¿Cuento de Navidad?... (1)

 

3:25

   
 

¡Algunos dicen que han visto a Dios andando por las calles... ¡Sí..., ayer..., a Jesús..., a Dios!

Yo, al principio, pensé que era una broma..., pero no..., dicen que le han visto..., y tenía unos ojos grandes..., inmensos como el cielo..., que parecían buscar..., que buscaban inquietos "no se qué"...

Dicen que le han visto buscar entre la gente que entraba y salía de los grandes almacenes o a las puertas de los cines y en los kioscos de periódicos o en los puestos de la Plaza Mayor...

Y no decía nada..., sólo miraba...

Algunos cuentan que a la puerta de la Iglesia miraba fijamente a los ojos de todos los que entraban... Otros dicen que, ya tarde, le vieron cansado, sentado en un banco del parque... Y hacía frío... Había sol, pero hacía frío...

Mucha gente pasaba..., pero algunos se paraban un momento y, sin mirar mucho..., como con vergüenza..., le dejaban unas monedas a sus pies... Y lo curioso es que El no las quería... El no pedía nada... Y la gente se quedaba perpleja e insistía y se iban murmurando entre ellos...

Dicen que "te miraba de una manera difícil de olvidar"..., "como nadie"..., "una mirada que se te colaba por los ojos y te llegaba hasta el corazón"...

Y..., poco a poco..., fue llegando más gente..., y le traían más cosas... Un abrigo en buen uso..., unos guantes casi nuevos... "¿Quieres alguna cosa?"..., decían..., "¿un poquito de turrón? ¿Te gusta el turrón?"

Y El les miraba con sus ojos inmensos como el cielo...

"¡Niño..., vete a ver la tele! ¡Habría que hacer lumbre! ¿A alguno de ustedes no les sobra algún colchón? ¡No va a dormir en el suelo el pobrecito, con el frío que hace!... ¡Mujer, llévate a los niños de aquí!... Pero..., ¿qué es lo que quieres? ¡Dínos algo!... ¿Necesitas dinero? ¡¡Deberíamos llevarle a la Parroquia que es su sitio!! ¿Quieres que te llevemos a la Iglesia?"

Algunos dicen que le vieron llorar..., o quizá le lloraban los ojos por el frío...

Yo, al principio, pensé que era una broma..., pero no..., dicen que han visto llorar a Dios por nuestras calles...

Y la gente se fue muy preocupada..., cada uno a su casa... Y, poco a poco..., se fueron apagando las luces de nuestra gran ciudad...

Dícen que, por la noche, Jesús seguía buscando...

Y que sigue buscando cada día...

 
 
 

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