La espera ha valido la pena. La restauración de la fachada oeste de la antigua parroquia de Santo Tomé (Santo Domingo), que ha supuesto para la Junta una inversión superior a los 60 millones, nos está permitiendo gozar de unos altorrelieves que parecen casi nuevos. En esta portada se encuentra la obra escultórica más importante del románico soriano. Su bestiario es magnífico y junto con sus arquivoltas y capiteles nos ofrecen un mensaje oculto, alquímico para ser más preciso, que hoy desvelamos.
Desde aquí reivindico que esta iglesia vuelva a recuperar su nombre antiguo: Santo Torné. Así seguía siendo considerada en el siglo XVII cuando se instaló una gran imagen de Santo Tomó que hoy se encuentra en un nicho del presbiterio. Así la llamaba Nicolás Rabal a finales del siglo pasado. Con esa denominación la nombró incluso el abad de la concatedral Santiago Gómez Santacruz en 1946, y así debería llamarse nuevamente.
Hagamos otra reivindicación más dirigida a evitar el deterioro futuro de las arquivoltas: reconstrúyase el pórtico singular que había siglos atrás y cuyo techo arrancaba de la imposta y ménsulas existentes bajo el rosetón que, como dice Juan Antonio Gaya Nuño, contribuyó a resguardar la integridad de la puerta, ya que la contaminación, los hielos, el arrastre de partículas nocivas para la piedra... continuarán su labor destructora. Tengamos la valentía y la responsabilidad de preservar de una vez por todas este diminuto "Pórtico de la Gloria" (así lo calificó Gaya Nuño) con este recurso arquitectónico para luego no tener que lamentarnos del acrecentamiento del "mal de la piedra .
Hay tres edificios en uno sólo: primera mitad del siglo XII (destaca la torre), segunda mitad del XII (la parte arquitectónica más reseñable), y un crucero y cabecera de finales del XVI.
Gaya Nuño considera que a través de Leonor de Plantagenet, esposa de Alfonso VIII, vinieron de Francia una "legión de canteros y escultores poitevinosil para labrar la piedra y tallar los altorrelieves. Afirma nuestro más insigne historiador del arte que la disposición radiada de las figuras de las arquivoltas es típica del Camino de Santiago y que es poco frecuente en el románico español. Santo Tomé, dice Gaya Nuño, "es ajeno al ambiente románico, rudo y
oriental de la Soria del siglo XII" .
El modelo de la portada podría haber sido, fundamentalmente, Notre Dame, la Grande, de Poitiers, y de Saintonge. El bestiario de las impostas pudiera tal vez tener como fuente de inspiración a la basílica de San Saturnino, en Toulouse. Los arcos ciegos, para Gaya Nuño, son típicos de la decoración oriental, persa sobre todo. No obstante el conjunto recuerda plenamente a una iglesia francesa poitevina, concluye Gaya Nuño.
"El rosetón acaso sea el más insigne del románico español. La fachada oeste es una de las obras capitales del románico español. Aparte la escultura, su distribución decorativa es la más rica, la más homogénea y armoniosa de la Península, y no reconoce como más bella ni a la de Ripoll", señala Gaya Nuño, cuyo estudio sobre el románico soriano sigue teniendo plena validez y autoridad.
Georgiana G. King postuló que las dos figuras sentadas bajo la cornisa corresponden a Alfonso VIII y Leonor de Plantagenet, opinión hoy compartida por casi todos los investigadores. Lo curioso es que afirma que las figuras de las arquivoltas no son de origen francés sino oriental: "La señora King -dice Gaya Nuño- considera que las arquivoltas tienen una filiación procedente de la escultura budista de Lahore y Ajanta", lo cual rechaza aunque admite la existencia de alguna semejanza "del todo fortuita". Por mi parte no tengo datos suficientes para opinar sobre esta cuestión pero si que puedo asegurar que me han sorprendido en otros templos sorianos algunos rostros tallados en capiteles y canecillos con la faz de un buda. Es más, en la portada de la catedral de León hay una cabeza búdica que cualquiera puede reconocer. Por otro lado, las manos de¡ tímpano y de la dovela central de la tercera arquivolta me recuerdan, inevitablemente, a los "mudras" del hinduísmo y budismo.
Simbolismo
El simbolismo moral y religioso de esta fachada ha sido estudiado fundamentalmente por María Elena Sainz Magaña en su tesis doctoral y en un artículo que publicó en Celtiberia en 1983, obras a las cuales remito y que, evidentemente, son de obligada referencia para comenzar a ahondar en el complejo significado de¡ bestiario, figuras vegetales y motivos religiosos del Antiguo y Nuevo Testamento que exhibe la fachada y su interior.
Es con esta interpretación simbólica cuando comenzamos a palpar que existe un doble mensaje en la portada de Santo Tomé. El bestiario inferior y el existente en el rosetón abocinado es tan expresivo y tan pagano que, forzosamente, ha de sugerirnos una serie de preguntas: ¿porqué tantos "bichos" mitológicos? ¿cómo fue consentido por el clero? ¿acaso la cofradía de constructores desplazada desde Francia tenla autonomía plena para tallar lo que quisiera?, ¿porqué tanta insistencia en tallar animales andrófagos que devoran hombres?, ¿porqué se coloca nada menos que a Hércules o Gilgámes con dos leones como se harla en la basa del parteluz de la catedral de Santiago de Compostela?
Cualquier manual de simbologia románica, y sobre todo los dedicados a los bestiarios, nos aclararían muchas de estas preguntas y nos harían dudar sobre la intencionalidad aparentemente cristiana de los constructores poitevinos de esta fachada.
Alquimia
Reinterpretemos los datos que tenemos. Sabemos que Alfonso VIII es muy probable que naciera en la ciudad de Soria el 11 de noviembre de 1155, según Julio González, el historiador que más ha profundizado en el reinado de nuestro "niño-rey" ' A los 15 años se casó con Leonor de Plantagenet ( que tenía tan solo diez añitos), en septiembre de 1170. Leonor era hija de Enrique II Plantagenet, rey de Inglaterra, y de Leonor de Aquitania, condesa de Anjou, Poitou y Aquitania, que fuera la inspiradora y promotora de¡ mundo trovadoresco que tan buena acogida tuvo en la Castilla de Alfonso VIII.
Hemos hablado en anteriores reportajes de las Cofradías de Constructores de Francia, de su hermetismo e influencia en el románico y gótico español. Hemos mencionado también al gran alquimista Fulcanelli que revelara el simbolismo alquimista existente en numerosos templos franceses. Y ahora vamos a adentrarnos en la iconografía alquimista de la fachada oeste de Santo Tomé comenzando por las dos parejas (tímpano y bajo el rosetón) que podrían representar al adepto alquimista y su soror mystique al comienzo y final de la obra alquimista.
El simbolismo pagano del bestiario y motivos vegetales -por mucho que se intente moralizar cristianamente- es más que evidente. Creo que no hay que insistir sobre ello. Ahora bien, si es preciso agregar que la amplia simbología alquimista los dragones, sirenas, grifos, arpías, centauros ... que aparecen en Santo Tomé, es enorme aunque no viene al caso describirla pormenorizadamente porque resultaría ciertamente farragoso.
Los alquimistas también reinterpretaban la iconología del Antiguo y Nuevo Testamento para ocultar su búsqueda de la Piedra Filosofal y alcanzar su objetivo final. Los alquimistas utilizaron un lenguaje críptico para ocultar a los profanos y buscadores de riquezas materiales los pasos y procedimientos de su Arte ReaL Y ello se plasmó iconológicamente en el románico, por ejemplo.
En numerosos tratados medievales se denomina a la Alquimia como "Arte de Música". Fulcanelli nos recuerda que "música" proviene del griego "musa" (al igual que sucede en latín) "que deriva de fábula, apólogo, alegoría, que significa también el espíritu, el sentido oculto de una narración". Así que los 24 ancianos del Apocalipsis con sus instrumentos musicales que lucen en la primera arquivolta, hay que reinterpretarlos con esta cábala fonética y esotérica. Además el anciano es la figura clásica con la que se representaba argóticamente al Mercurio de los Filósofos.
La segunda arquivolta de Santo Tomé describe la masacre infantil provocada por Herodes. Sucede también que la "Matanza de los Inocentes" tiene un significado muy concreto para los alquimistas y que, por supuesto, nada tiene que ver con su esoterismo cristiano. El gran alquimista Nicolás Flamel habla de ello en su única obra conocida y Limojon de Saint Didier insiste sobre dicha interpretación en su "Carta a los verdaderos discípulos de Hermes", recogido en "El triunfo hermético", que se publicó en Amsterdam en 1699.
Fulcanelli ha vuelto a incidir en la "Matanza de los Inocentes" como alegoría alquimista y le dice al iniciado que "a partir del momento en que sepa lo que son, metálicamente, esos espíritus de los cuerpos designados por la sangre de los inocentes degollados; en cuento sepa de qué manera el alquimista opera la diferenciación de los dos mercurios, habrá franqueado el último obstáculo y nada, por consiguiente sino su impaciencia, podrá frustrar el resultado esperado
Los ancianos además de portar instrumentos musicales llevan otros objetos, entre ellos cabe destacar un matraz de cuello largo, como puede verse en la fotografía. "Matraz" viene del griego "matriz", lo cual nos está ya indicando una función generadora de vida. El matraz de los alquimistas también se le denominaba "huevo filosófíco y "león verde" en el que está encerrado el "rebis filosofal", según Fulcanelli. En la otra mano porta nuestro anciano simbólico una esfera, símbolo de la "obra" conluida.