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RECUERDOS DE UNA VIDA
Autor : Roberto Di Nóbile Terré
¿Cantar?..............un
enigma.
¿Canta quien puede o quien quiere? Con las
debidas reservas, los dos. Soy un convencido de que
todos en función de los medios vocales que posean,
pueden cantar, sin dejar de lado la musicalidad de
cada uno. Existen en la historia de la Lírica, varios
ejemplos de cantantes que lo hicieron porque pudieron,
voces naturales con un pequeño esfuerzo de impostación,
encontrando un buen maestro, naturalmente. Y hay por
consiguiente voces que apoyados por una buena
inteligencia, marcaron un hito en la Lírica. Yo no
creo que haya un tipo de impostación para cada
persona. Puede existir alguna diferencia por las
particularidades de cada individuo. Tengo en mi
biblioteca siete u ocho métodos de canto y poco más
o menos son coincidentes en la forma, es decir, saben
explicar la teoría. Pero hay una pregunta esencial,
¿sabe cualquier maestro decir si un sonido emitido
por un alumno es correcto? Mi experiencia particular
me dice que ahí es donde está “la madre del
borrego”. Y no todos lo saben, me atrevo a decir que
muy pocos. Para llegar a la impostación hay ejemplos
para todos los gustos, las barbaridades más ingenuas
y los ejemplos más tontos. Si partimos de la base de
que hacen falta una voz natural, por su colorido, por
su calidad, y tenemos un mal maestro, no saldrá nada.
¡Cuantas
voces fueron arruinadas por aventureros! Si tenemos
una voz regular, pero si a ella le sumamos
inteligencia, podremos conseguir algo. Las universidades ponen en la calle centenares de
pseudomaestros, que con su título bajo el brazo creen
haber conseguido la “piedra filosofal”, y eso,
cuando lo tienen. ¿Dónde está el secreto por lo
tanto? En la inteligencia del alumno y en la sabiduría
del maestro. ¿Cuántas escuelas de canto hay en el
mundo? Miles, y ¿Cuántos alumnos llegan al
escenario? Pocos.
¿Cuántos
maestros saben catalogar una voz? Aún siendo buenos músicos,
muchos han cometido crasos errores, acaso ¿no ha
habido aquellos que equivocaron al alumno diciéndole
que era un bajo, cuando en realidad era barítono? Y ¿cuantos ejemplos tenemos
de barítonos que por su color y potencia fueron
considerados tenores líricos o dramáticos, aún
sabiendo que se quedaban cortos para los agudos? La
sapiencia del maestro es esencial. No todos los
cantantes pueden ser maestros, como no todos los
grandes futbolistas pueden ser entrenadores. Hay mucho
de audacia, mucho de “yo fui”. La ingenuidad de la
gente y la ignorancia, hacen también lo suyo.
Dice el tenor Giacomo Lauri Volpi en su libro
“Voci parallele”, 2ª. Edición, “El que
frecuente una de las innumerables escuelas que
florecen más o menos clandestinas, oye hablar a los
desdichados alumnos de las técnicas más
disparatadas: la técnica del sollozo, la del olfato,
la técnica del paragüas, finalmente la técnica del
vómito y el que tenga más que las incluya”.
Sería
muy interesante conocer el procedimiento empleado por
el arte del canto, desde los tiempos más remotos
hasta nuestros días. Principalmente, poder estudiar
en sus particulares el método de emseñanza
empleado en los siglos XVII y XVIII.
Lamentablemente esa época no nos ha dejado, nada más
que documentos vagos e incompletos.
Solamente
con la apertura de la boca, ya hay para todos los
gustos. ¿Cuál es la forma más idónea? La forma de
boca del pescado es una, la de la sonrisa es la otra,
abrirla lo más posible para que salga el sonido,
otra, inclusive a mi me dijeron, abrir la boca hasta
conseguir que entre verticalmente la segunda falange
del dedo pulgar, otra, dejar caer la mandíbula a cara
de tonto, consiguiendo de esta manera la separación
del maxilar superior del inferior, barbaridades, Pero antes de abrir la boca tenemos que hablar de la
respiración y juro que tres maestros por mí
conocidos, jamás
me hablaron sobre ese tema. La forma de respirar es
fundamental, es más, es vital. Los antigüos maestros
decían, “quien bien sabe respirar, bien sabe
cantar”.
Aprovechar al máximo las resonancias. Que bien
suena ésto. Y volvemos al principio de la cuestión.
Para aprovechar bien las resonancias, hay que dominar
el aire, por consiguiente, hay que conocer la técnica.
Y ¿Cuál es la técnica de la respiración? Existen
tres métodos de respiración, no porque los tres sean
buenos, sinó porque hay quien los utiliza.
“Clavicular” (es un crimen para el cantante), se
conoce por el levantamiento de hombros para respirar,
“Diafragmático-costal” esta técnica podemos
considerarla la idónea y “diafragmático-costo-abdominal”
(la más completa pero la más difícil si no se
consigue un equilibrio).
Bien, un alumno ahora preguntaría, ¿Cómo se
consigue la diafragmático-costal? Intentaré una
explicación que sea fácil de entender. Respiramos
con los pulmones, pero debajo de ellos tenemos un músculo
llamado diafragma. Cuando bajamos el diafragma estamos
dando más capacidad a los pulmones y estamos creando
una columna de aire. Si queremos un ejemplo, descansando en posición totalmente horizontal, puede ser
sobre una cama, muy bien relajados, observemos nuestra
respiración, y
notaremos el trabajo del diafragma. Naturalmente que
antes de nada tenemos que saber donde está el
diafragma, eso es lo más fácil, una enciclopedia nos
lo puede decir. Con la mente tenemos que ir sujetando
el diafragma, porque caso contrario sube de golpe y se
nos va todo el aire. Debemos sujetarlo soltando
solamente un hilo de aire, naturalmente para poder
cantar, no para hablar. Si conseguimos esta columna de
aire podremos dominar el sonido, y no nos pondremos
rojos como un pimiento por el esfuerzo. Insisto, a
través de las cuerdas vocales debe pasar solo un hilo
de aire, en el canto no debe existir el esfuerzo, debe
ser todo naturalidad. Si queremos un ejemplo,
observemos un instrumento de cuerdas, el músico deja
deslizar su arco sobre las cuerdas, no las aprieta, no
las rasca. Ese hilo se convierte en sonido, pero
tenemos que proyectarlo, ¿Cómo? Volvemos a hablar de
la mente, por que hay que dirigirlo hacia lo que se
llama la máscara, y ¿Donde se encuentra? Si hay que
precisar un punto, diría que entre las dos cejas.
Todo es mental, hasta que se consigue la impostación
de la voz. También podría surgir
un sonido nasal, pero aquí intervienen el
maestro, si sabe, y la inteligencia del alumno, si la
tiene.
Las resonancias por lo tanto las vamos a
conseguir dirigiendo
el aire hacia la máscara
aprovechando las fosas nasales y los senos
frontales.
Un ejemplo para ir dominando el diafragma poco
a poco sería, de pié, posición la más vertical
posible, realizar una inspiración profunda,
mantenerla unos 15 o 20 segundos dentro y luego dejar
salir el aire, muy lentamente, empleando también unos
15 o 20 segundos. Repetirlo como un ejercicio de
respiración, de forma natural, sin esfuerzos. Buena
es la técnica de respiración Yoga.
Otro
Ejemplo,éste para ir colocando los sonidos en la máscara.
Juntando los labios suavemente, sin presionar, emitir
un sonido, podremos decir que estará en su sitio
cuando sintamos sobre los labios un suavísimo
cosquilleo. Con el tiempo se colocarán las vocales.
Y ahora hablaremos del pasaje, “passaggio”.
¿Qué es? ¿Cómo se consigue? Tomando como ejemplo
la tesitura del tenor, unas dos octavas, es la zona
central que une la voz de pecho con la de cabeza.
Cubre las notas “ Mi, Mi bemol,
Fa y Fa diesis”. ¿En que nota debe comenzar
este “passaggio”? Esto lo tiene que definir el
maestro, partiendo de la base de que no todas las
voces son iguales, según el tipo de voz que tenga el
alumno. Hasta la nota “Re” podemos considerar que
se canta con voz natural, de pecho,
pero para que la voz en la medida que va
subiendo no sea abierta, cacareada, se comienza a redondear, es decir, oscurecer un poco
continuando el camino de las anteriores. Digamos que
una “a” medio “o” , la “o” como “o”,
la “i” como una “i” francesa, la “e” como
“eu” y la “u” como “uo”. Para que se
entienda mejor, se sigue apoyando en la máscara,
aprovechando las resonancias de las fosas, pero se
oscurece la nota y a medida que van subiendo las
notas, da la impresión que apoyamos sobre la frente,
siempre sin dejar de apoyarse en la columna de aire,
cuya columna siempre se apoya en el diafragma. Si
queremos tener aproximadamente una idea, cojemos una
partitura y simultaneamente escuchamos una romanza u
ópera por un cantante, prestando mucha atención a
las ya citadas notas centrales,
en algunos casos
notaremos el “passaggio” más pronunciado y
en otros menos.
He intentado ser lo más explícito posible,
porque yo antes de ser fraile he sido cocinero y me
duele en el alma que por ignorancia se pierdan tantas
voces. Me
gustaría a continuación hacer un pequeño desarrollo
anatómico, no dirigido a los fisiólogos, sinó a
todos aquellos que quieran dedicarse al canto.
El aparato vocal, complicadísimo, depende
directamente del aparato respiratorio. Estas dos
funciones, la respìración y la voz, intimamente
unidos forman un complejo órgano común. Queriendo
producir un sonido, antes tendremos que inspirar
llenando los pulmones. Al espirar, sale un sonido
formado entre el aire y algunas partes del órgano
vocal, recorrido por el aire. Los órganos vocales que
se encuentran en el camino del aire, durante la
expiración son, los pulmones, masa esponjosa y elástica
en sumo grado que se encuentran a ambos lados del
pecho. Por debajo de ellos, tenemos el diafragma, músculo
ancho y convexo que sirve de apoyo a los primeros.
Luego hacia arriba la tráquea, tubo ligeramente
movible y estensible, formado por aros cartilaginosos
sobrepuestos. Encima tenemos la laringe comunicada a
la anterior. Esta última tiene un movimiento relativo
vertical de elevación y descenso. Las partes que
componen la laringe son cuatro, tiroides, cricoides y
dos aritenoides. La laringe está situada en el cuello
con una prominencia llamada comunmente nuez. El
formato va en función de cada individuo, algo mayor
en los hombres. En la parte posterior de la laringe se
encuentran las cuerdas vocales, dos membranas
horizontales. El espacio comprendido entre los bordes
libres de las cuerdas, se llama glotis. Esta se abre
para la aspiración y se cierra para la fonación.
Mi intención ha sido honesta, lo he intentado
según mis conocimientos, el estudio del canto es muy
duro y por ello mi voluntad de colaborar con los
iniciados. No debemos olvidar que cada maestrillo
tiene su librillo y que cada uno lo cuenta según le
va en la feria.
Este trabajo puede dar origen a polémica, no
me extrañaría. ¿Acaso no dijo alguien que ya de por
sí la dialéctica es polémica por naturaleza?
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