¡¡ SEÑOR, SÁLVAME. !!

10 - 08 - 2008

DOMINGO XIX DEL TIEMPO ORDENARIO.
(Mt. 14, 22-33)

…. realmente eres el Hijo de Dios.

Interesante esta parte del Evangelio de San Mateo, que nos ofrece hoy la Santa Madre Iglesia para nuestra meditación.

Jesús andando sobre el mar con la misma naturalidad que si anduviese sobre tierra. Y el caso es que, sabiendo, como sabemos, que toda la creación ha sido hecha "por El y para El", no nos debe extrañar que las leyes de la naturaleza le sirvan como quien es.

Pero hay tres detalles que ofrecemos a ser considerados: San Juan, que entre los evangelistas, escribe el último, que conoce los sinópticos, no repite los milagros narrados por estos... ¡y este milagro sí lo repite! Más aún, junto con este, sólo repite el que ocurrió poco antes: "la multiplicación de los panes". ¿Por qué? ¡Ah! es que Jesús va a Cafarnaúm y allí va a hablar de algo que nadie podía sospechar: ¡dar su Cuerpo como alimento para las almas! Y darlo a todos y todos los días..., y darlo en apariencia de pan. Y poder estar, "aquí" y "allí", el mismo y al mismo tiempo... ¡Claro que es una buena preparación para ser creído, el demostrarnos que está por encima de toda ley de la naturaleza! ¡Claro que valía la pena repetir a Mateo y a Marcos!

La segunda consideración es que Mateo nos dice algo que omitió Marcos: "Que Pedro se lanzó hacia Jesús andando sobre el agua." Interesante porque avala que Marcos escribe la catequesis de Pedro y se ve que Pedro, al predicar, ya no era el fanfarrón que fue la noche de la Pasión, y omite que fue capaz de lanzarse al agua andando hacia Jesús.

Y la tercera consideración es que creer, por ejemplo, el haber sido curado por Jesús de una enfermedad, es tan natural como sencillo. ¡Ahí está la salud para demostrarlo! Pero el creer a Jesús... ¡y seguir creyendo cuando vienen mal dadas...! Bastó soplase un poco más el viento para fallar en la fe... iy hundirnos! Menos mal que, como iba a ser primer papa, nos dejó la manera de solucionar nuestra falta de fe: gritar a Jesús, como él: ¡Señor, sálvame!


¡¡ TEN COMPASIÓN DE MÍ, SEÑOR. !!

17 - 08 - 2008

DOMINGO XX DEL TIEMPO ORDINARIO

(Mt. 15, 21 - 28.)

…Mujer, qué grande es tu fe.

La Misericordia de Dios no tiene barreras comarcales. El Evangelio de hoy muestra cómo Jesús, se salta el Israel patrio, a Caná, de donde el amor de una madre, surge una petición, no para ella sino para su hija. Dice el Evangelio que "atormentada por un demonio"

La primera impresión es que Jesús no quiere hacerle ningún caso, arguyendo que no entraba en su agenda, pues inicialmente dice "haber sido enviado a las ovejas perdidas de Israel", pero algo buscaba sin duda con este argumento.

Primero, enseñar, y segundo, y lo más importante, la FE de aquella madre. Y como ya conocemos, la fe puede "mover montañas", pero es que la súplica sincera a la par que generosa, de los hombres es su fuerza. La oración se nos dice que es la fuerza del hombre y la debilidad de Dios.

Lo de haber sido enviado a Israel se lo dice a los discípulos, cuando le piden que la "despache", pues les viene incordiando, pero a la mujer, la dice algo que, con apariencia de "insulto", va más al interior (los samaritanos tenían el mote de perros, en el ámbito judío). Se dirige a ella, como preguntándole el por qué de su petición y el examen lo supera la mujer con sobresaliente. No sólo no se siente insultada por lo de "perro", sino que se humilla más aun, haciéndose "perrillo debajo de la mesa", con tal de salvar a su hija. El amor generoso de madre, y la humildad, ganan el corazón de Jesús hasta el punto de alabar públicamente la FE de aquella mujer.

No, para Cristo no hay barreras de territorio, raza o cualquier condición, ha venido a salvar a todos, y la humildad y generosidad, así como la fe no son patrimonio de ninguna raza o etnia, todos somos hijos del mismo Padre Dios, que nos quiere más que nadie.


¡¡ ¿QUIÉN DICE LA GENTE QUE ES EL HIJO DEL HOMBRE?. !!

24 - 08 - 2008

DOMINGO XXI DEL TIEMPO ORDINARIO

(Mt. 16, 13 - 20.)

…te daré las llaves del reino de los cielos.

Nos relata el Evangelio de hoy un hecho de suma importancia, el reconocimiento por Pedro de la Divinidad de Jesucristo, y la transmisión de poderes de Jesucristo a Pedro.

Pedro, reconoce a Jesús como Mesías, como Hijo de Dios, pero esta filiación Divina de Jesucristo es distinta que la del resto de los hombres. Por eso hace la siguiente distinción, "Mi Padre y vuestro Padre" (Jn 20,17).

Mientras los hombres somos hijos adoptivos, Jesucristo es Hijo natural, es decir, tiene la misma naturaleza Divina.

Los hijos, siempre tienen la misma naturaleza que sus padres, el hijo de un pez es pez, el hijo de un pájaro es pájaro, el hijo de un hombre es hombre, el hijo de Dios es Dios.

Pero Pedro, sólo puede reconocer esta Divinidad de Jesucristo porque el Padre se lo ha revelado.

Después de este reconocimiento, Jesús transfiere sus poderes a Pedro, poderes de atar y desatar, o sea, de hacer y deshacer, y le promete que estará con él hasta el final de los tiempos, lo que significa que la transmisión del primado continúa en todos los que seguirán después de Pedro, como jefes de la Iglesia aquí, instituida por Jesucristo.


¡¡ EL QUE QUIERA VENIRSE CONMIGO, QUE SE NIEGUE A SÍ MISMO. !!

31- 08 - 2008

DOMINGO XXII DEL TIEMPO ORDINARIO

(Mt. 16, 21 - 27.)

…tenía que ser ejecutado, y resucitar al tercer día.

El mensaje de hoy se centra entre la lógica del hombre, y la lógica de Dios. La lógica del hombre se personaliza en la figura de Jeremías y Pedro. La lógica de Dios se centra en Jesús.

El profeta Jeremías, se lamenta del fracaso de su misión. Pedro, no admite un Jesús doliente.

No nos debe extrañar la manera de reaccionar de Pedro, al anuncio de Cristo sobre su pasión y muerte.

Si al Maestro lo van a tratar así, de rebote a ellos les tiene que tocar algo de los sufrimientos de Cristo.

Muy humano, no cabe duda.

Los cristianos de hoy no estamos muy lejos de esta aptitud. Con mucho gusto aceptamos la resurrección de Jesús, pero con mucha facilidad nos olvidamos que es necesario pasar primero por el Calvario.

Puede que Cristo recordó a Pedro aquellas palabras de Isaías: Porque no son mis pensamientos vuestros pensamientos, ni mis caminos son vuestros caminos.(Is. 55.8)

Convenzámonos, ¡Cuántas veces, estas palabras de Isaías, nos las tenemos que aplicar!

Ser seguidor de Cristo, significa entregarse totalmente a Dios, sin fisura alguna, en todos los aspectos de papel de siervo, incluso llevando la cruz.

Alguien puede decir, muy caro me lo pones. Es verdad, no hay que negarlo. Pero no es menos verdad, que Jesús se encuentra siempre a nuestra vera y nos dice: No temas, adelante, Yo estoy contigo y si es necesario me cargaré con tu cruz.

MADRE DE DOLORES, HAZ QUE EN NUESTROS MOMENTOS DIFÍCILES SEAMOS DIGNOS DE LLEVAR CON ALEGRIA LA CRUZ QUE NOS TOQUE EN SUERTE.


¡¡ TODO LO QUE ATÉIS EN LA TIERRA, QUEDARÁ ATADO EN EL CIELO. !!

07 - 09 - 2008

DOMINGO XXIII DEL TIEMPO ORDINARIO

(Mt. 18, 15 - 20.)

...si dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo.

El Evangelio de hoy nos deja al descubierto tres aspectos interesantes de nuestra doctrina, que están relacionados entre sí. Nos pone de manifiesto que las enseñanzas de Jesús son completas, comprometiendo a sus discípulos plenamente en ellas.

En primer lugar, entra de lleno en las raices del mal. La denuncia del mal es para recuperar al hermano y hacer que no dañe a la colectividad. Es urgente cortar, en sus comienzos, los brotes de mal que surjan en nuestro entorno, familiar, de amistad, de trabajo. Si no se hace, no sólo se puede perder al hermano causante, sino que su propagación puede motivar grandes daños, y extenderse como reguero de pólvora. En nuestros días, la presencia del mal es un problema, y no basta el derecho para regular las relaciones humanas, es necesario la caridad, que da sentido a la unidad y a los diversos preceptos morales o sociales. Si no se oye a la Iglesia, es ya mala voluntad o cerrazón.

El siguiente aspecto que trata Jesús, es que para gobernar, dirigir, santificar y orientar a las comunidades cristianas, es necesario dar poderes a sus discípulos. Poderes para que el pecador se someta al juico de la Iglesia, que sirva para que todo aquello que "ate" en la tierra, quede "atado" en el cielo, como igualmente lo que "desate", quede "desatado". No se puede ser más claro, los Apóstoles entonces, y los Obispos, ahora, en unión con el Papa, son los depositarios de ese poder divino.

Y la última enseñanza recibida de este Evangelio, se refiere a la oración. El poder de la oración, que garantiza el conseguir lo que se le pida al Padre, en nombre de Jesucristo, poniendo como condición que dos o tres estén reunidos en su nombre. Esta reunión con Cristo, que no nos hará pedir nada al margen de su voluntad, nos hará recibir, además de la fuerza de su vinculación, la presencia mística del Maestro.

Pidamos que nuestra Madre, la Santísima Virgen, nos ayude a no caer en el mal, a ser fieles cumplidores de la Iglesia y a presentar al Padre una oración digna de nuestra condición de cristianos.