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RECUERDOS DE UNA VIDA

Autor : Roberto Di Nóbile Terré

El pseudo teatro POLITEAMA

Una vez más se nos presenta la paradoja de que en varias publicaciones encontramos la frase “ el teatro Nuevo Politeama, fue demolido en 1917” . No sé de donde salió tal noticia, pero no es cierta. Ha ocurrido con ésta como con tantas otras, no ha sido investigada y así la repetición del error. El error podría haber sido subsanado fácilmente, solamente con hojear el diario La Capital de esa época, o el Archivo Municipal. Sobre todo teniendo en cuenta que después de esa fecha, aparecen insertados en el periódico varios anuncios publicitarios de espectáculos durante el año 1918.

En realidad se le llamó teatro audazmente “in extremis”, porque estaba destinado a esa función y porque había que darle algún nombre. Más adelante se completó como teatro-circo.

Es en la “Historia de las Instituciones de la Provincia de Santa Fé”, en su página 328, donde se afirma tal cosa, y deducir que más de uno habrá copiado la noticia, no costará mucho trabajo. También en esta Historia es donde se afirma que la ópera “Tosca” de Puccini, se estrenó como “prima” en Rosario, fuera de Italia. En otro artículo sobre este tema, demuestro que tal afirmación también es falsa.

Se trataba de un viejo galpón, eso sí, muy grande en el que se instaló en su centro una platea. Lo de teatro, imagino surgió porque alrededor de ésta se construyó una precaria fila de palcos y posteriormente se le añadió una galería, a la que con mucho optimismo se le dió el nombre de tertulia y paraíso, en el caso de ser contratado un espectáculo circense se quitaba la platea y quedaba un redondel.

El susodicho galpón no se encontraba a pié de calle, por lo que obligaba a los espectadores atravesar un patio, que en días de lluvia debían hacerlo más que corriendo, ya que el toldo que supuestamente debía resguardarlos, no cumplía con su objetivo de protección.

Su capacidad era para unas 1700 personas, o sea 70 palcos, 615 lunetas y 700 asientos de paraíso, lo que nos da la pauta de sus dimensiones. El empresario era el audaz Andrés González, quien también regenteaba el teatro Olimpo y en su día la plaza de toros.

El dí 2 de Enero de 1918, se despidió del público del Politeama la compañía de prosa de Roberto Cassaux. El 10 del mismo mes comienza una temporada de cinco funciones, la compañía cómico-dramática de Mario Díez con la obra “Marianela”. El 17 de Enero comenzó sus actuaciones el Circo Shipp-Feltus, ya en el mes de febrero la dirección del Politeama ofreció al público rosarino, los ya tradicionales bailes de Carnaval. El 1 de Marzo debutó la compañía norteamericana “American Ray”, dejando paso para que el 15 de Marzo debutara la compañía nacional de José Brieba.

El 9 de Marzo del mismo año la Municipalidad decretó su clausura, ante “la falta de cumplimiento de la construcción de obras de seguridad en el referido local”. El día 13 del mismo mes la Municipalidad nombra una “Comisión Inspectora” para los tres teatros, el Politeama, Olimpo y La Comedia , con el objeto de “informar a esta Intendencia, a la mayor brevedad posible, los resultados y aconsejando a la vez, las medidas que estimen más convenientes para que aquellas satisfagan ampliamente los requisitos exigidos para su funcionamiento por la Ordenanza respectiva”.

Estaba más que claro, que todas las solicitudes por parte de la Administración para encuadrar a los teatros dentro de una normativa de seguridad pública, no habían sido atendidas en absoluto. ¿Como es posible que en los últimos años no se hubiera exigido el cumplimiento de esta normativa? Es difícil de admitir, pero da la impresión de que el eterno amiguismo político estuvo siempre presente en el país. De no ser así, debemos admitir falta de energía por parte de la Administración.

Dos días después del anterior Decreto, el 15 de Marzo o sea el mismo día en que debía debutar la compañía Brieba, la Municipalidad concede al teatro Politeama, “el término perentorio de quince días para que pueda funcionar en las condiciones que actualmente se encuentra. Pasado este término, el teatro permanecerá clausurado hasta tanto se coloque en las condiciones de Ordenanza”.

El 20 de Marzo, el Cuerpo de Bomberos contesta la solicitud de la Intendencia sobre si el Politeama reúne las condiciones de seguridad indispensables para su buen funcionamiento. Dice así, “El tanque de agua se encuentra sobre una base de pilotes de madera a unos 18 metros sobre el nivel del suelo, conteniendo una capacidad de 17.556 litros , cuando los pilotes deberían ser de mampostería y su capacidad no inferior a 20 metros cúbicos y estar colocado a mayor altura que el techo. En la parte superior de éste, falta un para-rayos que evitaría las descargas eléctricas sobre el edificio. La Oficina de Seguridad posee una puerta de salida al patio del teatro, debiéndola ser a la calle. El departamento de baterías eléctricas, no reune seguridad ninguna por no encontrarse aislado, ofreciendo mayor peligro los corto-circuitos. Y la construcción del teatro, en general, debido a la calidad del material que la compone, sumamente conbustible, no evitaría en un caso dado, el desarrollo del siniestro”.

Siguiendo con el orden cronológico de los documentos, encontramos que el 25 de Marzo la Municipalidad decreta: “No ha lugar al permiso solicitado por la empresa del Teatro Politeama, para que debute una compañía en el mismo. Vista la petición y resultando de los informes suministrados por el Departamento de Obras Públicas y Cuerpo de Bomberos, que el teatro Politeama se encuentra en flagrante violación del artículo 101 del Reglamento de edificación y que por consiguiente su funcionamiento entraña un peligro público, declárase clausurado definitivamente hasta que sea colocado de estricto acuerdo a las Ordenanzas de Edificación y de Teatros y Salas de Espectáculos.

Mandará también colocar una llave, dispuesta covenientemente para accionar el escape del tanque desde la Oficina de Seguridad. Colocará en los pasillos las flechas indicadoras a que se refiere el art. 28 del Reglamento de Teatros y Salas de Espectáculos. Pondrá en buenas condiciones de higiene el toilete para señoras. Mandará arreglar los mingitorios, haciéndoles colocar divisiones de mármol que sean necesarias según el número de personas que puedan admitir a la vez, y los correspondientes servicios de aguas corrientes, y construirá una mampara de mampostería delante de la entrada de los mismos, en forma de interceptar la vista a su interior desde el patio”.

La información sobre este particular termina con la concesión de seis meses para que queden terminadas las obras, so pena de clausura definitiva del local. Este documento lleva la fecha de 27 de Septiembre de 1918.

A la vista de todo lo documentado y expuesto, ¿Qué comentarios podemos hacer? Que la Administración que decretó la clausura actuó correctamente, solo queda el resquemor de ver por un lado, la desaprensiva actitud de un empresario que sólo ve los resultados económicos, sin reparar en la posibilidad del horrible siniestro, que podría haber ocurrido en este mal llamado teatro, y por otro la actitud de políticos que no cumplieron con su obligación, despreciando el valor de la vida humana. Este problema fue dilatándose en el tiempo con resoluciones transitorias, ocupando con poco interés la atención de las Autoridades Comunales en las que se originaron disposiciones de indole diversa, sin encarar definitivamente el problema.

Para terminar, decir que el Decreto municipal Nº 259 de fecha 8 de Noviembre de 1921, concede al señor Silvio Muzzio, permiso precario para instalar un Edén-Circus, en un terreno de la calle General Mitre entre Córdoba y Santa Fé (antigüo teatro Politeama). Y otra, con fecha 1 de Agosto de 1923, actúa una orquesta de balalaikas en el Teatro Plaza (de Verano) situado en la calle Mitre entre Córdoba y Santa Fé y el 15 de Diciembre la compañía de Manuel Alcón representó varias zarzuelas. (En éste último le cambiaron el nombre pero se sigue hablando del antigüo Politeama)

Sin más comentarios.