Marzo - abril 2012

SACERDOTES SECULARIZADOS

BREVE HISTORIA DE ASCE

LA MISA EN EL SECULARIZADO

INFORMA ASCE

(ASCE : ASOCIACION DE SACERDOTES CASADOS DE ESPAÑA)

ASCE (ASOCIACIÓN DE SACERDOTES CASADOS DE ESPAÑA.

Se fundó en 1977. ) Nº 171

 

Editorial

"Es maravilloso ser sacerdote, estar siempre junto a la Eucaristía y al servicio de los hermanos. Cierto, si no se medita y hace oración íntima junto al sagrario, se corre el peligro de dejar languidecer la fe. Yo sacerdote, ¿me he conmovido siempre junto a Jesús en mis manos, he temblado, he adorado, he creído con fe viva? ¿Yo sacerdote, vivo de cara a las necesidades espirituales y temporales de mis hermanos, como consecuencia de mi amor a Él? Estas preguntas me hago con frecuencia y debo formulármelas más a menudo. Que corre el peligro de acostumbrarse. A este amor de Jesús no debo jamás habituarme".

Estas ideas las escribía en mis años de ministerio, pero hoy también tienen total actualidad, porque soy el mismo sacerdote de entonces. Conviene repetirlas. Porque por mucho que nos hayan "dispensado de las obligaciones del sacerdocio", nunca podrá nadie anular nuestro sacerdocio, que nos viene de la participación del sacerdocio de Cristo en el sacramento del Orden. Con paz, con fidelidad, con fe y constancia, hasta el fin de nuestra vida terrena, para unirnos en la eternidad con Jesucristo Sumo y Eterno Sacerdote.

Y quienes (hombres o mujeres) que no son sacerdotes, pero un día recibieron la gracia de Dios de entrar en la vida religiosa y la dejaron por sus propias causas y motivos, aunque no imprima carácter sacramental la vida religiosa, sí imprime un algo en la vida interior que nunca nos abandona y hemos de renovar nuestra continua entrega a Jesús.

 

De 59 años, está casado y tiene tres hijos y es cuasi obispo

Jeffrey Neil Steenson, casado y con 3 hijos, nuevo ordinario de los ex anglicanos USA

El papa Benedicto XVI nombró el domingo a un sacerdote casado y ex periodista deportivo que se convirtió del anglicanismo para que encabece la primera estructura para anglicanos estadounidenses conversos al catolicismo.

El reverendo Jeffrey Neil Steenson, ex rector de una iglesia episcopal en Texas, encabezará el Anglicanorum coetibus (Ordinariato personal), el equivalente de una diócesis para ex anglicanos que se convierten al catolicismo pero desean retener su identidad y cierta autonomía en sus relaciones con los obispos, dijo el Vaticano en un comunicado. El Vaticano creó la primera de esas estructuras en Gran Bretaña el año pasado.

En 2009, Benedicto XVI emitió una invitación sin precedentes para que anglicanos se integrasen a la Iglesia en grupos o como parroquias. Previamente, los conversos eran aceptados caso por caso.

Los sacerdotes anglicanos casados que se convierten al catolicismo pueden permanecer casados y hacerse sacerdotes, una excepción a la regla del celibato del Vaticano.

Steenson fue previamente obispo de la Diécesis Episcopal de Río Grande, en Albuquerque, Nuevo México, desde 2004 hasta 2007, pero el Vaticano no permite que los obispos casados que se conviertan mantengan el rango. Por ello, Steenson es sacerdote, pero no obispo en la iglesia católica.

El cardenal estadounidense Donald Wuerl había anunciado en noviembre que los anglicanos que deseasen convertirse al catolicismo tendrían una estructura formal para supervisar su conversión a partir del 1 de enero.

Los anglicanos tienen sus raíces en la Iglesia de Inglaterra, que se separó de la Santa Sede en 1534 cuando el Vaticano le negó al rey Enrique XVIII la anulación de su matrimonio. (RD/Agencias) (De Religión Digital 3 enero 2012)

Nuestro comentario: Más que indignarnos, creo que se trata de una muy buena noticia porque en el Vaticano con estas excepciones desmitifican el tan cacareado celibato occidental. Pero no tengamos prisas. Nosotros las hemos tenido a lo largo de nuestra juventud e incluso en la madurez, cuando nos llega el declinar de esta vida temporal en la ancianidad, se acabaron las prisas. Miramos el bien de la Iglesia. Dios es eterno y no tiene prisas. Confiemos. El Espíritu Santo vela sobre su Iglesia. Y los humanos todos, - ¡todos! – hemos de examinarnos por si en algo debemos corregirnos.

 

¿Cuándo nos respetarán y apreciarán?

 

"Hola, me llamo José Antonio Fernández y soy un cura casado"

El País

"Hola, me llamo José Antonio Fernández y soy un cura casado". Así se presentaba cada curso a sus alumnos el profesor de Religión. También a sus padres, pues siempre pidió ser tutor. Luego les explicaba que había sido sacerdote durante más de 20 años y que pidió la dispensa para casarse -"Me enamoré", cuenta-, aunque aún no se la habían concedido cuando en 1991 empezó a dar clase en institutos públicos murcianos; tenía ya cinco hijos.

Por eso, Fernández no entiende las razones que dio el obispado cuando le despidieron en 1997 como profesor -le retiraron la Declaración Eclesiástica de Idoneidad, imprescindible para dar clase de Religión-: al hacerse pública su situación por una fotografía en un acto del Movimiento Pro Celibato Opcional publicada en un periódico, algunos padres se podían sentir ofendidos, argumentaron. "¿Qué padres?, si todos me conocían", y además hicieron públicos escritos a su favor, se indigna. De hecho, le parece tan falaz que lleva 14 años peleando para que se reconozca la injusticia que, asegura, se ha cometido con él. Ha llegado hasta el Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo, que hoy revisará en audiencia pública su caso; el Constitucional español rechazó sus razones en 2007.

"Quiero demostrar que fue una decisión injusta, que siempre ejercí como profesor de forma responsable, con respeto a la fe católica". Un respeto y un amor que mantiene, por eso le ha resultado doblemente difícil este proceso. "Amo a la Iglesia; mis hijos jamás me han oído hablar contra ella", asegura, pero no puede decir lo mismo de una parte de la jerarquía católica, pues en su caso, "se ha obrado con mentiras", explica en el local de Cruz Roja de su pueblo, Cieza (Murcia). A sus 74 años, da cursos de formación a los futuros voluntarios. Asegura que es mentira aquello del escándalo, y lo que ha argumentado ahora la Conferencia Episcopal Española ante Estrasburgo, que José Antonio "ha mantenido una posición contraria a la religión que se había obligado a enseñar".

En cualquier caso, el acusado en el tribunal europeo no es la Conferencia Episcopal, sino el Estado español, que es, al final, quien contrata a los profesores de Religión, pero solo entre aquellos que tienen el visto bueno de los obispos, según los acuerdos de 1979 entre España y la Santa Sede. Una potestad que ha causado ya centenares de juicios y millones de euros en indemnizaciones -la mayor parte pagadas por el Estado- por casos en los que los obispos han decidido el despido, por ejemplo, por casarse con un hombre divorciado o por ejercer el derecho a la huelga. "Ningún acuerdo puede estar por encima de la Constitución y de las leyes", se queja Fernández.

Ahora su vida es más tranquila. Nada que ver con aquella época en que, en la cincuentena, abandonó el sacerdocio después de más de 20 años, nueve como misionero en Ecuador. Entonces fue complicado: trabajó en una fábrica de conservas mientras se licenciaba en Filología Clásica.

Una vez titulado, el entonces obispo de Cartagena le llamó y le dijo: "¿Por qué no trabajas de profesor de Religión? Necesitamos gente como tú". Era 1991 y José Antonio ya llevaba seis años casado y tenía cinco hijos, pero aún no le habían concedido la dispensa. "Cuando lo dejé, el obispo me dijo: 'Tú eres un poeta, y todo esto se te pasará', pero no se me pasó. Desde que pedí la dispensa [en 1984, se casó al año siguiente] actué como seglar, asumí el silencio como concesión", explica. La dispensa le llegó casi a la vez que el despido, en 1997.

Un año antes, le invitaron a un encuentro del Movimiento Pro Celibato Opcional al que asistió: "Era una especie de día de campo, así que fui con toda mi familia", Cuando él, su mujer y sus cinco hijos se bajaron del coche, el fotógrafo de un diario tomó una imagen para una información sobre el celibato opcional. "Ha salido en el periódico, es usted importante", le dijo uno de sus alumnos. Pero la foto molestó profundamente a algunas personas de la jerarquía católica y le despidieron. "¿Tú te crees que llevamos 15 años demostrando que haber ido a una reunión del movimiento por el celibato no es delito? Yo estoy realmente asombrado".

Ahora, Estrasburgo decidirá si se han vulnerado los derechos a la privacidad y a la libertad ideológica y de expresión de Fernández. La Iglesia defiende que le corresponde establecer los criterios morales que han de cumplir los profesores de Religión, y el Estado español que si no tiene voz ni voto para seleccionarlos tampoco para retirarles el beneplácito.

Nuestro comentario: Es algo que no podemos explicarnos. No me cabe en la cabeza, pero ahí está el hecho. Y repito el título: ¿Cuándo nos respetarán y aceptarán?

José María Lorenzo Amelibia

Mi correo electrónico: mistica@jet.es

EL PRÓXIMO NÚMERO APARECERÁ D. M. EN MESES ALTERNOS