos comparar nuestra mente a un castillo asediado por cientos de personajes, muchos de ellos enemigos, y con unos centinelas distraídos. Se trata simplemente de darse cuenta de los pensamientos que vienen y van. Sin forzar nada, sin intervenir, sin censurar; simplemente observar. No rechazar, no intervenir. Mirar como testigo imparcial.
Montaigne en uno de sus ensayos ya decía que una manera infalible de purificar la mente era observar sus pensamientos sin intervenir. Apreciamos que en pocos minutos nuestra imaginación se calma. El espíritu queda sereno con este sencillísimo ejercicio. Y somos capaces de atender a fondo.
Estas ideas he expuesto de forma muy concisa. Conviene leerlas muy despacio y repetir los ejercicios hasta formar hábito, un día y otra día. Cuando las hayas asimilado, cuando hayas experimentado su eficacia, aplícalas a tus hijos o educandos dirigiéndoles los ejercicios numerosas veces. Es una manera eficaz de formarse en la atención, la gran cenicienta, la reina de nuestra vida interior!
ANEXO: "EL OFRECIMIENTO VE OBRAS"
Para completar este apartado de la atención, he dispuesto una serie de ejercicios que pueden servir de "Ofrecimiento de obras" durante el año, y primer ensayo mañanero de la atención. Si se practican con perseverancia y empeño, adelantará no sólo la atención, sino también la calidad del trato con o Dios y la salud mental.
Los niños gustan de la oración bien hecha. El mayor problema para realizarla bien es la falta de atención a causa de la rutina repetitiva y sin ningún estímulo. De aquí viene ese desprestigio en que ha caído muchas veces el "rezar". En las manos del educador está el mostrar los caminos de la oración bien hecha.
Descuidamos con frecuencia la educación en la ATENCIÓN o de la atención. Si se practica la oración matinal (ofrecimiento de obras) en el sentido que aquí mostramos, la atención ha de ir mejorando paulatinamente a todos los niveles.
POSTURA para la oración: Sentados. La espalda apoyada con suavidad en el respaldo; cuerpo y cabeza erguidos, pero sin tensión; piernas en ángulo recto; manos sobre las rodillas; ojos suavemente cerrados o bajos. (En otros casos la oración se hará de pie o de rodillas).
Ayudar un poquito al niño a RELAJARSE. Ejemplo: imagínate que eres un globo hinchado. Te vas desinflando poco a poco; los brazos... las piernas...
- Notas tu mano derecha que se hincha poco a poco... como un globo... no te pesa nada...parece que flota...
- Fíjate en tu RESPIRACIÓN. Que tranquilo respiras... Aspirar... respirar... suavemente... seguido... sin impulsos... estoy muy tranquilo...
- Estos tres ejercicios simplemente pueden ser objeto de nuestra oración matinal los primeros días, y luego añadir una jaculatoria.
La duración total de la oración (entre mociones y silencios) no pasa normalmente de los tres minutos.
No olvides, se trata de mantener la atención centrada durante un minuto cada día en el punto que ofrecemos. Con intensidad, pero sin crispación.
Los PUNTOS están redactados casi telegráficamente. El educador los podrá desarrollar brevemente. Todos ellos han sido experimentados varios años en 3º,4º,5º y 6º de EGB. Una vez iniciados los niños en este método lo siguen con gusto.
En 7º y 8º han sido experimentados en la clase de Religión con buen resultado. También a nivel familiar han sido practicadas.
La brevísima oración que se añade en cada punto se puede hacer: a) repitiendo mentalmente varias veces la frase. b) Inventa el educador una oración basándose en el punto y los alumnos la repiten en voz alta por frases.
(1) LAS MANOS. Extenderlas sobre la mesa. Mirarlas... observarlas... Con ellas coges las cosas... con ellas escribes... con ellas trabajas, ayudas a hacer mil habilidades...Repitan mentalmente con gran atención varias veces: Gracias por las manos; te ofrezco, Señor, mis manos y mis acciones; cuanto puedo hacer con ellas. (NOTA: Cuando los niños son muy pequeños, en lugar de repetir mentalmente varias veces, repiten en voz alta una breve oración que el educador inventa; tendrá relación con el punto meditado).
(2) MIS OJOS. Cierro mis ojos... no veo nada... qué triste sería no ver... Ahora los abro... ¡qué ilusión' Veo... Maravilla de los ojos... Repetir cuatro o cinco veces interiormente: "Señor, gracias por los ojos; gracias porque puedo ver; te ofrezco hoy todas mis miradas". (3) A TI LEVANTO MIS OJOS. Explicar esta frase. Repetir la frase mentalmente con paz y con pausa cinco o seis veces...
(4) MI CABEZA. La tocamos... Con ella pienso...Con ella estudio...Te ofrezco, Señor, mis pensamientos, mis estudios y planes; gracias por poder pensar.
(Repetir varias veces interiormente) .
(5) Mis PIES. Me encuentro tranquilo... Respiro muy tranquilo...Tengo mis manos sobre las rodillas ...Ahora me fijo en mis pies...Los muevo... Los siento... Me sirven para andar, para correr, para trasladarme de un lugar a otro. Gracias, Señor, por los pies; gracias porque puedo andar. "Te ofrezco, Señor, mis juegos, mis trabajos, mis pasos..."
(6) "DIRIGE, SEÑOR, EN TU PRESENCIA MIS PASOS". Repetir dos veces esta frase. Explicar un poco su sentido. Nuestros pasos pueden ser malos, ir hacia el mal. Pero pueden ser también buenos... Vamos a pedirle hoy al Señor esto. Repetir interiormente cuatro o cinco veces esta frase, inspirando y espirando rítmicamente con lentitud.
(7) MIS OÍDOS. Los tapo con los dedos. Qué malo ser sordo... Qué pena oír mal... Pero oigo bien. .. Me relaciono con los demás... Ofrecer repitiendo varias veces Interior o exteriormente: "Señor, gracias por el oído, gracias por poder oír... te ofrezco todo lo que hoy escuche y aprenda".
(8) EL CORAZÓN. Vamos a sentir los latidos del corazón...Ponemos la mano sobre él... Lo noto... Todo el día está latiendo para mí. "Señor, gracias por el corazón; te ofrezco todos sus latidos del día de hoy".
(9) LA GARGANTA. Cerrar los ojos. Fijar la atención en la garganta. Trago saliva. Lo noto. Pasa el aire. Carraspeo un poco. Me doy cuenta de las cuerdas vocales. Permanecer durante treinta segundos fijándose en la garganta. "Te ofrezco, Señor, mi garganta, mi voz, todo cuanto hable hoy..."
(10) LA PALABRA . Explicar un poco como se produce la fonación...
(11) LOS PULMONES. Poner la mano sobre el pecho... Darse cuenta como sube y baja... Debajo están los pulmones... Con ellos respiro... No viviría más de tres minutos sin respirar. "Señor, gracias por los pulmones y por la respiración; te ofrezco todas las respiraciones de hoy".
(12) EL AIRE. No se ve. Se nota. Hacemos como que cogemos el aire en las manos. Existe el aire. Sin él moriría. Me llena hasta lo último del cuerpo. "Gracias, Señor, por el aire. Te ofrezco el aire y mi respiración".
CAPÍTULO XVII( ÍNDICE 3 )
HIJOS MAYORES
Gozabais en vuestro interior cuando los hijos, cera blanda en vuestras manos, os admiraban como padres perfectos, se refugiaban y confiaban en vosotros.
Los años van pasando, y aunque os respetan y aman, se dan más cuenta de vuestras limitaciones y fallos humanos, os consideran más cercanos a ellos y ya no os necesitan tanto, pero les gusta sentirse cerca de vosotros.
Si tu caso es distinto, si no ha estado muy cerca de tus hijos en la educación diaria, si ya se han convertido en muchachos adolescentes y no puedes practicar casi nada de todo lo expuesto en estas páginas, no desesperes. Algo, mucho te queda por hacer. Sin ínfulas de suficiencia, sin autoritarismo, acércate a tu hijo con la sencillez de un hermano mayor, dialoga de sus problemas, muéstrate comprensivo. Tal vez puedas influir con la sensatez de tu edad más de lo que supones.
Hoy existe un sector de la juventud que reniega de sus profesores, padres y de todas las personas que han intervenido en su formación. Si tienen coraje suelen marchar de casa. Otros, los más, optan por vivir a costa de sus padres, en total incomunicación de ideas y sentimientos; en pacto de no agresión a veces, o en guerra declarada mucho más.
El fracaso de la educación brindada ha sido total. Ante frutos tan amargos sólo nos queda encomendarlos a Dios. tal vez la edad y los golpes de la vida les hagan recapacitar. Nada se puede conseguir por el diálogo, no por ruegos, amenazas ni por la tremenda.
LA CONFIRMACIÓN
Al finalizar la adolescencia, de los quince a los dieciocho años, se suele administrar el sacramento de la confirmación en la mayor parte de las diócesis españolas. Se desea que en la mayoría de edad, el hombre se reafirme en la fe que recibió en el Bautismo. Dos o tres años de preparación ayudan a comprometerse con Cristo en la tarea de evangelización, obra de todos los cristianos. Se trata de optar por Jesucristo de un modo personas y consciente. Jesús busca, interroga,, hay que darle una respuesta.
Durante todo el período de educación hemos ofrecido a los hijos lo mejor de nuestra vida, lo más exquisito de nuestra fe. Lo que de ninguna manera podemos nosotros es decidir por ellos, comprometernos, entregarnos a Cristo en su lugar. En este tiempo han de ir profundizando en la fe para madurar en vida cristiana.
En una primera etapa se comienza con ilusión; en otras sucesivas cunde a veces el desaliento: muchos catecúmenos abandonan. Al finalizar, se va ya pergeñando la entrega a Jesús con toda sinceridad y de una manera libre y personal. Aprecia el joven que Jesucristo ha de ser el centro de su vida; la suprema ilusión de su juventud; el ideal sublima a que aspirar. Entonces comprenderá el chico el sentido de la exquisitez de educación que hemos querido infundirle, la importancia de un ambiente familiar del todo religioso.
En el proceso intermedio surgirán un sinnúmero de objeciones y dificultades. El catequista las irá solucionando. Por supuesto, los padres debemos conversar sobre los temas que se desarrollan en las horas de catequesis y tratar también de aclarar las mil y una pegas que se ofrecen a la imaginación juvenil.
Sin forzar, debemos alegrarnos con él, cundo decida recibir el sacramento de la Confirmación. Ha de ser un día grande para la familia y has de vivirlo con el gozo del Espíritu Santo que, de una manera especial, desciende sobre un miembro de nuestra pequeña comunidad. Es el momento en que nuestro hijo se va a comprometer conscientemente con su fe, y con algún ministerio de la parroquia, asociación, partido... En todos los sectores de la vida va a ser necesaria la influencia de los nuevos jóvenes que se sienten cristianos. La familia seguirá siendo su reducto más querido, pero advertirá más que nunca su responsabilidad hacia el mundo entero. No puede enclaustrar su vida entre las cuatro paredes de su casa.
LA VOCACIÓN
El tiempo de la juventud es el momento de la elección de estado. "La educación de los hijos ha de ser tal que, al llegar a la edad adulta, puedan con pleno sentido de responsabilidad seguir su vocación, aun sagrada, y escoger estado de vida. Y si éste es el matrimonio, puedan fundar una familia propia en condiciones morales, sociales y económicas adecuadas. Es propio de los padres guiar a los jóvenes con prudentes consejos... En el matrimonio hombre y mujer se comprometen mediante un inquebrantable lazo de total y mutua entrega... Es el don de uno mismo al otro. Es un amor digno de ser proclamado a los ojos de todo el mundo. Es incondicional. Ser capaces de tal amor exige una cuidadosa preparación desde la primera infancia hasta el día de la boda".
(Juan Pablo II , 31-5-82)
Con mucha frecuencia se ve claro. El hijo ha demostrado desde muy joven su tendencia al matrimonio; ni lo ha puesto en duda nunca. En este caso el problema será la elección de la persona adecuada. Hacerles ver el peligro del flechazo y de los amores prematuros. Un noviazgo antes de terminar la carrera o ejercer una profesión , será un desastre, si desde el principio no se han sentado bien las bases, y se han dejado llevar meramente por el instinto. La naturaleza humana siempre es la misma: el que juega con fuego, se quema. Por eso, si durante el noviazgo se anda por lugares lejanos y escondidos, utilizando los modernos medios de locomoción y prevención, el desastre sucederá tarde o temprano.
LAS COSAS CLARAS
Conviene ser crudos cuando se habla con hijos mayores: las relaciones prematrimoniales están prohibidas por la ley de Dios, y aunque se trampee con anticonceptivos, el niño se puede colar. No son medios seguros. Por otra parte, las satisfacciones sexuales incompletas producen a la larga desasosiego y desequilibrio nervioso; aparte de la responsabilidad moral.
Si han proyectado llegar puros al matrimonio, y entregarse el don total, una vez recibido el sacramento, como sello que los vinculará para toda la vida, deben tomar precauciones: no fiarse de ellos mismos; noviazgo corto; y si por necesidad se prolongare, han de ser muy exigentes en la manifestación de sus afectos, restringiendo al máximo los signos externos. Las frecuentes caricias sin deseo de consumar el acto, pueden causar dolor genital e impotencia transitoria en el varón. Los besos insistentes piden mayores muestras, difíciles de resistir. Hay que ser muy exigentes consigo mismos y desde los comienzos no permitirse excepciones.
Si esto lee gente "cristiana", pero de los que han creado una moral a su antojo, le parecerá que se trata de un texto antediluviano, carca y qué se yo cuántas pullas peyorativas meterán a su autor. Pero ésta es en realidad la moral católica que ningún Papa la tirará por la borda, pues está dentro de la Tradición (con mayúscula).
Recordadles los padres el sentido místico del matrimonio. Los cónyuges cristianos participan del misterio de la unidad y amor fecundo entre Cristo y la Iglesia; se ayudan en la santificación y en la procreación de hijos para el Cielo. De este consorcio proviene la familia. Allí los nuevos seres, por el bautismo quedan hechos hijos de Dios. En esta Iglesia doméstica los padres son los primeros predicadores del Evangelio de Jesús. Allí se van forjando las distintas vocaciones para el Reino de Dios. (Ver la Lumen Gentiun en el nº 11).
Todas estas ideas que vamos señalando, junto a otras que se les ocurra, serán objeto de diálogo de los padres con sus hijos.
A pesar del refrán: "Matrimonio y mortaja del Cielo bajan, importa mucho seleccionar los lugares que frecuenten los jóvenes con relación a su futuro matrimonio. Si se trata de ambiente frívolo, ¡cuidado!, allí no resultará fácil hallar la persona digna de amor conyugal. En instituciones culturales, parroquiales, apostólicas, ONG, etc. es más fácil encontrar gente selecta.
Antes de casarse no se deben contentar con asistir a un cursillo prematrimonial. Han de leer libros serios sobre el matrimonio, vida sexual sana, educación de los hijos. Y sobre todo acostumbrarse a orar juntos, a proyectar juntos.
VOCACIÓN A LA VIRGINIDAD
Dice San Juan Crisóstomo: "Quien condena el matrimonio priva también la a virginidad de su gloria; en cambio quien lo alaba, hace la virginidad más amable y hermosa". Sí, porque la vocación al sacerdocio y a la vida religiosa ha de brotar de familias de profunda vida cristiana.
"En la virginidad el hombre está a la espera, incluso corporalmente, de las bodas escatológicas de Cristo con la Iglesia... La persona virgen anticipa en su carne el mundo nuevo de la Resurrección futura. Se hace padre y madre de muchos..." (Familiaris consortio nº 16),
Este asunto de la llamada de Dios al celibato es muy delicado para que los padres lo puedan aconsejar. Sin embargo, daré algunos signos que detectará un posible vocación sacerdotal o a la vida religiosa: deseo constante de entrega al Señor; no les satisface el matrimonio, aunque lo vean hermoso para otros; afición a la oración y a la cosas de Dios; la castidad y superar el amor al otros sexo no les resulta difícil; temperamento sereno y sistema nervioso fuerte.
Es muy conveniente hacer una prueba antes de que se decida abandonar la vida del mundo; por ejemplo, visitar y convivir algunos días en algún convento o seminario. No tener prisa para el compromiso definitivo. Una vez formulada la decisión, apoyo incondicional por parte de la familia. Tener en cuenta lo que dijo Jesús a los Apóstoles: "No me elegisteis vosotros, yo soy el que os he elegido".
ESTUDIOS SUPERIORES
Durante todo el período de educación deben los padres seguir el desarrollo de los estudios del niño o del joven. Procurar abrirles toda clase de posibilidades.
Muchas familias envían a sus hijos al conservatorio para que aprendan música. El saber manejar un instrumento, siempre será un adorno en la vida, y puede ayudar a abrir muchas puertas. Pero tampoco conviene empeñarse en lo imposible. Sería un error pretender que realicen los hijos las ideas frustradas de sus padres.
A la hora de formar a los hijos no hemos de olvidar que la vida es competición, querámoslo o no. Las personas bien preparadas triunfan; las otras se quedan en la estacada o permanecen largos años en el paro, y si al fin consiguen un puesto de trabajo, no suele ser el que siempre habían deseado. Hemos de preparar a los hijos para que sepan situarse en el mundo.
Hoy más que nunca es necesario dominar, además de la lengua materna, uno o varios idiomas. Ofrece muchas posibilidades a la hora de desempeñar un puesto laboral. Por eso, desde niños, conviene animarlos a estudiar, crear hábitos, destrezas y habilidades. Y una virtud muy importante es la de aprovechar el tiempo: afición a la lectura, escribir, coleccionismo, aprender idiomas.
No entiendo a los estudiantes que durante el tiempo estival no se proponen un plan, y su única actividad se reduce a salir con los compañeros desde las primeras horas de la mañana hasta la noche. No leen, no estudian, no traban; sólo holgar. Los padres pueden orientarles: el tiempo de verano es muy a propósito para perfeccionar el conocimiento de los idiomas, mediante intercambio - con las debidas garantías - con personas de otras nacionalidades. O simplemente con una serie de discos y películas grabadas en vídeo.
LA SEGUNDA VOCACIÓN
Si el padre o la madre conocen algún oficio, es conveniente que los hijos lo aprendan. Toda clase de manualidades interesa para una buena formación de los muchachos. Los veranos han de ser un cambio de trabajo más relajante; pero no sólo holganza. Se practicará, sí, el deporte; pero sobran muchas horas, y pueden aprovecharse como complemento en actividades de tipo artesano: cocinar, coser, tocar instrumentos, tareas de labranza y cultivo de huertas o jardines, fontanería, ebanistería, albañilería, electricidad. El ideal sería que cada persona domine un oficio, además de aprobar una carrera.
Cuando los estudios de bachillerato se van superando, ha de ir en el joven la carrera a seguir. Algunos libros explican todas las carreras posibles y sus salidas o colocaciones. Muchos consultan a los profesores y psicólogo para acertar. Aunque muchas veces, una cosa son los deseos, y otra la realidad del puesto de trabajo. Interesa mucho acertar en la segunda vocación, o puesto de trabajo: va a ser la actividad a la que más horas hemos de dedicar en nuestra vida.
CAPÍTULO XVIII( ÍNDICE 3 )
LA DROGA, GRAVE RIESGO
Merece capítulo aparte el problema de las drogas porque está resultando acuciante en España. Es tan grave que se ha introducido ya en muchos colegios un nuevo tema en el programa de educación. En su día me correspondió colaborar en la elaboración pedagógica de lo que podía ser una programación para la formación humana de adolescentes en el tema de los fármacos.
Los padres de familia no podemos permanecer ajenos a esta temática pensando que nuestros hijos son diferentes. Conocemos casos de niños con serios problemas de drogadicción. Estadísticas hablan de porcentajes de muchachos que han probado varias veces las drogas.
PRIMERO INFORMARSE
Nuestras referencias deben proceder de fuentes verídicas. Tengamos en cuenta que los jóvenes reciben sobre las drogas una información paralela y unilateral. Se evoca con en abundancia el placer experimentado para hacer campaña; mientras tanto, los peligros son prácticamente dejados en silencio.
Vamos a intentar ofrecer una información exacta y objetiva, adelantando unas nociones básicas.
FÁRMACO O DROGA. Es toda sustancia que, introducida en el organismo vivo, puede modificar una o varias funciones de éste. Se trata de una definición intencionadamente amplia, que abarca no sólo drogas tóxicas, sino también las medicinas.
FARMACODEPENDENCIA. Es el estado psíquico, y a veces también físico, causado por la acción recíproca entre un organismo vivo y un fármaco. Se caracteriza por modificaciones en el comportamiento, y por el impulso irreprimible a tomar drogas para obtener placer o evitar el malestar, producido por la privación. La dependencia, puede ir o no acompañada de tolerancia.
TOLERANCIA. Es la necesidad de una dosis mayor para provocar el mismo efecto. Es un estado de adaptación caracterizado por la disminución de las respuestas a una misma cantidad de droga. Ejemplo, el vino. En los comienzos uno se pone "alegre" con menos de medio litro. Poco después, para conseguir el mismo efecto de euforia, necesita casi un litro, y más, conforme transcurre el tiempo. Mientras tanto el organismo se degenera.
¿POR QUÉ LAS DROGAS?
Las motivaciones más frecuentes entre los jóvenes son:
Curiosidad.
Búsqueda de emociones.
Disminuir la ansiedad.
Aumentar la confianza en sí mismo.
Evasión.
Hemos de tener en cuenta que el cincuenta por ciento de los drogadictos proviene de familias aparentemente sin problemas, cuyos padres se olvidan poco a poco de hablar, escuchar y ver crecer a los hijos. La otra mitad proviene de familias, con o sin separación de esposos. En todo caso no se brinda al adolescente el medio cálido y seguro que necesita. En concreto, la curiosidad es tal vez el factor que más incita al consumo. Cuanto más se oye hablar de drogas, más se desea probarlas.
Por otra parte, no exagerar para conseguir un arma de disuasión. Si la información ha mezclado sin matices el peligro de las diversas drogas, con el fin de dramatizar, aquel que fuma por primera vez marihuana no percibe los "extraordinarios peligros", y concluirá que las otras drogas tampoco son peligrosas. Una vez satisfecha la curiosidad, no se vuelven los jóvenes automáticamente drogadictos.
Existen más causas de drogodependencia:
- LA MODA, la atracción del fruto prohibido, la crisis de adolescencia. Ciertos jóvenes rechazan a priori el diálogo con los mayores. Se encuentran muy alejados de ellos e incomprendidos. Intentan crearse, drogándose, un mundo de ensueño.
- BÚSQUEDA DE PLACER. Piensan que a través de las drogas se puede llegar fácilmente a nuevas posibilidades de inteligencia y sensibilidad.
- NUEVAS RELACIONES DE AMISTAD a través de los fármacos, comunicación con otros.
- SED DE LO SAGRADO. Ciertas personas, víctimas de "gurus" demasiado avispados, llegan a saciar la sed de lo sagrado.
PRIMEROS SIGNOS DEL CONSUMIDOR DE DROGAS
A veces estos signos se confunden con los mismos de la crisis de adolescencia: apatía por la vida, rechazo de la célula familiar, agresividad, emotividad excesiva, cambio de compañeros, descenso en el rendimiento académico. El riesgo fundamental, la ruptura de comunicación con la familia o el grupo escolar.
Se trata de mantenernos vigilantes; dialogar siempre con el adolescente. Si descubrimos que alguna vez ha fumado un porro, no le llamemos drogadicto; sólo serviría para identificarle e impulsarle por este rol. La solución: ser particularmente atento, afectuoso y poder charlar juntos sobre ello. Evitar a toda costa la actitud de padre rechazante; esto es capital.
¿QUÉ HACER?
Informar a los adolescentes sobre el tema es importante; pero no lo es todo. Hemos de procurar en este asunto ser imparciales y llevar una táctica. Muchas veces el deseo de persuadir a toda costa puede producir rechazo.
Más vale prevenir que curar. Y no olvidemos que una sola toma de droga, ocasional, motivada por la curiosidad, no desemboca necesariamente en una toxicomanía. Ahora bien, no debe ser en ningún caso ni dramatizar ni ocultada. Darle la importancia que se merece.
¿CÓMO SE VUELVE UNO TOXICÓMANO?
Las compañías pueden influir mucho. Un joven es incitado a fumar en grupo y tal vez no tenga voluntad fuerte para rechazar. Por otra parte no encuentra seguridad en el ambiente familiar.
Por el recurso a la droga el adolescente puede encontrar un paliativo inmediato de sus problemas. Busca a veces el muchacho un bienestar mayor, el placer. El momento en que ha creado la necesidad del deleite, puede engendrarle una situación de dependencia.
No olvidar que el uso reiterado de medicinas: analgésicos, somníferos y otras, pueden desembocar en una drogadicción.
EFECTOS DE LA DROGA
Hay que advertir que la dependencia puede nacer y desarrollarse muy rápidamente con ciertas drogas; que la tolerancia conduce a una progresión espectacular de la dosis. El sujeto llega a soportar sin peligro inmediato, cantidades treinta veces mayores que los principiantes; matarían a un usuario nuevo. Pero la tolerancia no es nunca absoluta. Existe siempre el riesgo de muerte por sobredosis. El número de defunciones debidas a la droga es muy superior que lo que oímos.
URGENCIAS
Cuando se trata de urgencias por consumo masivo de drogas, el tratamiento es hospitalario. Puede ser el caso irreversible.
DESINTOXICACIÓN
Producen dependencia física los opiáceos, barbitúricos, alcohol y anfetaminas. En general el tratamiento ha de ser hospitalario, aunque puede también realizarse de forma ambulatoria. El modo más común suele ser la supresión progresiva de la droga. A veces se combate con una batería medicamentosa.
Solucionada la dependencia física, queda la síquica. El tratamiento es largo. Se comienza por entregar una droga de menos toxicidad, acompañada de una relación psicoterapeútica.
Existen comunidades para la rehabilitación en ambiente rural. En diversos medios de comunicación social se ha informado abundantemente sobre este tema.
ANEXO: TABACO, ALCOHOL Y OTRAS DROGAS
TABACO
¿Qué contiene el humo del tabaco?
a) Hidrocarburos. Se ha demostrado que algunos de ellos son cancerígenos. El fumador de un paquete diario vierte al año en sus pulmones doscientos
gramos de alquitrán. (¡Una taza!).
b) La nicotina. La cantidad de nicotina de un solo paquete sería suficiente para matar a un hombre, si se le administrara la dosis toda a la vez. Se elimina de forma rápida, por lo que los efectos tóxicos inmediatos no son alarmantes. Hace subir la tensión arterial y frecuencia cardíaca. Puede dar aumento a la producción de colesterol y arteriosclerosis.
c) Alquitrán. Al pegarse el alquitrán a los tejidos pulmonares, va obstruyendo poco a poco el paso del aire.
D. C. Cameron, médico de la O.M.S. resume las siguientes conclusiones:
El uso del tabaco anticipa la muerte.
El cáncer de pulmón, bronquitis y enfisema, enfermedades cardiovasculares, úlceras pépticas, cáncer de boca, esófago y vejiga es mucho mas frecuente en fumadores que en no fumadores.
Los fumadores se encuentran más sujetos a enfermedades crónicas.
Al dejar de fumar, cada uno de los riesgos puede disminuir.
El cáncer de pulmón no es normal entre los no fumadores.
El peligro de mortalidad es mayor en fumadores, después de una gripe o una neumonía.
Más del 85% de los adolescentes que fuman más de un cigarro, se hacen dependientes del tabaco. Cuando lleguen a adultos experimentarán las enfermedades propias del tabaco. Dejar de fumar, disminuiría la mortalidad de manera superior a cualquier otra norma de carácter sanitario. En las fumadoras es mayor el riesgo de aborto, parto prematuro, escaso peso del niño y mortalidad en el nacimiento ALCOHOL
Es la droga más aceptada. No es un alimento. No calienta, sino que refrigera el interior del cuerpo. No aumenta los reflejos, sino que es un depresor del sistema nervioso. No abre el apetito. Produce gastritis. Daña el músculo del corazón. Dicen que si se toma (el vino) de forma muy moderada, es un tónico cardíaco. Estimula el deseo sexual, mas paradójicamente produce impotencia en el hombre. Vuelve a las personas hostiles y agresivas. Es una droga peligrosa.
Una persona de 75 kg. de peso puede tomar sin que le haga daño 75 gr. de alcohol sea 3/4 de litro de vino de 10º ó 3/16 de coñac de 40º. Si el sujeto está alcoholizado, podría tomar mucho menos, pero "necesitaría" mucho más.
Ni todos los alcohólicos se emborrachan, ni todos los que se emborrachan son alcohólicos.
El borracho, después de la euforia inicial, manifiesta incoherencia verbal, movimientos torpes y reflejos lentos, canta, discute, pelea. Se le nubla la vista y adquiere visión doble. Tiene vómitos y sueño comatoso. Hasta las 24 horas no ha eliminado todo el alcohol. En estas condiciones hay gran peligro de accidentes.
El alcohol con la cafeína y algunas medicinas reacciona de forma alarmante. El alcohol tiene gran tolerancia. El adicto "resistente" con el tiempo logra consumir hasta seis o siete litros de vino diarios o dos botellas de coñac. Este fenómeno le suele engañar, pensando que se ha hecho "duro y resistente". Más adelante disminuye la tolerancia por desgaste del hígado, y una sola copa puede alterarle. Entonces, si bebe poco, experimenta el síndrome de abstinencia: temblor de manos, náuseas, desgana, diarreas, enrojecimiento de ojos, calambres musculares, pesadillas. Especialmente grave es el "delirium tremens", que puede llevarle a la muerte.
Se llega a este estado en el término de diez a trece años.
Otras consecuencias del alcoholismo: trastorna la personalidad; causa irritabilidad; destruye la convivencia; produce celotipias y desconfianzas.
Ante tan negras perspectivas, los padres de familia obrarán cuerdamente si restringen en su hogar el uso del tabaco y el alcohol, drogas llamadas legales porque están permitidas. Cuando se ve el peligro de que los hijos puedan comenzar a beber o fumar, conviene dialogar con ellos y exponerles todos los riesgos que entraña el uso de estas drogas.
ANFETANINAS
Medicinalmente se emplean en dos ocasiones: como estimulante y para el tratamiento de la obesidad. Elevan el ánimo y producen bienestar subjetivo. Aumentan la actividad física y retardan la fatiga. Comportan un grado de tolerancia. Síndrome de abstinencia al dejarlo: temblores, somnolencia y depresión.
A veces se drogan con ellas los atletas, los conductores para no dormirse, los estudiantes en tiempo de exámenes. Esta droga es muy peligrosa, pues el agotamiento puede llegar en el momento crítico del mayor esfuerzo. Deportistas han muerto por tomarlas.
¡Cuidado las personas obesas que la consumen por prescripción médica! ¡Peligro de dependencia!Administrada en inyección puede producir un placer brutal e instantáneo, sobreexcitación y sensación de poder. Después se cae en un estado de agotamiento y angustia.
Es causa de sicosis.
BARBITÚRICOS
(Veronal, Luminal, Fanodormo, Medomina, Nembutal, etc.) Son opuestos a las anfetaminas producen relajación y sueño.
El uso prolongado de barbitúricos es peligroso; crea dependencia física; incluso tolerancia y dependencia síquica. El uso corto, pero muy intenso, es muy peligroso. Deprimen el sistema nervioso central (problemas de respiración y cardíacos). Con el uso del alcohol se potencian los efectos nocivos.
Al intoxicado con esta droga conviene hacerle vomitar, metiéndole los dedos en la boca, si todavía esta consciente y darle agua salada. No administrarle anfetaminas, y procurar que no se duerma. Llevarlo al hospital.
TRANQUILIZANTES
Eliminan la ansiedad y el nerviosismo (Librium, Valium, Adumbran, Nobrium, etc.) La gente ha creído que eran seguros, sin riesgos, etc. Pero durante períodos largos los causan.
Los efectos serían: Somnolencia, confusión mental, descoordinación muscular, náuseas, erupciones, trastornos menstruales, alteraciones del impulso sexual.
CANNABIS De ella se obtiene la marihuana (se prepara con las hojas); el hachís (se elabora de la resina). Se suele fumar.
Efectos: sensación de euforia, locuacidad, aumento de las pulsaciones cardíacas, ojos enrojecidos, al final, sueño. Si la dosis es mayor, falla la percepción del tiempo, sonido, calor y sensaciones. Mezclado con el alcohol, aumenta sus efectos.
A largo plazo: Tolerancia moderada; uno de cada veinte adquiere dependencia sicológica; algo de dependencia física con síndrome de abstinencia. Los peligros son aún mayores que los del tabaco. En algunos casos produce diarreas, disminución de peso, obstrucción de vasos sanguíneos y disminución del impulso sexual.
La cuarta parte de los jóvenes está dispuesta a consumir marihuana para combatir el aburrimiento, y adquirir sensación de bienestar. las personas que lo usan con intensidad, suelen enrolarse en otras drogas.
ALUCINÓGENOS(EL L.S.D. ES EL PRINCIPAL)
Su materia prima se encuentra en el cornezuelo del centeno. Provocan: excitación del sistema nervioso, cambios de estado de ánimo, ansiedad, alucinaciones, dilatación de pupilas, aumento de la temperatura y presión arterial. Lleva consigo un alto grado de tolerancia; se necesita cada vez más dosis. Entraña el peligro de realizar "un mal viaje" con sensaciones pavorosas. Lo más peligroso del LSD es no saber lo que se toma, ni si se toma demasiado.
COCAÍNA
En América del Sur (parte occidental) crece un arbusto, cuyas hojas, al masticarlas, producen sensación de reducir el hambre y fenómenos de desnutrición. Se usaba con anestesia local. Se toma por inhalación y por inyección. Causa euforia y reduce la sensación de fatiga. Puede producir ansiedad y miedo; depresión; en dosis muy altas llega a ser mortal. Da sensación de fuerza y viveza mental; delirios y alucinaciones; trastornos digestivos; náuseas; insomnio ya veces convulsiones. Las inhalaciones pueden perforar el cartílago nasal y producir hemorragias. No causa dependencia ni tolerancia; pero la dependencia síquica puede ser fuerte.
KHATSe produce en Africa oriental. Sus efectos son parecidos a los de anfetaminas.
OPIÁCEOS
El opio se obtiene de la adormidera. Ha sido importante en medicina para aliviar la tos, diarreas, dolor y para provocar el sueño. Son derivados del opio: LA MORFINA; LA
HEROINA; LA CODEINA.
MORFINA
Combate los dolores y se usa en la fase final del cáncer. Produce dependencia. Causa alteraciones del comportamiento y excitación. Eleva la temperatura, la presión arterial sistólica y la frecuencia respiratoria. Quita el apetito.
LA HEROÍNA
Es un derivado de la morfina. Sobre ella se han dicho cosas horribles. Casi todas son verdad. Es la plaga de la actualidad en drogas.
Ser heroinómano cuesta varios miles de pesetas diarios. Es preciso para el vicioso aumentar la dosis a fin de evitar el síndrome de abstinencia. Es la heroína de dos a diez veces más fuerte que la morfina; es el que produce más dependencia de todos los opiáceos. Después de una inyección ("picarse"), el sujeto entra en un trance semejante
al sueño, en el que la realidad parece alejada. Se necesita aumentar la dosis para conseguir los mismos efectos.
Las primeras experiencias suelen practicarse por inhalación; más tarde, inyección subcutánea; por fin inyección intravenosa. Hoy la droga está muy alterada; sólo produce efecto a los consumidores por inyección intravenosa. A medida que aumenta la dependencia, las actividades del sujeto se centran en torno a la droga. Bajo sus efectos se encuentra en estado letárgico e indiferente. Los consumidores habituales de heroína vienen en pésimas condiciones de salud, debido a la interrupción del proceso digestivo.
CODEÍNA
Se obtiene de la conversión de la morfina. El efecto analgésico es diez veces menor, a igual dosis. Se encuentra en medicamentos.
EFECTOS DE LOS OPIÁCEOS
Estado de saciedad de los impulsos, que para ciertas personas resulta muy placentero. Algunos producen sueño; otros, por el contrario euforia, alivio del dolor, del miedo y ~e la ansiedad. Con frecuencia causan estos trastornos: apatía, letargia, depresión respiratoria, hipertensión, disminución de la movilidad del tubo digestivo. Producen una fuerte dependencia síquica: por la necesidad de placer o evitar un malestar; dependencia física con síndrome de abstinencia. La tolerancia invita a tomar más droga para conseguir los mismos efectos.
CAPÍTULO XIX ( ÍNDICE 3 )
LOS PADRES, AMIGOS DE LOS HIJOS
Han transcurrido ya muchos años desde que los hijos trataban a los padres de usted. La figura del padre y de la madre en aquel entonces se percibía como majestuosa, algo distante. No pensamos que por eso se le respetara más.
Hoy las corrientes educativas marcha en el sentido de unir la paternidad con la amistad. ¿Es factible? ¿Se trata de un ideal razonable? Cuando impartimos la charla "Padres amigos de sus hijos", siempre tropezamos con algunas posturas totalmente contrarias a la tesis. La amistad encierra en sí sentimientos de confianza, intimidad, confidencia, generosidad, mutua estima y cariño, ayuda, comprensión. ¡Noble tendencia exaltada desde la antigüedad!.
El mundo moderno es insolidario, inhóspito, agresivo. Se defiende el respeto a los demás con el fin exclusivo de que ellos me respeten. En el fondo la indiferencia por el prójimo es total. Decía un hombre maduro: "Fuera de tres o cuatro personas, a los demás les resulta indiferente que yo viva o muera". Por esto, hoy más que nunca, se potencia la amistad entre los miembros de la familia.
Después de la segunda guerra mundial estuvieron de moda las películas en las que se ponía de relieve la incomunicación; y ahora se van dando pasos muy positivos para crear contactos y relaciones entre las personas.
Volviendo al inicio del tema nos preguntamos: ¿Es posible la amistad entre padres e hijos?
la amistad exige un plano de igualdad. Los padres están por encima de los hijos: son mayores, educadores, poseen la autoridad natural, y llegarán momentos en los que se ha de imponer el criterio paterno en decisiones familiares. ¿Entonces qué sentido puede tener la amistad de los progenitores con sus vástagos? Los padres han de ir aprendiendo el camino de la amistad. El camino. Porque a una verdadera amistad no se puede llegar hasta la mayoría de edad de los hijos, cuando se haya cumplido el ciclo de la educación. Entonces podremos descansar en una amistad, en una confianza plena, pero durante muchos años habremos ido aprendiendo las verdaderas sendas de la amistad.
Vayamos analizando detalles; hitos de esa larga vereda que desembocará en una profunda amistad.
Antiguamente no se permitía a los hijos hablar en la mesa. Hoy les dejamos expresarse con toda naturalidad. Es un paso importante para conocerse mutuamente padres e hijos, siempre y cuando sepamos poner las cosas en su punto: nunca un niño debe constituirse en dueño de la situación.
Ha de quedar suprimida la costumbre de ni siquiera permitir a los niños expresar sus gustos. Han pasado a la Historia los dichos "Hay ropa tendida", "Hay moros en la costa". Si no se pueden iniciar ciertas conversaciones junto a los pequeños, no hablemos de esos 'temas. Tengamos siempre en cuenta la presencia de los niños. Es más fácil acomodarse un mayor a un niño que a la inversa.
Confiad en los hijos. Así ellos pondrán en vosotros su confianza. Irá poco a poco el pequeño adentrándose en los secretos de la familia, y aprenderá a guardarlos con celo. Apreciad sus confidencias; y si os manifiesta algo bajo secreto, habéis de guardarlo por encima de todo. De lo contrario, él se verá traicionado y perderá la confianza.
Que colaboren con vosotros. En los comienzos en asuntos sencillos; después en algo más importante. En este sentido muchos niños disfrutan haciendo recados a su madre, preparando la mesa, arreando el armario o limpiando el polvo. A veces se les ocurren ideas aprovechables, como aquel que en una crisis de trabajo familiar les decía: "No os preocupéis, no me interesa ir al cine, ni comprar más discos. También se podía suprimir el vino de la comida."
La hora de acostarse, después de la oración, suele ser el momento de las confidencias de los niños y adolescentes. Es la ocasión de acercarse a la cama y escuchar. Tal vez lloren junto a ti, madre, sus tristezas o te expongan sus preocupaciones. Si no halla el confidente, las penas se agigantan, y pueden desvelar su sueño, y causarle daño en su futura sicología.
No aplaces para el día siguiente el problema de un hijo. Para ellos no ha de existir el horario.
"Soy una persona a la que desde su juventud interesa aprovechar el tiempo - decía un amigo mío y rehuyo las conversaciones de pasatiempo en bares y corrillos de plaza. Pero, tratándose de mis hijos, subalternos, clientes, personas necesitadas, lo dejo todo aun lo más urgente, si soy requerido por ellos. Ya encontraré otro rato para lo mío".
Pienso que los niños sufren hoy de poca presencia de sus padres masculinos. Y debemos proponernos tratar más con ellos. Jugar con ellos; inventar cuentos con moralejas; acompañarles a andar en bici o a nadar o a subir el monte. Que los hijos nos vean según somos. Nada de comedias hipócritas; si hemos faltado, sepamos disculparnos y pedir perdón; de lo contrario guardarán rencor en sus almas, y no podremos ni soñar en una verdadera amistad con ellos.
Conozco a un joven de veintitrés años, muy bien relacionado con sus amigos. Eligió salir de vacaciones con sus padres, y lo hizo más a gusto que con sus compañeros. Había comenzado ya a esa edad una amistad total. Hermoso y realizable. Pero...hemos de merecerla y prepararla desde los primeros años de la existencia de nuestros hijos.
ESPOSOS AMIGOS
El enamoramiento del noviazgo y de los primeros meses del matrimonio, lentamente se va transformando en amistad amorosa. Conviene para unirse cada vez más fomentar las aficiones comunes y platicar largo y tendido en horas libres. "El hombre debe vivir con la esposa un tipo de amistad muy persona.. Y si son cristianos, están llamados a desarrollar una actitud de amor nuevo semejante al amor que Cristo tiene a su Iglesia". Estas ideas nos las recuerda la "Familiaris consortio" en el número 25. "No eres su amo - dice San Ambrosio al varón - sino su marido; no te ha sido dada como esclava. Devuélvele sus atenciones hacia ti, y sé para con ella agradecido por su amor.
Muchos matrimonios fracasan por falta de diálogo. En este sentido no es bueno callar cuando nos hiere algo del otro cónyuge, es preciso hablar sobre ello. ¡Cuántas acciones que se atribuyen a malicia resultan simplemente pura debilidad! Si callamos y pensamos lo peor, poco a poco se debilita el afecto. El diálogo ayuda a que las faltas de ambos sean mutuamente comprendidas. Puede nacer, a raíz de una confesión de este tipo, un amor más pleno y lleno de ternura. Destruye la amistad el rencor, la soberbia, el amor propio, el rememorar pasadas injurias. Para amarse, es necesario también saber perdonar.
HERMANOS AMIGOS
Asombra apreciar la enorme diferencia temperamental entre diversos hermanos. Sorprende más cómo se van distanciando con el paso de los años. ¿Cuál ha sido la raíz de todo? Pienso que los mismos padres, por ignorancia, han promovido en parte la paulatina enemistad de los hermanos.
Todos conocemos hermanos, casados o solteros, emancipados del hogar primitivo, que, sin haber reñido, tan sólo se hablan cuando se encuentran por la calle. Transcurren dos o tres años sin relacionarse. Por supuesto no existe ninguna amistad.
¿Qué pueden hacer los padres para
fomentar entre los hermanos el compañerismo y la amistad de por
vida? Parecen normas evidentes, pero es preciso recordarlas a
menudo.
Alabar a todos los hijos a la vez.
Cuando uno solo es digno de admiración, reconocerlo en privado con él. Si se hiciera delante de todos, aprovechar la ocasión para recordar a la vez los éxitos de cada uno de los hermanos. Alegrarse todos juntos.
Nunca reprender a un hijo delante de los otros, a no ser por una falta cometida entonces mismo.
Jamás mostrar preferencia por ninguno. Todos son iguales.
Estimularlos de tal manera que los mayores ayuden a los pequeños y que éstos se den cuenta del amor verdadero de los mayores. Pero evitar el proteccionismo. Que todo lo que sea capaz de hacer un hijo, no lo haga otro en su lugar.
Compartan los premios, obsequios y pequeñas ganancias.
No mostrar quejas por uno en particular, y menos aún ponerlo por modelo despreciando a los demás.
- Fomentar los ideales comunes en la familia.
- Sociólogos afirman que la familia sólo influye un 15 % en la formación de los hijos. El
cine, la televisión, las revistas, colegios, ambiente de la calle, aporta el 85% restante. Con esta perspectiva muchos padres podían desanimarse. Pero pienso que esta fría estadística puede estimularnos. Si sentimos el ideal católico, que nuestra religión es la verdadera, que la vida de este mundo es paso hacia la eternidad, que sólo se vive aquí una vez y nos jugamos el todo, si sentimos esto, no podemos cruzarnos de brazos y contentarnos con el 15%en la formación de nuestros hijos. Hemos de conseguir un 40, 50 ó 60% y otorgar otro porcentaje digno a la parroquia ya los educadores cristianos. Pero con humildad, conscientes de que "ni el
que planta ni el que riega es algo, sino Dios que da el incremento." (San Pablo). Con unos ideales cristianos comunes muy afianzados, los hijos de nuestro hogar permanecer5n en amistad y se amarán siempre.
Por fortuna cada vez existen menos internados. Una parte notable de mi vida ha transcurrido en uno de ellos: todo el período de formación. Y no me quejo de aquellos educadores tan desinteresados y buenos; ni- reniego de sus enseñanzas. Pero reconozco las grandes limitaciones de estos centros con relación a la vida familiar. Hoy se palia la parte negativa de los internados permitiendo la salida al hogar durante los fines de semana.
No olvidéis que uno de los peores males que puede atacar a una familia son los celos. Si los padres observáis que alguno de los niños muestra esta mala inclinación, procurad ayudarle a vencerla. Todos los esfuerzos por unir a los hermanos serán inútiles, si triunfa la envidia en el seno del hogar. ¿Puede desunir el hecho de que uno estudie carrera y los demás no? EI secreto de la unión no radica en la diferencia cultural de los hermanos, sino en la divergencia de ideales, en la envidia, en la indiferencia, en dejarse llevar de un temperamento rencoroso.
¡Qué alegría para los padres contemplar a los hermanos unidos!.
HOSPITALIDAD
Hasta los años cincuenta la hospitalidad todavía existía como realidad en casi todos los hogares. Por desgracia va desapareciendo; el trabajo de la mujer fuera de casa, y la facilidad de desplazamiento, lleva como resultado el desgaste de virtud tan ancestral. y hemos de tratar de recuperarla.
Acoged a todos con simpatía en vuestro hogar. No cerréis a nadie las puertas con gestos o palabras que indiquen falta de calor. La mujer juega un papel importante en este aspecto. Ellas, por lo general, aceptan a los propios padres y hermanos, y difícilmente toleran a los del marido. Deben esforzarse en acoger de la misma manera a todos. No podemos encerrarnos en nosotros mismos y en nuestros intereses particulares. Los matrimonios cristianos hemos de ser signos del amor que Dios tiene a los hombres, y
difícilmente lo podemos conseguir Si renunciamos a la hospitalidad. "Se dice que en las familias hay que construir puentes, no romperlos; y podemos diseñar nuevas expresiones de sabiduría y verdad a partir del encuentro, de la experiencia y de la búsqueda. El vuestro es un auténtico y verdadero ministerio en la Iglesia. Abrid las puertas de vuestro hogar y
de vuestro corazón a todas las generaciones de vuestra familia". (Juan Pablo II.31-5-82).
BUENAS COMPAÑÍAS
El joven cristiano ha de tratar con todos sin creerse un privilegiado. Buenos y malos han de recibir su cariño, sonrisa y ayuda. Su celo de apostolado debe impulsarle a ello. Pero a la hora de elegir a los íntimos, los que saldrán en grupo y compartirán las horas de esparcimiento o de seriedad, debe escoger a quienes rimen ideológicamente con su manera de ser. No puede uno fiarse de sí mismo. Tratar habitualmente con compañeros hostiles a nuestros ideales, lleva como consecuencia la propia degradación moral o ideológica.
SECTAS RELIGIOSAS
Es grande el riesgo de caer en las redes de una secta religiosa. Se calcula en treinta mil el número de jóvenes que hoy en España se encuentran bajo la influencia de líderes de sectas. El peligro nadie lo duda, y los educadores y padres de familia deben conocerlo.
En mayo de 1986 el Vaticano emitió un largo informe: qué son; cómo actúan; precauciones ante la proliferación de estos movimientos religiosos. Los jóvenes que suelen caer bajo sus redes son: los que se encuentran desocupados, viven alguna inquietud religiosa, no mantienen contacto con las parroquias y llevan una vida relativamente descontrolada. Los encargados de reclutar adeptos suelen ser muchachos de buena presencia, don de gentes y que manifiestan interés por el dialogante.
El joven lleva consigo un anhelo de pertenencia; ser alguien; busca respuesta a una serie de interrogantes que le ofrece la vida. V las sectas religiosas le brindan, al menos en apariencia, solución a sus preguntas, cobijo en una comunidad, calor, experiencias religiosas gratificantes al espíritu, y la guía de un maestro lleno de bondad. Por cierto que el "guru" terminará ejerciendo sobre los miembros de la secta un auténtico control mental, que le impide pensar por cuenta propia. A la hora de reclutar nuevos candidatos, practican el bombardeo de amor o el test de la personalidad. En un diálogo muy práctico y adulador captan con facilidad la simpatía del neófito en potencia.
El requisito de la abnegación incondicional al líder se le impondrá posteriormente, tras un lavado de cerebro, una vez que ingresa dentro de la confesión religiosa. Entonces, a fin de no darle opción de que elabore juicios críticos, se le mantiene en ocupación constante, nunca solo, y se le va creando un "status" espiritual y un sentido de comunidad del que difícilmente conseguirá verse libre.
Una vez iniciado en todos los dogmas de la secta, se le enviará a distintas misiones; una de ellas es la venta de libros, casetes, cuyo importe engrosará las arcas del líder, mientras ellos malvivirán en una "rulot" todo el tiempo que dure la campaña. Para que los lazos de la comunidad resulten indelebles, se les proporciona esposa dentro de las jóvenes reclutadas en el propio clan. Se legaliza esta situación con el matrimonio civil.
Horas enteras permanecen entregados a la 0ración, duermen poco. El director controla la mente todos de manera que ni se les ocurra abandonar. El deporte llena el tiempo que pudiera ser de ocio. No quedará un momento sin cubrir en la distribución. Cuando sale de casa es acompañado de otro más iniciado, de manera que ni los familiares más próximos puedan hablar a solas con él.
Se ha conseguido en algunas ocasiones rescatar a un neófito para su familia, mas a costa de una odisea en toda regla. la comunidad llega a presentar denuncia por secuestro contra la propia familia. la "víctima" trata por todos los medio de no hacer caso a los sicólogos y hombres de buena voluntad que pretenden ayudarle. Se necesita incluso la colaboración de algún antiguo miembro de la secta que haya sido desprogramado". (El término desprogramar" se emplea para indicar el contra-lavado de cerebro a que hay que someter a quienes han pertenecido a una secta). Después de largas sesiones se consigue lentamente reintegrar a la sociedad ya la familia a aquella persona descarriada.
Ante una perspectiva tan negra, los padres cristianos han de preparar a sus hijos para que sepan defenderse de la proliferación de sectas religiosas. Si durante toda la adolescencia y juventud se ha mantenido un diálogo abierto y formativo con los hijos, no existe el riesgo de que caigan en las garras de una "confesión religiosa", pero bueno es conocer el peligro para librarse más fácilmente de él.
CAPÍTULO XX ( ÍNDICE 3 )
RELACIÓN CON OTRAS FUERZAS EDUCATIVAS
LA PARROQUIA
La parroquia, para las familias cristianas, ha de ser considerada como el hogar grande; el sitio donde se toman fuerzas para vivir la idea religiosa. Ves que la fe no podemos asumirla en Solitario. necesitamos por fuerza la ayuda y compañía de los demás.
La Familaris Consorcio nos dice claramente que el camino de los esposos será más fácil cuando es asistido y ayudado por los pastores de almas y por la comunidad eclesial. Merece la pena afiliarse a alguna asociación o grupo parroquial a fin de avanzar con más fervor y seguridad, como familia, hacia nuestro destino. Nosotros formamos parte de la Iglesia y somos a la vez acompañantes de otras familias. ¡Intercambio gozoso que ayuda a la esperanza!
Compruébese, por otra parte, en estos tiempos de ilegítimos pluralismos, que la parroquia a la que nos confiamos sea de plena ortodoxia y abierta a la Iglesia diocesana, así como esta a la Iglesia Universal.
ASOCIACIONISMO CATÓLICO
El Papa nos dice Que el Sacramento del matrimonio plantea con nueva fuerza el deber, arraigado en el Bautismo y Confirmación, de defender y difundir la fe. De tal manera que los padres cristianos debemos ser testigos del Evangelio "hasta los últimos confines de la tierra, como verdaderos misioneros del amor y de la vida".
Asociarse con otros cristianos no es permanecer en continua e infructuoso aprendizaje, sino unirse para trabajar juntos por el Reino de Dios. Así lo entiendo. Porque es hora de obrar, bien unidos todos a Cristo por la oración.
La encíclica varias veces citada, nos recuerda algunos cometidos concretos de la actuación de las familias cristianas: transmisión al pueblo de los sanos valores éticos, protección médica, jurídica y social de la maternidad y de la infancia, promoción
de la mujer y lucha contra todo lo que vulnere su dignidad, promoción de leyes justas que favorezcan el recto orden social, ayuda a familias necesitadas...
Todas estas y otras muchas actividades se pueden realizar tanto en unión con otros, como en el ejercicio de la propia profesión. ¿Qué duda cabe de que un maestro, jurista, médico, asistente social, por citar algunas profesiones, desde su trabajo influirán inmensamente para lograr un mundo mejor.
APOSTOLADO
Todo apostolado ha de ir dentro de una espiritualidad recia que informe las actuaciones del cristiano. En este sentido, al capítulo IV de la "Apostolicam Actuositatem" (decreto conciliar sobre el apostolado de los seglares), merece ser meditado línea por línea.
Y son muchos y constantes los documentos del Papa a favor de la familia cristiana.
Familia que comulga con buena preparación, con espíritu renovado por la vida interior, permanece unida siempre y además conserva su espíritu apostólico y misionero.
Nadie va a venir a buscarnos a nuestra casa. Hay que dejarse ver en la asociaciones, grupos parroquiales y culturales. Una vez allí, poco a poco, se va entrando en acción.
El apostolado de la oración es excelente; pero un cristiano de a pie, con fuerzas físicas, debe acercarse también a instituciones donde pueda influir. Es una exigencia de la misma espiritualidad, de la misma oración. Todas las parroquias bien organizadas ofrecen una gama considerable de actividades a los cristianos que lo deseen: catequesis, empleo del tiempo libre, cuidado y visita de enfermos, caridad, grupos de oración, diversas asesorías.
LA ESCUELA
La legislación actual da una importancia muy grande a los padres, a la hora de organizar una comunidad educativa. En anteriores capítulos ya hemos citado la necesidad de intercambio de impresiones entre los padres y el profesor - tutor, a la hora de coordinar esfuerzos para la formación de los propios hijos. ¿Y si el profesor - tutor no comparte nuestra concepción cristiana de la vida?
No se trata tan sólo de los intereses propios. También hay que velar por las necesidades comunes de todos los cristianos en orden a una educación en consonancia con los principios del Evangelio. En este sentido reviste gran importancia la asociación de padres de alumnos.
El Consejo Escolar, órgano normativo en la tarea educacional, está formado casi en un 40% por padres de alumnos. Si toman las riendas del consejo padres con una política agnóstica, fácilmente aparecerán los efectos en la escuela. Los seguidores del Evangelio hemos de ser más sagaces que los hijos de las tinieblas. Tenemos necesidad de líderes cristianos en las instituciones.
No podemos quedarnos con las sacristías.
EN POLÍTICA
Muchas personas buenas afirman de ellos mismos su apoliticidad. y no podemos defender tal principio: en el juego político de una democracia, muchas leyes caen y otras nacen, cuando fuerzas de diversas ideologías llegan al poder. Nos lamentamos de la ley del aborto y del divorcio. Si los cristianos llegamos a dominar puestos importantes de la vida pública, podemos revisar y renovar muchas leyes. Es necesario evitar en la vida política el afán de protagonismo; y conseguir que lleguen al poder hombres de gran pureza de intención. Ese es el reto que se nos propone a las familias cristianas. Así podemos lograr una legislación que de verdad favorezca los grandes valores tradicionales de la familia cristiana.
CAPITULO XXI ( ÍNDICE 3 )
TU INTIMIDAD PERSONAL CON DIOS
La Providencia te ha colocado en unas circunstancias en las que debes educar y preparar para la vida a unos seres, hechos a imagen y semejanza de Dios. Para ello tú mismo has de ser consciente de tu dignidad cristiana y dedicar con sosiego ratos fijos y diarios a la oración con Dios. En ella se caldeará tu alma, y tu corazón se irá transformando cada día en el mismo corazón de Dios, lleno de paz, amor, sabiduría y paciencia. No dejes por nada tu oración personal, aunque no puedas todos los días ir a Misa y comulgar.
Unos días quédate relajado delante del Señor contemplando su amor, en esa oración que Santa Teresa llamaba de quietud. Otras veces pasa lista, delante de El en la soledad del Sagrario de tu iglesia predilecta, de todas tus inquietudes, tus hijos, tus proyectos apostólicos, tu vida matrimonial.
Ten verdadera afición a la lectura espiritual personal. No me refiero a la de tipo cerebrales formativo, sino de aquellos libros que ayudan al alma a sumergirse en Dios, a imitar a personas que han tomado la fe en serio, a llevar una vida interior profunda.
La experiencia nos dice que en épocas en las que hemos sido asiduos a la lectura espiritual
nuestra relación con Dios ha ido sobre ruedas. La oración forzosamente marcha mejor cuando es alimentada el alma por las fuentes de agua viva que manan de la profundidad de Dios.
La lectura espiritual es el aceite de la lámpara que nutre la llama de nuestra relación con el Señor. No dudes en abandonar algunas radios, teles, revistas, periódicos y novelas, a cambio de recrearte en la vida de tu Dios.
AUTÉNTICA VIDA RELIGIOSA
Tal vez las páginas de este libro te hayan parecido demasiado exigentes. Pero nuestra vida es de Dios. De El venimos ya El vamos. El Paraíso no lo encontraremos en este mundo, sino en el otro. Aquí los trabajos, dentro de una existencia feliz, porque felices nos encontramos quienes vivimos consagrados al servicio del Señor.
Si la vida religiosa de frailes y monjas está fundada en unas constituciones llenas de
exigencia espiritual, también las familias cristianas hemos de idear nuestras propias constituciones que nos coloquen en un verdadero estado de perfección.
Con estas líneas he querido trazar un guión de lo que a mi juicio debe ser la familia cristiana, "Iglesia Doméstica", según el Vaticano II y la Tradición Apostólica.
Por supuesto, no pienso que este sea el modo único de vivir la espiritualidad familiar y
conyugal. Pero sí creo que puede ayudar a bastantes familias a trazar unas líneas generales de actuación que les lleven a cumplir en sus hogares cristianos la voluntad de Dios.
Bendita, María, entre todas las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre, Jesús. Con José, modelo de padres, gloria a Dios. En la festividad de las Sagrada familia , 29 diciembre, del año 2002.