Retiro Espiritual febrero 2012

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Libro: Retiros Espirituales

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Tema retiro de Febrero 2012 Gracias actuales

El retiro mensual tiene gran importancia. Hoy se llama día de "desierto". Se puede celebrar en ocasiones con algunos amigos en la fe; en otras, en total soledad. Hoy te brindo un día de oración y reflexión personal; antes lo hice yo en total soledad. Es importante, sí, ver, considerar, discernir, dilucidar, formar criterios de fe. Pero quedaría manca la labor sin orar sobre ello: pedir, suplicar a Dios su ayuda, por medio de su Hijo Jesús y de María la Madre de Dios. No cansarnos de "mendigar" la ayuda del Señor: "Mirad que soy muy pobre, y necesito de Vos como el mendigo de la limosna que el rico le ha de dar..."

Antes de comenzar el retiro, desconectar de los asuntos normales anteriores. Ponerse en presencia de Dios. Ser consciente de que vamos a tratar unos temas con Dios para nuestra vida interior. No entrar en rutina. No se trata de mero estudio. Se trata de hablar con Dios de unos temas que nos interesan. Después, formular un propósito muy concreto relacionado con el examen particular, con los propósitos generales de los últimos Ejercicios, con la úlitma confesión o de comienzos de año.

 

Tema retiro de Febrero 2012 Gracias actuales

1.- Dios no nos deja desamparados. Aun cuando estemos alejados, de vez en cuando nos envía un "algo" para que creamos, nos convitamos y cambiemos a mejor. En una palabra para que vayamos al Cielo y cumplamos con nuestro cometido en la Tierra. Y si estamos enderezados en el camino del bien, también nos envía su ayuda para mejorar y para avanzar. Estas ayudas de Dios llamamos gracias actuales. Agradecemos al Señor y vamos a profundizar con interés y amor en este tema.

2.- Así se definen: Las gracias actuales son cualidades fluidas y transeuntes causadas por Dios en las potencias para que obren o reciban algo en orden a la vida eterna. Se diferencian de la gracia santificante: Mientras que la gracia santificante sana al hombre, lo eleva a participar de la naturaleza divina, lo introduce en la amistad filial con Dios, la gracia actual es cierto auxilio sobrenatural que asiste a ciertos actos del entendimiento o de la voluntad del hombre. En efecto, sabemos por la revelación que «es Dios quien obra todas las cosas en todos» (1 Cor 12,6; +Flp 2,13). El «es poderoso para hacer que copiosamente abundemos más de lo que pedimos o pensamos, en virtud del poder que actúa en nosotros» (Ef 3,20; +Col 1,29).

3.- La teología señala importantes distinciones entre las gracias actuales. La gracia cooperante activa las virtudes, en tanto que la gracia operante es propia de los dones del Espíritu Santo (STh I-II,111,2). La gracia suficiente nos mueve a obrar, y sin ella no podríamos nada (Jn 15,5), pero podemos resistirla; en cambio la gracia eficaz mueve de tal modo a la acción nuestras facultades que infaliblemente se produce el acto querido por Dios. Hay gracias internas, por las que Dios actúa en el alma o en la actividad de sus potencias, y gracias externas, como libros, predicaciones, ejemplos, a través de las cuales influye Dios en el hombre.

El crecimiento de la vida en Cristo

Crecer en gracia -y en virtudes y dones- es crecer en Cristo (Ef 4,12-13), esto es, participar cada vez más plenamente de su Espíritu. Antes de estudiar ese crecimiento, recordemos algunos principios fundamentales.

Mi determinación en este retiro ha de ser crecer en la gracia santificante, afianzarme en ella. Para eso he de aprovechar todas las gracias actuales que a lo largo de cada día me manda Dios. Aceptarlas. Vivir alerta para captarlas. Agradecer su constante intervención conmigo y pedir fuerza para corresponder.

4.- Tener en cuenta que «Es Dios quien da el crecimiento» (l Cor 3,7). La vida de la gracia es gracia, y sólo Dios puede darla, sólo él puede ser causa eficiente de su crecimiento (STh I-II,112,1). Todo crecimiento en gracia viene potenciado por la misma gracia. « ¿Qué tienes tú que no lo hayas recibido?» (1 Cor 4,7). «Por la gracia de Dios soy lo que soy» (15,10). Sin él no podemos ni principiar ni continuar ni concluir nada con relación a la vida eterna.

Pedir humildad para vivir en consencuencia. Pedir su fuerza para corresponder.

simultáneamente como los dedos de una mano (STh I-II,66,2).

5.- Crecimiento y penitencia

Quitar el pecado es lo primero para crecer en la gracia de Dios. Una losa caída en un campo no deja allí crecer la hierba. Y es inútil que el labrador abone y riegue: lo primero de todo es retirar la losa. Imposible si no que crezca allí la hierba. Para crecer en la gracia, lo primero de todo es quitar el pecado.

Hemos de estar alerta a la tentación y huir del pecado. De todo pecado. Sobre todo de la soberbia, del orgullo que tanto daño nos hace y muchas veces nuestro amor propio nos oculta estos pecados y nos fijamos en los de la carne que también son pecados y pueden hacer mucho daño. Pedir fuerza a Dios.

6.- Crecimiento y oración de petición

La manera de crecer en la vida interior, de saber aceptar las gracias actuales en todo momento es la oración. Por eso su fuerza no tiene límites. Sabemos por la fe que «siempre se consigue lo que se pide, con tal que se den estas cuatro condiciones: humildad en la oración, perseverancia, confianza total, y por supuesto, atención. No ser una máquina repetidora inconsciente.

7. Y recordamos que hemos de pedir para nosotros mismos, cosas necesarias para la salvación, piadosamente y con perseverancia» (STh II-II,83,15 ad 2m). Orar por otros es obra muy buena (Sant 5,15; 1 Jn 5,14-16.), pero no podremos violentar nunca la libertad de otros. Vamos dedicar amplio tiempo en este retiro y en otros a pedir al Señor. Poner siempre como intercesor a Jesús y acordarnos de su Madre y nuestra. Confiar. Sobre todo cuando pedimos para la vida eterna, para nuestra perseverancia. Por muy claro que veamos el camino del bien, la fuerza para seguirloo nos viene de lo alto.

(Ideas principales tomadas de "Síntesis de espiritualidad católica" de Rivera e Iraburu).

 

 

EXAMEN PRÁCTICO

Nota: Viene bien con ocasión del retiro mensual dedicar un buen rato al examen práctrico. Es decír, algunos puntos muy concretos sobre vida interior. Ofrezco aquí tres cuestionarios que pueden ayudar.

- ¿Acepto la humillación como una gracia de Dios?

- ¿Miro como gracias actuales las buenas lecturas, los buenos amigos, los buenos ejemplos...?

- ¿Deseo como el aire que respiro la gracia de Dios?

- ¿Si en ocasiones no soy fiel a la gracia de Dios, me acerco a El con humildad más tarde?

- ¿Purifico mi corazón con frecuencia?

- ¿Venzo las repugnancias para avanzar en la virtud?

- ¿Abuso del tiempo y del favor que me ofrece el Espíritu Santo?

- ¿Estoy atento a los impulsos y mociones del Espíritu Santo?

- ¿Si oigo su voz, respondo y ejecuto su insinuación?

- ¿Pretendo "servir a dos señores"?

- ¿Voy poco a poco desligándome de las ataduras mundanas?

- ¿Practico la mortificación voluntaria como medio ascético?

- ¿Tengo aficiones desordenadas?

- ¿Soy obediente? ¿Soy humilde en el trato?

- ¿Mantengo paz y calma en mi espíritu?

- ¿Soy dócil a la acción de Dios?

 
 
 
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Algo práctico y positivo para el retiro, aplicable a todos los retiros y a las meditaciones diarias:

La afirmación es una técnica simple pero enérgica. Puede sanar y transformar nuestra voluntad y nuestras convicciones hasta arraigarlas profundamente. Aprovechando esta realidad psicológica, podemos cambiar nuestros pensamientos vanos en criterios firmes y santos. La palabra escrita y hablada es el vehículo que nos ayuda en este menester. Tiene mucha relación esto con lo sabido de la autosugestión.

En la práctica:

1.- Fijarme en un aspecto de mi vida que quiero cambiar o sanar. Decidirlo ya.

2.- Formular una frase sencilla que lo integre. Escribirla. Repetirla varias veces.

3.- Formular de esta manera el propósito de la meditación y repetirlo cada día.

4.- Formular de esta manera el propósito del retiro y repetirlo cada día.

5.- Formular de esta manera el propósito de la confesión y repetirlo cada noche.

6.- Para no agobiarme procurar unificar todo esto sin multiplicar más de lo necesario.

Nota 1. Para que esto funcione hay que procurar la frecuente repetición. Que la afirmación sea concreta. Que tenga emoción. Que esté convencido yo de que me va a ayudar a mejorar.

Nota 2. Tomar conciencia del subconsciente. Por ejemplo: Si yo digo esta afirmación: "Voy a ser desde hoy bondadoso en mis conversaciones sobre los demás". Mi subconsciente, me reprocha y me dice: "mentira, no vas a ser". Yo no me doy cuenta del subconsciente, pero ahora lo advierto.

Pero tengo que tomar conciencia del subconsciente. Para ello: en una hoja de papel poner dos columnas. A la izquierda, mi afirmación. A la derecha, lo que me sugiere; todas esas cosas negativas que llevo en el subconsciente. Repetir la frase positiva, poner a la derecha cada una de las creencias contrarias. Acto seguido ir sustituyendo cada una de las creencias negativas a la frase, por otras positivas contrarias. Leer de vez en cuando.

Por fin, una vez que han pasado a la conciencia todas las pegas, en una tercera columna voy sustituyendo las "creencias negativas" por pensamientos y sentimientos positivos que emanan del Yo Superior. Por ejemplo, el "mentira, no vas a ser" lo sustituyo por este otro: "Desde ahora mismo empiezo a ser bondadoso. Ya he comenzado

 

 

ADVERTENCIA FINAL

PARA NOSOTROS ES MUY IMPORTANTE EL RETIRO

Necesitamos dedicar un día al mes al retiro espiritual: medio día en soledad al menos relativa. Día de revisión, de meditación de encontrarnos más próximos a Dios. No es necesario hacerlo varios juntos; bueno sería, pero no siempre es posible. Cuando se hace solo es más "desierto".

Estar sobre todo ese día como la esponja en el mar, sumergidos en Dios. Que las aguas de su amor nos vayan penetrando por esos poros tantas veces ajenos al Señor. Permanecer envueltos en el silencio exterior y sobre todo interior. Dentro de su paz.

Pero no creas que el enemigo de tu paz te va a dejar en perfecto sosiego. Quizás te suscite inquietudes acerca del pasado o del futuro; quizás cunda en tu alma el desaliento o la tristeza. Por eso no vayas a pasártelo bien en esa especie de unción romántica. No vayas a gozar; vete a buscar a Dios. Y tampoco vayas con temor a fantasmas. Pero ayúdale a Dios a que te ayude. Desecha los pensamientos deprimentes, pero sin ponerte a dialogar con ellos. Dile al Señor: ¡Señor, yo te amo; en Ti confío y creo en tu amor!

Mucha gente practica el retiro mensual. Incluso gente trabajadora lo hace con el plan Zen o yoga cristiano. Los conozco, aunque no he estado todavía con ellos.

Terminar el retiro dando gracias a dios por todo; pedirle perdon de las lagunas; hacer proposito firme. Y no olvidar de dedicar buen rato a la oracion de peticion. El próximo retiro aparecerá d.m. el próximo mes.

José María Lorenzo Amelibia. Mi correo electrónico: mistica@jet.es